Arreglaré lo del «Arbeiter-Zeitung» vienés, me informaré sobre Tyszka (¿no estará en los «Schriften des Vereins für Sozial-Politik»?*).

Sobre los acuerdos con Alexándr (se ha ido a Noruega, donde está A. K., y ahora hay que presionarlo con redoblada energía).

De ninguna manera puedo aceptar I + II sobre «El Comunista».

Sus argumentos son extremadamente inconsecuentes.
...«¿Solo maniobrar para zafarse?»... Si es así, ¿para qué arriesgar la causa?

«Somos culpables por habernos metido con una veleta»... ¡Por supuesto! Pero los culpables son los primeros en corregir. ¡¡¡Qué lógica: soy culpable, por lo tanto no corrijo!!!

No me considero «culpable»: entonces el bloque era útil. Yo lo concerté. Ahora es perjudicial. Seré culpable si no lo modifico.

Ni siquiera ha rozado usted mis argumentos de fondo: reyerta entre colaboradores (en torno a 3 cuestiones), quejas al Comité Central; cartas a la redacción; cartas a «Náshe Slovo» (de Bronski, quizás de Rádek, etc.)... = reyerta, y no trabajo.

¿Por culpa de qué? ¿¿Por la «firma»?? Es ridículo.

He recibido la respuesta de N. I. a las tesis: el colmo del marranismo, ni una palabra meditada.

Con Alexándr hay que plantear la cuestión de manera principista: después de los números 1 y 2 salieron con «divergencias». Es imposible dar igualdad (o un lugar) en la redacción con semejantes divergencias. Es inadmisible. Recopilar las viejas vacilaciones de N. I. sobre la misma cuestión (sobre la democracia) y exigir: que reflexionen, que digieran, que escriban una motivación de todas sus divergencias para el Comité Central (un pequeño folleto). No para publicar, sino para el Comité Central. Lo examinaremos y lo rechazaremos, y mientras tanto, «Recopilación de El Socialdemócrata».

Salut.

Contésteme.

1916.

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* - «Escritos de la Sociedad de Política Social». Red.