Al artículo «Acerca del folleto de Junius»

Usted se ríe a menudo de la «época del imperialismo». Así es como hay que proceder con Rádek y Cía., para quienes la «época» es una receta contra todos los males (págs. 10-11, 14 y otras, y aún más en el artículo sobre la autodeterminación). Pero no hay que caer en el extremo opuesto. En algunos pasajes da la impresión de que usted ha llevado la vara al otro extremo en 180 grados.
¿qué es esto? Época = 9A + 2. ¿Significa que ... es imposible???

Nosotros mismos dijimos en las resoluciones de la Conferencia de Berna que «ahora, en una época completamente distinta, la imperialista*» (etc., véase «El socialismo y la guerra», pág. 42). Usted mismo escribió en «El Comunista» (págs. 188-189): «la esencia de la época contemporánea es el tránsito de la época de las guerras de liberación nacional a la época de las guerras imperialistas* de rapiña y reaccionarias». Esta tesis, en mi opinión, debería usted repetirla y subrayar su justeza precisamente en los artículos contra Junius y Rádek. De lo contrario, da la impresión de que usted la niega y está de acuerdo en reconocer como imperialista sólo y exclusivamente la guerra actual.

Pero la tesis sobre la «época» en sí misma (fuera de las tergiversaciones de Rádek) es absolutamente justa, y es la única que da una línea, la que salva del eclecticismo.

Me parece además un error el subrayado excesivo de la posibilidad** de guerras nacionales en Europa...

La tarea ahora consiste en demostrar que tampoco los países pequeños (Serbia, Suiza, etc.) pueden, en la «época actual», «defender la patria»**.

Ahí confunden aún más Grimm y Cía., ahí «caza» las debilidades Plejánov...

No es un error, sino la verdad:
desde luego, son posibles.

No es cierto (no ahí)

* Sobre esta palabra, V. I. Lenin hizo la anotación «x». Ed.
** Aquí y más abajo, subrayado por V. I. Lenin. Ed.

¡¡No es eso, no es eso en absoluto lo que digo: en la guerra actual, digo yo, no se trata de la república en Alemania!! Poner aquí «guerras nacionales» significa precisamente confundir la época con la guerra actual.

Es un hecho. No hay que tener miedo a la verdad. ¡Señale usted otro grupo! Término viejo, usual siempre y en todas partes. ¡Es ridículo pensar que lo hayan introducido los Rádek!

¡Desde luego, sólo!! Pues en mi texto se dice acto seguido cuándo es esto posible. ¡Y usted no intenta refutarlo!

¿Cómo se puede calificar de «gratuita» la referencia a un hecho histórico universalmente conocido? ¿Roma, Inglaterra contra Holanda y España, etc.?

¿Por qué? ¡Intente demostrar esto!

No lo demostrará si no olvida que «la guerra es la continuación de la política».

Usted mismo dice en el artículo contra Junius que construir la táctica sobre las guerras nacionales significa «volver el rostro hacia el pasado y no hacia el futuro», que esto es una «fantasía de guerra nacional», etc....
«Sólo el I. S. D. permanece en su puesto» (pág. 5). Hay que decirlo de otra manera. No alabemos demasiado a los nuestros.

En la pág. 9, «guerras "imperialistas" de los tiempos de la Gran Revolución Francesa», «el imperialismo de Napoleón». Hay que explicar en qué sentido se emplea aquí el término «imperialismo».

Pág. 10.
¿Sólo es «sumamente improbable» que «la guerra actual de 1914-1916 se transforme en nacional»?

Pág. 12. «El imperialismo es posible tanto sobre la base de la esclavitud como sobre la base del capitalismo primitivo», etc. (compárese con la pág. 9).

Hay que explicar esto de modo especial en un par de páginas. De otro modo, todo esto es gratuito.

Pág. 13. «Una alianza de Persia, la India y China» difícilmente puede declararse «probable». Si hay algo que no es probable, es precisamente una alianza tal.

OBJECIONES A LAS OBSERVACIONES DE G. E. ZINÓVIEV

Pág. 16.
¿Acaso estamos en contra del desarme porque esperamos aún guerras no reaccionarias, justas, en las que haya que defender la patria? ¿Y no para la revolución socialista?
¿Acaso podemos estar de acuerdo con la interpretación de que defendemos la milicia para la defensa de la patria en una guerra defensiva?

Pág. 18.
Es inconveniente fingir simple y llanamente que Junius estuvo siempre por la autodeterminación. Insinuar que se trata de Rosa Luxemburg, desde luego, no se puede. Pero es necesario insertar la palabra: «ahora», «bajo la influencia* de las lecciones de la guerra», etc.

Pág. 27.
En Rusia, «una parte muy considerable de los campesinos pobres estaba bajo la influencia del imperialismo, estaba por la guerra». ¿Con qué está demostrado esto? Con nada en absoluto. Todos los observadores liberales de la vida campesina, los sin partido (el obispo Nikon), los populistas («Rússkoie Bogatstvo») dicen lo contrario. Una afirmación así la utilizará Plejánov contra nosotros. Leintner ya escribió sobre el «Volksimperialismus» ruso.

¡Desde luego, sí!!
¿y esto no es guerra???

¡Desde luego, sí! Usted teme a las palabras, sin profundizar en el sentido. La defensa de la patria en una guerra buena es una buena causa.

Esto es precisamente insinuar.

Por el comportamiento de los trudoviques, de los campesinos eseristas de izquierda. Yo he dicho «con toda probabilidad». Precisamente aquí es peligroso subestimar el «patriotismo» de los mujichins.
?? ?

*Subrayados, comillas y signos de interrogación de V. I. Lenin. Ed.

2
Al artículo sobre la autodeterminación
Plejánov no tendrá razón, no por la causa que usted tiene en mente:
¡Intente exponerla! Bélgica participa «ahora» en la guerra de rapiña de Inglaterra + Francia + Rusia, ayuda a ahogar Galitzia, Armenia, etc. Hay que valorar concretamente cada guerra concreta.

¡No es cierto! ¡Directamente, no es cierto! Yo he indicado concretamente lo que puede suceder (en el artículo sobre Junius). ¿Por qué no refuta usted lo dicho allí? 1) una guerra sin esperanza también es una guerra; 2) una guerra sin esperanza de un pequeño contra uno grande se convierte en una guerra con esperanza si en el grande estalla una insurrección.

¿De dónde se deduce que en 1918 (mi ejemplo) habrá en Europa una guerra imperialista y no una revolución socialista? ¿Acaso es posible la guerra imperialista en cualquier período de la «época» imperialista? No, no en cualquier período. En 1905, una guerra imperialista de Inglaterra y Alemania contra Alemania y... — ¡Ahora es imposible imaginarlo! En 189... ocurría otro tanto. ¡¡Intentar fijar "cuándo precisamente", según el "plan de ruta" (Fahrplan) de quién!!
Usted se ha desviado por completo de la única posición marxista: ¡la de apreciar cada guerra por separado!

Pág. 24-25. El ejemplo de Bélgica y de una posible insurrección belga es desafortunado. Plejánov dirá: ¿para qué esperar a que Bélgica sea anexionada y a que se subleve? Ella ya lucha ahora para que no la anexionen, y con ello, dicen, realiza la defensa de la patria en el buen sentido de la palabra.
En realidad, no puede haber ninguna guerra nacional de la Bélgica anexionada contra Alemania.

OBJECIONES A LAS OBSERVACIONES DE G. E. ZINÓVIEV

Bélgica puede, en la próxima guerra imperialista, unirse en el momento decisivo a la coalición antialemana — esto es cierto. La burguesía de Bélgica llamará a esto guerra nacional. Esto también es cierto. Pero, en realidad, esto será una guerra nacional en medida no mayor que la actual participación de Serbia al lado de la Entente. (Y peor aún: la burguesía belga tiene el Congo.)
Austria no anexionó a Serbia, pero la ahogaba, ahogaba la revolución nacional de los eslavos del sur.
--- En caso de anexión de Bélgica por Alemania, nosotros predicaremos a los proletarios belgas no la insurrección nacional, sino la insurrección internacional, la lucha codo a codo con el proletariado revolucionario alemán. Si se toma a Bélgica aisladamente, como usted la toma, resulta incomprensible cuál es la diferencia de principio: ¿por qué no había que defender la patria belga cuando fue atacada para anexionarla, y habrá que defenderla después de ser anexionada? La anexión de Bélgica creará un nuevo foco de descontento, la lucha se complicará con la opresión nacional — esto es cierto. El proletariado alemán deberá defender la libertad de separación de Bélgica — esto también es cierto. Él debe hacerlo también con respecto a Dinamarca, y nosotros debemos hacerlo con respecto a Suecia. Y, sin embargo, ninguna guerra nacional de Dinamarca (por Noruega), etc., resultó posible.

¡no es cierto!!
en el artículo «Vorbote» 793 (NB) «kann» (NB)
¿dónde está el olvido? "Kann" und "muß" ist zweierlei. ¡Sie vergessen das!!***
?? El proudhonismo consiste precisamente en la negación de la posibilidad (y, a menudo, de la utilidad) de las insurrecciones y guerras nacionales burguesas.
((Esto no viene en absoluto al caso. No corresponde aquí, no corresponde en absoluto. Esto es sólo una respuesta al argumento de Plejánov. Y esto es sobre el carácter de la guerra actual.))

contra Alemania, de Suecia contra Rusia en la era actual es imposible de imaginar. «Utilizar estos conflictos» (véanse nuestras tesis) — es necesario. Pero usted no dice sólo esto.

En nuestras tesis se dice (pág. 39, penúltimo párrafo): Die Tatsache, dass der Kampf gegen eine imperialistische Regierung... Von einer andern Grossmacht... aus genutzt werden kann* etc., es decir**, no puede impulsarnos a renunciar a la autodeterminación. Esto es correcto. Pero no hay que ir más lejos. De otro modo, resulta un olvido de la Tatsache misma de la que se habló más arriba.

¿Qué debemos recomendar a Bélgica y a los obreros belgas después de la anexión: librar una guerra nacional contra Alemania, forzosamente solos, sin el apoyo de Inglaterra-Francia?
¿O debemos velar aquella «Tatsache» de que, en otro caso, Bélgica aparecerá de nuevo como Werkzeug**** de la burguesía imperialista de la coalición antialemana?

En «El socialismo y la guerra» (pág. 8) escribió usted: «Si todos los Estados hubieran declarado la guerra a Alemania exigiendo la liberación y la indemnización de Bélgica, en este caso la simpatía de la socialdemocracia estaría, desde luego, del lado de los enemigos de Alemania».
NB

*El hecho de que la lucha... contra una potencia imperialista... pueda ser... utilizada por otra «gran» potencia. Ed.
** Insertado por V. I. Lenin. Ed.
***Poder y deber son dos cosas distintas. ¡Lo olvida usted! Ed.
****un instrumento. Ed.

OBJECIONES A LAS OBSERVACIONES DE G. E. ZINÓVIEV

Así se puede decir. Así se puede motivar para mayor claridad. Pero este «si» no se realizará nunca. Esto no se puede olvidar. Las insurrecciones en Bélgica (después de la anexión), admitámoslo, son posibles, como resultaron posibles en 1916 en Irlanda. Rádek es un vulgarizador al llamar a la insurrección irlandesa un «putsch». Esto es indudable. Pero ¿qué diremos a propósito de una posible insurrección en Bélgica? Lo mismo que usted dijo sobre Dublín: la desgracia de esta insurrección está en que no se fusionó con la revolución socialista del proletariado internacional. En otras palabras, predicaremos a los obreros belgas la revolución internacional y no la guerra nacional.
(Con esto se ha derrotado usted a sí mismo, sus páginas 1 y 2.)
¡Ajá!

Una insurrección desafortunada es una insurrección posible, ¿sí o no??

Usted es de una inconsecuencia flagrante. Una cosa es predicar a los obreros de todos los países la guerra civil internacional, y otra cosa es negar la posibilidad de la guerra nacional. ¡No se puede en una cuestión teórica confundir lo posible (para diferentes clases y países) con lo deseable y correcto para el proletariado socialista! De esta confusión brota precisamente el proudhonismo. K. Marx y los proudhonistas en 1866-1869 decían, predicaban a los obreros «la revolución socialista internacional» y tenían razón.

Pero los proudhonistas añadían: «la guerra nacional progresiva es imposible» y no tenían razón.
Los proudhonistas ahora desbarran en algo semejante, sin comprender que es posible (e inevitable) la combinación de las insurrecciones proletarias en las grandes, en las potencias imperialistas, con las insurrecciones y guerras nacionales de las pequeñas naciones y colonias contra las grandes potencias.

¿dónde está dicho esto? ¡En ninguna parte! Se ha dicho otra cosa: son posibles las guerras nacionales también bajo el imperialismo.

Sólo esto. Y esto es correcto.

Intente usted formular esta «tesis» y resultará: la «época imperialista» ha engendrado la guerra imperialista actual, pero puede engendrar también otra.

¡Una y otra vez, no olvide el ejemplo de Serbia en la guerra de 1914-1916!

En su «guerra justa» contra la cerrazón de Rádek, usted se apasiona con frecuencia hasta tal punto que la perspectiva resulta así: la guerra actual es, dicen, imperialista, pero lo que sucederá después no se sabe, quizás una nueva época de guerras nacionales sobre una nueva base.

Desde luego, usted tiene mil veces razón al decir que el imperialismo aumenta la opresión nacional, confiere actualidad a la autodeterminación (en su planteamiento revolucionario). Pero esto no debilita en absoluto la tesis sobre la época de las guerras imperialistas.

OBJECIONES A LAS OBSERVACIONES DE G. E. ZINÓVIEV

Usted dice: ¿acaso la «época» de 1789-1871 excluía las guerras no nacionales? ¡Correcto! No las excluía. Pero diga usted (y desarróllelo) que también la época actual de guerras imperialistas, de la misma manera, en el mismo sentido (es decir, como fenómenos aislados que no cambian el cuadro general), no excluye las guerras nacionales. Esto es todo lo que propongo.

Pág. 27-28. En la mera constatación de la concentración (como resultado del modo bestial del imperialismo) no hay aún ningún anexionismo. En general, la acusación en el punto sobre el anexionismo me parece un estiramiento, en la formulación que usted ha dado. Rádek y Cía. son internacionalistas inconsecuentes, y no anexionistas inconsecuentes. Pueden llegar al kunismo si llevan el asunto hasta su «conclusión lógica». Pero ahora la acusación
es decir, son posibles (es una y la misma cosa).
«El fenómeno X es posible».
«El fenómeno X no está excluido».

Es una y la misma cosa.

Todo el artículo contra Junius dice esto, lo desarrolla y da ejemplos. ¡Allí se dice también: «una guerra sin esperanza también es una guerra» y se indican las condiciones para que lo sin esperanza se convierta en algo con esperanza!! Creer que en la historia no hay (puede no haber) guerras sin esperanza y que las guerras sin esperanza no pueden convertirse en guerras con esperanza, eso es el «economismo imperialista» 794.

El anexionismo de Rádek no está en esto, y yo no veo en esto el anexionismo. Responda: ¿acaso no hay «anexionismo» (inconsecuente) en el hecho de renunciar de antemano a restaurar las naciones en Europa??
¡Responda a esto!

¡correcto! ist getan*.

Esto, en el siguiente artículo sobre el kautskianismo en general.

Aquí hay que analizar por qué el desarme es un disparate 795. Rádek y Cía. plantearon de manera inexacta toda la cuestión de por qué es absurdo el kautskianismo.

¡Im-po-si-ble!!

¡Abogados de Legien!
¡«Del dicho al hecho»!
contra ellos ganará si se formula de manera más objetiva.

Pág. 33. «Mientras y en la medida en que no estemos en condiciones de realizar la revolución socialista, los obreros deben unirse más estrechamente». ¿Acaso sólo «mientras» y «en la medida»? (Mejor modificarlo estilísticamente.)
Sería muy útil que usted analizara, en un párrafo especial, la correlación entre la consigna de los Estados Unidos de Europa y la autodeterminación. Rádek y Cía. afirman que es una y la misma cosa. En un artículo tan fundamental, que examina todos sus «argumentos», es inconveniente soslayar esta cuestión.

También sería bueno, en general, hacer el «tono» más suave.

Esto sólo será más convincente. Y puesto que usted los ha tomado en general como amigos equivocados (lo que me gustó mucho), el artículo saldrá ganando con ello.

Sobre las menudencias, en la corrección. Quienes lo han leído solicitan además que la palabra «canallas» sea sustituida por un vocablo no tan fuerte.

Escrito en 1916,
a más tardar en julio

Se publica por primera vez, según el manuscrito