Tras discutir la situación creada en Petrogrado después de la nota imperialista, de conquista y rapiña del Gobierno Provisional del 18 de abril de 1917, y después de una serie de manifestaciones del pueblo con mítines y protestas en las calles de Petrogrado el 20 de abril, el CC del POSDR resuelve:

1) Los agitadores y oradores del partido deben refutar la vil mentira de los periódicos de los capitalistas y de los periódicos que apoyan a los capitalistas, según la cual nosotros amenazamos con la guerra civil. Es una vil mentira, pues solo en el momento actual, mientras los capitalistas y su gobierno no pueden ni se atreven a emplear la violencia contra las masas, mientras la masa de soldados y obreros expresa libremente su voluntad, elige y revoca libremente a todas las autoridades, en semejante momento es ingenua, absurda y disparatada toda idea de guerra civil; en semejante momento es necesario el acatamiento a la voluntad de la mayoría de la población y la libre crítica de esta voluntad por la minoría descontenta; si la cosa llega a la violencia, la responsabilidad recaerá sobre el Gobierno Provisional y sus partidarios.

2) El gobierno de los capitalistas y sus periódicos, con sus gritos contra la guerra civil, solo encubren la falta de voluntad de los capitalistas, que constituyen notoriamente una minoría insignificante del pueblo, de someterse a la voluntad de la mayoría.

3) Para conocer la voluntad de la mayoría de la población en Petrogrado, en la que ahora hay un número particularmente elevado de soldados que conocen el estado de ánimo del campesinado y lo expresan correctamente, es necesario organizar inmediatamente una votación popular en todos los distritos de Petrogrado y sus alrededores sobre la cuestión de la actitud hacia la nota del gobierno, sobre el apoyo a tal o cual partido, sobre la conveniencia de tal o cual Gobierno Provisional.

4) Todos los agitadores del partido en las fábricas, en los regimientos, en las calles, etc., deben hacer propaganda de estos puntos de vista y de esta propuesta mediante discusiones pacíficas y manifestaciones pacíficas, así como mítines en todas partes; hay que esforzarse por organizar una votación planificada en las fábricas y en los regimientos, con una estricta salvaguarda del orden pleno y de la disciplina fraternal.

5) Los agitadores del partido deben protestar una y otra vez contra la vil calumnia difundida por los capitalistas, según la cual nuestro partido está a favor de una paz por separado con Alemania; consideramos a Guillermo II un bandido coronado, digno de ejecución, igual que Nicolás II, y a los Guchkov alemanes, es decir, a los capitalistas alemanes, los consideramos conquistadores, saqueadores e imperialistas, al igual que los capitalistas rusos, ingleses y todos los demás; estamos en contra de las negociaciones con los capitalistas, estamos a favor de las negociaciones y la confraternización con los obreros y soldados revolucionarios de todos los países; estamos convencidos de que el gobierno de Guchkov-Miliukov precisamente intenta agravar la situación porque sabe: la revolución obrera en Alemania está comenzando, y esta revolución será un golpe para los capitalistas de todos los países.

6) El Gobierno Provisional, al difundir rumores sobre una devastación total e inevitable, no solo atemoriza al pueblo para que este deje el poder en manos de ese Gobierno Provisional, sino que también expresa de manera nebulosa, confusa y enrevesada esa verdad profunda e indudable de que todos los pueblos del mundo han sido conducidos a un callejón sin salida, llevados por la guerra en interés de los capitalistas al borde del abismo, y que realmente no hay salida, excepto el paso del poder a la clase revolucionaria, es decir, al proletariado revolucionario, capaz de tomar medidas revolucionarias.

Si en el país existen reservas de pan, etc., el nuevo gobierno de obreros y soldados sabrá disponer de ellas. Y si la guerra capitalista ha llevado la devastación hasta el punto de que no hay pan, entonces el gobierno de los capitalistas solo empeorará, y no mejorará, la situación de las masas populares.

7) Consideramos profundamente errónea la política de la actual mayoría de los dirigentes del Soviet de Diputados Obreros y Soldados, de los partidos de los narodnikis y de los mencheviques, pues la confianza en el Gobierno Provisional, los intentos de conciliación con él, el regateo por enmiendas, etc., significarían en la práctica la multiplicación de papeles vacíos, un aplazamiento estéril, y además esta política amenaza con una divergencia entre la voluntad del Soviet de Diputados Obreros y Soldados y la voluntad de la mayoría de los soldados revolucionarios en el frente y en Piter, y de la mayoría de los obreros.

8) Llamamos a los obreros y soldados que reconocen que el Soviet de Diputados Obreros y Soldados debe cambiar su política y renunciar a la política de confianza y conciliación con el gobierno de los capitalistas, a que reelijan a sus delegados al Soviet de Diputados Obreros y Soldados, enviando allí solo a aquellas personas que defiendan con firmeza una opinión completamente definida, acorde con la voluntad real de la mayoría.

«Pravda» № 38, 5 de mayo (22 de abril) de 1917.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda»