¡Queridos camaradas! Envío un mensaje de suma importancia. Discútanlo ustedes y luego háganlo llegar a Brilliant y Guilbeaux: aquí se decidirá de qué lado están y quiénes son: cobardes o capaces de luchar. Toda la lucha será trasladada ahora aquí. Escriban unas líneas sobre cómo reaccionaron y si hay posibilidades de publicar una protesta o una carta abierta. Hay que aprovechar que Naine es una autoridad indiscutible en la Suiza francesa. Con los mejores saludos. Suyo, Lenin

El domingo 7 de enero de 1917 se celebró en Zúrich una reunión de la junta directiva (Parteivorstand) del Partido Socialista Suizo. Se adoptó una decisión vergonzosa: aplazar indefinidamente el congreso del partido, convocado para el 11 de febrero de 1917 en Berna con el fin específico de debatir la cuestión de la guerra. Los motivos: hay que combatir la carestía; los obreros no están preparados; en la comisión no hubo unanimidad, etc., motivos directamente escarnecedores para con el partido. (En la comisión ya se han elaborado e impreso confidencialmente dos proyectos: el de Affolter, Nobs, Schmid, Naine y Graber contra la defensa de la patria; el de G. Müller, Pflüger, Huber y Kloti a favor de la defensa de la patria.)

La reunión del 7 de enero fue muy tormentosa. Grimm encabezaba a los derechistas, o sea a los oportunistas, o sea a los nacionalistas, gritaba frases infames contra «los extranjeros», contra los jóvenes, acusaba de «escisión» (!!!), etc. Contra el aplazamiento del congreso hablaron con firmeza Naine, Platten, Nobs, Münzenberg. ¡Naine declaró directamente a Grimm que se estaba cortando el cuello como «secretario internacional»!

La decisión adoptada significa una traición total de Grimm y una burla contra el partido por parte de los jefes oportunistas, socialnacionalistas. Toda la unión y la acción de Zimmerwald-Kienthal han sido reducidas de hecho a una frase por un puñado de jefes (Grimm entre ellos), que amenazan con renunciar a sus mandatos (¡¡sic!!) si triunfa la negativa a la defensa de la patria y decidieron no permitir que esta cuestión fuese debatida por la «chusma» del partido hasta el fin de la guerra. El «Grütlianer» núm. 424 (del 4 y del 8 de enero) dice la verdad, abofeteando a semejante partido.

Toda la lucha de las izquierdas, toda la lucha por Zimmerwald y Kienthal, se ha trasladado ahora a otro terreno: la lucha contra esta pandilla de jefes que escupieron al partido. Hay que reunir en todas partes a los izquierdistas y discutir los métodos de lucha. ¡Dense prisa!

¿No sería el mejor método de lucha (no se puede perder ni un minuto) aprobar inmediatamente en La Chaux-de-Fonds y en Ginebra resoluciones de protesta, además de cartas abiertas a Naine, y publicarlas de inmediato? No cabe duda de que los «jefes» moverán todos los resortes para impedir que la protesta llegue a los periódicos.

En la carta abierta, cuenten directamente todo lo relatado aquí y planteen sin rodeos la cuestión: (1) ¿Desmiente Naine estos hechos? (2) ¿Considera tolerable que en un partido socialista democrático se anule una decisión del congreso mediante una decisión de la junta directiva? – (3) ¿Es tolerable ocultar al partido las votaciones y los discursos de los traidores al socialismo en la reunión del 7 de enero de 1917? – (4) ¿Es tolerable contemporizar con un presidente de la Comisión Socialista Internacional* (Grimm) que combina frases izquierdistas con la ayuda a los nacionalistas suizos, enemigos de Zimmerwald, a los «defensores de la patria», a Pflüger, Huber y Cía., en la práctica de torpedear las resoluciones de Zimmerwald? – (5) ¿Es tolerable fustigar en el «Berner Tagwacht» a los socialpatriotas alemanes, mientras se ayuda clandestinamente a los socialpatriotas suizos? etc.

Repito: no lo dejarán publicar en los periódicos. Está claro. Publicar la carta abierta precisamente a Naine en nombre de algún grupo es el mejor método. Si es posible, dense prisa y respondan sin demora.

---
Escrito el 8 de enero de 1917.  
Enviado de Zúrich a Ginebra.  
Publicado por primera vez en 1929 en la Recopilación Leninista XI.  
Se imprime según el manuscrito.

* – Comisión Socialista Internacional. (N. de la Ed.)