El artículo de Bujarin es a todas luces inservible 368. No hay ni sombra de «teoría del Estado imperialista». Hay una recopilación de datos sobre el crecimiento del capitalismo de Estado, y nada más. Llenar con este material legalísimo una revista ilegal es un absurdo. Hay que rechazarlo (con extrema cortesía, prometiendo toda la ayuda para su publicación legal)*.

Pero esperemos, tal vez, el artículo de Yuri; no escribamos a Bujarin por ahora.

Esperemos también con la carta a Bujarin sobre su «fracción»; de lo contrario, pensará que lo rechazamos por «fraccionalismo».

Plantear la cuestión de la «época» y de «esta guerra» como «extremos» significa, justamente, caer en el eclecticismo. ¡Como si nuestra tarea consistiera en tomar el «término medio» «entre los extremos»!

La tarea estriba en definir correctamente la relación de la época con esta guerra. Esto es lo que se ha hecho tanto en las resoluciones como en mis artículos: «la presente guerra imperialista no es una excepción, sino un fenómeno típico de la época imperialista». Típico no es sinónimo de único.

Es imposible comprender esta guerra sin comprender la época.

Cuando se habla así de la época, no es una frase. Es correcto. Y vuestras citas de mis viejos artículos dicen precisamente eso. Son correctas.

Pero cuando de ahí se empezó a deducir: «en la época del imperialismo no puede haber guerras nacionales», eso es un disparate. Es un error manifiesto, histórico, político y lógico (pues la época es una suma de fenómenos diversos, en la que, además de lo típico, siempre hay algo distinto).

Y vosotros repetís este error cuando escribís en las observaciones:

||| «los países pequeños no pueden defender la patria en la época actual».
= vulgarizadores
¡¡Falso!! ¡¡Es precisamente el error de Junius, de Radek, de los «desarmamentistas» y de los japoneses!!

Hay que decir: «También los países pequeños no pueden defender la patria en las guerras imperialistas, especialmente típicas de la época imperialista actual».

He ahí la diferencia.

En esta diferencia reside toda la esencia contra los vulgarizadores. Y vosotros no habéis reparado precisamente en la esencia.

Grimm repite el error de los vulgarizadores, y vosotros le seguís la corriente al dar una formulación inexacta. Al contrario, ahora mismo (tanto en las conversaciones como en los artículos) hay que refutar ante Grimm a los vulgarizadores.

Nosotros no estamos en absoluto contra la «defensa de la patria» en general, ni contra las «guerras defensivas» en general. Jamás encontraréis este disparate en ninguna resolución (ni en ninguno de mis artículos). Estamos contra la defensa de la patria y la defensiva en la guerra imperialista de 1914-1916 y en otras guerras imperialistas, típicas de la época imperialista. Pero en la época imperialista puede haber también guerras «justas», «defensivas», revolucionarias, a saber: 1) nacionales; 2) civiles; 3) socialistas, etc.

en Hertenstein (Suiza)

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Escrito en agosto de 1916.

Enviado desde Flums.

Publicado por primera vez en 1932 en la revista «Bolchevique» núm. 22.

Se publica según el manuscrito.

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* Privadamente, por mi cuenta, añadiré a Bujarin el consejo: cambiar el título y dejar sólo la parte económica. Pues la parte política está totalmente sin terminar, sin pensar a fondo, y no sirve para nada.