¡Querida A. M.! Acabamos de recibir su telegrama, formulado de tal modo que casi suena a ironía (¡tenga la bondad de pensar en «directivas» desde aquí, cuando las noticias son archiescasas, y en Petrogrado seguramente hay no sólo camaradas de nuestro partido que dirigen de hecho, sino también representantes del Comité Central formalmente autorizados!).

En este mismo instante he leído el telegrama de la Agencia Telegráfica de Petersburgo del 17, con el programa del nuevo gobierno y la noticia del comunicado de Bonar Law de que el zar aún no ha abdicado y que se desconoce su paradero.

Ayer parecía que el gobierno de Guchkov y Miliukov ya había triunfado por completo y había llegado a un acuerdo con la dinastía. ¡Hoy la situación es que la dinastía no existe, el zar ha huido, preparando abiertamente la contrarrevolución!...

Hemos iniciado la elaboración de las tesis*, que quizá terminemos esta noche y entonces, por supuesto, se las enviaremos de inmediato. Si es posible, espere las tesis, que** corrigen (resp.*** anulan) lo que escribo ahora, de momento sólo en mi nombre.

* Véase el «Esbozo de tesis del 4 (17) de marzo de 1917» (Obras, 5ª ed., t. 31, págs. 1-6). *Red.*
** En este lugar del manuscrito están tachadas las palabras: «si les da tiempo a recibirlas». *Red.*
*** — respective — o. *Red.*

— — Ahora hemos logrado redactar, junto con Zinóviev, un primer esbozo de las tesis, en borrador, muy insatisfactorio en cuanto a redacción (por supuesto, no lo publicaremos así), pero que, espero, da una idea de lo fundamental.

Le rogamos encarecidamente que ponga al corriente de esto a Yuri y a Evg. B., así como a Liudmila, y que nos escriba aunque sea un par de palabras antes de su partida*; y también que acuerde indispensablemente con alguien que se quede en Noruega el envío de nuestros materiales a Rusia y de los rusos a nosotros. Por favor, hágalo y pida a ese camarada que se queda (o a uno noruego que sepa alemán, francés o inglés) que sea extremadamente escrupuloso. Enviaremos dinero para los gastos.

En mi opinión, lo principal ahora es no dejarse enredar en estúpidos intentos «unificadores» con los socialpatriotas (o, lo que es aún más peligroso, con los vacilantes, como el OC, Trotski y Cía) y continuar el trabajo de nuestro partido con un espíritu consecuentemente internacionalista.

En el orden del día está ahora la ampliación del trabajo, la organización de las masas, el despertar de nuevas capas, las atrasadas, las rurales, las del servicio doméstico, las células en el ejército para el Entlarvung** sistemático y minucioso del nuevo gobierno y la preparación de la conquista del poder por los Soviets de diputados obreros. Sólo ese poder puede dar pan, paz y libertad.

Ahora, rematar a la reacción, ni sombra de confianza y apoyo al nuevo gobierno (ni sombra de confianza en Kerenski, Gvózdev, Chjenkeli, Chjeidze y Cía) y expectación armada, preparación armada de una base más amplia para una etapa más elevada.

Aprovechando la libertad de prensa, reediten (como materiales para la historia del pasado reciente) nuestros escritos de aquí e infórmennos por telégrafo si podemos ayudar con textos desde aquí a través de Escandinavia. Tememos que no se logre salir pronto de la maldita Suiza.

Le estrecho fuertemente la mano. Suyo, Lenin

¡Le deseo toda clase de éxitos!

* Lenin se refiere a la partida a Rusia de A. M. Kollontái y otros bolcheviques. *Red.*
** — desenmascaramiento. *Red.*