El plan de Mártov [460] es bueno: hay que gestionarlo, solo que nosotros (y usted) no podemos hacerlo directamente. Nos sospecharían. Es necesario que, además de Mártov, rusos sin partido y patriotas rusos se dirijan a los ministros suizos (y a personas influyentes, abogados, etc., lo que también puede hacerse en Ginebra) con la solicitud de que hablen de esto con el embajador del gobierno alemán en Berna. Nosotros no podemos participar ni directa ni indirectamente; nuestra participación lo echaría todo a perder. Pero el plan, en sí mismo, es muy bueno y muy acertado.

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Escrito después del 19 de marzo de 1917.

Enviado de Zúrich a Ginebra

Publicado por primera vez en 1930

en la Miscelánea de Lenin XIII

Se publica según el manuscrito.