[de los «istas»] — es «la unidad» con el Comité Organizador y, a través de él, con Potrésov y Cía., es decir, en la práctica, servilismo ante los socialchovinistas. Si Trotski y Cía. no lo han comprendido, peor para ellos. El núm. 1 de
«Delo» y, sobre todo, la participación de los obreros en los comités de la industria de guerra demuestran que esto es así.

No solo en las elecciones a la Duma el día después de la paz, sino en general en todas las cuestiones de la práctica partidaria, «la unidad» con Chjeídze y Cía. es ahora el quid de la cuestión. Podemos contar
solamente con aquellos que han comprendido todo el engaño de la idea de la unidad y toda la necesidad
de la escisión con esta camarilla (con Chjeídze y Cía.) en Rusia. Belenin debería agrupar solo
a tales personas para el papel de dirigentes.

De paso: la escisión a escala internacional también ha madurado. Considero perfectamente oportuno ahora que todos los obreros conscientemente dirigentes de Rusia lo comprendan y tomen resoluciones a favor de la ruptura organizativa con la II Internacional, con la Oficina Internacional de Huysmans, Vandervelde y Cía., a favor de la construcción de la III Internacional solo contra los kautskyanos de todos los países (Chjeídze y Cía., como Mártox y Axelrod, = kautskyanos rusos), solo en acercamiento con las personas que se sitúan en la posición
de la izquierda de Zimmerwald.

Sobre el 3er punto. ¡Lo más doloroso ahora: la debilidad del vínculo entre nosotros y los obreros dirigentes en Rusia!! ¡¡Ninguna correspondencia!! ¡¡Nadie, excepto James, y ahora
tampoco está él!! Así no se puede. Ni la edición de octavillas, ni el transporte, ni los acuerdos sobre proclamas, ni el envío de sus proyectos, etc., etc. se pueden organizar sin una correcta correspondencia conspirativa. ¡Este es el quid!

Esto no lo hizo (entonces quizás no podía) Belenin en su primer viaje. Convénzanle,
¡por el amor de Dios!, de que esto es obligatorio hacerlo en el segundo viaje. ¡¡Obligatorio!! ¡¡Por el número
de contactos hay que medir el éxito inmediato del viaje, vaya que sí!! (Por supuesto, la influencia personal de Belenin es aún más importante, pero él no podrá quedarse por mucho tiempo en ninguna parte sin arruinarse ni perjudicar
la causa.) ¡¡Por el número de contactos en cada ciudad se mide el éxito del viaje!!

Dos tercios de los contactos, como mínimo, en cada ciudad con obreros dirigentes, es decir, que
escriban ellos mismos, que dominen por sí mismos la correspondencia conspirativa (no son los dioses quienes cuecen el pan), que preparen para sí mismos cada uno 1-2 «sucesores» por si caen presos. No
confiar esto a la intelectualidad, solamente a ella. No confiar. Esto pueden y deben hacerlo los obreros dirigentes. Sin esto es imposible establecer la continuidad y la integridad del trabajo, y
esto es lo principal.

¿Parece que es todo?

Sobre la literatura legal añadiré, además:
es importante aclarar, ¿publicarán en «Létopis» (si no se puede echar a los «okistas» mediante
un bloque con los machistas) mis artículos? ¿con restricciones? ¿cuáles?

Hay que aclarar más detalladamente lo de «Volná».

Sobre mí, personalmente, diré que necesito ingresos. De lo contrario, ¡simplemente pereceré, vaya que sí! La carestía es endemoniada, y no hay de qué vivir. Hay que sacar a la fuerza dinero* del editor de «Létopis», a quien he enviado dos de mis folletos (¡que pague; ahora mismo y más!). Lo mismo
— con Bónch. Lo mismo — sobre las traducciones. Si no se arregla esto, yo, vaya que sí, no
aguantaré, esto es completamente serio, completamente, completamente.

Estrecho fuertemente la mano, mil mejores deseos a Belenin, y escríbanme aunque sea dos palabras sobre la recepción
enseguida.

Su Lenin

P. D. Escriba francamente, ¿de qué humor se va Bujarin? ¿nos escribirá
o no? ¿cumplirá los encargos o no? La correspondencia (con América) es posible solo a través de Noruega: dígaselo y arréglelo.

1916.

* Sobre el dinero, Belenin hablará con Katin y con el propio Gorki, por supuesto, si no es inconveniente.

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Escrito después del 3 de octubre

Enviado de Zúrich a Estocolmo

Publicado por primera vez en 1924

en el Recopilatorio Leninista II

Se imprime según el manuscrito