Ahora que en el gobierno han entrado los ministros «socialistas»{36}, la música ya no será la misma — nos aseguraban y nos aseguran los defensistas. No han pasado más que unos días y ya se empieza a desvelar la falsedad de estas afirmaciones.

Es bien sabida la indignación que suscitó entre los soldados y obreros la declaración del exministro Miliukov de que no quiere ni va a publicar los tratados secretos concertados por el exzar Nicolás con los capitalistas ingleses y franceses. ¿Y qué ocurre ahora? ¿Qué dice sobre este asunto el nuevo ministro de Asuntos Exteriores, el señor Teréshchenko, compañero de Skóbelev y Tsereteli en el ministerio?

Teréshchenko reconoce que «esta cuestión (es decir, la de los tratados secretos) despierta pasiones». Pero ¿qué hace él para aplacar esas pasiones? Sencillamente, repite lo que decía el recién derrocado Miliukov:

— «La publicación inmediata de los tratados equivaldría a la ruptura con los aliados», declaró Teréshchenko en una conversación con los periodistas.

Y los ministros «socialistas» callan y encubren el sistema de diplomacia secreta.

El ministerio de coalición no ha cambiado nada. Los tratados secretos del zar siguen siendo una vaca sagrada para él.

Y vosotros, señores, ¿pretendéis que esto «no despierte pasiones»? ¿Por quién tomáis a los obreros y soldados conscientes? ¿O es que en verdad los consideráis «esclavos amotinados»?

«Pravda» n.º 54, 24 (11) de mayo de 1917.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda»