¡Querida A. M.! Me alegran mucho sus noticias y los informes 306. En cuanto a América, habrá que tener paciencia: vale la pena publicar solo allí.

Respecto a los suecos y noruegos de izquierda, confío en que hará todo lo posible para consolidar el asunto.

Hasta ahora no se ha consolidado nada. ¡Nada! Todo son palabras. No hay ni adhesión formal a la izquierda, ni relaciones regulares con nosotros, na-da. ¡¿Y esto después de Höglund?! ¡Qué gente!

Acerca de la reunión de los neutrales del 26 de junio en La Haya, tengo el siguiente plan: está claro que los noruegos, deslenguados, sin energía y soñolientos, no podrán hacer nada. ¿Por qué no va usted también? 307. ¿Por qué el Comité Central del partido noruego no podría designar a un X más usted? X es indispensable, alguien local, y usted como complemento. Aunque fuera solo como traductora. Sería de gran utilidad, pues se enteraría de todo. Si no, estoy seguro de que no recibiremos (ni los obreros de todo el mundo recibirán) un informe completo, exacto, claro y veraz de lo sucedido. Piénselo. Y haga todo lo posible por lograrlo.

Le estrecho fuertemente la mano.

Suyo, Lenin

P. D. Los folletos de Rybalka 308 no los he leído: no he tenido tiempo. Dígame: ¿acaso los folletos estúpidos de los eseristas debilitaban la importancia de la lucha revolucionaria de los campesinos eseristas? ¿Acaso el provocador Gapón debilitó la importancia de la lucha revolucionaria de los obreros gaponistas? Llamar «putsch» a la insurrección irlandesa (¿ha visto usted a K. Radek en el «Berner Tagwacht»?) — ¡¿y usted lo tolera!!?? No lo comprendo. Definitivamente no lo comprendo. Precisamente aquí, si en algún sitio, se ha demostrado el indecente pedantismo y el torpe doctrinarismo de K. Radek en el «Berner Tagwacht» y «los que con él están».

Si su viaje es imposible, ¿no se podría conseguir al menos una decisión del Comité Central del partido noruego para que el delegado, in situ, registrara minuciosamente todo lo que suceda?

a Cristianía (Oslo)

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Escrito después del 28 de mayo de 1916.

Enviado desde Zúrich.

Publicado por primera vez en 1924

en el Recopilador Leninista II.

Se imprime según el manuscrito.