(1) Nuestro diputado debe ser un opositor incondicional de la actual guerra imperialista de rapiña. Esta guerra la libran los capitalistas de todos los países –tanto de Rusia, como de Alemania, de Inglaterra, etc.– por sus ganancias, por el sojuzgamiento de los pueblos débiles.

(2) Mientras al frente del pueblo ruso esté el gobierno de los capitalistas, ¡ningún apoyo a este gobierno que libra una guerra de rapiña, ni un solo kopek para él!

(3) Nuestro diputado debe exigir la inmediata publicación de los tratados secretos de rapiña –(sobre el sojuzgamiento de Persia, sobre el reparto de Turquía, Austria, etc.)– que el ex zar Nicolás concertó con los capitalistas de Inglaterra, Francia, etc.

(4) Nuestro diputado debe exigir la anulación inmediata de todos estos tratados. El pueblo ruso, los obreros y los campesinos, no quieren ni oprimirán a ningún pueblo; no quieren ni mantendrán por la fuerza dentro de las fronteras de Rusia a ningún pueblo no ruso (no granruso). ¡Libertad para todos los pueblos, unión fraternal de los obreros y campesinos de todas las nacionalidades!

(5) Nuestro diputado debe sostener que el gobierno ruso, inmediata e incondicionalmente, sin ningún subterfugio ni la menor dilación, proponga abiertamente la paz a todos los países beligerantes, bajo la condición de la liberación de todas las nacionalidades oprimidas o privadas de plenos derechos, sin excepción alguna.

Esto significa: los granrusos no retendrán por la fuerza ni a Polonia, ni a Curlandia, ni a Ucrania, ni a Finlandia, ni a Armenia, en general, a ningún pueblo. Los granrusos proponen una unión fraternal a todos los pueblos y la formación de un Estado común por el acuerdo voluntario de cada pueblo por separado, y de ningún modo mediante la violencia, directa o indirecta. Los granrusos se comprometen, según las condiciones de tal paz, a retirar inmediatamente las tropas tanto de Galitzia, como de Armenia y de Persia, dejando a estos pueblos, así como a todos los pueblos sin excepción, decidir con plena libertad si desean vivir en un Estado separado o en un Estado federado con quien quiera.

Alemania debe, según las condiciones de tal paz, renunciar no solo a todas las tierras sin excepción que ha ocupado después de la guerra, sino también a los pueblos que mantiene por la fuerza dentro de las fronteras de Alemania: el danés (provincias septentrionales de Schleswig), el francés (parte de Alsacia y Lorena), el polaco (Posnania), etc. Alemania debe comprometerse a retirar de inmediato, simultáneamente con Rusia, las tropas de todos los territorios ocupados y de todas las regiones enumeradas, y permitir a cada pueblo decidir libremente, mediante votación popular, si desean vivir en un Estado separado o en un Estado federado con quien quiera. Alemania debe renunciar incondicional e irrevocablemente a todas sus colonias, pues las colonias son pueblos oprimidos.

Inglaterra debe, según las condiciones de tal paz, renunciar inmediata e incondicionalmente no solo a todas las tierras ajenas ocupadas por ella después del inicio de la guerra (colonias alemanas en África, etc.; tierras turcas, Mesopotamia, etc.), sino también a todas sus colonias. Inglaterra debe inmediatamente –al igual que Rusia, al igual que Alemania– retirar sus tropas de todas las tierras ocupadas por ella, de todas sus colonias y de Irlanda, permitiendo a cada pueblo decidir mediante libre votación si desea vivir en un Estado separado o en un Estado federado con quien quiera.

Y así sucesivamente: todos los países beligerantes, sin excepción, deben recibir la propuesta de concertar una paz inmediata en estas condiciones, exactamente definidas. Los capitalistas de todos los países no deben seguir engañando al pueblo, prometiendo de palabra una «paz sin anexiones» (es decir, sin conquistas), pero reteniendo de hecho sus anexiones y continuando la guerra para arrebatar al adversario «sus» anexiones.

(6) Nuestro diputado no debe prestar ningún apoyo, no votar por ningún empréstito, no dar ni un kopek del dinero del pueblo a ningún gobierno, si este no se compromete solemnemente a proponer de inmediato a todos los pueblos estas condiciones de paz inmediata y no publica tal propuesta para conocimiento general en el plazo de dos días.

(7)… [3]

Escrito antes del 7 (20) de mayo de 1917.

Publicado por primera vez en 1925 en la Recopilación Leninista IV

Se publica según el manuscrito