¡Qué lástima que las masas populares no puedan leer ni los libros de historia de la diplomacia ni los editoriales de los periódicos capitalistas! Y es aún más lamentable —aunque esta palabra sea demasiado suave en este caso— que los ministros de los partidos socialistas revolucionarios y socialdemócratas mencheviques, junto con sus colegas ministrables, silencien hechos de esa historia que conocen perfectamente y artículos bien sabidos de los «grandes hombres» del mundo diplomático.

«Rech» reproduce una información de «Bírzhovka» que considera fidedigna, y cuyo verdadero sentido consiste en que a Inglaterra no le importaría en absoluto renunciar al «desmembramiento de Turquía y al reparto de Austria-Hungría»; es decir, Inglaterra está dispuesta a consentir que Rusia no reciba las anexiones que se le habían prometido en los anteriores tratados (Constantinopla, Armenia, Galitzia). En este sentido —y sólo en este sentido— está dispuesta Inglaterra a revisar los tratados.

Y «Rech» se indigna:

«He aquí, pues, el primer resultado del triunfo de la nueva consigna» (es decir, la consigna de paz sin anexiones ni contribuciones). «Probablemente se revisarán los acuerdos: los “pasos preparatorios” para ello los están dando ahora, no nosotros, sino nuestros aliados. Pero el resultado de la revisión no será una renuncia “equitativa”» (¡oíd, oíd!) «a todas las tareas importantes planteadas por todos los aliados, sino una renuncia torcida» (¿acaso no es una perla?) «a las tareas planteadas en el sudeste de Europa» (léase: en Austria y Turquía, es decir, el saqueo de Armenia, Constantinopla, Galitzia), «a costa de las tareas planteadas, no ya por nosotros, sino por nuestros aliados, en otros lugares y en las colonias.

»En particular, ya se ha mencionado en la prensa la posibilidad de que nuestros aliados renuncien a las tareas planteadas en Asia Menor. Es cierto que las declaraciones que sobre esto hizo al parecer Albert Thomas en el Soviet de diputados obreros y soldados, y que transmitió la prensa de Moscú, no han sido confirmadas oficialmente hasta ahora. Pero por lo que respecta a Inglaterra, sería difícil esperar tal renuncia. Inglaterra sostiene el acertado punto de vista de que lo que se quiere obtener hay que ocuparlo previamente» (¡oíd, oíd!), «y ya está ocupando con sus tropas las comarcas de Mesopotamia y Palestina, importantes para sus intereses vitales» (léase: para sus capitalistas). «En estas condiciones, su renuncia a luchar por la satisfacción de los intereses vitales de los demás» (en cursiva de «Rech») «aliados en esta región tendría también, desde luego, un carácter unilateral, ventajoso únicamente para ella misma.»

De verdad, habría que erigir un monumento en vida a Miliukov o a cualquier otro autor de estas líneas… por su franqueza. ¡Bravo, bravo, francos diplomáticos de «Rech»! (¿Y por qué son tan francos? Porque están furiosos por la pérdida de la cartera ministerial de Miliukov…).

Todo lo expuesto en las líneas citadas es la verdad, confirmada por toda la historia de la diplomacia —y de la exportación de capitales al extranjero— de los últimos años. Inglaterra no renunciará en ningún caso al saqueo (anexión) de Palestina y Mesopotamia, pero está de acuerdo en castigar a los rusos (por la «tregua de hecho» en el frente ruso-alemán) privándolos de Galitzia, Constantinopla, Armenia, etc.: éste es el sencillo y claro sentido de los pasajes de «Rech», expresado no en lenguaje diplomático, sino en ruso.

Y los capitalistas rusos, que hablan por boca de «Rech», apenas contienen su rabia, desembuchan los secretos de la política exterior, sisean y se enfurecen lanzando pullas a los capitalistas ingleses: esto es «unilateral», es «ventajoso» para vosotros y para los demás no.

¡Camaradas obreros, camaradas soldados! Meditad sobre estas declaraciones extraordinariamente francas, extraordinariamente veraces, de los omniscientes diplomáticos y ex ministros de «Rech». Meditad sobre este magnífico desenmascaramiento de los verdaderos objetivos de la guerra por parte no sólo de los capitalistas rusos, sino también de los ingleses.

¡Camaradas soldados rusos! ¿Queréis combatir para que los capitalistas ingleses saqueen Mesopotamia y Palestina? ¿Queréis apoyar al gobierno ruso de los Lvov, Chernov, Teréshchenko, Tsereteli, vinculado a los intereses de los capitalistas y temeroso de decir abiertamente la verdad que desembucha «Rech»?

«Pravda» nº 53, 23 (10) de mayo de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Pravda».