Todo un congreso de delegados del frente{60}, en resolución unánime del 13 de mayo, estigmatizó los viles procedimientos del periódico «Rech», que ha calumniado a nuestro camarada Zinóviev con el propósito de sembrar la discordia entre el ejército y los bolcheviques. Los gentlemen de «Rech», desde luego, ni siquiera pensaron en publicar esta resolución del congreso del frente, aunque el congreso la remitió también al periódico «Rech». En cambio, este periódico de poco honor continúa su campaña provocadora contra nuestro periódico y nuestro camarada Zinóviev, incitando directamente al pogromito.

– «Pravda» comunica sistemáticamente informaciones sobre Alemania que no aparecen en ningún otro periódico. ¿De dónde y cómo obtiene «Pravda» sus informaciones especiales (!) – pregunta con énfasis «Rech» en un artículo titulado significativamente «Extraña sapiencia».

¿De dónde, señores calumniadores?

– De los telegramas y cartas de nuestro corresponsal, el camarada Rádek, socialdemócrata polaco que ha pasado varios años en las cárceles zaristas, que trabaja desde hace más de 10 años en las filas de la socialdemocracia alemana, que ha sido expulsado de Alemania por su agitación revolucionaria contra Guillermo y contra la guerra, y que se ha trasladado especialmente a Estocolmo para informarnos desde allí. De cartas y telegramas, señores cadetes, que no siempre consiguen interceptar sus lacayos que mandan en la frontera ruso-sueca, de recortes de prensa, de periódicos y proclamas clandestinos alemanes que nos hacen llegar nuestros amigos, los partidarios de Karl Liebknecht – exactamente igual que sobre Francia nos proporciona los materiales correspondientes el socialista internacionalista francés Henri Guilbeaux, amigo de Romain Rolland y correligionario del conocido internacionalista francés, el camarada Loriot.

– «El Estado Mayor alemán ha prohibido la confraternización», – escribimos en «Pravda» apoyándonos en una noticia aparecida estos días en todos los periódicos rusos. Los calumniadores de «Rech» ponen ojos de plato ante esto y «contraponen» la declaración del ministro ruso de la Guerra de que «todos los sectores del frente donde se produjeron confraternizaciones ya han sido destruidos por la artillería enemiga».

Nosotros no sabemos, desde luego, si es cierta esa noticia sobre los sectores destruidos. Pero, si lo es, confirma y no refuta la información de que el Estado Mayor alemán está en contra de la confraternización. Pues cualquiera comprende: destruyendo los sectores donde hubo confraternizaciones, el Estado Mayor alemán desacostumbra de la confraternización tanto a los soldados rusos como a aquellos honrados soldados alemanes que no quieren convertir la confraternización en una trampa.

¡No les ha salido redonda la jugada, señores monederos falsos cadetes!

Para terminar, otra mentira más: «como es sabido, en el congreso campesino Zinóviev no pudo terminar su discurso», – escribe el órgano de Miliukov. «Como es sabido», mienten ustedes otra vez, señores cadetes, de la misma manera que mintieron acerca del congreso del frente. Mala anda su causa, señores, cuando se ven obligados a defenderla con procedimientos tan desvergonzados, tan despreciables.

*«Pravda» nº 58, 29 (16) de mayo de 1917.*  
*Se publica según el texto del periódico «Pravda».*