Querido amigo:

Ayer en Olten fue muy interesante: la incomparecencia de los franceses e italianos dio la posibilidad a Radek + Levi + Grigori + Münzenberg de decirle a Grimm toda la verdad en su cara. Hoy me lo ha contado Radek; seguramente le escribirá Grigori a usted.

Respecto a «Arbeiterpolitik», escriba a Radek; él ya se ha marchado (Herrn Sobelsohn. Zur Stelle. Davos-Dorf).

No acierto a adivinar a qué «punto central» no le he respondido. Esperaré aclaraciones.

Las obras inglesas de Marx me son conocidas; son cosas especiales que debo leer con el tiempo (compré una parte en Londres y empecé a leerlas, pero no las terminé), pero ahora no tengo tiempo.

En que Grimm «no quiere el movimiento de masas», mejor dicho, no quiere el trabajo revolucionario, tiene usted toda la razón. Su artículo es, en general, completamente kautskiano, «centrista», embustero.

El kautskiano y okista bernés Spectator ha publicado en Berna un folleto sobre la «Vaterlands-Verteidigung» (25 céntimos), en el cual intenta enfrentarme con Radek (aún no lo he leído entero, sólo he visto esto), — igual que ayer trató de hacerlo Mártov (¡defendiendo a Grimm!) 442. ¡Esfuerzos vanos, inútiles!

Le estrecho la mano. Lenin

* ¡Cosa más vil, kautskiano-okista! ¡Bueno, le responderé! ¡Quedará contento!

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Clarán (Suiza)

Se publica por primera vez, según el manuscrito

Escrito el 2 de febrero de 1917.
Enviado desde Zúrich.