¡Queridos camaradas!

En nombre del CC del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia saludo al congreso del Partido Socialista Italiano y le deseo éxito en sus trabajos.

El Partido Socialista Italiano fue el primero de los partidos socialistas de los países beligerantes en lograr lo que todos los partidos socialistas de estos Estados habrían podido y debido hacer si no hubieran traicionado al socialismo y no se hubiesen pasado al lado de la burguesía, a saber: reunir su congreso, conferencia o asamblea fuera del alcance de la censura militar "patriótica" y de las autoridades militares, en un país libre, donde se pudiera discutir y expresar libremente la actitud socialista ante la guerra. Permítanme expresar la esperanza de que el congreso del Partido Socialista Italiano, libre – de bozales patrioteros –, logre hacer tanto y aún más por la lucha contra la traición al socialismo de casi todos los partidos socialistas europeos, de lo que ha hecho hasta ahora todo el Partido Socialista Italiano.

Los representantes de nuestro partido trabajaron junto con los representantes de su partido en Zimmerwald y Kienthal. Y la única divergencia seria que nos separaba era la divergencia sobre la inevitabilidad y la necesidad de la escisión con los socialchovinistas, es decir, con los socialistas de palabra y chovinistas de hecho, a saber: todos aquellos que representan o justifican la "defensa de la patria" en la presente guerra imperialista, que apoyan directa o indirectamente a "su" gobierno y a "su" burguesía en esta guerra reaccionaria y de rapiña por el reparto de las colonias y por la dominación del mundo. Consideramos que la escisión con los socialchovinistas es históricamente inevitable y necesaria para una lucha revolucionaria del proletariado por el socialismo que sea sincera y no se limite a protestas verbales. Los representantes de su partido mantenían el punto de vista de que aún se podía confiar en la victoria del proletariado sobre los socialchovinistas ("sciovinisti") sin la escisión con ellos.

Quisiéramos esperar que el desarrollo de los acontecimientos en el socialismo mundial elimine cada vez más el terreno para esta divergencia entre nosotros.

Por un lado, en todo el mundo, no sólo en los países beligerantes, sino también en los principales países neutrales, por ejemplo, en el país capitalista avanzado, los Estados Unidos de América, el movimiento obrero se escinde cada vez más de hecho en partidarios y adversarios de la "defensa de la patria" en la presente guerra imperialista y en las próximas guerras imperialistas que son preparadas y alimentadas por toda la política de todas las llamadas "grandes" potencias contemporáneas.

Por otro lado, hace poco leímos en "¡Avanti!", el órgano central del Partido Socialista, con especial satisfacción el artículo editorial: "La chiusura della conferenza socialista tedesca"[1]. Esta conferencia del Partido Socialista Alemán es uno de los acontecimientos más destacados en el socialismo mundial de los últimos meses, pues en ella chocaron las tres corrientes principales no sólo del socialismo alemán, sino del mundial: en primer lugar, la corriente de los socialchovinistas abiertos, como Legien, David y Cía. en Alemania, Plejánov, Potrésov, Chjenkeli en Rusia, Renaudel y Samba en Francia, Bissolati y su partido en Italia; en segundo lugar, la corriente que comparte la idea fundamental del socialchovinismo, a saber: la "defensa de la patria" en la presente guerra, y que desea conciliar esta idea con el socialismo y el internacionalismo reales, la corriente de Haase – Kautsky; y en tercer lugar, la corriente auténticamente socialista e internacionalista de los grupos "Internacional" y "Socialistas Internacionales de Alemania" en Alemania.

Valorando estas tres corrientes, "¡Avanti!" en el artículo señalado (núm. 269, 27. IX. 1916) escribía:

"…il proletariato tedesco finirà indubbiamente per trionfare contro i Legien, gli Ebert ed i David, che hanno preteso di compromettere la sua azione di classe nei tristi patteggiamenti coi Bethmann-Hollweg e gli altri fautori della guerra. Di questo noi abbiamo la più schietta certezza".

Noi abbiamo la medesima certezza.

«Piuttosto, – continúa "¡Avanti!", – la conferenza dei socialisti tedeschi ci lascia incerti circa l'atteggiamento prossimo di una parte della opposizione, quella che ebbe per esponente principale l'Haase».

«Il gruppo «Internazionale» con Liebknecht, con Mehring, con Clara Zetkin, con Rosa Luxemburg – con tutti gli altri «sabotatori e traditori della patria» è perfettamente a posto».

…«Meno conseguente ci è parso Haase»[2].

Y "¡Avanti!" explica que ve la "inconsecuencia" de Haase y de su grupo, al que nosotros llamamos en nuestra prensa la corriente kautskiana del socialismo mundial, en que "essi non accettano le logiche e naturali conseguenze cui sono giunti Liebknecht e compagni"[3].

Así escribe "¡Avanti!".

Saludamos de todo corazón estas declaraciones de "¡Avanti!". Estamos seguros de que se equivoca "Vorwärts", el órgano central de los socialdemócratas alemanes y principal órgano de la corriente kautskiana, cuando escribe en su número del 7. X. 1916, a propósito de estas palabras de "¡Avanti!",

"dass der «Avanti!» über die Partei Verhältnisse und Parteivorgänge in Deutschland nicht ganz zutreffend informiert ist"[4].

Estamos seguros de que "¡Avanti!" está informado "ganz zutreffend"[5] y de que no es por casualidad que considere que no tiene razón el grupo de Haase y que la tiene el grupo de Liebknecht. Esperamos, por lo tanto, que el Partido Socialista Italiano pueda ocupar un lugar destacado en el socialismo internacional con su defensa de los principios y la táctica de Liebknecht.

Nuestro partido se encuentra en condiciones incomparablemente más difíciles que el italiano. Toda nuestra prensa está amordazada. Pero incluso desde la emigración logramos ayudar a la lucha de nuestros camaradas en Rusia. La prueba de que esta lucha contra la guerra por parte de nuestro partido en Rusia fue la lucha de los obreros realmente avanzados y de las masas obreras, son dos hechos: en primer lugar, los diputados obreros de nuestro partido, elegidos por los obreros en las provincias más industriales de Rusia, Petrovski, Shágov, Badáev, Samóilov y Muránov, fueron deportados a Siberia por el gobierno zarista por propaganda revolucionaria contra la guerra. En segundo lugar, mucho después de su deportación, los obreros avanzados de Petersburgo, pertenecientes a nuestro partido, rechazaron resueltamente la participación en los comités de la industria de guerra.

En enero de 1917 se reunirá la conferencia de los socialistas de la Entente. En una ocasión hicimos la experiencia de participar en una conferencia similar en Londres, pero privaron de la palabra a nuestro representante tan pronto como osó decir la verdad sobre la traición de los socialistas europeos. Por eso pensamos que en semejantes conferencias sólo tienen sitio los señores Bissolati, Plejánov, Samba y tutti quanti. Por lo tanto, tenemos la intención de negarnos a asistir a la conferencia y dirigirnos con una carta a los obreros europeos denunciando el engaño al pueblo por parte de los socialchovinistas.

Saludo una vez más al congreso del Partido Socialista Italiano y expreso el deseo de éxito en sus trabajos.

Escrito en la primera quincena de octubre de 1916.

Publicado por primera vez en 1931 en la Recopilación Leninista XVII.

Se publica según el manuscrito.

Cubierta de la "Recopilación de 'El Socialdemócrata'" núm. 2. – 1916. (Reducida)