En el n.° 68 del 17 de mayo predican la «cautela» respecto a la «consigna de elecciones parciales». «Los diputados deben ser elegidos —adoctrinan a los obreros— por un plazo determinado, por ejemplo, de dos o tres meses, pero de ninguna manera (!!) por una semana —de mitin en mitin».

¿Es decoroso que un órgano oficial se inquiete por las reelecciones y recomiende «cautela»… ¿en qué? ¡En la expresión de la desconfianza de las masas hacia ese órgano!

Esta es la primera cuestión.

La segunda cuestión: ¿no obliga el democratismo consciente a plantear la cuestión de la cautela en las reelecciones (si es que se plantea) exclusivamente desde el punto de vista del partidismo? Nosotros, el bloque de populistas y mencheviques, consideramos que la línea de nuestro bloque es correcta por tal y tal razón, y que la línea bolchevique es incorrecta por tal y tal razón. ¿Por qué, entonces, los redactores, apartándose del democratismo, en lugar de apelar al partidismo apelan al extraño argumento de que el error en las elecciones es una «excepción»? ¿Acaso pueden ignorar que por todas partes los obreros piensan y dicen que fue un «error» la entrada de Skóbelev y Chernov en el ministerio capitalista, y que esto no es en absoluto una «excepción»?

La tercera cuestión: si un demócrata ha decidido plantear la cuestión de las reelecciones, ¿no debería reconocer y subrayar el principio de la democracia: el derecho de la población a revocar en cualquier momento a todos y cada uno de los cargos electos, funcionarios y representantes?

¿Recordarán los redactores de las «Izvestia», si es que toman en consideración la opinión de los fundadores del socialismo científico, Marx y Engels, lo que escribieron estos auténticos socialistas acerca de ese derecho?

«Pravda» n.° 60, 31 (18) de mayo de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Pravda».