Querida amiga: Los pasaportes de Nadina no sirven en absoluto. (Su salud no es buena; el tiempo es pésimo, no se puede ir a las montañas.) En cuanto a Graber, usted me pide consejo. En mi opinión, no hay que acordar con él ni la composición de la redacción ni la publicación obligatoria de nuestros artículos (después de que nos engañara de tal manera en 1915), pues eso significaría ahora cubrirnos de ridículo con una comedia. Sin una larga experiencia de colaboración de muchos meses (suya o de Abramóvich o de ambos — de manera constante, y de algunos de ellos de manera eventual) — sin eso, a mi juicio, no vale la pena hablar de un acuerdo serio. Ahora hay que «preguntar diez veces dónde está el vado», y solo después «meterse en el agua».

Las cartas a los prisioneros sobre el cuestionario no llegaron. Le escribí una vez a Malinovski, proponiéndole un programa muy simple: lugar de residencia; ocupación; edad; situación en la industria; actitud ante la guerra, etc. No hubo respuesta: está claro, ¡la censura no las deja pasar! Dé recuerdos a Popov de mi parte y de parte de Nadia. ¿Conseguirá usted enviarle galletas o algo así, directamente o a través de alguien?

Le estrecho la mano y le envío mis mejores saludos.

Lenin

Escrito el 7 de julio de 1916. Se publica por primera vez, según el manuscrito. Enviado de Zúrich a Berna.

I. F. Armand

Querida amiga: El libro que debía dedicar («para el querido camarada Volodia» — ¿no es así?) se quedó aquí. Y he perdido la dirección. ¿Se lo envío a usted? ¿O me manda usted la dirección? He estado esperando de usted la resolución del KZO y la carta de Grisha sobre Brizon, pero todavía no las he recibido. Nadia le envía saludos; no ha escrito en todo este tiempo porque se encontraba mal; ha dejado que la enfermedad se agravara.

¡Best greetings!

Vuestro Lenin

Escrito el 14 de julio de 1916. Se publica por primera vez, según el manuscrito. Enviado de Zúrich a Hertenstein (Suiza).