«Con sólo pensar que defiendo el punto de vista de Engels sobre la guerra y sobre la posición de los alemanes de entonces, le hierve la sangre y no puede traducir esto…»
¡Sí! ¡No me lo esperaba! Pues nosotros, tanto yo como Gr., nos hemos referido a este pasaje —más que pasaje: declaración, intervención, manifiesto— de Engels muchas veces, directa e indirectamente, en 1914 y 1915.

Pues esto fue escrito por Engels primeramente para los socialistas franceses y publicado en su «Almanach du Parti Ouvrier» 438. Y entonces los franceses no protestaron, sintiendo —si no comprendiendo claramente— que la guerra de Boulanger + Alejandro III contra la Alemania de entonces habría sido antidemocrática sólo por su parte, y por parte de Alemania (¡¡de cuyo imperialismo entonces no podía hablarse!!) habría sido realmente sólo «defensa», realmente una guerra por la existencia nacional.

Y he aquí que lo que los propios franceses reconocieron como justo en 1891, usted lo tacha de repente, ¡y de qué manera! Y la víspera, en una reunión de izquierdistas suizos, ellos (semipacifistas, no hay nada que hacer con ellos) con una ligereza increíble, propia sólo de ellos, desecharon mi referencia a esta declaración de Engels.

Usted tampoco me ha dicho nada sobre mi artículo en respuesta a Kíevski.

Mi trabajo con los izquierdistas suizos, así como la reflexión sobre los absurdos a los que ha llegado Radek, me convencen cada vez más de que en la importantísima cuestión de los motivos de las desviaciones en la defensa de la patria, sólo nuestra posición es correcta. ¿Ha visto el núm. 6 de «Jugend-Internationale», del que escribí en Sb. núm. 2 (¿lo recibió?) «Arbeiterpolitik» núm. 25? 439
Tengo una postal de Kámenev. Se la enviaré. Olga escribe que las cosas de los izquierdistas mejoran, que se ha fundado la organización de franceses + italianos (¡¡esto me alegra especialmente!!) + rusos — la izquierda de Zimmerwald, y que Guilbeaux me escribirá sobre ella (se la reenviaré, si quiere). Trato de seguir «Avanti!» y me convenzo de que Souvarine tiene razón: Turati es un completo kautskiano y coloca a toda la fracción socialista de la cámara italiana sobre esos rieles. Su último discurso (17. I) es hábil: un hábil defensor del pacifismo burgués, en absoluto un socialista.

Le estrecho muy fuertemente la mano. Suyo, Lenin

en Clarens (Suiza)

Se publica por primera vez, según el manuscrito

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Escrito el 22 de enero de 1917

Enviado desde Zúrich