He aquí el texto del telegrama del ministro Shingariov, que hoy publica *El Día*[122] y al cual aludíamos ayer en el editorial de nuestro periódico:

«Tras haberme enterado de la resolución del comité de Ranenburg respecto a la siembra de los cereales, considero mi deber declarar que no es admisible resolver por su cuenta la cuestión agraria sin una ley de alcance nacional. La arbitrariedad conducirá a una desgracia para el Estado y pondrá en peligro la causa de la libertad, suscitando disputas. La solución legal de la cuestión agraria incumbe a la Asamblea Constituyente. Por el momento se crearán en los distritos cámaras de conciliación agrícola en el seno de los comités de abastecimiento de los *volosts* para que los agricultores y los terratenientes lleguen a un acuerdo voluntario. El problema del arrendamiento de tierras incultas está siendo también estudiado con urgencia. En nombre del orden general, ruego que se atengan a las disposiciones del Gobierno Provisional y no implanten por su propia cuenta apariencias de leyes.»

¿Acaso se parece esto a una «democracia», a una «libertad popular», si los campesinos, que constituyen una mayoría indudable, indiscutible y abrumadora de la población, no tienen derecho de adoptar y poner en práctica su propia decisión, sino que tienen que esperar un «acuerdo voluntario» entre los terratenientes y los agricultores?

Un terrateniente que posee 2 000 *desiatinas* de tierra, y trescientas familias campesinas que poseen 2 000 *desiatinas*. Ésta es, en cifras redondas, la situación en Rusia. ¡¡Trescientos campesinos tienen que esperar el consentimiento «voluntario» de un solo terrateniente!!

¿Es esto justo, camaradas soldados?

_Escrito el 14 (27) de abril de 1917._

_Publicado el 15 de abril de 1917 en el periódico «Pravda» núm. 33._

_Se publica según el texto del periódico._