El vespertino «Rússkaya Volia»{24} —¡Rússkaya Volia!— del 4 de mayo informa sobre el estado de ánimo de los delegados del congreso campesino reunido{25}:

«El principal agravio de los delegados, supuestamente infligido a los campesinos, es que todas las clases ya recogen los frutos de la revolución, solo los campesinos esperan aún su parte. Solo a los campesinos se les propone esperar la convocatoria de la Asamblea Constituyente, que resolverá la cuestión de la tierra.

—No, no será así, no queremos esperar, como otros no esperaron. Queremos la tierra ahora, de inmediato».

No hay duda de que el reportero de «Rússkaya Volia», periódico que sirve a los peores capitalistas, no calumnia a los campesinos en este caso (no le conviene mentir), sino que dice la verdad, advirtiendo a los capitalistas. Esta verdad la confirman todas las noticias del congreso.

Compárese con esta verdad el § 5 del proyecto de declaración del «nuevo» gobierno:

«Dejando a la Asamblea Constituyente resolver la cuestión del traspaso de la tierra a manos de los trabajadores, el Gobierno Provisional tomará… medidas», etc. (el «viejo» Gobierno Provisional también siempre «tomaba medidas»…).

¡¡El «nuevo» gobierno ya se ha quedado irremediablemente rezagado incluso respecto al congreso campesino!!

Un hecho inesperado para muchos, pero un hecho.

Y los hechos son testarudos, como dice el proverbio inglés.

«Pravda» nº 50, 19 (6) de mayo de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Pravda»