...con el movimiento de masas, las acciones terroristas individuales pueden y deben aportar beneficios. En Rusia, los terroristas (contra los cuales siempre combatimos) perpetraron una serie de atentados individuales, pero en diciembre de 1905, cuando por fin se llegó al movimiento de masas, a la insurrección —cuando era necesario ayudar a la masa a aplicar la violencia—, fue justamente entonces cuando los «terroristas» brillaron por su ausencia. Este es el error de los terroristas.

Adler habría aportado mucho más provecho al movimiento revolucionario si, sin temer la escisión, hubiera pasado sistemáticamente a la propaganda y agitación ilegales. Sería muy bueno que se encontrara algún grupo de izquierda que publicara en Viena una hoja volante y expusiera en ella a los obreros su punto de vista: que estigmatizara de la manera más tajante el lacayismo del «Arbeiter-Zeitung» vienés y del «Vorwärts», que justificara moralmente el acto de Adler («matar no es asesinar»), pero que, como lección para los obreros, declarara: no es el terrorismo, sino el trabajo sistemático, prolongado y abnegado de propaganda y agitación revolucionarias, las manifestaciones, etc., etc., contra el partido lacayo y oportunista, contra los imperialistas, contra los propios gobiernos, contra la guerra, lo que hace falta.

Les ruego también que nos informen en qué medida sería correcto considerar el acto de Adler como un acto de desesperación. Pienso que, políticamente, es así. Él perdió la fe en el partido, no pudo soportar que fuera imposible trabajar con ese partido, que fuera imposible trabajar junto con Victor Adler, no pudo reconciliarse con la idea de la escisión, asumir la pesada tarea de la lucha contra el partido. Y como resultado de la desesperación: el atentado.

Un acto de desesperación de un kautskiano (el «Volksrecht» escribe que Adler no era partidario de la Izquierda de Zimmerwald, sino más bien un kautskiano).

Pero nosotros, los revolucionarios, no podemos desesperarnos. No tememos la escisión. Por el contrario: reconocemos la necesidad de la escisión, explicamos a las masas por qué la escisión es inevitable y necesaria, llamamos al trabajo contra el viejo partido, a la lucha revolucionaria de masas.

¿Qué corrientes (resp.*, qué matices individuales) existen en Viena y en Austria en la valoración del acto de Adler?

Temo que el gobierno vienés declare a Friedrich Adler enfermo mental y no permita el proceso judicial. Pero si el asunto llega a juicio, habrá que organizar obligatoriamente la difusión de hojas volantes.

Escriban más y con más detalle, y observen con precisión todas las medidas técnicas de precaución.

¡Los mejores saludos!

Su Lenin

Traducción del alemán

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Enviado de Zúrich a Viena

Publicado por primera vez el 1 de marzo de 1932 en el periódico «Pravda», núm. 60

Se publica según el manuscrito