Zetkin aboga por la «aurea mediocritas»* entre Ledebour y la «izquierda de Zimmerwald». Pero cómo llevarla a la práctica, ni una palabra. En qué consiste nuestro error, ni una palabra, ni una línea hasta ahora en Suiza, donde no hay censura.

¿Cómo puede usted explicar esto sino por el deseo de llegar a un acuerdo con Kautsky y Cía.?

(3) El «proyecto» (Boletín nº 3) redactado por usted y S. D. P. me parece muy malo 243. El propio Radek no pudo defender este proyecto. ¿A qué esa reducción del programa del partido? ¿El programa de la revolución socialista? Ahora no hay necesidad de ello, y en semejante programa falta un punto sobre la conquista del poder político; en semejante programa, los § 6 (A) y § 5 (B) son muy extraños; el § 6 (B) también suena raro: precisamente en caso de revolución socialista, necesitaremos milicias para defender el nuevo orden. Pues no somos pacifistas. ¡No podemos contar con la victoria de inmediato en todo el mundo (¡sin guerras civiles, sin guerras!)! El programa colonial brilla por su ausencia.

Sólo si estuviéramos plenamente seguros de hallarnos directamente en vísperas de tal revolución, necesitaríamos semejante programa, pero, incluso entonces, formulado de un modo completamente distinto.

Ahora, sin embargo, necesitamos algo completamente diferente: el movimiento obrero necesita puntos de vista claros sobre la necesidad de romper con los socialchovinistas y los kautskianos, sobre la organización ilegal, sobre los medios y métodos de la lucha de masas, etc.

(4) Pronto le enviaremos nuestras tesis sobre los puntos 5 a 8 del orden del día de la segunda conferencia**. Sería muy bueno que pudiéramos llegar a un acuerdo, si no sobre todos los puntos, al menos sobre algunos.

(5) ¿En qué consisten nuestras divergencias con Trotski? Seguramente esto le interesa. En pocas palabras:

* - el justo medio. (N. de la Red.)
** Véase «Propuesta del Comité Central del POSDR a la segunda conferencia socialista» (Obras, 5ª ed., t. 27, pp. 282-293). (N. de la Red.)

él es un kautskiano, es decir, quiere la unidad con los kautskianos en la Internacional, con la fracción de Chjeidze en Rusia. Estamos resueltamente en contra de semejante unidad. Chjeidze encubre con sus frases (él estaría por Zimmerwald: véase su último discurso, «Vorwärts» del 5/III) el hecho de que comparte los puntos de vista del «Comité de Organización» y de las personas que participan en los comités de guerra*. Trotski está ahora en contra del «Comité de Organización» (Axelrod y Martov), ¡¡pero a favor de la unidad con la fracción de la Duma de Chjeidze!!

Estamos absolutamente en contra.

¡Con los mejores saludos para usted, para el camarada Pannekoek y para los demás camaradas holandeses!

Suyo, N. Lenin

Mi dirección: Wl. Ulianow
Spiegelgasse. 12.
(Schuhladen Kammerer)
Zürich. I.

P.D. ¿Hay algo de verdad en las informaciones de prensa sobre la conexión de «New Review» (Nueva York) con «Vorbote» (véase «Internationale Korrespondenz» nº 69)?

¿No cree usted que sería sumamente importante sacar el nº 2 de «Vorbote» ya en marzo?