235
Al objetar a Rosa Luxemburg (véase el artículo citado arriba), Lenin
la reprochaba que «no dijo ni una palabra sobre el fondo».
«Sin duda», escribía (p. 451), «que los pequeños burgueses noruegos, al querer tener su propio rey por su dinero y al rechazar por votación popular el proyecto de instauración de la república, demostraron cualidades pequeñoburguesas muy malas. Sin duda, que el «Napszud», si no se dio cuenta de ello, demostró cualidades igualmente malas e igualmente pequeñoburguesas».
«Pero, ¿qué tiene que ver todo esto?», escribía Lenin (véase el artículo citado) y aducía argumentos de fondo. En su intervención, el «Fracción» En salió en defensa, evidentemente, del «Napszud», demostrando que «no deseaba un reyezuelo».
7 Véase Obras de Lenin, t. XVII, p. 156.
8 Se trata del proyecto de ley sobre la igualdad nacional, presentado
en la IV Duma de Estado por la Fracción del POSDR (véase Obras de Lenin, t. XVII, pp. 291-292).
9 El desconcierto del oponente fue provocado, evidentemente, por el siguiente pensamiento de Lenin: «... es un deber absoluto para el marxista defender el democratismo más decidido y más consecuente en todas las partes de la cuestión nacional», escribía Lenin en «Apuntes críticos sobre la cuestión nacional» (Obras, t. XVII, p. 145). «Esta es una tarea, principalmente, negativa. Más allá de esto, el proletariado no puede ir en el apoyo del nacionalismo, pues más allá comienza la actividad "positiva" (afirmativa) de la burguesía, que tiende a fortalecer el nacionalismo».
10 El Partido Socialista Polaco «Proletariado» surgió en
1900 de un grupo de escindidos, encabezados por Kulczycki, del PPS, y editaba el órgano «Proletariado». El partido planteaba la exigencia de autonomía para Polonia, se pronunciaba a favor del terror y abogaba por una estrecha vinculación con el movimiento revolucionario ruso. El partido no tuvo gran influencia sobre las masas y en
1907, tras una serie de fracasos, desapareció de la escena.
11 Véase nota 49, p. 251.
18'.84
CONDICIONES DE PAZ EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL
FEBRERO DE 1916
El documento que se publica a continuación, bajo el título ««Condiciones de paz» en relación con la cuestión nacional», representa el plan-conspectus de la conferencia que Lenin pronunció en Zúrich
el 25 y 26 de febrero de 1916 (véase carta n.° 78 en Len. col. XI, p. 206,
y los recuerdos de M. JariTonov en «Anales del Instituto Lenin»,
libro II, pp. 422-423). En Ginebra, Lenin leyó la conferencia sobre el mismo tema el 4 de marzo de 1916, como se desprende del expediente del departamento de policía
(n.° 343, secc. 3, hh. 49-24), en el que se cita un breve
236
LENINSKIY SBORNIK
contenido de la conferencia (véase también la carta n.° 82, p. 211 en Len.
col. XI).
Si esta conferencia se llevó a cabo también en Lausana, como se suponía
(véanse las mismas cartas), no ha sido posible determinarlo.
En el archivo del Instituto Lenin se conservan tres hojas del manuscrito
de tamaño de cuaderno, cuyas páginas fueron numeradas
por Lenin a lápiz: I - ¿?. En la primera página se ha hecho una cita
del artículo de Kautsky en «Neue Zeit» del 27 de noviembre de 1914
(véase más abajo el punto I de los «Materiales para la conferencia», p. 255); la segunda está
en blanco; en la tercera, una cita «Marx sobre Lopatin» (p. XVIII,
p. 290); en la cuarta, una cita «Kautsky sobre la paz» (p. VII,
pp. 264 y 266); en la quinta, «Conspectus del artículo de L. Mártov» (p. 240).
El plan-conspectus de la conferencia está escrito en el reverso de la quinta página
de este manuscrito. La hoja del manuscrito con el registro del conspectus del artículo
de Mártov y el plan-conspectus de la conferencia tiene dobleces a lo largo y
lo ancho.
A la derecha del plan-conspectus, un esbozo preliminar
del plan (b), escrito a lápiz (algunas palabras perfiladas
con tinta), está tachado. A la izquierda, el mismo plan en una versión reelaborada
(a), escrito con tinta. En varios casos, la numeración de los parágrafos del plan, escrito en limpio, fue corregida con lápiz de tinta. Con lápiz de tinta están escritas también algunas inserciones:
indicaciones, todas las cuales se mencionan en las notas al pie.
El conspectus-análisis del artículo de Mártov en los n.° 47 y 48 de «Nash Golos»
(c) está escrito con tinta.
Y.
«CONDICIONES DE PAZ» EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL.
*TEXTO DEFINITIVO DEL PLAN-CONSPECTUS.
I:
1. «Paz» = eslogan popular y socorrido. (Intentos,...

6 ¡Burguesía, gobierno!... 2  
2. ((La paz como estado de ánimo de protesta inconsciente. 3  
3. K[arl] K[autsky]. «La lucha por la paz», «programa de paz»... «Todos están de acuerdo». 4 Hipocresía.  
4. Gorter sobre la paz. ¡Correcto! Gorter 4 57 — 9; 4 4 4.6 («Friedensheuchelei»)*  

* — «hipocresía pacifista». *Red.*

5. ¿«Condiciones de paz» en relación con la cuestión nacional?  
6. H[uysmans]. ¿Ya programa de paz? 7  
(1) Autodeterminación de las naciones.  
(2) Democratización de la política exterior.  
(3) Refuerzo del control parlamentario.  
(4) Tribunales arbitrales.  
(5) Contra las anexiones.  
(6) Estados Unidos de Europa.  

7. «Hipocresía» (H. R. en *Bernier Tagwacht*, 10 de noviembre, artículo). 11  
8. Brailsford. 1914, libro 12 y su folleto, *Union of Democratic Control*. 13  
9. «Arrullo, arrullo», adormecimiento del proletariado.  
10. «Estados Unidos de Europa» (y los «trusts» de Trotski). 14  
11. Suma = engaño a la clase obrera. (Todos los socialchovinistas a favor. (Cita de Kautsky, 21. IX. 1915)). 15  

12. «Autodeterminación de las naciones»  
a) chovinistas 16 (Fabians, 17 Austerlitz, 18 Parvus, 19 Lensch, 20 Semkovski, 21 Libman, 22 Yurkevich 23).  
b) kautskianos.  
c) izquierda = marxistas. 24  

13. Mártov 26 y *Rábochee Útro* 27 («autodefensa», 28 Engels, 1866 29).  
14. Resoluciones de 1913 de nuestro partido 30 (artículos en *Prosveshchenie* y en *Sotsial-Demokrat* 31).  
15. Utopías pequeñoburguesas de «naciones iguales» y realidad del imperialismo: naciones opresoras y oprimidas. 32  
16. «Sonar el diente» Marx versus Lopatin. 33  
17. Marx sobre Irlanda, 1869 34 (cf. Marx, 1848 sobre Alemania 35).  
18. Rusos k[adetes] en polémica con *Pravda*. «No se comprometieron a defender el derecho de separación de Rusia»... 36  
19. ¿Separación o liberación para la unión?  
20. Declaración de Zimmerwald del P.S.D. 37 «No piensan lo que dicen». 38  
21. Gorter y autodeterminación versus «programa colonial»... 39  
22. Desgracia de haber nacido en pequeños estados.  
23. Colonias y Rosa Luxemburg (ich bin ich...). 40*  
24. «Autonomía cultural-nacional». 41 Su carácter reaccionario.  
25. Acercamiento y fusión de naciones.  

NB: 26. Programa de paz = lucha contra el engaño a los obreros mediante frases sobre la paz.  
27. En la cuestión nacional, preparación de los pueblos mediante la propaganda del internacionalismo, no doctrinaria, sino viva.  

Mártov «arremetió» contra Pannekoek (+ Gorter), eludiendo lo principal = el kautskianismo. 42

**«CONDICIONES DE PAZ» EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL**

* PROYECTO PRELIMINAR DE PLAN - ESQUEMA DE CONFERENCIA.

Brailsford (c[ompárese] *** K. Kautsky) y la U[n i ó n ] del C[ontrol]
D[emocrático].¹¹
«[Estados] U[nidos] de E[uropa]» y Tr[o]tsk[i].
«[Auto]det[erminación] de n[aciones]» T [i o n e m a n ] con + [Auto]def[ensa].
•
[Auto]det[erminación de n[aciones] y P.S.D.¹⁵ + Gorter y Pannekoek.
Sem[kovsky] y el divorcio
\( Sem[k[ovsky] - Liebm[an] - Yurkévich.
Parvus - Lensch - Austerlitz -[...**** etc. etc.
«[Las] indep[endentistas] pol[acas]» ⁴⁶ ([El] Mañana [Obrera]).⁴⁷
L[u]cha contra el naciona[lismo]. Acercam[iento] y fusión de naciones.
A u t o n o m í a c u l t u r a l - n a c i o n a l .
* — yo — esto soy yo. Red.
** — En suma, en definitiva. Red.
*** — comparar. Red.
Aquí una palabra no está descifrada. Red.

**«CONDICIONES DE PAZ» en relación CON LA CUESTIÓN NACIONAL**
239
«L[iberación] de las n[aciones] oprimid[a]s».
Referencia a ... / opresión.
¿Qué es anexión?
Méritos de P.S.D. y holand[eses].⁴⁸
Desgracia de haber nacido en un país pequeñ[o].
S[uecia] y Nor[uega] (c[ompárese] Rosa L[uxemburg]).⁴⁹
I[mperia]lismo y acercam[iento] de naciones en [la] valorac[ión de la] b[urguesí]a.
La declarac[ión de] Zim[merwald] de P.S.D. «No dicen lo que piensan».
Los k. d.⁵⁰ rus[os] y la «l[ibert]ad de separación] de R[usia]».
| Paz, c[om]o estado de ánimo, (Cañonada) — como enfoque, despertar.
A) «Paz» (c[om]o consigna más c[orriente] y p[opular]). <{ Gob[ier]nos, b[urguesí]a, curas. }
B) K. K [a u t s k y] y H [u y s m a n]s. «Todos están de acuerdo».......
Engaño. Hipocresía.
(1 [5]) «[Auto]det[erminación] de naciones» ((4 p[untos] de H[uys- man]s)) y [Estados] U[nidos] de Eur[opa]. — 2) Dem[ocra]t[i]z[ación] de la pol[ítica] ext[erior]. — 3) Re[fuer]zo del c[o]ntr[ol] p[ar]l[a]m[entario]. — 4) «Trib[unales] de 3.ª[s]». — 5 [1]) [C]ontr[a] anex[iones].)
c) Gorter sobre la paz (c[ompárese]. La izquierda de Zim[merwald] Internationale F[lugblatter] № 1)³⁰
e) [Auto]det[erminación]. Planteam[iento del p[roble]ma. Opr[i]m[i]d[o]r[e]s y opr[i]m[i]d[a]s].
q) Rosa Luxemburg! y Gorter.
t) «Tocar el diente»,
y) «[El] Mañana [Obrera]» y Mártov.
X) «[A]utonomía [cultural]-nacional]»,
uu) [Auto]det[erminación], c[om]o separación] y c[om]o l[iberació]n.
J «[Auto]d[ef]ensa y su ref[erencia] a [la] aut[odeterminación] v[ersu]s
j Engels 1866: «Rusia ha saqueado»
ji
Rosa L[uxemburg] und B o r n e-Fichte («ich bin ich, was ausser mir ist Lebensmittel»).**³¹
* No descifrado. Red.
** — Rosa Luxemburg y Borne-Fichte («yo soy yo, y todo lo que está fuera de mí es medio de vida (sustento)». Red.

240
CUADERNOS DE LENIN

mill[ones]
naciones p o t e n t e s
300
m[edianas] y pequeñas
300
g
1.100
oprimidas
550
400
100
1050 ⁵²

v.
• ESQUEMA-ANÁLISIS DEL ARTÍCULO DE L. MÁRTOV «¿QUÉ SE SIGUE DEL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN NACIONAL?».

Los núms. 17 y 18 de «Nuestra Voz» ⁵³
en § I — el imp[eria]lismo es opresión de naciones.⁵⁴
Correcto.
Luego: «el c[apital] f i n a n c i e r o» ha det[enido] el proceso
NB
de formación de est[ados] nac[ionales]» ⁵⁵
¡Incorrecto! C o l o n i a s . Asia. Balcanes,
c[ompárese]. Hilferding.⁵⁶
§ II. Atacó a Pan[nek]oek
y Gorter , por su error en la argumentación⁵⁷
a) Y calló sobre Kautsky, no solo por su error, sino por su hipocresía, Falsedad, prostitución del m[arx]ismo.
,
(c[ompárese]. [La] izquierda de Zim[merwald]³⁸ y Vorbote)³⁹
!^) «no estamos obligados» a apoyar la separación siempre
(c[uestión] arm[enia])⁶⁰
¡Falsedad! Se omitió lo principal: l[ibert]ad de s[eparació]n.
= Kautsky. «Zu viel verlangt»*...⁶¹
§ III. Del derecho a la autodet[erminación] no se puede deducir la participación en la defensa.⁶²
(El error aquí es la negación de las guerras nacionales).

**«CONDICIONES DE PAZ» en relación CON LA CUESTIÓN NACIONAL**
241
¹ Se refiere, evidentemente, a las encíclicas de paz del papa romano Benedicto XV (del 8 de septiembre de 1914, del 1 de noviembre del mismo año, etc.). Véase el artículo «Der Weltkrieg und die katholische Kirche» («La guerra mundial y la iglesia católica»), en

iglesia escita") de August Erdmann en el n.º 19 de «Die Neue Zeit» del 6 de agosto de 1915. En el archivo del Instituto Lenin se conserva un ejemplar de este artículo con anotaciones de Lenin.

2 Sobre los pasos dirigidos a la conclusión de la paz (en particular, una paz separada entre Alemania y Rusia), tanto por parte de los gobiernos como de la burguesía, véase M. Erzberger, «Alemania y la Entente», ed. estatal, 1923, Moscú, pp. 198-200, así como V. I. Semennikov, «La política de los Románov en vísperas de la revolución. De la Entente a Alemania», ed. estatal, 1926, pp. 9-72.

En el artículo «Las cuestiones de la paz», Lenin escribió: «Por la paz en general están incondicionalmente todos, hasta Kitchener, Joffre, Hindenburg y Nicolás el Sanguinario, pues cada uno de ellos desea terminar la guerra...» (Obras, t. XVIII, p. 226).

3 En el artículo «Filántropos burgueses y la socialdemocracia revolucionaria» (t. XVIII, p. 155), Lenin escribió: «Las masas populares inconscientes (pequeños burgueses, semiproletarios, parte de los obreros, etc.) expresan con el deseo de paz en la forma más indefinida la creciente protesta contra la guerra, el creciente y vago estado de ánimo revolucionario».

4 Kautsky, que aún en 1909 se mantenía en general en el terreno del marxismo revolucionario, con el comienzo de la guerra imperialista renunció a sus anteriores puntos de vista y adoptó una posición vacilante entre los internacionalistas y los defensistas, encubriendo el sociolovinismo con frases internacionalistas.

En una carta a Shliápnikov del 17 de octubre de 1914 (véase Len. sb. II, pp. 194-195), Lenin escribió sobre Kautsky: «ahora es más dañino que nadie. Tan peligrosa y vil es su sofística, que encubre con las frases más lisas y almibaradas las vilezas de los oportunistas (en la «Neue Zeit»). Los oportunistas son un mal evidente. El “centro” alemán con Kautsky a la cabeza es un mal oculto, diplomáticamente pintado, que ciega los ojos, la mente y la conciencia de los obreros, lo más peligroso de todo» (véase «Materiales para el informe», punto I, p. 253).

5 La anotación «КК 1», así como las anotaciones al § 4 «p. 4 comienzo» y «f|: p. 4», hechas por Lenin con lápiz de tinta, corresponden a hojas especiales (con anotaciones de este mismo tipo), de las que se habla en la observación preliminar en la p. 236. Por el sentido de las citas que Lenin extrajo en esas hojas, se ve que estas notas estaban destinadas a los párrafos correspondientes del informe.

6 Herman Gorter — socialista izquierdista holandés, más tarde comunista. Durante la guerra, internacionalista. Se trata del folleto de Gorter «Der Imperialismus, der Weltkrieg und die Sozialdemokratie», que apareció en Ámsterdam en 1914, y en 1915 fue traducido al alemán. Existe una traducción rusa de este folleto, que Lenin llamó «excelente»: «El imperialismo, la guerra mundial y la socialdemocracia», traducción de M. Ulyánova, ed. estatal, 1920 (véase «Materiales para el informe», punto II, p. 254).

7 Camille Huysmans — secretario de la Oficina Socialista Internacional de la II Internacional. Durante la guerra, socialpatriota. Hizo intentos de restaurar la II Internacional, defendiéndola en el congreso extraordinario del partido holandés en Arnhem el 9 de enero de 1916. Organizador de conferencias de socialistas de países neutrales.

En su discurso en el congreso de Arnhem, demostrando que la II Internacional «no ha muerto», Huysmans dijo: «Antes de actuar, debíamos aclarar la situación. Por eso, nuestro plan de trabajo se reduce a dos tareas: 1) Convocar reuniones separadas de los partidos socialdemócratas de los países neutrales, de las potencias de la Entente y de las potencias centrales para discutir cuatro puntos que debían servir de base para todas las resoluciones sobre la paz. 2) Invitar a delegaciones separadas a La Haya para una discusión detallada de estos puntos. Como ustedes saben, los socialistas de los países neutrales se reunieron en Copenhague el 17 y 18 de enero de 1915, los socialistas de los países de la Entente en Londres el 14 de febrero, los socialistas de Alemania y Austria en Viena el 20 de abril de 1915. Por supuesto, las resoluciones adoptadas en todas estas reuniones no coinciden en todos los puntos. Pero tanto en Copenhague como en Londres y Viena, los socialdemócratas exigieron para todas las naciones el derecho a la autodeterminación. Y en

en Copenhague, y en Londres, y en Viena los socialdemócratas exigían la democratización de la diplomacia y el fortalecimiento del control parlamentario. Y en Copenhague, y en Londres, y en Viena los socialdemócratas se declararon partidarios de los tribunales de arbitraje en todo tipo de conflictos entre estados. El acuerdo general sobre estos cuatro puntos, que constituyen la base de las resoluciones de los congresos de Stuttgart, Copenhague y Basilea, fue ya un paso adelante.» Citamos según «Nuestra Voz» n.º 4 del 24 de enero de 1916 (véase el artículo «Sobre el programa de paz» en las Obras de Lenin, t. XIX, pp. 49-51), así como «Propuesta del C.C. del P.O.S.D.R.» t. XIX, p. 59. Sobre la Conferencia de Londres, véanse los artículos: «Acerca de la Conferencia de Londres» y «Sobre la Conferencia de Londres» (Obras de Lenin, t. XVIII, pp. 134-135 y 420-421), sobre las de Viena y Copenhague en el folleto «Socialismo y guerra» t. XVIII, p. 213).

Véase el artículo «Resultados de la discusión sobre la autodeterminación» (Obras de Lenin, t. XIX, pp. 247-251).

Se refiere, evidentemente, a los puntos 5 y 6.

Se trata del artículo de Henriette Roland-Holst «Huysmans Rede auf dem Parteitag der S. D. A. P.» («El discurso de Huysmans en el congreso del Partido Obrero Socialdemócrata») (véase «Materiales para la conferencia», punto III, p. 258). Roland-Holst era una socialista holandesa. Durante los años de la guerra adoptó inicialmente una posición cercana a la de Trotsky (Lenin, según palabras de Radek, la llamaba «Trotsky con faldas»). En una carta a A. Kollontai en el verano de 1915 (Len. sb. II, p. 235) Lenin escribió: «Roland-Holst, como Rakovsky (¿han visto su folleto francés?), como Trotsky, son, en mi opinión, todos unos 'kautskianos' dañinos en el sentido de que todos, en diferentes formas, abogan por la unidad con los oportunistas, todos, en diferentes formas, encubren el oportunismo, todos practican (de diferente manera) el eclecticismo en lugar del marxismo revolucionario». Posteriormente, R.-H. adoptó una posición internacionalista más consecuente y en la Conferencia de Zimmerwald se adhirió a su ala «izquierda».

Bajo el «nuevo artículo» Lenin se refiere, evidentemente, al artículo de Henriette Roland-Holst «Die nationalistische Kampagne Huysmans in Holland» («La campaña nacionalista de Huysmans en Holanda») en el n.º 43.

«LAS CONDICIONES DE LA PAZ» EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL
243

«Beilage zur Berner Tagwacht» del 21 de febrero de 1916). En este artículo, G. Roland-Holst relata dos intervenciones de Huysmans posteriores al congreso de Arnhem: en Róterdam y Ámsterdam. «Gracias a estas intervenciones, cualquier obrero pensante que no se deje utilizar como instrumento en manos del partido obrero socialdemócrata sociopatriótico, pudo convencerse de que Huysmans no solo es un gran patriota, sino también un politicastro de la más vulgar ralea, que ya no tiene nada más en común con el socialismo». Alentado por la reacción que provocó su discurso en Arnhem, Huysmans «aprovechó la oportunidad que se le brindó en Róterdam para 'corregir' su discurso de Arnhem en un sentido patriótico». «Hizo alarde de su sociopatriotismo, que había sabido ocultar en Arnhem». Huysmans polemizó duramente con el representante de los internacionalistas, Wijnkoop, que intervino en el debate (véase «Materiales para la conferencia», punto IV, p. 260), y llamó «cobardes» a quienes no defienden su «patria», no salen en defensa del «hogar y el lar», no protegen a las «mujeres y los niños» cuando sufren una ofensiva enemiga. El discurso de Huysmans en Ámsterdam, que «rebosaba de disparates y vulgaridades increíbles», provocó una contramanifestación por parte de los izquierdistas. Algunos de los presentes, que interrumpieron al orador, fueron expulsados de la sala de sesiones con ayuda de la policía, que había sido llamada por el presidente de la asamblea.

Se trata del libro de Henry Noel Brailsford «The war of steel and gold» («La guerra del acero y el oro»). Brailsford (n. 1873) es uno de los grandes publicistas de la Inglaterra contemporánea. Se adhirió inicialmente al ala izquierda de los liberales, luego ingresó en el Partido Laborista Independiente. Durante los años de la guerra mundial fue miembro de la Unión pacifista de Control Democrático. Sobre su libro, véase el artículo

de Lenin «El colapso de la II Internacional» (t. XVIII, nota en pág. 248).

13 Véase «Materiales para el informe», puntos V y VI, págs. 262 y 264.

11 Trotsky durante la guerra adoptó una posición centrista, rechazando la consigna de guerra civil, la consigna de derrota y la necesidad de una ruptura organizativa con los socialchovinistas.

En el artículo «Programa de Paz» — IV. «Los Estados Unidos de Europa», publicado en el nº 29 de «Nuestra Palabra» del 4 de febrero de 1916, Trotsky defendía la idea de que «la unificación económica y política de Europa es una premisa necesaria para la propia posibilidad de la autodeterminación nacional... A escala paneuropea, el principio del "derecho" a la autodeterminación solo puede adquirir carne y sangre en las condiciones de la República Federal Europea... La unificación económica de Europa, que promete enormes ventajas al productor y al consumidor, al desarrollo cultural en general, se convierte en una tarea revolucionaria del proletariado europeo en la lucha contra el proteccionismo imperialista y su instrumento: el militarismo. Los Estados Unidos de Europa —sin monarquías, ejércitos permanentes ni diplomacia secreta— son, por tanto, la parte más importante del programa proletario de paz... Si los ejércitos alemanes obtuvieran... una victoria decisiva... si el militarismo alemán lograra... la semimificación forzosa de Europa... el programa del movimiento revolucionario europeo sería la destrucción de la forma violenta y antidemocrática de la unidad realizada, manteniendo y desarrollando sus fundamentos —en forma de eliminación completa de las barreras aduaneras, unificación de la legislación, ante todo la laboral, etc. En otras palabras: la consigna de los Estados Unidos de Europa —sin monarquías ni ejércitos permanentes— se convertiría, en las condiciones señaladas, en la consigna unificadora y directriz de la revolución europea... En caso de que la guerra terminara en "tablas"... Si los estados capitalistas de Europa lograran unirse en un trust imperialista, eso, por supuesto, significaría un paso adelante en comparación con el estado actual, pues crearía ante todo una base material paneuropea unificada para el movimiento obrero. El proletariado, incluso en este caso, tendría que luchar no por el retorno al estado nacional "autónomo", sino por la transformación del trust imperialista de estados en una Federación Europea republicana... Supongamos, finalmente, que aún durante esta guerra comience un movimiento revolucionario de masas. Está claro que solo podrá desarrollarse con éxito y llegar a la victoria como movimiento paneuropeo. Al permanecer aislado en el marco nacional, está condenado a la destrucción... El establecimiento de un régimen sólido de dictadura del proletariado solo resultaría concebible en el conjunto de Europa, se consolidaría en forma de una Federación Europea republicana. La unificación estatal de Europa, no alcanzada ni por la fuerza de las armas ni por tratados industriales y diplomáticos, se plantearía en este caso como una tarea perentoria del proletariado revolucionario victorioso. Los Estados Unidos de Europa son la consigna de la época crítica en la que hemos entrado. Cualquiera que sea el curso que tomen en adelante las operaciones militares; como quiera que la diplomacia resuma los resultados de la guerra actual; cualquiera que sea el ritmo que tome en el período más próximo el desarrollo del movimiento revolucionario, la consigna de los Estados Unidos de Europa adquirirá en todos los casos una importancia enorme, como programa político de la lucha del proletariado europeo por el poder.»

Sobre la actitud de Lenin hacia la consigna de los Estados Unidos de Europa, véase «Conferencia de las secciones en el extranjero del P.O.S.D.R.» (Obras de Lenin, t. XVIII, pág. 121), «Acerca de la consigna de los Estados Unidos de Europa» (ibíd., págs. 230-233) e «Imperialismo y la escisión del socialismo» (t. XIX, pág. 305).

15 Véase «Materiales para el informe», punto VII, pág. 264.

16 Sobre el socialchovinismo y la autodeterminación de las naciones, véase Obras de Lenin, t. XIX, págs. 44-45.

17 Los fabianos, la Sociedad Fabiana — organización liberal, fundada en 1884 y que se proponía como tarea apartar a los obreros ingleses de

de las ideas del socialismo revolucionario mediante la propaganda del «socialismo municipal» y de pequeñas reformas, que supuestamente transforman la sociedad capitalista en socialista. Los fabianos intentaban, según la expresión de Engels, «impregnar el liberalismo con socialismo». El órgano de los fabianos es «The new Statesman» («El nuevo estadista»). Los ideólogos del movimiento son Sidney y Beatrice Webb. Véase el artículo «El oportunismo y la quiebra de la II Internacional» (Obras de Lenin, t. XIX, pp. 11-12), así como «El pacifismo inglés y la aversión inglesa a la teoría» (t. XVIII, pp. 139-140), donde Lenin escribió: ...«la conducta durante la guerra de los fabianos (véase, por ejemplo, su semanario «The new Statesman») y del partido socialdemócrata alemán, incluido Kautsky, es completamente idéntica. La misma defensa, tanto directa como indirecta, del

((«CONDICIONES DE PAZ» EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL)
245

socioshovinismo; la misma combinación de tal defensa con la disposición a pronunciar cualquier tipo de frases bonitas, humanitarias y casi izquierdistas sobre la paz, el desarme, etc., etc.
«Los fabianos son más sinceros y honestos que Kautsky y Cía., porque no prometieron defender la revolución, pero políticamente son una y la misma cosa».

18 Friedrich Austerlitz (n. 1862) — uno de los líderes del partido socialdemócrata austríaco, redactor del órgano central «Arbeiter Zeitung» («El Periódico Obrero»); durante la guerra adoptó una posición abiertamente chovinista.
Véase «Materiales para la conferencia», punto IX, p. 268.

19 Parvus (A. L. Helphand) (1869-1924) — en la época de la guerra, socioshovinista extremo, redactor y editor de la revista socialimperialista «Die Glocke» («La Campana»). Simultáneamente se dedicaba a grandes especulaciones, aceptando suministros para el ejército. Después de la Revolución de Octubre, Parvus solicitó, a través de Rádek, permiso para venir a la Rusia soviética, pero Lenin rechazó esta solicitud (véase K. Rádek, «Retratos y panfletos». GIZ, 1927, p. 131) (véase «Materiales para la conferencia», punto X, p. 270).

20 Paul Lensch, antes de la guerra uno de los redactores del periódico socialdemócrata «Leipziger Volkszeitung» («La Gaceta Popular de Leipzig»), donde colaboraban F. Mehring, R. Luxemburg y otros representantes del ala izquierda, se convirtió durante la guerra imperialista en un acérrimo chovinista alemán.
En el número 8 (del 15 de diciembre de 1915) de la revista chovinista de Parvus «Die Glocke» («La Campana») apareció un artículo de Lensch titulado «Die Selbstbestimmungsflause» («La charlatanería vacía sobre la autodeterminación»), en el que califica la consigna del derecho de las naciones a la autodeterminación como «una invención pequeñoburguesa». Según su opinión, «la charlatanería sobre la autodeterminación no tiene nada que ver con la socialdemocracia; sobre la autodeterminación no hay nada en absoluto en la literatura clásica de nuestro partido ni en las obras de sus fundadores. Esta consigna es un residuo de la democracia pequeñoburguesa de 1848 y de los años posteriores, y está en la más aguda contradicción con los intereses internacionales de la clase obrera». Véanse las «Tesis de ‘La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación’» (Obras de Lenin, t. XIX, p. 43, nota al pie), el folleto «El socialismo y la guerra» (Obras, t. XVIII, pp. 200-201) y el artículo «Resultados de la discusión sobre la autodeterminación» (Obras, t. XIX, pp. 243-244, 252-253).

21 Semkovski (seudónimo literario de S. Y. Bronshtein), menchevique, polemizó con Lenin sobre la cuestión nacional y, en particular, sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación, en contra del cual se manifestó (véase, entre otros, su artículo «El marxismo simplificado en la cuestión nacional», núms. 69 y 71 del «Nuevo Periódico Obrero» del 29 y 31 de octubre de 1913). Según se desprende de la carta a V. A. Kárpinski del 24 de febrero de 1916 (véase Len. sb. XI, p. 212), Lenin utilizó en su conferencia «Las condiciones de paz en relación con la cuestión nacional» una nota al artículo de Semkovski «¿La desintegración de Rusia?» («Tribuna Libre»), publicado en el núm. 45 de «Nuestra Palabra» del 21 de marzo de 1915 (Lenin indica erróneamente que el artículo fue publicado en el parisino «La Voz» (predecesor de «Nuestra Palabra») (véase la citada carta a Kárpinski).
En este artículo, Semkovski escribe: «...Incluso antes de la guerra, quien esto escribe

líneas fue necesario indicar en la prensa (en el «Nuevo periódico obrero») que

246
COLECCIÓN LENINISTA
la interpretación del conocido punto de nuestro programa en el sentido de un subrayado y una promoción específicos en la agitación del «derecho a la separación» solo puede jugar a favor del nacionalismo más rabioso, reaccionario y utópico. *
...En la actualidad, debemos rechazar con aún mayor determinación estas tendencias, que se han manifestado con más claridad que antes en nuestras propias filas (por ejemplo, en los artículos del camarada Zalevski, en los artículos e informes del camarada Lenin)».
Véase el artículo
«Sobre la caricatura del marxismo y el “economismo imperialista”» (Obras de Lenin, t. XIX, p. 233), así como «Sobre el programa nacional del POSDR», t. XVII, pp. 118-120).
22 Liebman (seudónimo de P. L. Gersh) (n. 1882) — destacado bundista.
Lenin polemizó contra sus concepciones oportunistas en la cuestión nacional, en particular, contra el artículo «Nueva edición de un viejo error» en el n.º 28 de «Zeit» del 30 de septiembre de 1913, en el que Liebman escribía: «Cuando la socialdemocracia rusa hace 15 años incluyó en su programa el punto sobre el derecho de cada nacionalidad a la “autodeterminación”, todo el mundo se preguntaba: ¿qué significa realmente esta expresión de moda? No hubo respuesta. Esta palabra permaneció envuelta en una nebulosa. En realidad, en aquel momento era difícil disipar esa niebla. Aún no había llegado el tiempo para poder concretar este punto —se decía entonces—, que permanezca ahora en la niebla, y la vida misma mostrará qué contenido darle a este punto». Véase «Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación», Obras de Lenin, t. XVII, p. 469, así como el artículo «Notas críticas sobre la cuestión nacional», ibíd., pp. 129-159.
23 L. Yurkevich (seudónimo de L. Rybalka) — miembro del CC del Partido Socialdemócrata Ucraniano (PSDU). Participó activamente en la revista socialdemócrata ucraniana legal que se publicaba en Kiev en 1913-1914, «Dzvin» («La Campana») (véase Obras de Lenin, t. XVII, nota 60, p. 716), en cuyas páginas predicaba el nacionalismo pequeño-burgués y el separatismo en el movimiento obrero ucraniano, contra lo que Lenin polemizó duramente.
Véase «Materiales para el informe», punto XI, p. 270, así como el artículo «Notas críticas sobre la cuestión nacional» (t. XVII, pp. 129-159).
24 Por «kautskianos», Lenin entendía,
además de Kautsky
(véase «El proletariado revolucionario y el derecho de las naciones a la autodeterminación», t. XVIII, p. 326), también a Trotsky, Mártov y otros (véase «Sobre el programa de paz», t. XIX, p. 53).
Véase también «Materiales para el informe», punto VII, p. 264.
25 Por «marxistas de izquierda», Lenin entiende: a los izquierdistas holandeses (Gorter y Pannekoek), a los polacos (Rosa Luxemburgo, Karl Radek)
y otros.
Los partidarios del «derecho a la separación» se defendían aduciendo que solo defienden un «derecho» abstracto, pero no hacen agitación concreta por la separación: el reconocimiento del derecho al divorcio no significa agitación por el divorcio. Pero cuando el «derecho al divorcio» se fundamenta en que «todos los maridos, señora, son mejores que su marido», entonces no hay posibilidad de separar la defensa del «derecho» de la agitación directa por el divorcio... Véase el Anuncio y las resoluciones de la conferencia de verano de 1913 del Comité Central, etc.

«LAS CONDICIONES DE PAZ EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL
27
Anton Pannekoek (seudónimo K. Horner) — durante la guerra, partidario de la izquierda de Zimmerwald. En el artículo «Sozialistische Friedensbedingungen» («Condiciones socialistas de paz»), publicado en «Berner Tagwacht» n.º 73 y 75 del 29 y 31 de marzo de 1915, Pannekoek escribía: «...Los individuos y pueblos enteros, tanto urbanos como rurales, son solo instrumentos y objetos en la lucha del imperialismo por sus fines. Pero con ello queda claro que quienes en estas cuestiones no ven nada más que problemas de independencia y por consiguiente plantean la exigencia de la autodeterminación nacional, miran el asunto —en la medida en que no son exponentes de su propio imperialismo nacional— desde un punto de vista demasiado pequeño-burgués. El pequeño burgués, que no ve todo el enorme mecanismo, se queja: déjenme en paz, para que pueda yo mismo junto

arreglar sus asuntos con sus compatriotas. Solo ve las cuestiones europeas. Pero la práctica de la política real está determinada por las cuestiones del dominio mundial, el sometimiento de otras partes del mundo bajo el poder del imperialismo.»
Rosa Luxemburg (Junio) — desde el comienzo de la guerra adoptó una posición internacionalista. Siendo en la cuestión nacional opositora del punto 9 del programa del POSDR, Rosa Luxemburg en su artículo «La cuestión nacional y la autonomía» formuló con mayor detalle sus objeciones contra la consigna «derecho de las naciones a la autodeterminación», que fueron criticadas por Lenin (véase «Materiales para el referát», punto XII, p. 275, así como «Notas críticas sobre la cuestión nacional», «Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación»).
K. B. Radek (Parabellum) — durante la guerra se adhirió a la izquierda de Zimmerwald. Autor de una serie de artículos sobre la cuestión de la autodeterminación de las naciones, en los que se manifestó contra Lenin. Véase «Materiales para el referát», punto XIV (a y b, pp. 282 y 284).
20
Yu. O. Mártov — al comienzo de la guerra, de todos los mencheviques, adoptó la posición más cercana al internacionalismo (véase «Situación y tareas de la Internacional Socialista», Obras de Lenin, t. XVIII, p. 68). Mártov, sin embargo, no se mantuvo mucho tiempo en esta posición. El encubrimiento de los socialchovinistas con frases revolucionarias es característico de los artículos posteriores de Mártov. Véase «Materiales para el referát», punto XV, p. 284, así como «Referát sobre el tema 'El proletariado y la guerra'» (Obras de Lenin, t. XVIII, pp. 51-52).
27 «Rabochie utro» (antes «Utro») — órgano menchevique legal, que se publicaba en Petersburgo en el otoño de 1915. En «Rabochie utro» se incluían artículos de representantes de ambas corrientes del menchevismo, pero predominaban los defensistas. Véase «Materiales para el referát», punto XVI, p. 287.
28 Se refiere a la colección de los socialchovinistas extremos «Samozaschita» n.º 1, 1916, Petrogrado. En esta colección se incluyeron artículos de V. I. Zasulich, A. I. Potrésov, P. Maslov, Evg. Maievski, V. Levitski y otros. Véase «Materiales para el referát», punto XVII, p. 289.
29 Se trata del artículo de F. Engels sobre la cuestión polaca, publicado por D. Riazánov en el «Archivo de historia del socialismo» de Grünberg, 1915. Véase Obras de Lenin, t. XIX, nota al pie, p. 258.
30 Lenin se refiere a la resolución sobre la cuestión nacional de la conferencia «de verano» o «de agosto» (llamada así por razones conspirativas)

248
COMPILACIÓN LENINIANA
de la reunión del Comité Central con los trabajadores del partido, que tuvo lugar en Poronin (Galitzia) del 5 al 14 de octubre de 1913. Esta resolución, véase Obras de Lenin, t. XVII, pp. 11-13.
31 En la revista «Prosveshchenie» se publicaron artículos de Lenin: «Notas críticas sobre la cuestión nacional» (t. XVII, pp. 129-159), «Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación» (t. XVIII, pp. 425-474) y otros. En «Sotsial-Demokrat»: «Sobre el programa nacional del POSDR» (t. XVII, pp. 116-121) y otros.
32 Véase las Tesis «La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación», § 6 (Obras, t. XIX, p. 43), los artículos «Sobre la caricatura del marxismo», § 2 (ibíd., pp. 201-205), «El proletariado revolucionario y el derecho de las naciones a la autodeterminación» (t. XVIII, pp. 324-325).
33 En su artículo «Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación» (t. XVII, p. 459), Lenin escribió: «Marx tenía la costumbre de 'tocarle el diente', como él decía, a sus conocidos socialistas, comprobando su conciencia y convicción. Al conocer a Lopatin, Marx escribe a Engels el 15 de julio de 1870 una opinión sumamente halagadora sobre el joven socialista ruso... Al socialista perteneciente a una nación opresora, Marx le pregunta sobre su actitud hacia la nación oprimida y descubre de inmediato el defecto común a los socialistas de las naciones dominantes (inglesa y rusa): la incomprensión de sus deberes socialistas hacia las naciones oprimidas, el repetir prejuicios heredados de la burguesía 'granpotencia'». Véase «Materiales para el referát», punto XVIII, p. 290.
31 En la carta a Kugelmann del 29 de noviembre de 1869, Marx escribió: «... Cada vez me convenzo más — y ahora se trata solo de inculcar esta convicción en las mentes de la clase obrera inglesa, —

que nunca podrá dar un paso decidido hacia adelante en la propia Inglaterra mientras no rompa definitivamente con la política de las clases dominantes en la cuestión *irlandesa. La clase obrera inglesa no solo debe apoyar a los irlandeses, sino también tomar la iniciativa en la disolución de la unión fundada en 1801 y su sustitución por una unión libre sobre bases federales. Y el proletariado inglés debe mantener esa política no por simpatía hacia los irlandeses, sino porque es necesaria desde el punto de vista de sus propios intereses. Si no se hace esto, el pueblo inglés permanecerá atado a las clases dominantes, porque tendrá que actuar junto con ellas contra Irlanda. Todo movimiento popular en la propia Inglaterra se ve paralizado por la desunión con los irlandeses, que en la propia Inglaterra constituyen una parte muy considerable de la clase obrera. La primera condición para la liberación del proletariado en Inglaterra es el derrocamiento de la oligarquía terrateniente inglesa; pero mientras esta oligarquía conserve una fuerte posición en Irlanda, no se puede quebrantar su poder en la propia Inglaterra» (Cartas de Marx a Kugelmann. Biblioteca del marxista, editada por D. B. Riazanov, traducción de M. I. Uliánova, Gosizdat, 1928, pp. 68-69). Véase también el artículo de Lenin «Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación» (Obras, t. XVII, pp. 461-464).  
35  
Se trata del artículo de Marx «Las revoluciones nacionales» de la *Nueva Gaceta Renana* (véase K. Marx y F. Engels en la época de la revolución alemana (1818-1850). Ensayos y artículos recopilados por F. Mehring. Editados y con prólogo de D. Riazanov. Gosizdat. M. 1926). En este artículo Marx escribe: «Una nación que se ha dejado convertir a lo largo de toda su historia en instrumento de opresión de todas las demás naciones, esa nación debe demostrar antes en la práctica su verdadera revolucionariedad... La Alemania revolucionaria debía, especialmente respecto a los pueblos vecinos, renunciar a todo su pasado. Junto con su propia libertad, debía proclamar la libertad de aquellos pueblos que hasta entonces habían sido oprimidos por ella. ¿Y qué hizo la Alemania revolucionaria?» (p. 111). «La culpa de... las infamias cometidas con ayuda de Alemania en otros países recae no solo sobre el gobierno, sino en gran medida también sobre el propio pueblo alemán. Sin su ceguera, su espíritu servil, su disposición y disposición a hacer el papel de lansquenetes, verdugos «bonachones» y obedientes instrumentos de los señores «por la gracia de Dios», el nombre alemán no sería tan odiado, maldecido y despreciado en el extranjero, y los pueblos esclavizados por Alemania hace tiempo que habrían llegado a un estado normal de libre desarrollo. Ahora que los alemanes se han sacudido su propio yugo, debe cambiar también toda su política hacia el extranjero, de lo contrario ahogaremos nuestra propia y joven libertad, apenas presentida, en las mismas cadenas con las que atamos a otros pueblos. Alemania será libre en la misma medida en que conceda libertad a los pueblos vecinos» (p. 116).  
Véanse también las Tesis «La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación», § 5, «Marxismo y proudhonismo en la cuestión nacional» en Obras de Lenin, t. XIX, p. 42).  
36 Véase el «Discurso» — artículos de M. Moguilanski en los n.º 174 y 331 del 29 de julio (11 de agosto) y del 3 (16) de diciembre de 1913, «El congreso estudiantil panucraniano» y «Autodeterminación y separatismo», así como la nota en la sección «Prensa» del n.º 340 del 12 (25) de diciembre de 1913. En esta nota se decía: «En realidad, los kadetes nunca se comprometieron a defender el derecho de "separación de las naciones del Estado ruso"».  
En *La Verdad Proletaria* véanse los artículos de Lenin: «Los kadetes y el "derecho de los pueblos a la autodeterminación"» (n.º 4 del 11 (24) de diciembre de 1913) y «El nacional-liberalismo y el derecho de las naciones a la autodeterminación» (n.º 12 del 20 de diciembre de 1913) (2 de enero de 1914) (Obras, t. XVII, pp. 108-109 y 168-169); en el n.º 3 de *La Verdad Obrera* (del 16 (29) de julio de 1913) — «Los kadetes sobre la cuestión ucraniana» (Obras, t. XVI, pp. 520-521). Más detalles sobre esta polémica...

mique. Véase en el artículo de Lenin «Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación» (t. XVII, pp. 442-450).

37 Véase «Materiales para la conferencia», punto XIX, p. 290, así como las tesis «La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación» (Obras de Lenin, t. XIX, pp. 46-47).

38 En el artículo «Resultados de la discusión sobre la autodeterminación» (Obras, t. XIX, p. 263), Lenin escribe: «...Cuando los socialdemócratas holandeses y polacos argumentan contra la autodeterminación, utilizando argumentos generales, es decir, referentes al imperialismo en general, al socialismo en general, a la democracia en general, a la opresión nacional en general, se puede decir realmente que en ellos error tras error cabalga y con error se espolea. Pero basta con desechar esta envoltura evidentemente

250
COLECCIÓN LENINISTA

errónea de argumentos generales y mirar el meollo del asunto desde el punto de vista de la peculiaridad de las condiciones especiales de Holanda y Polonia, para que su peculiar posición se vuelva comprensible y completamente legítima. Se puede decir, sin temor a caer en la paradoja, que cuando los marxistas holandeses y polacos se rebelan a boca llena contra la autodeterminación, no dicen del todo lo que quieren decir, o dicho de otro modo: quieren decir no exactamente lo que dicen».

39 Véase «Materiales para la conferencia», punto \\, p. 298.

40 Se trata de la siguiente cita del artículo de Rosa Luxemburg «La cuestión nacional y la autonomía»: «Se puede, ciertamente, simplificar considerablemente este problema separando en general la cuestión de las conquistas coloniales de la cuestión nacional. Y este punto de vista se aplica a menudo, consciente o inconscientemente, por los defensores del "derecho de la nación". Corresponde a la posición en la política colonial que adoptaron, por ejemplo, Edgar David en la socialdemocracia alemana o Van Kol en la holandesa y que consiste en que las conquistas coloniales son una manifestación de la misión civilizadora de los pueblos europeos y que serán necesarias incluso bajo el régimen socialista. Esta posición se puede caracterizar brevemente como la aplicación "europea" de la conocida paráfrasis de Ludwig Börne del principio filosófico de Fichte: "Ich bin ich — was ausser mir ist Lebensmittel" ("yo soy yo, y todo lo que está fuera de mí son medios de vida (medio nutritivo)"). Si solo las naciones europeas son reconocidas como naciones en el sentido exacto de la palabra, y todos los pueblos coloniales son considerados "medio nutritivo", entonces se puede hablar de "Estados nacionales" en Europa, incluyendo en su número a Francia, Dinamarca o Italia; entonces se puede

reducir la cuestión nacional a complicaciones intraeuropeas. Pero en tal caso, el "derecho de las naciones a la autodeterminación" se convierte en bandera solo de las razas dominantes y revela claramente su verdadero origen de la ideología del liberalismo burgués con su "cretinismo europeo". En la comprensión de los socialistas, este derecho debe tener inevitablemente un carácter mundial. La mera conciencia de esto es suficiente para mostrar que la esperanza de realizar este "derecho" en el marco del régimen existente es una utopía. Esta utopía está en contradicción directa con las tendencias del desarrollo capitalista, sobre las cuales la socialdemocracia ha basado su existencia, pues el retorno general a la redistribución de todos los Estados existentes en unidades nacionales y su reorganización según el modelo de grandes y pequeños Estados nacionales es una empresa completamente desesperada y, desde el punto de vista histórico, reaccionaria» {«Przegląd socjaldemokratyczny» — «Revista Socialdemócrata» de 1908, pp. 502-503).

41 Véase «Notas críticas sobre la cuestión nacional» (Obras de Lenin, t. XVII, pp. 144-149), así como «Tesis sobre la cuestión nacional», § 7 (Obras de Lenin, t. XVI, pp. 510-511).

42 Lenin tiene en mente el artículo de Martov «¿Qué se sigue del "derecho de las naciones a la autodeterminación"?» (n.º 17 y 18 de «Nuestra Voz» (de Samara) del 17 (30) y 24 de enero (6 de febrero) de 1916). Véase «Sobre el programa de paz» (Obras de Lenin, t. XIX, p. 53).

«LAS CONDICIONES DE PAZ» EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL
251

43

Véase «Resultados de la discusión sobre la autodeterminación» (Obras de Lenin, t. XIX, pág. 266...  
4’ Véase «El pacifismo inglés y la aversión inglesa a la teoría» (Obras de Lenin, t. XVIII, pág. 139).  
45 El partido socialdemócrata polaco (véase «Materiales para el informe», punto XII, pág. 275).  
46 Se trata del «ala derecha» del PPS (Partido Socialista Polaco) o de los «Frak» («fraccionistas»), los «niepodległościowcy» [independentistas], que defendían la independencia de Polonia.  
47 Se trata del artículo «La emigración polaca» de B. D-ki en el núm. 11 de «El Mañana Obrero» del 15 de octubre de 1916. Véase «Materiales para el informe», punto XXI, pág. 304, así como el artículo de Lenin «Sobre la paz sin anexiones y la independencia de Polonia», t. XIX, págs. 30-32.  
48 Lenin habla de «los méritos de la PSD [socialdemocracia polaca] y de los holandeses», ya que unos y otros luchaban contra el socialchovinismo.  
49 Se trata de la separación de Noruega de Suecia, decisión tomada por el Storting (parlamento) el 7 de junio de 1905 y confirmada mediante referéndum. Sobre la actitud de Rosa Luxemburg ante este hecho, véase el artículo de Lenin «El derecho de las naciones a la autodeterminación» (Obras, t. XVII, págs. 450-455).  
50 «Internationale Flugblätter» («Hojas volantes internacionales», núm. 1), publicación de la izquierda de Zimmerwald, que contenía el proyecto de resolución «La guerra mundial y las tareas de la socialdemocracia», presentada por la «izquierda» en la Conferencia de Zimmerwald. Para más detalles, véase Obras de Lenin, t. XIX, nota 198, pág. 486.  
51 Véase supra, nota 40.  
52 Las cifras están tomadas, al parecer, del «Hotkalender» [calendario de la bolsa] de 1914.  
53 Lenin se refiere al artículo de L. Martov «¿Qué se deduce del ‘derecho a la autodeterminación nacional’?» (núms. 17 y 18 de «Nuestra Voz»).  
54 Se trata de la siguiente cita del artículo mencionado de Martov: «…en la esfera internacional, el dominio de las relaciones capitalistas conduce a que la superación de los marcos estatales por la economía se realice mediante una lucha dura entre los Estados, mediante la absorción de las naciones débiles por las fuertes, mediante la explotación y el sojuzgamiento político de las primeras por las segundas, mediante la transformación de los Estados nacionales más poderosos en imperios mundiales».  
55 Se refiere a la siguiente cita del mismo artículo: «…el advenimiento de la etapa imperialista del desarrollo del capitalismo mundial — caracterizada económicamente por el dominio completo del capital financiero sobre el industrial y el comercial — detuvo, sin dejar que concluyera, el proceso de formación de los Estados nacionales basados en el triunfo del derecho a la autodeterminación nacional».  
56 Se trata, evidentemente, del siguiente pasaje de Hilferding: «En cuanto a los países recién abiertos, allí el capital importado intensifica los antagonismos y provoca una resistencia creciente de los pueblos que despiertan a la autoconciencia nacional contra los forasteros; esta resistencia puede fácilmente convertirse en medidas peligrosas dirigidas contra el capital extranjero. Se revolucionan desde sus raíces las viejas relaciones sociales, se destruye el milenario aislamiento agrario de las ‘naciones ahistóricas’, y se las arrastra al intercambio capitalista. El propio capitalismo proporciona poco a poco a los sometidos los medios y las vías para su liberación. Y ellos se plantean aquella meta que en su tiempo apareció a las naciones europeas como la más elevada: la creación de un Estado nacional único, como instrumento de libertad económica y cultural. Este movimiento hacia la independencia amenaza al capital europeo en sus más valiosas áreas de explotación, que prometen las perspectivas más brillantes, y el capital europeo solo puede mantener su dominio aumentando constantemente sus fuerzas militares» («El capital financiero. La fase más reciente en el desarrollo del capitalismo». Traducción autorizada del alemán y artículo introductorio de I. I. Stepánov. Ed. «V. I. Znamenski y Cía.». Moscú, 1912, pág. 487).  
57 «¿No se deduce de esto que la clase obrera inscribe en vano en su programa mínimo la exigencia del derecho de las naciones a la autodeterminación?», escribe Martov. «Esta opinión ha sido expresada a menudo antes por algunos marxistas, y también ahora. Recientemente solo

un grupo entero de marxistas holandeses, encabezados por Pannekoek y Gorter, se negaron incluso a suscribir la conocida Declaración de Zimmerwald sobre la base de que esta última planteaba, entre otras consignas, la consigna de la libre autodeterminación.

58 Se refiere, aparentemente, al pasaje del proyecto de resolución presentado por el ala izquierda de la Conferencia Socialista Internacional de Zimmerwald: "La Guerra Mundial y las tareas de la socialdemocracia", en el que se habla de la actitud hacia el socialpatriotismo y el socialimperialismo (véase Obras de Lenin, t. XVIII, p. 416).

59 Se refiere, evidentemente, al nº 1 de "Vorbote" ("El Precursor"), enero de 1916, donde se publicó el artículo de Lenin "El oportunismo y la quiebra de la II Internacional" (véase Obras, t. XIX, pp. 1-15).

60 Se refiere a la siguiente cita del mismo artículo de Mártov: "Las formas en que uno u otro partido nacional quisiera ejercer el derecho de su pueblo a la autodeterminación pueden contradecir el curso del desarrollo social y los intereses del proletariado. Tomemos, por ejemplo, al pueblo armenio. Reconocerle el derecho a decidir su destino político aún no nos obliga a apoyar la consigna de una nación que quisiera ejercer su derecho a la autodeterminación formando un Estado separado con su propio ejército, su propia barrera aduanera, etc. Si encontramos que tal nuevo Estado no tendría base económica para su desarrollo, desde el punto de vista de los intereses de la clase obrera, defendiendo el derecho a la libre autodeterminación, lucharemos para que la nación armenia realice esta autodeterminación de otra forma".

61 Véase "Materiales para el resumen", punto VIII, p. 266.

62 Se refiere a la siguiente cita del artículo de Mártov: "... El principio de la autodeterminación nacional se invoca constantemente para fundamentar la participación política de la clase obrera en la defensa nacional. Si la clase obrera, dicen ellos (los socialistas de Alemania y Francia), exige en su programa la libertad de autodeterminación nacional, de ello se sigue lógicamente

MATERIALES PARA EL RESUMEN «CONDICIONES DE PAZ»
253

que, cuando esta libertad está en peligro, está obligada a defenderla, por consiguiente, está obligada a participar en la defensa de su nación... En realidad, ¿se deduce la participación en la defensa del derecho a la autodeterminación? Ante esta pregunta, un marxista debe dar una respuesta negativa. La participación en la defensa no puede deducirse del derecho a la autodeterminación. Quien quiera fundamentar la participación en la defensa debe encontrar otra fundamentación de principio."

* MATERIALES PARA EL RESUMEN «'LAS CONDICIONES DE PAZ' EN RELACIÓN CON LA CUESTIÓN NACIONAL».

18580

K[arl] K[aut]sky, N[eue] Z[eit] 27/XI 1914, pág. 250

(De ninguna manera se puede pensar que la política de la Internacional resultó ser una pompa de jabón que estalló al chocar con las duras realidades de la guerra. Por el contrario, esta política está profundamente arraigada en las condiciones de vida del proletariado. Inevitablemente debe resurgir a nueva vida y a nueva fuerza efectiva (Wirksamkeit), tan pronto como surja la posibilidad de una acción en favor de la paz (Friedensaktion). Entonces llegará de nuevo el tiempo para la Internacional, como instrumento de paz, y entonces se verá si la guerra ha socavado su fuerza o no. Entonces veremos si el "paroxismo nacional" ha liberado el pensamiento y el sentimiento internacional, o si, por el contrario, este último ha afirmado victoriosamente su fuerza y encuentra su expresión en un acuerdo unánime con el programa internacional de paz.

«Si esto se logra, entonces se habrá alcanzado algo grande (ist Grosses geschehen). Y tenemos todas las razones para esperar que esto se logre.»...

... «Cualquiera que sea, al establecerse las condiciones de paz, el éxito práctico inmediato del programa de paz de la Internacional, su éxito propagandístico a largo plazo debe ser necesariamente poderoso en cualquier caso.»..........

El extracto del artículo de K. Kautsky "Die Internationalität und der Krieg" ("La Internacionalidad y la Guerra") fue escrito por Lenin en traducción rusa en una hoja de papel separada, numerada: "1" (véase la introducción).

nota sobre la pág. 236). Red.

COLECCIÓN LENIN
II.
EL IMPERIALISMO, LA GUERRA MUNDIAL Y LA SOCIALDEMOCRACIA
de Hermann Gorter.
137. K[arl] K[autsky] 1908 y 1914 («marxista»).**
X. El futuro.
...Kautsky ya ha dado la consigna del desarme, del cese de la política imperialista y del armamento. 2)
Esta consigna unirá de nuevo a todos. Será la consigna del futuro, desde Kautsky hasta el último reformista....
...Compárese con esto lo que escribió el anterior Kautsky, el Kautsky de 1908 en «El camino al poder» sobre la guerra, el imperialismo y el armamento:
«El equilibrio de los Estados, alcanzado con tanto esfuerzo, vuelve ahora a tambalearse debido a cambios inesperados sobre los que estos Estados no pueden influir. Problemas cuya solución pacífica parecía imposible y que por ello se habían pospuesto para largo tiempo, como la relación con los Estados balcánicos, surgen de repente y exigen su solución. Inquietud, desconfianza, inseguridad por doquier. La nerviosidad, ya aumentada por el armamento mundial, alcanza su punto culminante.
La guerra mundial se acerca amenazadoramente.
Pero la experiencia del último decenio demuestra que la guerra significa revolución, que tiene como consecuencia grandes desplazamientos políticos del poder. Aún en 1891, Engels opinaba que sería una gran desgracia para nosotros si estallara una guerra que arrastrara tras sí la revolución y nos llevara al poder, porque esto ocurriría prematuramente. Durante un tiempo, el proletariado, aprovechando el terreno político dado, podría avanzar con más seguridad que mediante el riesgo de una revolución provocada por una guerra.

no ha pasado a un primer plano, esto solo demuestra... que sería una tontería querer aplicarla bajo cualquier circunstancia."  
...Si el capital pudiera repartirse las colonias, las esferas de influencia, los Estados como China, sin guerra, entonces no tendría que gastar nada en ejército y marina, sino que podría aplicarlo todo a la explotación y usura de esos países. Solo entonces el capital crecería de forma gigantesca.  
Por eso el reformista también está a favor de la paz.  
El objetivo, el objetivo inalcanzable del movimiento por la paz es, por tanto, tras todas sus bellas frases: el sometimiento de la clase obrera, la sumisión y explotación de los pueblos débiles.  
En la medida en que no es hipocresía o autoengaño, es reaccionario.  
...Al querer [139] detener la lucha, el único medio de desarrollo hasta ahora, es reaccionario.  

139. Movimiento por la paz e imperialismo son dos caras de una misma cosa.*  

Pero tanto como hipocresía y autoengaño, como medio para un mayor sometimiento y explotación: es la reverso del imperialismo.  
Movimiento por la paz e imperialismo van juntos. Son dos caras de una misma cosa.  
¡Es una tontería, una insensatez, que el proletariado, que ahora debería orientar toda su táctica hacia este sueño de futuro, hacia la paz bajo el capitalismo!  
¡Engañadores son aquellos que, sean burgueses o socialistas, consciente o inconscientemente, quieren adormecer [140] al proletariado con eso! Se convertiría de nuevo  

* Esta anotación fue hecha por Lenin en la cubierta del libro de Gorter. Ed.  

MATERIALES PARA EL INFORME "CONDICIONES DE PAZ"  

257  
"Desde entonces la situación ha cambiado mucho. El proletariado está ahora tan fuerte que puede mirar con mayor calma la guerra que se avecina."  
"Pero en medio de esta incertidumbre general, las tareas inmediatas del proletariado se presentan con claridad. Ya las hemos señalado. En adelante no se podrá avanzar sin cambios en las propias bases del Estado sobre las que se lleva a cabo la lucha. Lograr con la máxima energía el régimen democrático en todo el Imperio, y también en los Estados particulares, especialmente en Prusia y Sajonia —esa es la tarea inmediata del proletariado en Alemania; su tarea internacional más alta es la lucha contra la política mundial y el militarismo.  
Tan evidentes como estas tareas son también los medios de que disponemos para resolverlas. A los aplicados hasta ahora se ha añadido la huelga de masas... Si desde los gloriosos días de 1905 ha quedado algo en segundo plano, esto solo demuestra... que sería una tontería querer aplicarla bajo cualquier circunstancia."  
...Si el capital pudiera repartirse las colonias, las esferas de influencia, los Estados como China, sin guerra, entonces no tendría que gastar nada en ejército y marina, sino que podría aplicarlo todo a la explotación y usura de esos países. Solo entonces el capital crecería de forma gigantesca.  
Por eso el reformista también está a favor de la paz.  
El objetivo, el objetivo inalcanzable del movimiento por la paz es, por tanto, tras todas sus bellas frases: el sometimiento de la clase obrera, la sumisión y explotación de los pueblos débiles.  
En la medida en que no es hipocresía o autoengaño, es reaccionario.  
...Al querer detener la lucha, el único medio de desarrollo hasta ahora, es reaccionario.  

139. Movimiento por la paz e imperialismo son dos caras de una misma cosa.*  

Pero tanto como hipocresía y autoengaño, como medio para un mayor sometimiento y explotación: es el reverso del imperialismo.  
Movimiento por la paz e imperialismo van juntos. Son dos caras de una misma cosa.  
¡Es una tontería, una insensatez, que el proletariado, que ahora debería orientar toda su táctica hacia este sueño de futuro, hacia la paz bajo el capitalismo!  
¡Engañadores son aquellos que, sean burgueses o socialistas, consciente o inconscientemente, quieren adormecer al proletariado con eso! Se convertiría de nuevo

ella pasó a un segundo plano, esto demuestra solo... que sería insensato  
aspirar a aplicarla bajo cualquier condición».  
...Si el capital pudiera repartirse entre sí las colonias, las esferas de influencia, estados como China, sin guerra, entonces no necesitaría gastar en ejército y flota, y podría dedicarlo todo a la explotación y al exprimir los jugos de esas tierras. Solo entonces el capital podría alcanzar dimensiones gigantescas.  
Por eso los reformistas están a favor de la paz.  
Así, el objetivo real del movimiento por la paz es la esclavización de la clase obrera, la subordinación y explotación de las nacionalidades débiles. Eso es lo que se esconde tras esas hermosas frases.  
En la medida en que este movimiento nacional no es hipocresía y autoengaño, es reaccionario.  
...En la medida en que quiere detener la lucha, el único medio de desarrollo que ha existido hasta ahora, es reaccionario.  
139. El movimiento por la paz y el imperialismo son dos caras de una misma cosa.  
Pero como hipocresía y autoengaño y como medio para una mayor esclavización y explotación, este movimiento representa la cara opuesta del imperialismo.  
El movimiento pacifista y el imperialismo son fenómenos del mismo orden. Son dos caras de una misma cosa.  
Insensato, estúpido sería el proletariado que construyera toda su táctica sobre la base de ese espejismo, sobre la esperanza de la paz bajo el capitalismo. Son engañadores, sean burgueses o socialistas, quienes consciente o inconscientemente se esfuerzan por adormecer así  
al proletariado. Él se condenaría a la pasividad. De nuevo, como ahora, se condenaría a ser sofocado por el imperialismo y la guerra, a ser destrozado por el desarrollo. De nuevo solo sufriría derrota y daño.  
141. «Hipocresía pacifista».  
*  
...Pero al adaptarse al imperialismo, la lucha política se vuelve insignificante y desaparece. El proletariado pierde, al ver que la socialdemocracia no ataca al imperialismo, al centro de fuerza del capital, toda confianza en sí mismo. Se convierte en una masa que es esclava de los gobernantes, de la que han desaparecido toda energía, todo idealismo. Una masa que solo busca servilmente la ventaja material directa y es un instrumento dócil del imperialismo. Una masa nacional baja,  
al servicio de la nación, sin socialismo, sin internacionalismo, sin la lucha política internacional que solo ella puede ser ahora el espíritu de un proletariado socialista. — El proletariado se envuelve, junto con la burguesía, en una sola nube de hipocresía pacifista, mientras ambos saben que están listos para la guerra, pero hablan de internacionalismo y de paz...  
III.  
20046.  
DISCURSO DE HUYSMANS EN EL CONGRESO DEL PARTIDO S. D. A. P.*  
Nos escriben desde Holanda:  
H. R. II. En el congreso extraordinario del partido S. D. A. P. de Holanda, celebrado el 8-9 de enero, el secretario de la Oficina Socialista Internacional, Camille Huysmans, pronunció un largo discurso en el que se esforzó por demostrar que la II Internacional aún vive y que la restauración de la unidad internacional está en camino...  
Cuando terminó de hablar, la asamblea se levantó de sus asientos y entonó La Internacional. Las mujeres lloraban, en los ojos de los hombres brillaban lágrimas; todo se deshizo en puro sentimentalismo y necedad unificadora.  
Nosotros también podríamos haber llorado al leer el informe de las deliberaciones, pero no de emoción, ciertamente, sino de vergüenza, de indignación, de amarga ira por la miserable hipocresía...  
*  
(Los subrayados y anotaciones de Lenin están hechos en el recorte conservado del artículo de H. Roland-Holst en «Beilage zur Berner Tagwacht» n.º 18 del 22 de enero de 1916. Red.)  

MATERIALES PARA LA PONENCIA «CONDICIONES DE LA PAZ»  
259

desarrollo sería nuevamente sofocado, disperso. Tendría que sufrir nuevamente una derrota y un daño.  
/44. «El hipócrita afán de paz».*  
...Pero como el proletariado se adapta al imperialismo, la lucha política se vuelve absurda y cesa. El proletariado pierde toda fe en sí mismo, al ver que la socialdemocracia no lucha contra el imperialismo, fuerza central del capital. Se convierte en una masa sometida servilmente al amo, una masa despojada de toda energía, de todo idealismo. En una masa que solo aspira servilmente a beneficios materiales inmediatos y representa un instrumento voluntario en manos del imperialismo. Una baja masa nacional al servicio de la nación, sin socialismo, sin internacionalismo, sin lucha política internacional, que es lo único que puede ahora inspirar al proletariado socialista. El proletariado se envuelve junto con la burguesía en el humo del hipócrita afán de paz, mientras ambos saben que se preparan para la guerra y hablan de internacionalismo y de paz.  

III.*  
DISCURSO DE HUYSMANS EN EL CONGRESO DEL PARTIDO DEL P.O.S.D.R.  
Nos escriben desde Holanda:  
G. R. G. En el congreso extraordinario del partido del Partido Socialdemócrata de Holanda, celebrado el 8/9 de enero, el secretario de la Oficina Socialista Internacional, Camille Huysmans, pronunció un largo discurso en el que trató de demostrar que la II Internacional está viva y se toman medidas para restablecer la unidad internacional…  

Cuando terminó, los presentes en la sesión se pusieron de pie y cantaron la Internacional. Las mujeres lloraban, en los ojos de los hombres brillaban lágrimas; todo se sumió en la emoción, a todos, como con un sopor, los envolvieron los sueños de unidad.  

Nosotros también podríamos llorar al leer el informe de la sesión, pero, por supuesto, no de emoción, sino de vergüenza, de indignación, de amargura y de rabia contra esta hipocresía miserable…  

260  
COLECCIÓN LENINISTA  

…Wahrhaftig, wir waren auf vieles gefasst, aber dass die vielerfahrenen Männer vom I. S. B. es wagen würden, die «Wiederherstellung der Einigkeit» zu verkünden und sich darauf zugute zu tun, noch während des Krieges, noch während der Zeit, da die Proletarier der verschiedenen Länder West- und Zentraleuropas einander abschlachten, unter Zustimmung ihrer offiziellen Vertreter in den Parlamenten, mit Hilfe der von diesen Vertretern bewilligten und unter Aufsicht der sozialdemokratischen Munitionsminister verfertigten Mordwerkzeuge, das hatten wir uns denn doch nicht vorgestellt. Einen solchen Zynismus, eine solche Extravaganz der Heuchelei uns vorzustellen, waren wir unfähig. Wir meinten, die Herren würden doch so anständig sein, mit der Aufführung ihrer Tragikomödie bis zum Friedensschluss zu warten.  

Jedoch sie haben es vorgezogen, schon heute sie zu spielen. Und das beweist, dass sie sich stark fühlen. Ihre Stärke entspringt, wenigstens in Holland, aus dem politischen Unverstand und der Folgsamkeit der Massen, aus dem Bedürfnis dieser Massen nach Selbsttäuschung... * ...Nur weil Huysmans über die Einigkeit sprach......... weinten die Teilnehmer am Kongress der S. D. A. P Freudentränen... obgleich alle, die anwesend waren, wussten, dass das alles Lüge sei, dass es gar keine wirkliche Einigkeit bei den «Offiziellen» gebe, noch eine solche überhaupt geben könne, solange man am Patriotismus festhält...  

...Wir sollen den Einigkeitsdusel unbarmherzig bekämpfen, wir sollen dem Proletariat ohne Unterlass wiederholen, dass man nicht gleichzeitig national und international, patriotisch und sozialistisch sein kann. Wir sollen der Arbeiterklasse deutlich machen, dass bis sie sich die klare Einsicht erkämpft hat im Wesen des Imperialismus, bis sie die Landesverteidigung zu den veraltetcn,...*  

«L’Humanité 9. 11. 1916»*  
(Correspondencia desde La Haya del 1. II. 1916

...En verdad, esperábamos muchas cosas, pero que los representantes de la I. S. R., no poco experimentados, se atrevieran a proclamar el "restablecimiento de la unidad" y enorgullecerse de ello en el momento en que los proletarios de diversos países de Europa Occidental y Central se matan unos a otros con el consentimiento de sus representantes oficiales en los parlamentos, se matan con la ayuda de instrumentos mortíferos que estos representantes aceptaron financiar mediante créditos y que fueron fabricados bajo la supervisión de ministros socialdemócratas encargados del suministro de equipo militar, esto no podíamos imaginarlo. Éramos incapaces de concebir tanto cinismo, una hipocresía tan fuera de lo común. Creíamos que estos señores serían lo suficientemente decentes como para esperar a la conclusión de la paz antes de representar su tragicomedia. Sin embargo, prefirieron representarla ahora. Y esto demuestra que se sienten fuertes. Su fuerza proviene, al menos en Holanda, de la inconsciencia política y la sumisión de las masas, de la necesidad de estas masas de autoengaño... Solo porque Huysmans habló de unidad... lloraron los participantes del congreso del P. S. D. R. N. lágrimas de alegría... aunque todos los que asistieron sabían que todo eso era mentira, que no había ninguna unidad real entre los "funcionarios oficiales", y que en general no podía haberla mientras se aferren al patriotismo... Debemos luchar implacablemente contra el embriagador delirio con que envuelven los cuentos sobre la unidad, debemos repetir sin cesar al proletariado que no se puede ser simultáneamente nacionalista e internacionalista, patriota y socialista. Debemos hacer claro para la clase obrera que mientras no se forje una idea clara de la esencia del imperialismo, mientras conceptos como la defensa del país, como algo obsoleto,...*

IV. "L'Humanité" 9. 11. 1916. (Correspondencia desde "La Haye" del 4. II. 1916) Intervenciones de Huysmans *** (en m i é r c o l e s (¡sic!) ??? 2. III. ??? en Róterdam). W i j n k o o p contra él "Wijnkoop — miembro del partido socialista revolucionario de Holanda ataca furiosamente a Huysmans: 'No se puede ser al mismo tiempo, dice, nacionalista y socialista. Los proletarios no tienen patria. El orador relata que los soldados belgas ya no quieren ir al fuego, que se suicidan en gran número' (Violentas protestas, abucheos en la sala). 'El presidente invita al contradictor a no desafiar a la asamblea. 'Desde que Huysmans votó los créditos de guerra, ya no es para nosotros el secretario internacional, ya no es nada. Fundaremos otra Internacional sin San Camilo.'" ....P[ar]a responder a Wijnkoop, Huysmans encontró acentos magníficos que desataron el entusiasmo en el auditorio holandés-belga: "¡Cobarde aquel que no defiende su país cuando ha sido atacado como lo fue Bélgica, cuando se ha asesinado a seres indefensos, incendiado y arrasado todo!" ** Avanti. 12. 11. 1916. Sobre el discurso de H[uysman]s.*

V. ¿Defensa o conquista?* * ...Los alemanes están más cerca de la verdad cuando la consideran una guerra ruso-alemana. Comenzó en una lucha por la hegemonía del Cercano Oriente, con su punto central en Belgrado. Terminará lógicamente, si uno de los bandos obtiene un éxito decisivo, en una refundición de todas las fronteras del Este, y en el arreglo por la fuerza de las armas de la cuestión de si sus destinos serán...

Esta anotación fue hecha por Lenin al margen con lápiz. Red.

Los subrayados han sido tomados por nosotros del ejemplar conservado del folleto de Brelsford «The origins of the great war». London. The Union of Democratic Control («Las causas de la gran guerra». Londres. Ed. de la Unión de Control Democrático), pp. 13-14. Red.

MATERIALES PARA EL INFORME «LAS CONDICIONES DE LA PAZ»

263

— que los soldados belgas no quieren ir al frente, que en gran número terminan suicidándose. (Viva protesta, silbidos en la sala.)

«El presidente propone al oponente no irritar a la asamblea.

«Después de que Huysmans votó los créditos de guerra, para nosotros ya no es secretario de la Oficina Socialista Internacional, no es nada más. ¿Crearemos otra Internacional sin el santo Camilo?»

...En su respuesta a Wijnkoop, Huysmans supo encontrar un tono magnífico que suscitó el entusiasmo del auditorio neerlandés-belga:

«Cobarde es aquel que no defiende a su patria cuando ha sido atacada, como ocurrió con Bélgica, donde se mató a indefensos, se entregó todo al fuego y al saqueo.»

NB «Avanti». 12. II. 1910. Sobre el discurso de Huysmans.*

V.
¿D E F E N S A O C O N Q U I S T A? * *

...Los alemanes están más cerca de la verdad cuando consideran esta guerra como una guerra ruso-germana. Comenzó con la lucha por la hegemonía en el cercano oriente, con su punto central en Belgrado. La guerra terminará lógicamente si una de las partes logra un éxito decisivo mediante el cambio de todas las fronteras en el este y la resolución por la fuerza de las armas de la cuestión de quién de los dos: Alemania o Rusia, dirigirá el destino de los países del cercano oriente. Esto, a mi juicio, es un desenlace tan bárbaro, tan alejado de los intereses reales de la vida cotidiana de los ingleses, que solo puedo asombrarme de las ilusiones y maldecir al hado que ha convertido a Inglaterra en parte beligerante en esta lucha. No somos eslavos ni germanos. ¿Quién de nosotros, personas de diversa condición, osará formarse una opinión determinada de dónde, en fin de cuentas, será Bosnia más feliz, bajo el poder de los nativos, pero intolerantes y semicivilizados serbios, o bajo el poder de la extranjera, aunque relativamente civilizada Austria? ¿Quién de nosotros osará responder a la pregunta de dónde serán más felices los polacos, los rumanos o los eslovacos, bajo el dominio de Austria o de Rusia? Nunca hemos debatido estas cuestiones; sin embargo, nuestras armas ayudan a resolverlas. Nuestra flota en el mar del Norte, nuestros ejércitos en Francia luchan en nombre de que el zar adquiera millones de nuevos súbditos, de que innumerables víctimas sean sometidas a la rusificación forzosa. Pasarán de una civilización superior

(el resultado de esta guerra), mientras Rusia se abre paso por la fuerza a través de los Dardanelos, domina Turquía, invade Persia y se apodera del camino a la India, nuestros imperialistas clamarán por una Alemania fuerte para contrarrestar a una Rusia amenazadora…

VI.  
Los cuatro puntos cardinales en la política de la unión del control democrático son los siguientes:  

1. Ninguna provincia será transferida de un gobierno a otro sin el consentimiento, mediante plebiscito u otro medio, de la población de dicha provincia.  
2. Ningún tratado, acuerdo o compromiso se celebrará en nombre de Gran Bretaña sin la sanción del Parlamento. Se creará un mecanismo adecuado para asegurar el control democrático de la política exterior.  
3. La política exterior de Gran Bretaña no tendrá como objetivo crear alianzas para mantener el «equilibrio de poder», sino que se dirigirá a la acción concertada entre las potencias y al establecimiento de un Consejo Internacional, cuyas deliberaciones y decisiones serán públicas…  
4. Gran Bretaña propondrá, como parte del acuerdo de paz, un plan para la reducción drástica, de común acuerdo, de los armamentos de todas las potencias beligerantes, y para facilitar esa política intentará asegurar la nacionalización general de la fabricación de armamentos y el control de la exportación de armamentos de un país a otro.

VII.**  
18480  
K. Kautsky sobre la paz:

«Es totalmente superfluo, incluso directamente perjudicial, declarar de antemano que nuestros esfuerzos por mantener la paz deben fracasar una y otra vez en el futuro mientras no exista el socialismo. Por el contrario, debemos hacer todo lo posible para expresarlos con la mayor fuerza posible ya en la sociedad actual. Pero, por otro lado, sería extremadamente precipitado si quisiéramos…»

* Las subrayaciones las hemos tomado del mismo folleto de Brailsford (véase la nota al pie p. 262); impreso en la cubierta. Red.

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»  
265

…de lo inferior, de un sistema que generalmente se distingue por la tolerancia y a veces por el liberalismo, a un sistema que ni siquiera ha comenzado a asimilar la idea de la tolerancia y cuya respuesta al liberalismo es la censura, la prisión y el pogromo «verdaderamente ruso»…

…No pasará un año después del colapso del poder de Alemania (si ese es el resultado de esta guerra), cuando Rusia se abrirá paso por la fuerza a través de los Dardanelos, dominará Turquía, invadirá Persia, se apoderará del camino a la India, y nuestros imperialistas clamarán por la necesidad de una Alemania fuerte para contrarrestar la amenaza de Rusia…

VI.  
Los cuatro puntos principales de la política de la unión del control democrático:

1) Ninguna región debe ser transferida por el gobierno de un estado a otro sin el consentimiento de la población de esa región, expresado mediante plebiscito.  
2) Ningún tratado, acuerdo u obligación debe entrar en vigor en nombre de Gran Bretaña sin la sanción del Parlamento. Debe crearse un aparato correspondiente para asegurar el control democrático de la política exterior.  
3) La política exterior de Gran Bretaña no debe perseguir el objetivo de crear alianzas para mantener el «equilibrio político», sino que debe dirigirse a establecer un concierto de potencias europeas y la fundación de un Consejo Internacional, cuyas discusiones y decisiones deben ser públicas…  
4) Gran Bretaña debe proponer, como parte integral del tratado de paz, un plan de reducción drástica de armamentos por acuerdo mutuo de todas las potencias beligerantes. Para facilitar la aplicación de esta política, es necesario garantizar la nacionalización general de la producción de armamentos y el control sobre la exportación de armas de un país a otro.

VII.  
K. Kautsky sobre la paz:

«Es completamente superfluo, incluso directamente dañino, declarar de antemano que nuestras aspiraciones de mantener la paz deben fracasar también en el futuro mientras no exista el socialismo…»

siempre sufrir derrotas hasta que triunfe el socialismo. Nosotros debemos, por el contrario, concentrar todas nuestras fuerzas para manifestar estas aspiraciones ya en la sociedad actual con la mayor energía posible. Por otro lado, sería sumamente prematuro si

** Los extractos de K. Kautsky fueron hechos por Lenin en la página reversa de la hoja con la anotación «Marx sobre Lopatin» (véase más abajo, p. 2Я0), numerada a lápiz con el 4. – R*ed.

266  
COLECCIÓN LENINISTA  
/  
® fur eine Sicherung des Iriedens verbiir^en, solange es einen Kapi-  
lalismus giebt» (Njeuel Z[eit], S. 562, 28.1.1916, f[in]al del artículo «Mit-  
teleuropa»).  
(N[eue] Z[eit]|, S. 271, 26.Xl.1915)....  
«Ich erwarle, dass nach dem Kriege fiir die Beurteilung der  
einzelnen Abgeordneten nicht ihreHaltung am 4. Aug^ustl 1914 mass-  
1  
gebend sein wird, sondern ihre spatere Haltung, vor allem diejenige  
die sie von jetzt an bis zum Friedensschluss einnehmen» . . . 1  
NB  
Cúspide  
de la  
bajeza  
(«zu viel verlangt»: S. 77 Njeue] Zfeiti 16.IV 1915 April). 4  
{16 de abril de 1915} Kautsky  
S. d. Fracción del 4 de agost del 1914³ — sería *zu viefa: de-  
mandar autonomía estatal, nacional*  
V III  
23317.  
DOS ESCRITOS PARA DESAPRENDER  
d e  K a r l  K a u t s k y.  
3 «N[eue] Ze]it'  
16/IV. 1915. S.  
77**  
... Cunow comete aquí el error de que equipara la independencia de las naciones y su independencia estatal como conceptos equivalentes. Pero

21.V.1915:  
#  
«Todos los programas de paz que hasta ahora han sido formulados dentro de la Internacional, los de Copenhague, Londres, Viena, todos ellos exigen el reconocimiento de la i n d e p e n d e n c i a* de las naciones, y con razón. Esta exigencia debe constituir nuestra brújula en la guerra actual» (N[e it e] Z[eit] S. 241,  
21.V.1915) (Kautsky).²  
«La Internacional no es un instrumento eficaz en la guerra, es esencialmente un instrumento de paz» (N[eue] Z[eit i, S. 248,  
27/IX 1914).  
«Lucha por la paz, lucha de clases en tiempos de paz» (S. 250  
ib[idem].³  
*  
Los dos últimos párrafos fueron escritos por Lenin con lápiz de color en el espacio libre. – R*ed.

MATERIALES PARA LA CONFERENCIA «CONDICIONES DE PAZ»  
>67  
responsabilizarnos por la garantía de la paz mientras exista el capitalismo. («Neue Zeit», p. 562, 28 de enero de 1916, final del artículo «Europa Central»).  
(«Neue Zeit», p. 271, 26 de noviembre de 1915)___  
«Considero que después de la guerra, para la crítica de los diputados individuales no será decisiva su posición del 4 de agosto de 1914, sino su posición posterior, y sobre todo la posición que tomen desde el momento actual hasta la conclusión de la paz»…*  
21.V.1915:  
#  
(«Todos los programas de paz que hasta ahora han sido formulados dentro de la Internacional, el de Copenhague, el de Londres, el de Viena, todos ellos exigen el reconocimiento de la i n d e p e n d e n c i a de las naciones, y con toda razón. Esta exigencia debe ser nuestra brújula en la guerra actual», («Neue Zeit», p. 2И, 21.V.1915) (Kautsky).²  
«La Internacional no es un instrumento adecuado en la época de guerra, es esencialmente un instrumento de paz» («Neue Zeit», p. 248, 27/IX 1914).  
«Lucha por la paz, lucha de clases en tiempo de paz» (p. 250, ibídem).³  
«Exigir en exceso»: p. 77 «Neue Zeit» 16 de abril de 1915. Abril. 4  
[16 de abril de 1915] Kautsky  
S. d. Fracción del 4 de agosto de 1914⁵ – sería  
«excesivo»  
exigir autonomía nacional estatal  
VIII.  
DOS OBRAS PARA REAPRENDER CON ELLAS  
de Karl Kautsky.  
N.º 3 «Neue Zeit» 16 de abril de 1915, p. 77 **  
... Cunov comete aquí el error de que equipara como conceptos equivalentes la independencia de las naciones y su independencia estatal. Pero  
no lo son en absoluto. Así lo demuestra ya el programa de la socialdemocracia austriaca, que reconoce la autonomía de las naciones de Austria sin

X.
26507
Leipziger Volkszeitung № 20 26/I.*
Bulgaria.
Parvus contra el zarismo.
Praga, 25 de enero. El diario de la tarde del socialdemócrata Pravo publica un informe telegráfico de Sofía del 24, según el cual, bajo la presidencia de Kirkoff, tuvo lugar una gran asamblea popular con la participación de más de 5000 personas. El publicista socialdemócrata alemán Parvus habló con entusiasmo contra el zarismo. La asamblea estaba totalmente de acuerdo con el punto de vista de la socialdemocracia alemana. La opinión expresada por el orador, con la que la asamblea se declaró de acuerdo, era que Alemania lucha por la causa democrática europea y que una victoria alemana es la única garantía para la independencia y el desarrollo nacional de los estados balcánicos. La asamblea se pronunció además a favor de la adhesión de los estados balcánicos a las Potencias Centrales, así como a favor de la independencia y libertad de los ucranianos, los polacos y los habitantes del Cáucaso...

XI.
278 к

**MARXISTAS RUSOS Y EL MOVIMIENTO OBRERO UCRANIANO**
**De L. Yurkevich.**

Hace diez años, los marxistas rusos, partiendo del principio de la lucha contra toda opresión — hacia quienquiera y dondequiera que se manifieste — reconocieron oficialmente «el derecho a la autodeterminación de todas las naciones que forman parte del Estado (ruso)».

Ellos entendían y entienden este derecho predominantemente en el sentido [estatal], es decir, reconocían a cada nacionalidad el derecho a luchar por la separación de Rusia y por la propia independencia estatal. «Si Polonia no quiere contraer matrimonio legal con Rusia, entonces no podemos violarla», dijo una vez Plejánov, y estas sus palabras han servido ya más de una vez como explicación del derecho de las naciones a la autodeterminación.

... los marxistas rusos... incluso sostenían a menudo que, en general, «la creación de nuevos Estados es un fenómeno reaccionario» y nadie, al parecer, defendió tan enérgicamente la unidad estatal de Rusia como lo hicieron los marxistas rusos.

En nuestro tiempo, por lo tanto, la cuestión de la independencia de Polonia ha perdido ya su significado paneuropeo directo y ha perdido su fundamento vivo en el pueblo polaco. Esto lo reconocen los más destacados marxistas de Europa, lo reconocen también los marxistas polacos. Por supuesto, los marxistas rusos tampoco tienen el menor deseo de dividir la Rusia actual y por eso su «derecho a la autodeterminación de las naciones», cuando se entiende en el sentido estatal (y ellos precisamente lo entienden así) es una frase vacía e innecesaria para nadie.

En general, es extraño ese reconocimiento a las naciones del derecho únicamente a la autodeterminación estatal.
^ ^ ; '

NOTAS DEL EDITOR (RED.)
Los subrayados están tomados del recorte conservado del «Leipziger Volkszeitung» n.º 20 del 20 de enero; la inscripción en la parte superior está hecha por Lenin. *Red.*
** Los subrayados y las marcas están tomados del ejemplar conservado del n.º 7-8 de la revista «Dzvin», en cuya portada el título del artículo de L. Yurkevich está subrayado por Lenin con tres rayas (1913). *Red.*

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE PAZ»
271

X.
«Leipziger Volkszeitung» n.º 20 del 20 de enero.*
Bulgaria.
Parvus contra el zarismo.
Praga, 25 de enero. La edición vespertina de hoy del periódico socialdemócrata «Pravo» publica un informe telegráfico de Sofía del 24, en el que se comunica que allí tuvo lugar, bajo la presidencia de Kirkov, una gran asamblea popular con más de 5.000 asistentes. En la asamblea habló contra el zarismo, recibido con calurosas aclamaciones, el socialdemócrata alemán, periodista Parvus. La asamblea se solidarizó plenamente con el punto de vista de la socialdemocracia alemana, así como con la opinión expresada por el orador de que Alemania lucha por la causa de la democracia europea y que la victoria de Alemania es la única garantía de la independencia y el desarrollo nacional de los Estados balcánicos. La asamblea se pronunció además por la adhesión de los Estados balcánicos a las potencias centrales, así como por la independencia y libertad de ucranianos, polacos y pueblos caucásicos.

XI.
MARXISTAS RUSOS Y EL MOVIMIENTO OBRERO UCRANIANO.*
**
De L. Yurkevich.

Hace diez años, los marxistas rusos, partiendo del principio de la lucha contra toda opresión — en relación a quienquiera y dondequiera que se manifieste — reconocieron oficialmente «el derecho a la autodeterminación de todas las naciones que forman parte del Estado (ruso)».

Ellos entendían y entienden este derecho predominantemente en el sentido | estatal, es decir, el reconocimiento a cada nacionalidad del derecho a exigir | la separación de Rusia y la proclamación de la propia independencia esta-
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tal. «Si Polonia no quiere contraer matrimonio legal con Rusia, entonces no podemos violarla», dijo una vez Plejánov, y estas sus palabras han servido ya más de una vez como explicación del derecho de las naciones a la autodeterminación.^
NB
Traducción del ucraniano bajo la redacción de V. Kraievsky.^
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272
LENINIANA

... los marxistas rusos... incluso sostenían a menudo que, en general, «la creación de nuevos Estados es un fenómeno reaccionario» y nadie, al parecer, defendió tan enérgicamente la unidad estatal de Rusia como lo hicieron los marxistas rusos.

En nuestro tiempo, por lo tanto, la cuestión de la independencia de Polonia ha perdido ya su significado paneuropeo directo y se ha desprendido de su fundamento vivo en el pueblo polaco. Esto lo reconocen los más destacados marxistas de Europa, lo reconocen también los marxistas polacos. Por supuesto, los marxistas rusos tampoco tienen el menor deseo de dividir la Rusia actual y por eso su «derecho a la autodeterminación de las naciones», cuando se entiende en el sentido estatal (y ellos precisamente lo entienden así) es una frase vacía e innecesaria para nadie.

En general, es extraño ese reconocimiento a las naciones del derecho únicamente a la autodeterminación estatal.
^ ^ ; '

El renacimiento nacional (autodeterminación) es un proceso social profundo, que puede culminar en la independencia estatal, pero también puede no hacerlo. Los renacimientos nacionales modernos, precisamente, no persiguen en absoluto ningún objetivo de independencia estatal, y ni en Austria ni en Rusia ninguna nación oprimida habla seriamente sobre la separación estatal como un medio concreto para salir de la opresión nacional. Todas las naciones oprimidas exigen ahora solo derechos político-nacionales dentro de los límites de su propio Estado. Por lo tanto, abordar ahora la cuestión nacional con un programa de independencia es lo mismo que querer examinar el sol con una linterna en la mano.

Los marxistas rusos, por consiguiente, al defender el derecho de las naciones a la autodeterminación estatal (ya sabemos que lo defienden solo de palabra), aunque causan la impresión de personas que resuelven la cuestión nacional de manera extraordinariamente radical, en realidad se desvían de una respuesta de principio y programática a los problemas de los movimientos nacionales, que ahora comienzan a agitar vivamente a Rusia.

La raíz de la cuestión nacional contemporánea reside en el derecho de las naciones a la autodeterminación cultural y política, pero los marxistas rusos cierran los ojos ante esto, prefiriendo jugar con palabras sobre la independencia estatal de los pueblos oprimidos.

Cuando, entre otras cosas, debatieron en 1903 el punto sobre el derecho a la autodeterminación nacional, se propuso la siguiente resolución: «el reconocimiento del derecho a la autodeterminación y al libre desarrollo cultural para todas las naciones que forman parte del Estado».

Esta resolución fue rechazada por ellos casi por unanimidad…

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»

273

… los marxistas rusos… incluso demostraron a menudo que, en general, «la creación de nuevos Estados es un fenómeno reaccionario» y nadie, al parecer, defendió tan enérgicamente la unidad estatal de Rusia como los marxistas rusos.

En la actualidad, por lo tanto, la cuestión de la independencia de Polonia ha perdido ya su antiguo significado paneuropeo y ha perdido también su base en el pueblo polaco. Esto lo reconocen destacados marxistas europeos, lo reconocen también los marxistas polacos. Es comprensible que los marxistas rusos no tengan ningún deseo de desmembrar la Rusia contemporánea y, por eso, su consigna del «derecho de las naciones a la autodeterminación», si se la entiende en un sentido estatal (y ellos precisamente así la entienden), es una frase vacía e innecesaria para nadie.

Es extraño, en general, este reconocimiento del derecho de las naciones solo a la autodeterminación estatal.

El renacimiento nacional (autodeterminación) es un proceso social profundo, que puede culminar en la independencia estatal, pero puede también no culminar. Precisamente los ejemplos contemporáneos de renacimiento nacional no persiguen en absoluto ningún objetivo de independencia estatal, y ni en Austria ni en Rusia ninguna nación oprimida habla seriamente sobre el separatismo estatal como un medio concreto para derrocar la opresión nacional. Todas las naciones oprimidas exigen ahora solo derechos político-nacionales dentro de los límites de su propio Estado. Por lo tanto, abordar ahora la resolución de la cuestión nacional con un programa de independencia es lo mismo que querer examinar el sol con una vela en las manos.

En conclusión, los marxistas rusos, al defender el derecho de las naciones a la autodeterminación estatal (ya sabemos que lo defienden solo de palabra), aunque causan la impresión de personas que resuelven la cuestión nacional de manera extraordinariamente radical, en realidad se desvían de una respuesta de principio y programática a los problemas del movimiento nacional, que ahora comienzan a agitar tan vivamente a Rusia.

La raíz de la cuestión nacional en el momento presente reside en el derecho de las naciones a la autodeterminación cultural y política, pero los marxistas rusos hacen caso omiso de ello, prefiriendo jugar con las palabras acerca de la independencia estatal de los pueblos oprimidos.

En 1903, cuando los marxistas rusos, entre otras cosas, discutieron el punto sobre el derecho a la autodeterminación nacional, se propuso la siguiente resolución: «el reconocimiento del derecho a la autodeterminación y a la libertad de desarrollo cultural para todas las naciones que forman parte del Estado».¹
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Esta resolución fue rechazada por unanimidad...
Leninista, tomo XVII
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274
LENINIANA

Está claro, por tanto, que los marxistas rusos, en esencia, son completamente indiferentes al derecho de las naciones al libre desarrollo cultural y político. Y aunque reconocen, es cierto, la necesidad de luchar contra la opresión nacional, al mismo tiempo ellos mismos son partícipes de esa opresión cuando se pronuncian contra las formas nacionales de los movimientos obreros de los pueblos oprimidos.

El documento de Lenin que se publica a continuación, «Sobre Rosa Luxemburgo (acerca de la autodeterminación)», consiste en apuntes esquemáticos sobre el artículo de Rosa Luxemburgo «La cuestión nacional y la autonomía», publicado en «Przegląd Socjaldemokratyczny» («Revista Socialdemócrata») en 1908 y 1909. Estos apuntes los hizo Lenin durante la lectura para su uso personal y no los destinó en absoluto, en esa forma, para su publicación. Se comprende, por tanto, que los diversos epítetos duros que aparecen en estos apuntes dirigidos a Rosa Luxemburgo, provocados por su punto de vista erróneo sobre la cuestión nacional, no son en modo alguno indicativos de la actitud general de Lenin hacia la autora del artículo «La cuestión nacional y la autonomía». Esta actitud de Lenin hacia Rosa Luxemburgo está expresada vívidamente en su artículo «Sobre el ascenso a las altas montañas, sobre el daño del desaliento, sobre la utilidad del comercio, sobre la actitud hacia los mencheviques, etc.» (1922). En el tercer capítulo de este artículo, «Sobre la caza del zorro; sobre Levi; sobre Serrati», Lenin escribió: «Pablo Levi desea ahora congraciarse especialmente con la burguesía y, por consiguiente, con la 2.ª y ½ Internacional, sus agentes, reeditando precisamente aquellas obras de Rosa Luxemburgo en las que ella se equivocaba. Responderemos a esto con dos líneas de una buena fábula rusa: a las águilas les ocurre descender más abajo que las gallinas, pero a las gallinas jamás les es dado elevarse como las águilas. Rosa Luxemburgo se equivocó en la cuestión de la independencia de Polonia; se equivocó en 1903 en la evaluación del menchevismo; se equivocó en la teoría de la acumulación del capital; se equivocó al defender, en julio de 1914, junto con Plejánov, Vandervelde, Kautsky y otros, la unificación de los bolcheviques con los mencheviques; se equivocó en sus escritos carcelarios de 1918 (aunque ella misma, al salir de la cárcel a finales de 1918 y principios de 1919, corrigió la mayor parte de sus errores). Pero, a pesar de estos sus errores, fue y sigue siendo un águila; y no solo su memoria será siempre valiosa para los comunistas de todo el mundo, sino que su biografía y la colección completa de sus obras (con la que los comunistas alemanes, excusables solo en parte por la inaudita cantidad de víctimas en su dura lucha, llegan con retraso imperdonable) serán una utilísima lección para la educación de muchas generaciones de comunistas en todo el mundo. «La socialdemocracia alemana después del 4 de agosto de 1914 es un cadáver hediondo»: he aquí con qué sentencia de Rosa Luxemburgo entrará su nombre en la historia del movimiento obrero mundial» (Obras, t. XXIII, p. 204).

Los apuntes de Lenin sobre el artículo de Rosa Luxemburgo están hechos en un cuaderno.

en la cubierta de la cual está escrito en la esquina derecha con su letra «/F». En la cubierta del cuaderno también hay las siguientes anotaciones: 1) Rosa L[uxemburg] (sobre la autodeterminación])  
2) Bernhard (Polen)  
3)  
Las notas sobre el artículo de Rosa Luxemburg, escritas por Lenin con tinta negra, ocupan en el cuaderno cuatro páginas y media. A continuación de estas notas, en el cuaderno está registrado el análisis del libro alemán de Ludwig Bernhard «La sociedad polaca en el estado prusiano».  

XII.  
ROSA L[UXEMBURG (SOBRE LA AUTODETERMINACIÓN]).  

«Przegląd Socjaldemokratyczny».8  
1908 № 6 (sierpien);  
(482 — 515. 1. «Prawo narodów do stanowienia o sobie»).  
7 (wrzesień);  
(597 — 631. 2. Państwo narodowe a proletariat).  
3. Federacja, centralizacja i partykularyzm.  
— 9 (październik — listopad); (687 — 710. 4. Centralizacja i samorząd.)  

276  
LENINSKIY SBORNIK  
№ 40 (grudzień);  
№ 41 (czerwiec 1909) i  
(795 — 818. 5. Narodowość i autonomia. /  
(136 — 163. 6. Autonomia Królestwa Polskiego. /  
№ 41—43 (sierpień — wrzesień 1909).  
(351 — 376. 6. Autonomia Królestwa Polskiego).  

Rosa Luxemburg: «Kwestja narodowościowa i autonomia».11  

I Traducción.  

«Revista Socialdemócrata».8  
№ 8 — 9 octubre-noviembre;  
687 — 710. 4. Centralización y autocracia.  
№ 40 diciembre;  
№ 41 junio 1909 i  
795 — 818. 5. Nacionalidad y autonomía.  
136 — 163.  
№ 41 — 43 agosto-septiembre 1909;  
351 — 376. 6. Autonomía del Reino de Polonia.  

Rosa Luxemburg: «La cuestión nacional y la autonomía».12  

Este «artículo» —por su tamaño, un libro entero de 10 pliegos * con cola— revela una extrema debilidad de la autora (y falta de independencia) en teoría y política.  

Contra § 9:  
(I) «Nic specyficznie związanego z socjalizmem» ** 483  
«con la p[olíti]ca obr[er]a»  
«parafraza starego hasła burżuazyjnego nacjonalizmu».10  
2; evidentemente, se refiere [tanto a Rusia como a Suiza], América etc. 483 — disparate...11  
3)... no está «en los prog[rama]s de los p[arti]dos socialistas contemporáneos]»......12  

Al lado está anotado el recuento de páginas del artículo de Luxemburg por capítulos = 165 páginas. Red.  
«Nada específicamente vinculado con el socialismo». Red.  

1908 № 6 (agosto);  
№ 7 (septiembre);  
(482 — 515. 1. «El derecho de las naciones a la autodeterminación». (597 — 631. 2. El estado nacional y el proletariado.  
3. Federación, centralización y particularismo.)  

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE PAZ»  
277  

incluso en la austríaca? «solo» en la R. S. D. (485)1:<  
Pero  
\ hay relación con la resolución internacional de Londres de 1896* NB  
«malentendido»!!  
^«Paráfrasis de un párrafo de ella» v 485.)  
NB (ustępa^  
Hipocresía y sofistería en torno a la resolución de Londres (1896) (486).  
| 487) Ningún partido (ni siquiera el austríaco) «comprendió» la resolución de Londres como «solución práctica»)...15  
«Practicidad»!!*  
7 u 8 veces practicidad: 487  
**  
| «solo una reforma práctica». | ***  
«principio abstracto del ideal socialista» 17  
487) — ¡decir disparates!!  
487  
8 ¿Protesta contra la opresión? No es de ahí, pues, sino del principio! «stanowiska socjalizmu» ****18 488  
|  
488— «de carácter puramente negativo»__ 19  
Tylko wyminiecie tej kwestji *****  
(¿título?)  
488 «carácter general y estereotipado» X 9.  
muestra que] es «ajeno» al socialismo de Marx (G.  
«Frase metafísica».  
(«fórmula eterna» etc. etc. -0  
«dialéctica»!!!  
M B La diferencia entre s. r. y s. d. Rosa no la notó: 489 (NB)-1 ******  
489. Napoleón por el plebiscito;  
y  
; Charlatanería:  
la policía por la «lib[ert]ad» de los esquiroles  
o «nic» esta f[ó]rm[ula]  
o apoyar todas las aspiraciones nacionales^23  
¡¡¡Lo entendió!!!  
hay que plantear, concretas...  
489.. otra cosa es la cuestión nacional en los Balcanes;  
» » la lucha de los irl[ande]ses contra Inglaterra.24  

* Se omite un epíteto duro hacia R. Luxemburg. Red.

*** Tomado por Lenin en el marco, escrito a lápiz, posteriormente. Ed.
*** Esta frase está escrita a lápiz, posteriormente. Ed.
**** — «posiciones del socialismo». Ed.
***** — solo un intento de eludir esta cuestión». Ed.
****** Frase escrita posteriormente, en la parte superior de la 3ª hoja. Ed.

278
LENINIANA
490 3 levantamientos] en Polonia — diferentes] cl[ase]s, etc.²⁵
490 — «cuest[ón] or[iental]» — cuest[ión] balc[ánica] (1855).²⁶
Húngaros²⁷ (1848) (494) checos (1848)²⁸
491— 2....
(493) Suiza s. XIV, s. XVI (etc.) cantones forestales²⁹
492.... «método» de M[ar]x — no f[ór]m[ula]s abstractas, sino con­cretas³⁰ (todo, ¡solo que no Rusia!!).
495— «fraseología anárquica» (sobre el d[ere]cho de los p[ue]bl[o]s etc. «no radicalices, sino la realidad»³¹
496= el derecho está en bandejas de oro!!..³²
496—
— «pura utopía» (M[ar]x sobre los p[ue]bl[o]s atrasados:)
499 i. f. K[autsky] sobre el «Estado nacional»: lo mejor...³⁴
499— «¡pero esto es solo una abstracción que no corresponde a la realidad!!»³⁵
[I]
499 — 500 — pero el d[es]arrollo no reside en la t[en]denc[i]a hacia el E[st]ado nacional, sino hacia la lucha entre los p[ue]bl[o]s por los grandes E[st]ados....³⁶
no el E[st]ado nacional, sino «panstwo zaborcze» (501)
/ depredador
\ ³⁷
/ conquistador /
501. ¡¡Colonias de diferentes E[st]ados!! (¡ja ja!)³⁸
502. ¡2 líneas sobre la India! (Solo) (aunque aquí hay un serio movimiento «nacional» contra Inglaterra). *³⁹
504... «El pueblo» como conjunto = «concepto de la ideología b[ur]g[u]e[s]a»...⁴⁰ (¡inteligente!) etc. sobre la lucha de clases...
XIII/*
205¹²
«Verhandlungen und Beschlüsse des internationalen sozialistischen Arbeiter- und Gewerkschafts-Kongresses zu London vom 27 Juli bis 1 August. 1896».
(Berlín. 1896. Libr[ería] Vorwärts. 20 pf.). 
Resolución:
((El III congreso declara que se pronuncia por el pleno derecho de autodeterminación (Selbstbestimmungsrecht) de todas las naciones y expresa su simpatía con los trabajadores de cada país que sufre bajo el yugo del despotismo militar, nacional o de otro tipo, y exige a los trabajadores de todos estos países ingresar en las filas del proletariado consciente))

279
MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»
I. d[emocraci]a b[ur]g[u]e[s]a > contr[a] el f[edera]lismo.
__
II proletariado contra: l[a b[ur]g[u]e[s]í]a
-507. ¿C[ó]mo conocer la voluntad del pueblo?⁴¹
508. ¿May[orí]a del pueblo? ¡Pero esto es la muerte para el s. d., como p[ar]t[i]do de cl[ase] del pro[le]tar[iad]o! ((¡inteligente!))...⁴²
509 — 515. El red[act]or de Iskra en 1906 (Robotnik) sobre la constituyente en V[ar]s[o]v[i]a⁴³
No. 7. § 2. El Estado nacional y el proletariado. ***
598. Kautsky (en Neue Zeit 1897/8 (Tomo I), p. 517) sobre los tres factores de las ideas nacionales contemporáneas:
1) el afán de la b[ur]g[u]e[sí]a por el merc[a]do int[er]no.
2) » » » la lib[er]tad p[olíti]ca.
3) » » » la ilustr[ación] p[o]p[u]l[a]r y la l[ite]r[atu]ra.⁴⁴
598
¡Es decir, hoy, una categoría h[i]st[óri]c[a] (¡¡por fin!! ha comprendido,...⁴⁵
599 Charla sobre la unidad nacional; entre los alemanes...⁴⁶
600 Independencia (para su pueblo) — opresión para otros: Húngaros en 1848, etc.⁴⁷
603 Pero... (¡oh inteligente!) — esto es asunto de la b[ur]g[u]e]sí]a, no del p r o l e t a r i a d o (603) — ¡¡la b[ur]g[u]e]sí]a no podía crearse primero un E[st]ado f[e]u[d]a[l]!!, ¡ja ja!!⁴⁸
asunto de l[a b[ur]g[u]e]sí]a crear, del p[ro]l[e]t[ariad]o destruir el E[st]ado de cl[ase]
dialéctica!⁴⁹

XIII.
«Actas y resoluciones del Congreso Obrero y Sindical Internacional en L o n d r e s del 27 de julio al 1 de agosto de 1896». /***
(Berlín, 1896. Depósito de libros «Vorwärts». 20 pfeningues).
Resolución:
«El III congreso declara que se pronuncia por el pleno derecho de autodeterminación de todas las naciones y expresa

280
LENINIANA
su simpatía con los trabajadores de todo país que sufre actualmente bajo el yugo del despotismo militar, nacional o de otro tipo, exige a los trabajadores de todos estos países que ingresen en las filas del proletariado consciente de clase

... unirse a las filas de los trabajadores conscientes (Klassenbewusste = que toman conciencia de los intereses de su clase) de todo el mundo, para luchar junto a ellos por la superación del capitalismo internacional y por la realización de los fines de la socialdemocracia internacional.» (página 18) 10

XIV a.

ANEXIONES Y SOCIALDEMOCRACIA.*

... La victoria de la Triple Entente no es posible sin la victoria de Rusia, que entonces se anexionaría Armenia, Galicia, Constantinopla y, quizás, una parte de Prusia, lo que generaría cinco nuevas Alsacias-Lorena. La victoria de la Triple Entente aumentaría el número de esclavos coloniales de la Inglaterra y Francia capitalistas;...

Los Estados modernos no se formaron en modo alguno según el principio de nacionalidad, sino como resultado de la unificación de territorios que estaban en conexión económica y geográfica entre sí y que representaban un excelente suelo para el desarrollo del capitalismo. La similitud de lenguas favoreció este desarrollo, pues la lengua es un poderoso instrumento de comunicación. Allí donde la lengua coincidía con el territorio, surgía el Estado nacional capitalista, fusionándose incluso en Francia e Inglaterra muchas capas de otras nacionalidades...

... Incluso la Rusia, económicamente muy atrasada, ha mostrado, en la actitud de la burguesía polaca, letona, armenia, que no solo es la vigilancia militar lo que mantiene unidos a los pueblos en esta «prisión de pueblos», sino las necesidades de la expansión capitalista, para la cual el inmenso territorio constituye un suelo favorable para el desarrollo... Este desarrollo hace vacilar los hitos fronterizos que, durante los cuarenta años de desarrollo capitalista tranquilo, nos hemos acostumbrado a considerar como venerables e inamovibles mojones de la historia...

¿Qué intereses debe defender aquí la clase obrera? ¿Debe hacer suyo el ideal del Estado nacional, tal como lo han destilado los ideólogos democráticos de la historia de Francia, Inglaterra, Alemania e Italia?... ¿Debe, allí donde una nación no tiene ningún eco en ningún Estado, hacer política separatista en relación con potencias que tienen interés en otra configuración del mapa geográfico?... La cuestión alsaciano-lorena ahora

* Los subrayados de Lenin en el artículo de K. Radek están tomados de los números 252 y 253 conservados del «Berner Tagwacht» del 28 y 29 de octubre de 1915. Red.

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»

281

…Incluso la Rusia económicamente muy atrasada demostró, con el ejemplo de la burguesía polaca, letona y armenia, que no solo el armamento militarista mantiene a las nacionalidades en esta «prisión de pueblos», sino también las necesidades de la expansión capitalista, para la cual un territorio inmenso constituye una base excelente para el desarrollo… Este desarrollo hace vacilar los postes fronterizos que, durante cuarenta años de desarrollo capitalista pacífico, nos acostumbramos a considerar como venerables hitos de la historia, firmemente establecidos…

¿De quién es portavoz de intereses en este caso la clase obrera? ¿Debe reconocer como su ideal el ideal del Estado nacional, tal como fue obtenido por los ideólogos de la democracia a partir de la historia de Francia, Inglaterra, Alemania e Italia?… ¿Debe, en el caso en que la nación en general no encuentra expresión en ningún Estado, llevar a cabo una política separatista en alianza con los Estados interesados en la transformación del mapa geográfico?… El problema de Alsacia-Lorena 

382
CUADERNO LENINISTA

…es el del imperialismo, porque el traspaso de Alsacia-Lorena a Francia debilitaría militarmente al imperialismo alemán. La cuestión armenia es la del imperialismo, porque el dominio sobre Armenia daría al imperialismo ruso el dominio sobre toda la región del golfo Pérsico, etc., etc…

No puede estar en el interés del proletariado hacer retroceder la rueda de la historia y volver a encerrar en el marco del Estado nacional las fuerzas productivas que han superado ese marco…

¿Debe entonces aceptar como un destino la división y reunificación imperialista de los Estados según los intereses militares y económicos de los Estados imperialistas, y tolerar la opresión nacional asociada por parte de los pueblos dominantes? ¡No! No puede exigir el regreso a la estación del Estado nacional que ya hemos dejado atrás. Debe, por el contrario, tratar de acelerar el viaje hacia la estación que se llama socialismo…

Somos adversarios de las anexiones… No por amor al viejo mapa de Europa, sino porque el socialismo necesita un espacio libre e ilimitado para su desarrollo, estamos en contra de las anexiones. Estamos en contra de ellas porque están ligadas a la opresión nacional. Y lucharemos contra esta opresión nacional con la mayor dureza, porque un proletariado que ayudara a su burguesía a oprimir a otras naciones estaría criando un látigo contra sí mismo… Llevaremos nuestra lucha contra la opresión nacional como parte de nuestra lucha de clases cada vez más aguda, cuyo objetivo es la organización socialista del círculo cultural capitalista. No la lucha ilusoria por el inexistente derecho de autodeterminación del pueblo en rincones aislados de Europa, en el marco del capitalismo, codo a codo con los gobiernos capitalistas, sino la lucha revolucionaria de masas del proletariado contra el capitalismo, contra sus actos de violencia nacional: esa es nuestra posición frente a las cuestiones de anexión. Una protesta por muy justificada que esté contra la violación nacional de un pueblo se convierte en el mayor crimen contra ese pueblo, así como contra el proletariado en general, si lleva a una alianza con un gobierno, al abandono de la lucha de clases… Solo quien… busca transformar la guerra mundial del capitalismo en una guerra mundial contra el capitalismo acelera el momento en que, sobre las ruinas del capitalismo, el…

• el pueblo que dispone de los medios de producción determinará por primera vez en la historia de las naciones modernas su propio destino. Lucha contra las viejas y nuevas anexiones, pero no en nombre del pasado y del presente, sino en nombre de la organización socialista del mundo! . . .

MATERIALES PARA EL INFORME ((CONDICIONES DE PAZ))

283
es en la actualidad un problema del imperialismo, ya que el traspaso de Alsacia-Lorena a Francia debilitaría al imperialismo alemán en el aspecto militar. El problema de Armenia es también un problema del imperialismo, ya que el dominio del imperialismo ruso sobre Armenia le proporcionaría el dominio sobre todo el golfo Pérsico, etc., etc....

No está en los intereses del proletariado hacer retroceder el curso de la historia y volver a encajar las fuerzas productivas, que rebasan los límites del Estado nacional, dentro de esos mismos límites—

¿Se debe aceptar como un destino inexorable el reparto imperialista y la redistribución de los Estados, realizada según los intereses militaristas-económicos de los Estados imperialistas, y soportar la opresión nacional vinculada a ello por parte de las nacionalidades dominantes? ¡No! No se puede exigir el retorno a la etapa ya superada del Estado nacional. Al contrario, hay que pasar lo más pronto posible a la etapa siguiente, llamada socialismo__

Somos adversarios de las anexiones......... No por amor al viejo mapa de Europa, sino porque el socialismo requiere un espacio libre, ilimitado para su desarrollo, somos adversarios de las anexiones. Lo somos porque están vinculadas a la opresión nacional, contra la cual lucharemos con todas nuestras fuerzas, pues el proletariado que ayuda a su burguesía a oprimir a otras nacionalidades, se prepara a sí mismo verdugos.......... Llevaremos a cabo la lucha contra la esclavitud nacional como parte de nuestra lucha de clases, que se agudiza sin cesar, cuyo objetivo es la reorganización socialista de la cultura capitalista. En la cuestión de las anexiones no estamos en la posición de una lucha ilusoria, por un inexistente derecho de las naciones a la autodeterminación, en rincones apartados de Europa, en el marco del capitalismo, de la mano con los gobiernos capitalistas, sino en la posición de la lucha revolucionaria de masas del proletariado contra el capitalismo, contra sus actos de violencia nacional. Tal es nuestra posición en la cuestión de las anexiones. Una protesta completamente fundada contra la esclavitud nacional, si conduce a una alianza con el propio gobierno, a la renuncia a la lucha de clases, es el mayor crimen ante ese pueblo y ante el proletariado en general..........Solo aquel que... se esfuerza con todas sus fuerzas por convertir la guerra capitalista mundial en una guerra mundial contra el capitalismo, solo aquel acelera el momento en que el pueblo, que se ha apoderado de los medios de producción, por primera vez en la historia de las nacionalidades modernas determinará sobre las ruinas del capitalismo su propio destino. Lucha contra las viejas y nuevas anexiones, pero no en nombre del pasado y del presente, sino en nombre de la reorganización socialista de todo el mundo!...

284
COLECCIÓN LENIN

XIV b.
EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS
Por Karl Radok.*
(«Lichtstrahlen», n.º 3, 5/XII/1915.)

...Pero no solo porque la consigna del derecho de autodeterminación sea históricamente falsa la rechazamos. También puede desorientar prácticamente al proletariado. Fortalece en él la creencia de que posee el derecho de autodeterminación en los países independientes, y de que es deber de la socialdemocracia apoyar la lucha por la independencia....

XV.
LA LUCHA DE TENDENCIAS EN EL BLOQUE DE AGOSTO
DE L. MÁRTOV.**
I.

... La posición oficial de la fracción de la Duma, respaldada por algún*

...con las proclamas del Comité Organizador, permanecía, en su hostilidad a la guerra y a toda idea de «defensismo», como la posición oficial indudable de todo el bloque de agosto...
...El descontento con la orientación que adoptó «Nuestra Aurora» — posteriormente «Nuestra Causa» — llevó a nuestros compañeros de Petrogrado a plantear la cuestión de reformar la redacción de este órgano en la dirección de que no pudiera seguir siendo, como la única revista menchevique en Rusia, el órgano oficial de las opiniones «defensistas».
Se alcanzó un acuerdo, como resultado del cual ingresaron en la redacción los internacionalistas y en el nº 3 de «Nuestra Causa» se anunció que [sobre la cuestión principal de la actualidad la revista otorgaba a los representantes de ambas corrientes la posibilidad de expresarse en igualdad de condiciones. Con ello, la revista se convertía en un órgano de discusión y los artículos «defensistas» que siguieran apareciendo en ella comprometían moralmente solo a sus autores. Sin embargo, el otro objetivo principal que se perseguía con la reforma no se alcanzó: las condiciones de censura no permitieron a los representantes del punto de vista anti-defensista aprovechar la oportunidad obtenida para desarrollar sus opiniones en las páginas de la revista...
Subrayado y observación de Lenin del ejemplar conservado del nº 3 de la revista «Lichtstrahlen» («Rayos de luz») del 5 de diciembre de 1915. Red.
** Los subrayados y anotaciones de Lenin están tomados del ejemplar conservado del «nº 3 de las Noticias del Secretariado Exterior del Comité Organizador del POSDR» del 5 de febrero de 1916. Red.

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE PAZ»
285
XIV b.
EL DERECHO DE LAS NACIONES A LA AUTODETERMINACIÓN
por Karl Radek.*
(«Lichtstrahlen» nº 3 del 5 de diciembre de 1915.)
...Rechazamos la consigna del derecho de las naciones a la autodeterminación no solo porque es históricamente falsa, sino también porque puede prácticamente desviar al proletariado por un camino falso. Esta consigna fortalece en el proletariado la convicción de que posee, supuestamente, en los países independientes el derecho a la autodeterminación, y de que el deber de la socialdemocracia es apoyar toda lucha por la independencia...
En las conferencias forestales que tuvieron lugar en Petrogrado, en el Volga, en el sur y en la región suroccidental del «Bund», se planteó la cuestión de la actitud de la socialdemocracia hacia la «defensa» y se resolvió invariablemente en un sentido internacionalista. En el congreso de julio sobre la lucha contra la carestía, los mencheviques, encabezados por los camaradas Skóbelev y Jaústov, junto con obreros de otras fracciones, expresaron en una conocida declaración una actitud fundamentalmente hostil hacia cualquier participación del proletariado en el movimiento «defensista» que arrastraba a la democracia burguesa.
Pero el incipiente auge social, que fue una reacción a las derrotas del ejército ruso... provocó quizás, por primera vez desde el inicio de la guerra, una fuerte excitación del sentimiento de autopreservación nacional en las bases obreras. Esto solo, sin embargo, probablemente no habría podido fortalecer la posición de nuestros «defensistas». Pero el amplio movimiento social iniciado bajo la bandera «defensista», dirigido por la burguesía industrial y que en un momento alcanzó grandes dimensiones, abrió ante los obreros conscientes la perspectiva de utilizar la nueva situación política en interés del desarrollo de su organización y de la incorporación de las amplias masas a la lucha política...
...Los socialdemócratas defensistas... comprendiendo que para la toma del poder será necesaria una lucha real y decidida, abrigan otra ilusión: que la participación del proletariado en la lucha por la «defensa nacional» le permitirá cumplir su deber de vanguardia de la democracia, organizarse como una fuerza revolucionaria independiente y dirigir todo el proceso del movimiento social «defensista» hacia la lucha por una transformación radical del régimen. Esta es una ilusión, porque objetivamente, independientemente de la voluntad del proletariado, su participación en la organización de la «defensa» tiene solo un significado: fortalece la posición del imperialismo que dirige esa «defensa»...

286
COLECCIÓN LENINISTA
En la atmósfera de pánico, diseminada por millones de «refugiados», los s. d. [socialdemócratas] «defensistas»...

El "obrerismo" ha logrado notables avances entre los obreros... En el nuevo periódico petersburgués "La Mañana Obrera" ya encontramos una convivencia "pacífica" entre defensistas y anti-defensistas, que parecen haber llegado a un compromiso que no podemos calificar sino de podrido. La ideología del "defensismo" no se propaga en los artículos editoriales; 1) las declaraciones de los defensistas de Petersburgo y Moscú se publican "como documentos", se deslindan de las intervenciones de Plejánov (sin la suficiente decisión, sin embargo), la posición de principio de los mencheviques (por ejemplo, en el artículo del camarada Oranski en el nº 2) se expone como internacionalista, que sitúa en el centro de las tareas de la clase obrera la unificación internacional para la lucha por la paz y se apoya en las resoluciones de la Conferencia de Zimmerwald. Pero en la esfera de la política corriente se hacen concesiones tanto más significativas a ese oportunismo que se deriva lógicamente de la ideología "defensista"... Un compromiso comprado al precio de renunciar a la acción práctica decidida... debemos reconocerlo, por parte de los internacionalistas, como un compromiso podrido...
... La energía de los internacionalistas del bloque de agosto, el auge social que comenzó bajo la bandera de la "defensa nacional", pareció tomar por sorpresa y paralizar... En todo caso, al programa de utilización de la situación revolucionaria que ofrecen los partidarios de la "defensa", ellos no se apresuran a contraponer un programa igualmente definido de su utilización en el espíritu de una política internacionalista combativa, cuyo inicio fue establecido por las declaraciones de la fracción de la Duma y de la delegación en el congreso de julio en Moscú...
... La cuestión de las dos políticas socialistas opuestas debe ser planteada de manera tajante, sin ninguna vacilación y sin ninguna demora.

III.
... ¿Llegará el bloque de agosto a una escisión formal o triunfará en él la línea revolucionario-internacionalista sin quebrantar su unidad organizativa? No lo sabemos. Pero... Si llegáramos a la firme convicción de que el "defensismo"... llevará a la ruptura definitiva de una parte de nuestro "bloque de agosto" con los principios del marxismo revolucionario,... ni siquiera en ese caso podríamos extraer la conclusión organizativa en el sentido de una ruptura inmediata del vínculo organizativo con los elementos vacilantes y nacionalistas y la separación de los internacionalistas activos en una nueva fracción especial. No tendríamos que proceder a la formación de tal fracción, sino a exigir la convocatoria de una conferencia general o congreso de nuestra parte del partido para plantearle con toda agudeza los nuevos problemas y obtener de ella una respuesta del partido, que revelaría dónde está la mayoría y dónde la minoría, daría a los internacionalistas la posibilidad de contar sus fuerzas y, con ello, les sugeriría las conclusiones organizativas que deben tomar".

MATERIALES PARA EL INFORME "SOBRE LAS CONDICIONES DE PAZ"

XVI.
LOS SOCIALDEMÓCRATAS SOBRE LA DEFENSA DEL PAÍS

De la Redacción.
Se han enviado a la redacción dos documentos: 1) una declaración de los s. d. de Moscú – partidarios de la defensa del país y 2) una declaración-proclama de los "s. d. partidarios de la autodefensa nacional" de Petrogrado. Ambas declaraciones fueron aprobadas tras una serie de conferencias que tuvieron lugar a mediados de septiembre (independientemente una de otra) en Petrogrado y Moscú.
Sin entrar a examinar el contenido sustancial de estos documentos, la redacción considera su deber dar a conocer a sus lectores estos materiales, que en el momento actual interesan vivamente al medio obrero...
La declaración de Moscú dice:
"En el centro de la vida en el momento actual está la defensa del país y, en correspondencia con ello, la defensa del país debe ocupar también el centro de nuestra política práctica corriente, como su premisa inicial y como principio regulador...
Al defender el país, defendemos su derecho a la autodeterminación, luchamos contra la amenaza de esclavización económica, política y cultural que se cierne sobre él. En esta lucha levantamos la consigna de la paz, a través de la lucha alcanzamos aquellas condiciones de la misma que, al ser observadas, [...]"

ких, por nuestro más profundo convencimiento, sólo es posible la conservación y el desarrollo de los sentimientos de camaradería internacional de los obreros de todos los países.

Los acontecimientos marchan a un ritmo acelerado y, en correspondencia con ellos... es necesario acelerar el ritmo... tender la línea a través del proceso organizativo que en el país avanza hacia su culminación: hacia la organización del poder. Movilizar y organizar a nuestro proletariado en las condiciones del momento actual significa, ante todo, movilizarlo y organizarlo sobre la base de atender las necesidades de la defensa del país y mitigar las calamidades de la guerra...

Para nosotros, lo esencial en estas clases y grupos no son sus representaciones, sino en qué medida sus acciones nos impulsan aunque sea un paso adelante... se ven obligados a coincidir con nosotros para aplicar esfuerzos comunes, para la realización de algunas tareas inmediatas. Estas consideraciones determinan nuestra actitud hacia una institución como la 4ª Duma de Estado y hacia una agrupación política del día de hoy como el Bloque Progresista.

Consideramos que va con nosotros en el camino aquella actividad suya que transforma lo viejo, tomamos en cuenta lo que hacen de positivo, por ejemplo, en el sentido de atender la retaguardia o en el sentido de defender incluso las reformas mínimas.

El segundo documento, que emana de los petrogradenses «s. o. — partidarios de la autodefensa popular», comienza así:

La victoriosa invasión de los ejércitos alemanes dentro de Rusia... trae consigo la amenaza de una esclavización política y económica que, convirtiendo a Rusia en un país económicamente desigual con respecto a otros, en un país que sirve de objeto para la explotación de capitales extranjeros... Tal esclavización de Rusia convertirá al proletariado ruso en un esclavo doble, explotado por su propio capitalista y por el extranjero.

Toda Rusia, todo su pueblo, a excepción de grupos insignificantes..., desde hace tiempo vinculados por lazos de simpatía con la reacción prusiano-junker, están vitalmente interesados en la defensa del país frente a la invasión alemana, en la defensa del país frente a aquellas calamidades que destruirán por mucho tiempo todas las esperanzas y aspiraciones de la democracia rusa y del proletariado. Y nadie más que la democracia rusa, en especial el proletariado ruso, sobre cuyos hombros, en última instancia, recaen los pesos de todas las calamidades que azotan al país, debe, con la mayor decisión y unanimidad, levantarse en defensa de su país.

El patriotismo de la clase obrera es el patriotismo más decidido y el más clarividente... No está limitado por marcos nacionales, no contradice las aspiraciones internacionales de la clase obrera, pues la defensa del país que sufre una invasión extranjera es la defensa de la libertad de su desarrollo de clase, es la defensa de la libertad de ese desarrollo de clase en los marcos nacionales, que es completamente necesaria para el éxito de la unificación proletaria internacional.

...Las condiciones internas siempre han actuado de manera opresiva sobre toda autodeterminación e iniciativa social. Esta misma causa fue la que suscitó la discordia religiosa y nacional, y esto, en conjunto, TSB NB / 4B NB en millones de ciudadanos rusos, mataba cada día el sentimiento de patria, desunía, desmembraba al país, convirtiéndolo en algo débil, disperso y poco capaz de autodefensa.

La salvación del país, su defensa, la detención de la invasión de los ejércitos extranjeros presuponen para Rusia... su transformación... Y cuanto más decisiva sea la participación del proletariado en la organización de la autodefensa popular, tanto... disminuirá significativamente el peligro de la derrota del país, que amenaza sobre todo a las clases desposeídas.

La defensa de todo el pueblo, que haya presentado ante la Europa beligerante y neutral a una nueva Rusia, a una Rusia transformada, es capaz de detener la invasión extranjera.

La defensa del país, amenazado de derrota, es la causa vital del proletariado ruso.

... Desde el primer momento deseé y sigo deseando la más completa derrota de Alemania... En cuanto a Rusia, comparto la opinión de Plejánov sobre las condiciones en que la pondría una victoria decisiva de Alemania. No puedo dudar ni un minuto de todo esto, pero —desgraciadamente— es indudable para mí también algo distinto.

Z a s [u l i ch]

Cuando recientemente, en una asamblea, un orador llamaba a los presentes a olvidar todo excepto la resistencia a la fuerza «extranjera» que nos ataca, una voz femenina gritó desde su lugar: no podemos — la fuerza «interior» no permite olvidarla.

Y, en efecto, estas dos fuerzas libran entre sí una lucha incansable por el alma del demócrata ruso que sigue los acontecimientos. (p. 1)

Yo.

2 __o b r e r [o s] # >

... Sé que una parte considerable de la democracia obrera —si estas líneas llegan a sus ojos— dirá que tales sentimientos podían tenerlos los chovinistas, lacayos de la burguesía, mientras que ellos, los internacionalistas, siempre estuvieron a favor de la paz y no podían interesarse por la defensa simplemente porque todo el tiempo se guiaron por la idea de la solidaridad internacional.

Así hablan, así piensan y, sin embargo, el hecho mismo de tal predominio del internacionalismo precisamente entre los obreros rusos es completamente inverosímil después de todo lo ocurrido entre los obreros de Occidente... (pág.  

P. D. Acabo de leer en el n.º 241 de las «Noticias Rusas» (del 21 de octubre) la exposición del contenido de un artículo de Plejánov, publicado en el periódico «El Llamamiento». Ese artículo me ha alegrado mucho»... (p. 3)

SOBRE EL PATRIOTISMO Y SOBRE LA INTERNACIONALIDAD
De A. N. P o t r é s o v.

Potr[és]ov e.

... Hay que recordar también que, junto a las fuerzas del depredador imperialista, continúan su línea fuerzas de otro orden: las fuerzas de culturas multiformes y multifacéticas formadas en marcos nacional-estatales. Con la unidad cultural-política, que constituye la individualidad nacional-estatal de cada país, la voluntad internacional deberá contar no solo como con una fuerza que ahora no se puede vencer, y con la cual por ello se concluye un compromiso-tregua, sino también como con una auténtica riqueza acumulada por la historia, que hay que preservar y que —siendo

XVIII.
1848 <>

Sobre M. A. Lopatin (3 de julio de 1870): *51

«Una cabeza muy despierta y crítica, carácter alegre, estoico como un campesino ruso, que se conforma con todo lo que encuentra. Punto débil: Polonia. Aquí habla exactamente como un inglés — digamos, un cartista inglés de la vieja escuela — de Irlanda» (IV, 292)

NB

(1)
(*)
(3;
frase

XIX.
SOBRE LA CUESTIÓN POLACA/*

La delegación polaca, compuesta por la representación del Comité Principal de la Socialdemocracia de Rusia Polaca y Lituania, del Comité Regional de la Socialdemocracia de Rusia Polaca y Lituania y del Comité Central del Partido Socialista Polaco, presentó a la Conferencia Socialista Internacional en Zimmerwald la siguiente declaración sobre la cuestión polaca:

Los representantes de los círculos dirigentes de las tres organizaciones partidarias socialdemócratas polacas activas en Rusia Polaca emiten, con ocasión del primer encuentro de los representantes del proletariado socialista de los países beligerantes, la siguiente declaración: Desde el primer momento de la guerra, todos los partidos socialdemócratas de Rusia Polaca, a pesar de las diferencias que los separaban antes de la guerra, manifestaron unánime y conjuntamente su enemistad de principio

(Nota: La cita está hecha por Lenin en una hoja de papel aparte, numerada)

Las observaciones y subrayados de Lenin están tomados del ejemplar conservado del boletín n.º 2 de la comisión socialista internacional («Internationale Kommunistische Kommission zu Bern, Bulletin»), del 27 de noviembre de 1915. Red.

MATERIALES PARA EL INFORME «LAS CONDICIONES DE LA PAZ»
291
realizado — servirá de base para la cultura superior del futuro.

Considerando, pues, este individualismo nacional-estatal de cada país — ese mismo individualismo que, dicho sea de paso, hace tiempo ha sido reconocido como legítimo en la conocida y popular tesis sobre el derecho a la autodeterminación, — la voluntad internacional será *eo ipso* considerará también el fenómeno derivado de este individualismo: el patriotismo en su esencia proletario-democrática. (pp. 14-15)

NB
(1)
2)
3)
¡Frase!
— por supuesto.

XVIII.
Marx sobre Lopatin (5 de julio de 1870):
«Una cabeza muy clara y crítica, carácter alegre, paciente y resistente como un campesino ruso, que se contenta con todo lo que tiene a mano. Punto débil: Polonia. Sobre este punto habla exactamente como un inglés — digamos, un cartista inglés de la vieja escuela — sobre Irlanda» (abril 292).

XIX.
SOBRE LA CUESTIÓN POLACA

La delegación polaca, compuesta por representantes de la Dirección Principal de la socialdemocracia de la Polonia rusa y Lituania, la Dirección de Varsovia de la socialdemocracia de la Polonia rusa y Lituania y el Comité Central del Partido Socialista Polaco, hizo a la Conferencia Socialista Internacional en Zimmerwald la siguiente declaración sobre la cuestión de Polonia:

Los representantes de los círculos dirigentes de las tres organizaciones socialdemócratas polacas que actúan en el reino de Polonia aprovechan el primer encuentro de representantes del proletariado de los países beligerantes para declarar lo siguiente:

Desde el primer momento de la guerra, a pesar de las diferencias que los dividían antes de ella, todas las organizaciones socialdemócratas del Reino de Polonia ocuparon de acuerdo y conjuntamente una posición irreconciliable, tanto en relación con la guerra como oponiéndose resueltamente a todos los intentos de contagiar al proletariado polaco con la peste de la ideología de guerra.

Ante la más terrible ruina de todo el país, que desde el estallido de la guerra en toda su extensión no cesa de ser el escenario directo de la más intensa devastación por los millones de seres humanos que se degüellan mutuamente, el proletariado polaco consciente de su clase se mantuvo firme bajo la bandera del socialismo internacional; confirmó esta convicción con palabras y hechos, tanto en las manifestaciones conjuntas de los partidos socialdemócratas como en las numerosas representaciones abiertas y elegidas de los trabajadores.

Desde el primer momento de la guerra, toda la socialdemocracia polaca declaró la lucha tanto contra las leyendas demagógicas de liberación con las cuales los gobiernos de ambas coaliciones intentaban encubrir sus rapaces fines imperialistas, como contra las llamadas «orientaciones» de los partidos burgueses polacos, que apoyaban y difundían estas leyendas en forma de programas nacionales de guerra especiales («unificación de Polonia», un «estado tapón» polaco, etc.).

La socialdemocracia polaca combate la demagogia cínica del gobierno zarista, del verdugo sangriento del pueblo polaco, que al comienzo de la guerra se presentó con promesas resonantes, las redujo y negó después de los primeros éxitos bélicos, para ofrecerlas de nuevo ahora bajo el peso de la derrota, después de la pérdida de Varsovia, al país ocupado por las tropas alemanas.

La socialdemocracia polaca combate los ataques del imperialismo alemán y austriaco, que desde el comienzo de la guerra hasta el momento actual lleva a cabo un juego vil y engañoso con el pueblo polaco y cuyo real...

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE PAZ»

a la guerra, como a todos los intentos de infectar al proletariado polaco con la ideología militar.

?

Ante la terrible devastación de todo el país, que desde el primer minuto de la guerra no ha dejado de ser, en toda su extensión, teatro del más despiadado aniquilamiento militar, producido por millones de hombres que se destruyen mutuamente, el proletariado polaco consciente ha permanecido fiel a la bandera del socialismo internacional, manifestándolo de palabra y de obra en todos los centros industriales del país, tanto en las acciones conjuntas de los partidos socialdemócratas como en las numerosas instituciones obreras electivas abiertas.

Desde el primer momento de la guerra, toda la socialdemocracia polaca se manifestó por igual contra las leyendas liberadoras demagógicas, con ayuda de las cuales los gobiernos de ambas coaliciones intentaban encubrir sus objetivos imperialistas de rapiña, así como contra las llamadas «orientaciones» de los partidos burgueses polacos, que apoyaban y difundían estas leyendas en forma de programas nacionales de guerra especiales («unificación de Polonia», «Estado polaco-tapón», etc.).

La socialdemocracia polaca lucha contra la cínica demagogia del verdugo sangriento del pueblo polaco, el gobierno zarista, que al comenzar la guerra lanzó amplias promesas, las cuales, tras los primeros éxitos militares, fue reduciendo paulatinamente y de las que renegó, para, ahora, bajo los golpes de los acontecimientos, tras la pérdida de Varsovia, reanudar sus ofrecimientos al país ocupado por las tropas alemanas.

El socialismo polaco lucha contra los designios del imperialismo alemán y austríaco, que desde el comienzo de la guerra hasta el momento actual lleva a cabo con el pueblo polaco un juego despreciable y engañoso, y cuyas verdaderas intenciones se reflejan en la conservación de los créditos antipolacos en el presupuesto prusiano y del párrafo sobre las lenguas en la legislación imperial, así como en la subordinación de la administración civil de la antes autónoma Galicia a un general austríaco.

Con la más amarga indignación supieron los trabajadores socialistas polacos que la mayoría de los socialistas, tanto en los países de la Entente como en las Potencias Centrales, sucumbían a la hipnosis bélica; siguiendo el mando del imperialismo, unos apoyaban activamente la rehabilitación del zarismo, mientras que otros confiaban a los Hohenzollern y a los Habsburgo la liberación de los pueblos oprimidos.

Por fin, el proletariado revolucionario polaco consciente se opuso a la coalición de las clases dominantes polacas que, a ambos lados de la línea de combate, obedientes a sus intereses de clase y de acuerdo con sus esperanzas y aspiraciones imperialistas, apoyan a los gobiernos beligerantes, justificando para los polacos (doblemente) la guerra fratricida con supuestos fines polacos.

En el momento actual, las tierras polacas, convertidas en un inmenso cementerio, en un desierto sangriento, están directamente amenazadas por nuevas operaciones anexionistas y proyectos de partición.

Los gobiernos alemán y austriaco, privando al pueblo polaco de la posibilidad de decidir su propio destino, consideran las regiones polacas como prenda en el próximo juego de compensaciones, que debe ser dividido entre las monarquías centrales o readquirido mediante negociación por el zarismo ruso. En esto se manifiesta con particular crudeza la esencia de la política de los gobiernos capitalistas que, enviando a las masas populares al matadero, determinan al mismo tiempo autocráticamente el destino del pueblo durante generaciones enteras.

La socialdemocracia polaca protesta resuelta y solemnemente contra el rediseño y desmembramiento de todo un país, sacrificado a lo que en la época de la Santa Alianza se llamaba "las conveniencias de Europa" y que ahora es el desnudo interés estratégico de las grandes potencias y la exigencia económica de clase de las camarillas imperialistas dominantes.

Con la más profunda amargura supieron los trabajadores socialistas polacos que la mayoría de los socialistas, tanto en los países del Triple Acuerdo como en las monarquías centrales, se dejaron llevar por el influjo de la hipnosis bélica: unos, siguiendo la orden de los imperialistas, apoyaron activamente la rehabilitación del zarismo; otros confiaron a los Habsburgo y a los Hohenzollern la obra de liberación de los pueblos oprimidos. En el momento en que el gobierno alemán se dispone a disponer de las tierras polacas como de una colonia conquistada, la declaración apenas velada del gobierno al respecto no encontró oposición alguna en la socialdemocracia alemana. Los socialnacionalistas alemanes, que antes de la guerra combatían a los instigadores bélicos sociopatriotas polaco-galicianos, actualmente favorecen las criminales y absurdas utopías bélicas de estos últimos para justificar así su propio apoyo al gobierno.

Al demostrar la guerra actual la incapacidad del capitalismo para adaptar las relaciones interestatales a las exigencias de la economía mundial, al imponer las más pesadas cargas a las masas populares, inaugura una era de conflictos bélicos y conmociones sociales. La lucha revolucionaria del proletariado, que debe desarrollarse en este terreno con una fuerza elemental a escala internacional, europea, estará dirigida contra los fundamentos mismos del sistema capitalista, se convertirá en una lucha por el socialismo.

La socialdemocracia polaca expresa la convicción de que solo la participación en esta próxima lucha del proletariado revolucionario internacional, que hará estallar también las cadenas de la opresión nacional y abolirá toda dominación extranjera, dará al pueblo polaco la posibilidad...

un desarrollo libre y completo, como miembro con igualdad de derechos en la Internacional de los pueblos, lo asegurará.

A Q U Í  S E  C O N T I E N E N  L A S  S I G U I E N T E S ]  C I N C O  T E S I S  e n  r e l a c i ó n  c o n  l o s  p o s t u l a d o s  p o l í t i c o s.

(1) el pueblo polaco d[ebe] tener «Entscheidung ub[er] seine Geschicke».*
— mejor dicho. Red.
— «decisión sobre su propio destino». Red.

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»
297

cuando el gobierno alemán se dispone a disponer de las regiones polacas como de una colonia conquistada, la intención correspondiente, apenas encubierta en la declaración del canciller, no encontró resistencia alguna por parte de la socialdemocracia alemana. Los social-nacionalistas alemanes, que antes de la guerra luchaban contra los instigadores social-patrióticos polaco-galicianos a la guerra, protegen ahora sus insensatas y criminales utopías bélicas para justificar así el apoyo que ellos mismos brindan a sus gobiernos.

La guerra contemporánea, que ha revelado la incapacidad del capitalismo para adaptar las relaciones interestatales a las exigencias de la economía mundial, imponiendo las mayores cargas a las masas populares, inaugura una era de conflictos bélicos y convulsiones sociales. La lucha revolucionaria del proletariado, que en estas condiciones debe encenderse con fuerza espontánea a escala internacional, europea, estará dirigida contra los cimientos mismos del sistema capitalista, se desarrollará como lucha por el socialismo. (¡solamente!)

La socialdemocracia polaca expresa la convicción de que solo la participación en esta lucha que se avecina del proletariado revolucionario internacional, la participación en la lucha que romperá las cadenas de la opresión nacional y

W

destruirá todas las formas de dominación extranjera, asegurará también al pueblo polaco la posibilidad de un desarrollo libre y completo en calidad de miembro con igualdad de derechos en la Internacional de los pueblos.
(2) «posibilidad de libre desarrollo en calidad de miembro con igualdad de derechos en la I[nternacio]nal de los p[ueb]los»
(3) «liberación de los pueblos oprimidos»
(4) d[eben] s[er] «rotas las cadenas de la opresión n[aciona]l y destruida toda dominación extranjera]»
(5) los países «no d[eben] s[er] rediseñados y desmembrados en partes» ...*

La observación de Lenin está escrita en el boletín bajo la declaración polaca. Red.

298

CUADERNO LENINISTA

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```

XX.

EL IMPERIALISMO, LA GUERRA MUNDIAL Y LA SOCIALDEMOCRACIA
Por Hermann Gorter.²

Hermandad con la cl[ase] ob[rera] en las c[olonia]s___ ¡12/

... la socialdemocracia revolucionaria está contra la política colonial capitalista. — ¿Por qué?
... también en su propio interés... Los trabajadores de las colonias son utilizados como sus competidores, como depresores del salario. Los pequeños campesinos y trabajadores de la India, y de las partes del mundo oprimidas por los estados poderosos, son los futuros socialistas. El tiempo se acerca cada vez más en que no solo los trabajadores japoneses y chinos, sino también la población trabajadora india y negra de ciertas partes de África, se incorporarán al movimiento obrero. El proletariado no debe enajenarse a estos trabajadores y pequeños campesinos.

Debe ayudarles y apoyarles en todo, pues debe ser ayudado por ellos.
Ellos deben comprender desde ahora que pertenecen al proletariado europeo, americano y australiano.

La política colonial provoca enemistad entre los trabajadores cuando trabajadores de diferentes nacionalidades se involucran en ella. La política colonial despierta en los trabajadores imperialismo, nacionalismo y chovinismo, y por tanto los divide.

«Programa] c[olonia]l»... ¡1

1) Y el proletariado, aunque comprende que la política colonial desarrolla el capitalismo, tiene [no] [so]l[amente] el derecho a oponerse a ella, porque tiene una diferente,

conozca y aspire a una sociedad mejor que la capitalista, y porque al menos los estados de Europa occidental, Alemania e Inglaterra, están materialmente maduros para esta sociedad socialista.

Los títulos de los lugares individuales del libro de Gorter fueron hechos por Lenin en la portada de aquel ejemplar del folleto que él leía. De este mismo ejemplar conservado tomamos también los subrayados y las anotaciones de Lenin.

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE PAZ»
299
XX.
IMPERIALISMO, GUERRA MUNDIAL Y SOCIALISMO

Hermandad con la clase obrera en las colonias . . . . 12
... la socialdemocracia revolucionaria contra la política colonial capitalista. ¿Por qué?
...y desde el punto de vista de sus propios intereses». Los obreros de las colonias son utilizados como sus competidores, como elementos que bajan los salarios. Los pequeños propietarios de tierras y los obreros de la India y de los países explotados por las grandes potencias son los futuros socialistas. Se acerca cada vez más el momento en que no solo los obreros japoneses y chinos, sino también los obreros indios y la población obrera negra de algunas partes de África se unirán al movimiento obrero.
El proletariado no debe apartarse de estos obreros y pequeños campesinos.
Debe ayudarlos y favorecerlos en todo, pues también él necesita su ayuda.
Ellos deben comprender ya ahora que pertenecen al proletariado europeo, americano y australiano.
La política colonial engendra enemistad entre los obreros, cuando los obreros de diferentes nacionalidades son arrastrados a ella. La política colonial despierta en los obreros el imperialismo, el nacionalismo y el chovinismo y, por consiguiente, los divide.
«Programa colonial» ... 14.
1) El proletariado, si comprende que la política colonial ayuda al desarrollo del capitalismo, tiene derecho a oponerse a ella, pues conoce y aspira a otra sociedad mejor que la capitalista, la sociedad socialista, y porque, por lo menos, han madurado materialmente para ella
los estados de Europa occidental.

¡cierto!
NB
¡no solo!
9
DEMOCRACIA
de Hermann Gorter.32
Alemania e Inglaterra.

300
COLECCIÓN LENIN

Con lo dicho anteriormente también está dado el programa colonial de la socialdemocracia revolucionaria. Comprende: 1. Protesta contra la opresión y explotación colonial. 2. Intento de proteger y liberar a los indígenas, mientras ellos mismos sean demasiado débiles para la acción revolucionaria. 3. Apoyo a toda acción revolucionaria de los indígenas, y fomento de su independencia política y nacional, tan pronto como ellos mismos inicien una acción revolucionaria.

Ref[orm]istas contra la lib[er]tad de la India . . . 66.
Hemos visto arriba que la política colonial, y por tanto el imperialismo, puede
NB
reportar ventajas pequeñas y directas a grupos de obreros
más o menos grandes. Llega trabajo y salario. También para los pequeñoburgueses, los pequeños maestros y tenderos caen gotas de las doradas ganancias coloniales.
Por eso los reformistas pequeñoburgueses alemanes, Bernstein, Noske, etc., etc., están a favor de la política colonial.
Por eso en Holanda los reformistas pequeñoburgueses, como Troelstra, Vliegen, la fracción parlamentaria, toda la dirección y casi todos los miembros del S.D.A.P. están a favor de la política colonial, y se oponen hostilmente a la independencia y a la liberación inmediata de la India.

Hacia la fundación de estados nacionales... 124
Inglaterra, Alemania, Francia, los Estados Unidos aspiran al poder capitalista más elevado; Italia, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Holanda, Suiza, Japón, a un poder elevado.
Y los países semi o totalmente agrarios aspiran a convertirse en estados capitalistas independientes, con una industria propia: Rusia, Canadá, Argentina, Australia, Sudáfrica.

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE PAZ»
301

Lo anterior constituye el programa colonial de la socialdemocracia revolucionaria.
Contiene: 1. Protesta contra la política colonial de violencia y opresión. 2. Intento de proteger y fomentar la liberación de los nativos, mientras sean demasiado débiles para un movimiento revolucionario independiente. 3. Apoyo a toda acción revolucionaria de los nativos y ayuda en su lucha por la independencia política y nacional, tan pronto como inicien esa lucha y emprendan su propia acción revolucionaria.
Los reformistas contra la libertad de la India... 66.

«Hemos visto más arriba que la política colonial, y por consiguiente el imperialismo, pueden reportar a grupos mayores o menores de obreros
NB
-
ventajas pequeñas e inmediatas. Aparecen trabajo y salario. Y para la pequeña burguesía, para los pequeños maestros artesanos y tenderos, caen gotas de los dorados beneficios coloniales.

Por eso los reformistas pequeño-burgueses alemanes, Bernstein, Noske, etc., etc., defienden la política colonial.
Por eso en Holanda los reformistas pequeño-burgueses, como Troelstra, Fliëgen, la fracción parlamentaria, todos los círculos dirigentes del partido y casi todos los miembros del S.D.A.P. se pronuncian a favor de la política colonial y se muestran hostiles a la independencia y liberación inmediata de la India.
Las naciones que aspiran a fundar Estados nacionales... 121
Inglaterra, Alemania, Francia, Estados Unidos aspiran al poder máximo del capital; Italia, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Holanda, Suiza, Japón, a un poder elevado.
Los países enteramente o medio agrícolas aspiran a convertirse ellos mismos en Estados capitalistas independientes con industria propia. Tales son: Rusia, Canadá, Argentina, Australia, Sudáfrica.

302
CUADERNO LENINISTA
S B NB
NB
Und überdies giebt es Länder welche ihre Nationalität noch auf kapitaltüchtiger Grundlage gründen müssen, und dieses erstreben: die Länder Österreich-Ungarns, der Balkan, die Türkei, China.
Und die unterworfenen Kolonien fangen an eine eigene, unabhängig-kapitalistische Macht zu erstreben: Britisch und Niederländisch-Indien, Egypten.
Aber überall ist die Nation, die Nationalität die treibende Kraft, und zugleicherzeit die Grundlage, auf welcher und mittels welcher der Kapitalismus sich entwickeln kann.
Situación de los Estados pequeños. 37 note.
1) Was die kleinen Nationen angeht, ihre Nationalität wird gewiss bedroht. Und zwar von allen Seiten.
¡muy cierto!
Von «Freunden» und Feinden. Eine selbständige Politik können sie auf die Dauer nicht führen. Das Proletariat dieser Länder hat sich also, nicht nur wegen der andern Gründe, sondern auch deshalb nach der von uns verteidigten Politik der Proletariate der großen Länder zu richten.
Aspiración de las naciones a la libertad... 127.
Und die noch nicht gegründeten Nationalitäten: China und die Türkei, die Balkanstaaten, wollen freie
NB
Nationen werden, von den kapitalkräftigen Nationen unabhängig. Deshalb kommen sie mit diesen in Konflikt.
Und die unterjochten Kolonien wollen frei und selber kapitalkräftig werden. Damit kommt ihr Interesse mit dem ihrer Ausbeuter in Widerstreit.
... Dies ist der Anblick der Erde: Kapitalkräftige Nationen, Kapitalschwache Nationen, Unselbständige, Geknechtete, noch nicht Gegründete Kapitalistische Nationen.

MATERIALES PARA LA CONFERENCIA «CONDICIONES DE LA PAZ»
303
Además, hay países que deben todavía construir su nacionalidad sobre bases aptas para el capitalismo y aspiran a ello. Tales son los países: Austria-Hungría, los estados de la península balcánica, Turquía, China.
Y las colonias hasta ahora sometidas comienzan a aspirar a un poder capitalista propio e independiente. Tales son la India británica y neerlandesa, Egipto.
Pero en todas partes la nación, la nacionalidad representa la fuerza impulsora,
UV NB

... al mismo tiempo una fuerza impulsora y también la base sobre la cual y gracias a la cual puede desarrollarse el capitalismo.

NB
Situación del pequeño Estado. Nota 37.
1) En lo que respecta a las pequeñas naciones estados, su nacionalidad está, por supuesto, bajo amenaza. Y además por todos lados, tanto por parte de los "amigos" como por parte de los enemigos.
Durante mucho tiempo no pueden llevar a cabo una política propia. Por esta razón, así como por otras, el proletariado de estos países debe guiarse por la política antes mencionada del proletariado de los grandes Estados.
Aspiración de las naciones a la libertad ... 127.
Nacionalidades no del todo formadas: China y Turquía, los Estados de la península balcánica — quieren convertirse en naciones libres, independientes de las fuertes naciones capitalistas. Debido a esto, entran en conflicto con estas últimas.
Y las colonias esclavizadas quieren hacerse libres y fuertes
capitalistamente. Debido a esto, sus intereses entran en colisión con los intereses de sus opresores.
... He aquí el espectáculo que presenta el globo terráqueo: fuertes naciones capitalistas, débiles naciones capitalistas, naciones no independientes, esclavizadas, con una producción capitalista aún no desarrollada.
¡completamente correcto!
NB

30*
CUADERNOS LENINISTAS
Crece la aspiración a la independencia ___ 141.
... al mismo tiempo crece la necesidad de independencia.
NB
En todas partes.
Y todos los intereses chocan entre sí. Aún por mucho tiempo, aún por muchos, muchos años. En todas partes, en todas las partes del mundo.
No se puede dudar de ello; el imperialismo ha hecho su entrada. La expansión del capital de los poderosos choca con la conciencia de independencia y la voluntad de autonomía de los más débiles y aún sin poder. Choca en sus partes consigo misma. Un colosal choque mundial de las fuerzas capitalistas de los poderosos entre sí, de los poderosos con los débiles, de las alianzas de todos con las alianzas de todos, está en proceso de gestación.
Una serie de guerras amenaza, gigantescos armamentos son seguros, sobre el mundo entero.
Programa de Trotsky y autodeterminación ... 126.
Son falsas, por lo tanto, también las exigencias prácticas que Trotsky... formula como exigencias del proletariado durante y después de la paz: El derecho de cada nación a la autodeterminación. — Los Estados Unidos de Europa — sin monarquías, sin ejércitos permanentes, sin castas feudales gobernantes, sin diplomacias secretas. Estas exigencias se basan en una representación falsa de la realidad. O perjudican al proletariado y a su desarrollo o no están en el poder del proletariado, y por lo tanto son utópicas y engañosas.

XXI.
LA EMIGRACIÓN POLACA DE B.D-KIY /
Los meses transcurridos de la guerra han engendrado en la conciencia de amplias capas del pueblo polaco una profunda aspiración a la independencia... han despertado en la masa obrera una autoconciencia nacional, ajena al chovinismo "negro"*
* Los subrayados y la nota de Lenin están tomados del ejemplar conservado nº I de "La Mañana Obrera" del 15 de octubre de 1915.

———
—— — —
 — 
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MATERIALES PARA EL INFORME "CONDICIONES DE PAZ"
304
Crece la aspiración a la independencia.... 141.
... al mismo tiempo la necesidad de independencia
11
———-  
= - r I' NB
crece en todas partes.
Y los intereses de los diversos grupos chocan entre sí. Así continuará durante mucho tiempo, largos, |
|
largos años, en todas partes, en todas partes del mundo. |
1
No cabe duda de ello, como no cabe duda del desarrollo del imperialismo. La expansión del capital de las nacionalidades fuertes choca con la aspiración a la independencia y autonomía de las nacionalidades más débiles y que aún no poseen suficiente fuerza.
|fg
Este choque se produce entre las
diversas partes del capital. Se prepara un colosal choque mundial de las fuerzas capitalistas, de las naciones poderosas entre sí, de las poderosas con las débiles, de unas alianzas de naciones con otras. Estamos ante

frente a la amenaza de toda una serie de guerras e inmensos armamentos sin duda grandiosos en todo el mundo.

El programa de Trotski y la autodeterminación... 126.

Falsas son, por consiguiente, también las exigencias prácticas que Trotski... formula como exigencias del proletariado durante y después de la conclusión de la paz: derecho de cada nación a la autodeterminación. — Estados Unidos de Europa — sin monarquías, sin ejército permanente, sin castas feudales gobernantes, sin diplomacia secreta.

Estas exigencias se basan en una representación falsa de la realidad. O perjudican al pro-
(1)
letariado y a su desarrollo, o se hallan fuera del alcance del proletariado, y por ello son utópicas e incorrectas.
(2)

... del bloque nacional» de la reacción polaca, encabezada por Dmowski y Niemojewski. En la conciencia social de amplias capas de la democracia polaca triunfó la masa de la independencia nacional de Polonia... ¿Ante el pensamiento? la democracia rusa se plantea insistentemente en toda su
¿Idea?
plenitud la cuestión polaca... Los liberales rusos...
que «se niegan» a dar «respuestas simples a las preguntas malditas» sobre la independencia de Polonia.

*Cuadernos de Lenin XVII*

306
*CUADERNOS DE LENIN*

1 Esta cita fue tomada por Lenin del artículo de Kautsky «Fraktion und Partei» («Fracción y partido»)*
2 Cita del artículo de Kautsky «Nochmals unsere Illusionen» («Otra vez sobre nuestras ilusiones»).
3 Del artículo de Kautsky «Die Internationalist und der Krieg» («El internacionalista y la guerra»),
4 Véase «Materiales para la conferencia», punto VIII, p. 266.
5
En el artículo «Der Krieg» («La guerra») del n.º 319 de «Neue Zeit» del 21 de agosto de 1914, Kautsky escribió: «Si existían realmente las condiciones para la aprobación de los créditos de guerra y si la votación a favor de ellos fue objetivamente correcta, solo una investigación histórica imparcial podrá establecerlo después de la guerra».
Y en el artículo «Fraktion und Partei» («Fracción y partido») («Neue Zeit» n.º 9 del 26 de noviembre de 1915) Kautsky escribió: «...ahora no se trata de llevar a juicio a quienes votaron el 4 de agosto a favor de los créditos de guerra. Yo menos que nadie insistiría en ello o querría para este fin una violación de la disciplina de fracción. Que se ocupe de esta cuestión el congreso del partido, si antes de su convocatoria otras cuestiones más candentes no desplazan esta cuestión».
6 «Volkstribüne» («Tribuna del Pueblo») — órgano de la organización socialdemócrata del distrito de Viena, cuyo grupo dirigente era el diputado David, redactor de la «Volkstribüne», y sus correligionarios más cercanos: Franz Lill, Müller y Schacherl, discípulos del dirigente revolucionario, pero no marxista, Schumeier. Los más cercanos a ellos eran los «internacionalistas de Austria»: Fritz Adler, Robert Danneberg y Theresa Schlesinger, que representaban el ala derecha de Zimmerwald. La «Volkstribüne» estuvo repetidamente en la oposición al Comité Central.
7 Robert Danneberg (n. 1885) (Lenin lo llama erróneamente Dannenberga) — socialdemócrata austríaco. Junto con su grupo afín (véase nota 6), Danneberg criticó repetidamente las ilusiones patrióticas del Comité Central del partido y del «Arbeiterzeitung». El impulso a la discusión lo dio el «día del pueblo alemán», cuyo iniciador fue Friedrich Austerlitz. El «Arbeiterzeitung» no permitió la discusión en sus páginas, pero el punto de vista de los «izquierdistas» encontró su expresión en los artículos de Danneberg, publicados en A W 11, 12, 13, 14 y 15 del 17, 24 y 31 de marzo y 7 y 14 de abril de 1915, en la sección «Kritische Bemerkungen» («Observaciones críticas»). Estos artículos: «Kritik der anderen oder Selbstkritik?» — «Die Vaterlandsverteidigung und ihre Konsequenzen für die Partei». — «Wer soll vom Frieden reden?» — «Der Kampf gegen den Zarismus und "Kaiserismus"». — «Internationale» («¿Crítica o autocrítica?» — «La defensa de la patria y sus consecuencias para el partido». — «¿Quién debe hablar de la paz?» — «La lucha contra el zarismo y el "kaiserismo"». — «La Internacional») se convirtieron en la plataforma de todos los izquierdistas en Austria ya antes de Zimmerwald. Posteriormente, esta plataforma fue concretizada, pero ya con una inclinación hacia el kautskismo por Fritz Adler en su proclama «Los internacionalistas de Austria a la Internacional».

Los ultra-patriotas criticaron duramente la posición de Dannenberg...

Austerlitz, que proclamaba el 5 de agosto como «buen alemán» el «día del pueblo alemán», y luego, como patriota austriaco, gritaba «¡A París!», en su artículo «Buenos italianos y malos alemanes» se manifestó en contra del derecho a la autodeterminación de los italianos.

«Przegląd Socjaldemokratyczny» («Revista Socialdemócrata») — órgano teórico de la socialdemocracia del Reino de Polonia y Lituania. Se publicaba en Cracovia bajo la redacción de la Dirección Principal de la socialdemocracia del Reino de Polonia y Lituania desde 1902 hasta 1904 y desde 1906 hasta 1910. La dirección inmediata de la redacción de la revista estuvo a cargo de: L. Tyszka, R. Luxemburg, J. Marchlewski y A. Barski.

En «Przegląd» se publicaron también artículos de destacados dirigentes socialdemócratas extranjeros de diversas tendencias: Kautsky, Mehring, K. Liebknecht, Lafargue, Pannekoek, Ryazanov, Maslov y otros. En esta revista se insertaron también una serie de artículos de Lenin: «A propósito de la valoración de la revolución rusa» (n.º 2, 1908), «El programa agrario de la socialdemocracia en la revolución rusa» (n.º 7, 1908), «Algunas observaciones sobre la "respuesta" de P. Maslov» (n.º 8-9, 1908).

Más abajo Lenin ha anotado los números de «Przegląd» en los que se publicó el artículo de Rosa Luxemburg «La cuestión nacional y la autonomía» y los títulos de los capítulos individuales de dicho artículo.

El artículo de Rosa Luxemburg «La cuestión nacional y la autonomía» aún no ha sido traducido al ruso. La traducción de las citas mencionadas en las notas de Lenin se ha hecho del polaco bajo la redacción de V. Kraevsky.

«En esta fórmula» [se refiere al derecho de las naciones a la autodeterminación. *Red.*] «lo que más sorprende es que no está en absoluto vinculada de manera específica ni con el socialismo ni con la política obrera. El "derecho de las naciones a la autodeterminación" — ya a primera vista es una paráfrasis del viejo lema del nacionalismo burgués de todos los países y de todos los tiempos, el "derecho de las naciones a la libertad y la independencia"» (p. 483).

«...A pesar de la elasticidad del principio del "derecho de las naciones a la autodeterminación", que es un lugar común por excelencia, siendo, evidentemente, igualmente aplicable no solo a los pueblos que viven en Rusia, sino también a las naciones que viven en Alemania y Austria, Suiza y Suecia, América y Australia, no lo encontramos en ningún programa de los partidos socialistas contemporáneos» (p. 483). La traducción de esta cita fue hecha por Lenin (véase Obras de Lenin, t. XVII, p. 434).

«En particular, el programa del partido que actúa en un estado con una composición nacional extraordinariamente variopinta, y para el cual la cuestión nacional desempeña un papel primordial — el programa de la socialdemocracia austriaca no contiene el principio del derecho de las naciones a la autodeterminación» (p. 483). Traducción hecha por Lenin (ibid., p. 436).

«En las filas del socialismo internacional, el partido obrero ruso es el único partido que tiene en su programa la reivindicación del "derecho de las naciones a la autodeterminación"» (p. 485).

«Esta fórmula se encuentra, ciertamente, en cierta conexión con el socialismo internacional; precisamente es una paráfrasis de un párrafo de la resolución sobre la cuestión nacional adoptada en 1896 por el Congreso Obrero Socialista Internacional en Londres. Sin embargo, las circunstancias que provocaron la adopción de esta resolución, y su texto, demuestran claramente que interpretar el § 9 del programa del partido ruso como una aplicación de la Resolución de Londres sería simplemente un malentendido» (p. 485).

«Bajo la influencia de la crítica de la socialdemocracia polaca en vísperas del congreso y la discusión que tuvo lugar en relación con esto en la prensa socialista, así como bajo la influencia de la primera manifestación del movimiento obrero de masas en Rusia — la memorable huelga de 40 mil obreros textiles de San Petersburgo en mayo de 1896 —, el congreso internacional no aceptó la propuesta polaca [se refiere a la propuesta de la PPS sociopatriótica en el Congreso de Londres. *Red.*], que por toda su argumentación y por su...

por su carácter estaba dirigido contra el movimiento revolucionario ruso.  
El Congreso aprobó en su lugar la «Resolución de Londres», que significaba así el rechazo de la propuesta de restablecer Polonia:  
«El Congreso declara que se pronuncia por el pleno derecho de autodeterminación (Selbstbestimmungsrecht) de todas las naciones y expresa su simpatía por los trabajadores de todo país que sufre actualmente bajo el yugo del absolutismo militar, nacional o de otro tipo; el Congreso llama a los trabajadores de todos estos países a ingresar en las filas de los trabajadores conscientes (Klassenbewusste = conscientes de los intereses de su clase) de todo el mundo, para luchar junto con ellos por la superación del capitalismo internacional y por la realización de los fines de la socialdemocracia internacional» (p. 486). La traducción del párrafo de la resolución del Congreso de Londres fue hecha por Lenin (véase Obras de Lenin, t. XVII, p. 455, así como «Materiales para el informe», punto XIII, p. 278).  
16 «En efecto, vemos que ningún partido socialista entendió la Resolución de Londres como una solución práctica de la cuestión nacional y no la incluyó en su programa en tal sentido. En particular, no lo hizo la socialdemocracia austriaca, para la cual la solución del problema nacional era una cuestión de vida o muerte» (p. 487).  
17 «...los programas políticos de los partidos obreros modernos no tienen como objetivo la prédica de principios abstractos del ideal socialista, sino la formulación de aquellas reformas sociales y políticas prácticas que son necesarias para el proletariado consciente y que este persigue en el marco de la sociedad burguesa, para facilitar su lucha de clases y su victoria definitiva» (p. 487).  
9  
18 «La única conclusión práctica que puede extraerse de esta fórmula para la política cotidiana de la clase obrera es la indicación de que su deber es luchar contra toda manifestación de opresión nacional. Si reconocemos el derecho de cada nación a la autodeterminación, entonces, lógicamente, debemos condenar todo intento de un pueblo de decidir sobre el destino de otro, de imponer por la fuerza a otro pueblo una u otra forma de vida nacional. Sin embargo, el deber del partido de clase del proletariado de protestar y luchar contra la opresión nacional no se deriva en absoluto de un «derecho de las naciones» especial, del mismo modo que su aspiración a la igualdad social y política de los sexos no se deriva en absoluto de los especiales «derechos de la mujer» a los que apela el movimiento de las emancipadoras burguesas, sino del antagonismo general hacia el régimen de clases, hacia todas las formas de desigualdad social y de dominación social, en una palabra, de la propia posición de principio del socialismo» (pp. 487-488).

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»  
309  
19 «Pero, además de esto, la mencionada indicación para la política práctica es de carácter puramente negativo»... «En una palabra, la fórmula del «derecho de las naciones a la autodeterminación» es en esencia no una indicación política y programática en el ámbito de la cuestión nacional, sino una especie de intento de eludir esta cuestión» (p. 488).  
20 «Ya el carácter general y estereotipado del § 9 del programa del P.O.S.D.R. demuestra que semejante solución de la cuestión es ajena a la posición del socialismo marxista. El «derecho de la nación», aplicado por igual a todos los países y en todos los tiempos, es tan solo una frase metafísica del tipo de los «derechos del hombre» y los «derechos del ciudadano»... «El materialismo dialéctico, que es la base del socialismo científico, rompió de una vez por todas con este tipo de fórmulas «eternas». Pues la dialéctica histórica ha demostrado que no existen verdades «eternas» y, por consiguiente, tampoco «derechos eternos»» (p. 488).  
31 «Además de la socialdemocracia rusa, encontramos esta fórmula [se refiere al derecho de las naciones a la autodeterminación. Red.] solo en el programa de los socialistas revolucionarios rusos, donde se combina con el principio del federalismo estatal».  
22 «Cuando Napoleón u otro déspota similar recurre al plebiscito, esta forma extrema de democracia política, con fines cesaristas, utilizando la inconsciencia política y la dependencia económica de

ndencia de las masas populares, no vacilamos en oponernos con toda decisión contra esta “democracia”, sin sentirnos en absoluto turbados por la grandeza de la soberanía del pueblo, que es algo así como un ídolo intocable para los metafísicos de la democracia burguesa.
Cuando el alemán Tessendorf, el gendarme zarista o el demócrata nacional “genuinamente polaco” defiende la “libertad personal” de los esquiroles, protegiéndolos frente a la presión moral y material de los obreros organizados, no vacilamos ni un instante en pronunciarnos a favor de estos últimos, reconociéndoles el pleno derecho moral e histórico de obligar a la solidaridad a sus competidores inconscientes, aunque desde el punto de vista del formalismo liberal, los “que desean trabajar” tienen indudablemente a su favor el derecho de la “persona libre” a obrar como les dicte la razón o la sinrazón” (p. 489).
23 “Esta fórmula o no expresa nada en absoluto [se trata del derecho de las naciones a la autodeterminación. Red.], es una frase vacía que no obliga a nada, o bien obliga incondicionalmente a los socialistas a apoyar todas las aspiraciones nacionales, y entonces es directamente errónea” (p. 489).
24 “La actitud de los socialistas ante la cuestión nacional, como se desprende ya de las premisas generales del materialismo histórico, depende ante todo, en cada caso concreto, de las condiciones específicas, que en los diferentes países son muy distintas y, además, con el tiempo cambian considerablemente en cada país. Incluso un conocimiento superficial de los hechos basta para reconocer que la lucha nacional dentro del Imperio Otomano en los Balcanes tiene un carácter completamente diferente, una base económica e histórica distinta, una significación internacional diferente, otras perspectivas, que la lucha de los irlandeses contra el dominio de Inglaterra” (p. 489).
25 “Quien clave más profundamente el bisturí del investigador de la particularidad del investigador

310
LENINSKIY SBORNIK
materialista histórico, por debajo de la superficie de nuestras tres insurrecciones nacionales, verá en ellas tres tipos completamente diferentes de movimiento sociopolítico, que solo gracias a circunstancias externas adoptaron cada vez la forma de lucha contra la anexión. . . Abordar la guerra de Kościuszko, la insurrección de noviembre y la de enero con la misma vara de medir de los sagrados derechos del “pueblo sometido” significa no emitir ningún juicio sobre ellas, mostrar, desde el punto de vista tanto histórico como político, una total falta de sentido crítico” (p. 490).
86 “Un ejemplo claro de cómo el cambio de las condiciones históricas influye en la valoración de los socialistas sobre la cuestión nacional y en su actitud hacia ella, es la cuestión de Oriente. Durante la guerra de Crimea de 1855, las simpatías de toda la Europa democrática y socialista estaban del lado de Turquía y en contra de las aspiraciones liberadoras de los eslavos del sur. El ‘derecho’ de todas las naciones a la libertad no impidió en absoluto a Marx, Engels y Liebknecht mostrarse hostiles hacia los eslavos balcánicos y apoyar decididamente la unidad de Turquía. Pues ellos valoraban el movimiento nacional de las tribus eslavas en Turquía en aquel entonces no desde el punto de vista de fórmulas ‘eternas’ y sentimentales del liberalismo, sino desde el punto de vista de aquellas relaciones materiales que, según sus concepciones de entonces, constituían la esencia de ese movimiento nacional. Al ver en las aspiraciones liberadoras de los eslavos balcánicos, atrasados en lo social, solo maquinaciones del zarismo ruso para dividir Turquía, Marx y Engels subordinaban sin vacilar la libertad nacional de los eslavos a los intereses de la democracia europea, defendiendo la unidad de Turquía como baluarte contra la reacción rusa. Esta política se mantuvo por tradición en la socialdemocracia alemana hasta mediados de los años noventa, cuando, con motivo de la lucha de los armenios turcos, intervino en este espíritu el anciano Wilhelm Liebknecht. Pero precisamente en esa época, la posición de la socialdemocracia alemana e internacional sobre la cuestión de Oriente cambió en dirección directamente opuesta. La socialdemocracia comenzó a apoyar abiertamente las aspiraciones de las nacionalidades oprimidas en Turquía,

encaminadas a conquistar las condiciones de la vida cultural en una u otra forma, y desechó toda preocupación por la conservación artificial de la unidad de Turquía. Se guió por el sentido del deber, pero aquí también no solo por el sentido del deber hacia los armenios y macedonios como naciones oprimidas, sino ante todo por el análisis del sustrato material de las relaciones en Oriente, a partir de la segunda mitad del siglo pasado. Este análisis llevó a la socialdemocracia al convencimiento de que la descomposición política de Turquía fue el resultado de su desarrollo económico-político en la segunda mitad del siglo XIX, y que, además, la conservación temporal de Turquía corresponde a los intereses de la diplomacia reaccionaria del absolutismo ruso. Según tal convicción, la socialdemocracia en este caso, como en todas las demás cuestiones, no fue contra el desarrollo objetivo, sino en consonancia con ese desarrollo» (págs. 490-491).

27
«Lo directamente opuesto a este movimiento representa la insurrección nacional húngara de 1848, pues era fácil prever que, en vista de las relaciones sociales y nacionales en ese país, la consecuencia histórica de la victoria de los húngaros habría sido el dominio completo de la minoría magiar

MATERIALES PARA LA PONENCIA «CONDICIONES DE LA PAZ»  
311

sobre la mayoría mixta de las nacionalidades sometidas.

«A pesar de todos los rasgos externos de revolucionariedad del movimiento suizo y a pesar del indudable carácter de doble filo del movimiento magiar, que se expresó vivamente además en el servilismo con que los revolucionarios húngaros ayudaron al gobierno vienés a sofocar la revolución italiana, los fundadores del socialismo científico sometieron a dura crítica la insurrección de los suizos, como manifestación de reacción, y apoyaron calurosamente la insurrección húngara de 1848. Por consiguiente, en ambos casos se guiaron en modo alguno por la fórmula del «derecho de las naciones a la autodeterminación», que era, por supuesto, aplicable a los suizos en mucho mayor medida que a los magiares, sino por un análisis realista del movimiento desde los puntos de vista histórico y político» (pág. 494).

28 «Otro ejemplo puede ser la actitud directamente opuesta de Marx y Engels durante la revolución de 1848 hacia las aspiraciones nacionales de Chequia, por un lado, y de Polonia, por el otro. Pero es indudable que desde el punto de vista del «derecho de las naciones a la autodeterminación», los checos podían pretender, no menos que los polacos, al apoyo de los demócratas y socialistas europeos. Sin embargo, Marx, sin prestar la menor atención a esta fórmula abstracta, arremetió entonces contra los checos y sus aspiraciones liberadoras, considerando estas aspiraciones como una complicación perjudicial de la situación revolucionaria, tanto más merecedora de severa condena cuanto que, según Marx, los checos eran una nacionalidad caduca y condenada a una pronta extinción. Los autores del Manifiesto Comunista sostenían estas opiniones precisamente en el momento en que defendían con todas sus fuerzas el movimiento nacional de los polacos, llamando a todas las fuerzas progresistas y revolucionarias a ayudar a nuestros patriotas.

«Con qué sobrio realismo, ajeno a todo sentimentalismo, examinaba Marx los problemas nacionales durante la misma revolución, lo muestra precisamente su actitud ante la cuestión polaca y checa» (pág. 491).

29 «... un ejemplo aún más claro del tratamiento de la cuestión nacional por los fundadores de la política socialista moderna es su valoración puramente histórica, por tanto, libre de cualquier influencia de las cuestiones y pasiones de la política actual, del movimiento liberador de los suizos en el siglo XIV. La insurrección de los cantones suizos contra la opresión sangrienta del despotismo de los Habsburgo, insurrección que, en forma del mito histórico de Guillermo Tell, es objeto de la adoración ilimitada de la romántica idealista liberal-burguesa, fue valorada por Federico Engels en 1847 del siguiente modo: «La lucha de los cantones forestales suizos contra Austria, el célebre juramento de Grütli, el heroico disparo de Tell, la inolvidable victoria de Morgarten, todo esto es

era la lucha de pastores tercos contra el empuje del desarrollo histórico,
la lucha de intereses locales obstinados e inmóviles contra los intereses de toda la
nación, la lucha de la ignorancia contra la educación, de la barbarie contra la civilización.
Los pastores obtuvieron entonces la victoria sobre la civilización, pero como castigo
por ello quedaron aislados de toda la civilización posterior»» 
(p. 493).

312
CUADERNO LENINISTA
30 «Citamos estos pasajes para subrayar qué
método seguían Marx y Engels en la cuestión nacional, un método
que no tiene en cuenta ninguna fórmula abstracta, sino única y
exclusivamente las relaciones reales en cada caso concreto» (pp. 492-493).
31 «... el deseo de
otorgar a todos los pueblos, países, grupos y a todo ser humano el derecho a la libertad, la igualdad y demás bienes semejantes
mediante un único y amplio trazo de pluma es característico precisamente del período juvenil del movimiento socialista, especialmente
de la audacia fraseológica del anarquismo. El socialismo de la clase obrera moderna,
precisamente el socialismo científico, no se deja arrastrar por una resolución de apariencia muy radical de los problemas sociales y nacionales, sino que examina ante todo las condiciones reales de estos problemas» (p. 495).
32 «En efecto, incluso si nosotros, como socialistas, reconociéramos el derecho incondicional de todas las naciones a la independencia, el destino de los pueblos, sin duda, no cambiaría en absoluto por ello. El «derecho» de las naciones a la libertad, así como el «derecho» del obrero a la independencia económica, por sí mismo, en las condiciones sociales dadas, tiene tanto valor como ese «derecho» de todo hombre a comer en platos de oro, del que Nikolái Chernyshevski escribió que está dispuesto a venderlo en cualquier momento por un rublo» (pp. 495-496).
33 «Asimismo, es una pura utopía la esperanza de resolver las cuestiones nacionales sobre la base del capitalismo, garantizando a todas las naciones, géneros y tribus el derecho a la «autodeterminación». ... Marx afirmó incluso en su momento que la misión de estas naciones-residuos en la época contemporánea es ser apoyo de la contrarrevolución hasta que el gran huracán de la revolución o la guerra mundial las barra definitivamente de la faz de la tierra.
«No hay un solo país en Europa que no tenga en sus rincones apartados algunos residuos nacionales, restos de la población anterior, desplazados y sometidos por la nación que más tarde se convirtió en portadora del desarrollo histórico. Estos restos de una nación despiadadamente pisoteada, según la expresión de Hegel, por el curso de la historia, estos desechos de pueblos se convierten cada vez en fanáticos portadores de la contrarrevolución y permanecen como tales hasta el momento de su completa aniquilación o pérdida de su singularidad nacional, como, en general, toda su existencia es ya una protesta contra la gran revolución histórica.
«Tales son en Escocia los highlanders, apoyo de los Estuardo, de 1640 a 1745.
«Tales son en Francia los bretones, apoyo de los Borbones, de 1792 a 1800.
«Tales son en España los vascos, apoyo de don Carlos.
«Tales son en Austria los eslavos del sur panslavistas; son solo desechos de pueblos, resultado de un desarrollo milenario muy enmarañado.»
En otro artículo, hablando de las tendencias panslavistas, Marx escribe: «... en la época en que, en general, en Europa las grandes monarquías representaban una «necesidad histórica», alemanes y magiares unieron a todas estas pequeñas, endebles e impotentes naciones en un gran Estado y, con ello, las hicieron capaces de participar en el desarrollo histórico, al cual, abandonadas a sí mismas, habrían permanecido completamente ajenas...,

MATERIALES PARA EL INFORME «CONDICIONES DE LA PAZ»
313
«Pero en la actualidad, como resultado del poderoso progreso de la industria, el comercio y las vías de comunicación, la centralización política representa una necesidad aún más imperiosa que entonces, en los siglos XV y XVI. Lo que aún no está centralizado, se centralizará» («Aus dem literarischen Nachlass von Karl Marx, Friedrich Engels u. Ferdinand Lassalle, herausgegeben von Franz Mehring. Bd. III, S. 241 u. 255) (pp. 496-97).

84 «Kautsky... subraya, principalmente, el lado pacífico y cultural del desarrollo, mientras que Marx subraya su lado político, cuyo instrumento externo es la conquista. Sin embargo, ambos caracterizan el destino de las nacionalidades en el curso de la historia no como una tendencia a la separación y la independencia, sino todo lo contrario.
«Kautsky, hasta donde sabemos, formula por primera vez en la literatura socialista más reciente la tendencia histórica a la supresión en general de las peculiaridades nacionales en el régimen socialista y a la fusión de toda la humanidad civilizada en una sola nacionalidad.
«Kautsky señala, es cierto, que en nuestro tiempo el desarrollo capitalista provoca simultáneamente un fenómeno que a primera vista contradice esto: el despertar y el crecimiento de la conciencia nacional y la necesidad del Estado nacional. Esto último es la forma estatal que mejor responde a las condiciones modernas y en la que el Estado puede cumplir más exitosamente sus tareas».
86 «...Ese “mejor” Estado nacional es solo una abstracción, fácilmente susceptible de desarrollo teórico y defensa teórica, pero que no corresponde a la realidad» (p. 499). La traducción fue hecha por Lenin (ver Obras de Lenin, t. XVII, p. 429).
86 «El desarrollo histórico en dirección a la comuna cultural universal humana transcurre entre contradicciones, como todo desarrollo social, pero esta contradicción con el desarrollo unificador de la civilización internacional no reside donde la busca Kautsky, no en la tendencia al ideal del “Estado nacional”, sino donde indica Marx: en la lucha entre los pueblos por la creación de grandes estados, al margen de las grandes esferas culturales y a pesar de ellas»... (pp. 499-500).
37 «Desde el punto de vista de la lucha por la existencia en el mercado internacional, la política mundial y las posesiones coloniales, para los grandes estados capitalistas, “el que mejor corresponde a sus tareas en las condiciones modernas”, es decir, a las necesidades de la explotación capitalista, no es el Estado “nacional”, como supone Kautsky, sino el Estado conquistador (depredador)» (p. 501).
38 En la página 501 de su artículo, Rosa Luxemburg presenta la siguiente tabla de «colonias de diferentes estados»:
(p. 499).

En Asia.........
» África.........
» América.........
» Australia.........

Gran Bretaña
361 445 000
18 073 000
120 041 000
7 557 300

Francia
40 028 000
31 500 000
11 447 000
428 819

Alemania
—
—
—
—

Holanda
37 734 000
142 000*
5 811 000
89 000

Bélgica
—
—
—
—

Dinamarca
—
—
—
—

España
—
810 000
—
—
447 970

Portugal
—
—
—
—

EE.UU.
—
—
—
—

*Nota: 448 000 (en total)

314
COLECCIÓN LENINISTA

Bélgica
Dinamarca
España
Portugal
EE.UU.

En Asia.................
—
—
810 000
—
—
» África.................
19 000 000
—
7 635 426
—
—
» América.................
—
—
—
—
—
» Australia.................
—
—
—
—
—

42 422
291 000
6 460 000
953 243
13 000

«A las enormes cifras arriba señaladas, que abarcan cerca de 500 millones de habitantes, hay que añadir aún», escribe R. Luxemburg, «las colosales cifras de población de aquellos países que no figuran como colonias, pero que se encuentran en completa dependencia de los países europeos; luego, estas cifras de población deben desglosarse en un innumerable número de nacionalidades y grupos etnográficos para poder representarse claramente cuál ha sido hasta ahora la influencia del imperialismo capitalista en los destinos de las naciones y en la posibilidad de su “autodeterminación”» (p. 501).
89 «...Brasil, Argentina y otras antiguas colonias, en las que juegan un papel preponderante los emigrantes portugueses y españoles, lograron su independencia de los países europeos ante todo para comerciar independientemente con negros y explotarlos libremente en las plantaciones, así como para apoderarse de todas las colonias circundantes más débiles. Muy probablemente, del mismo carácter son las relaciones en la India, donde en los últimos tiempos parece despertarse un movimiento “nacional” bastante serio contra Inglaterra. La propia existencia en la India de un enorme número de nacionalidades que se hallan en diferentes estadios de des

rácticamente el desarrollo social y cultural y la interdependencia mutua, debería haber prevenido contra una valoración demasiado precipitada del movimiento indio mediante la vulgar medida del "derecho de las naciones"" (pág. 502).

40
"Al hablar del 'derecho de las naciones a la autodeterminación', abusamos del concepto de 'nación', considerándola como algo íntegro, como una magnitud social y política única. Pero precisamente ese concepto de 'nación' es una de aquellas categorías de la ideología burguesa que la teoría marxista sometió a una revisión radical, demostrando que bajo esta envoltura nebulosa, al igual que bajo el concepto de 'libertad civil', 'igualdad ante la ley', etc., se oculta un contenido histórico perfectamente determinado".
. . .  "No puede hablarse de una voluntad colectiva y única, de la autodeterminación de las 'naciones' en la sociedad así constituida. Si encontramos en la historia de la sociedad moderna un movimiento 'nacional' y una lucha por intereses 'nacionales', por lo general se trata del movimiento de clase de la capa dominante de la burguesía, que en este caso puede representar los intereses de otras capas nacionales en la medida en que, bajo la apariencia de 'intereses nacionales', defiende formas progresivas de desarrollo histórico y en la medida en que la clase obrera aún no se ha separado de la masa de esta 'nación' que sigue a la burguesía, como clase independiente y políticamente consciente. La burguesía francesa tuvo derecho a actuar en este sentido como tercer estamento en la Gran Revolución en nombre de la 'nación' francesa, e incluso la burguesía alemana en 1848 pudo aún, hasta cierto punto, considerarse representante de la 'nación' alemana,

MATERIALES PARA EL INFORME ("CONDICIONES DE ADMISIÓN EN LA INTERNACIONAL")
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aunque el 'Manifiesto Comunista', y en parte la 'Nueva Gaceta Renana', eran ya avanzadas de una política de clase particular del proletariado alemán. En ambos casos esto significaba únicamente que la causa de clase revolucionaria de la burguesía en esa etapa del desarrollo social era simultáneamente la causa de toda la capa popular que aún formaba, junto con la burguesía, una masa política única frente al feudalismo dominante.
"Ya esta circunstancia demuestra que la posición del partido socialista en la cuestión nacional no puede basarse en el manejo de los 'derechos de las naciones'. El mero hecho de la existencia de tal partido testimonia que la burguesía ha dejado de ser la representante de toda la masa popular, que la clase del proletariado no se esconde en los pliegues del ropaje burgués, sino que se ha separado de ella como clase independiente con sus aspiraciones sociales y políticas particulares.
"Y dado que la comprensión de las palabras 'nación', 'derecho' y 'voluntad de la nación' en el sentido de un todo único, como ya hemos indicado, es un rezago del período de antagonismo inmaduro e inconsciente entre el proletariado y la burguesía, la aplicación de este concepto por parte del proletariado, que posee conciencia de clase y organización independiente, sería una contradicción flagrante con lo histórico" (págs. 504-505).

41 "La 'nación' debe tener derecho a la autodeterminación. Pero ¿quién es esa 'nación' y quién está autorizado, quién tiene el 'derecho' de ser el portavoz de la 'nación' y de su voluntad? ¿Cómo saber qué es lo que realmente quiere la 'nación'? ¿Existe acaso un solo partido político que no afirme que precisamente él, a pesar de todos los demás, es el verdadero portavoz de la voluntad de la 'nación', mientras que los otros representan solo una distorsión, una falsificación de la voluntad nacional?" (pág. 507).

42 "A primera vista, el principio de la democracia parece ofrecer la posibilidad de distinguir la verdadera voluntad de la nación, posibilidad que reside en el establecimiento de la opinión de la mayoría.
"'La nación quiere lo que quiere la mayoría de la nación'. Pero, ¡ay de aquel partido socialdemócrata que reconociera alguna vez como obligatorio para sí este principio!: este reconocimiento equivaldría a una sentencia de muerte para la socialdemocracia como partido revolucionario. La socialdemocracia es, por esencia, el partido que expresa los intereses de la inmensa mayoría de la nación. Sin embargo, si se trata de la expresión de la concien

socialdemocracia, esta es por ahora en la sociedad burguesa un partido de la minoría que aspira a convertirse en mayoría. Sin embargo, la socialdemocracia aspira a ser el partido de la mayoría no de modo que refleje en sus aspiraciones, en su política, en su programa la voluntad de la mayoría de la nación; al contrario, aspira a ello convirtiéndose en portavoz de la voluntad consciente no de toda la nación, sino solo de la clase del proletariado. E incluso dentro de los límites de esta clase, la socialdemocracia no es ni pretende ser la portavoz de la voluntad de la mayoría; expresa solo la voluntad y la conciencia del estrato más avanzado, más revolucionario del proletariado industrial urbano. Esta voluntad trata de ampliarla, esforzándose por abrirle camino hacia la mayoría del pueblo trabajador, explicándole a este sus propios intereses. «La voluntad

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COLECCIÓN LENINISTA

de la nación» o su mayoría no son en absoluto para la socialdemocracia un ídolo ante el cual se incline con reverencia; al contrario, toda la misión histórica de la socialdemocracia consiste ante todo en revolucionar, educar la voluntad de la «nación», es decir, de su mayoría trabajadora» (pág. 508).

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«Tomemos un ejemplo concreto de aplicación del principio del “derecho de las naciones a la autodeterminación”».

«Con respecto a Polonia en el momento revolucionario dado, uno de los socialdemócratas rusos de la redacción del antiguo “Iskra” [se refiere a Mártov, que publicó un artículo en polaco en “El Obrero”. Red.] en 1906 demostraba la necesidad de una constituyente en Varsovia del siguiente modo:

“Si se parte de la consideración de que la organización política de Rusia es el momento decisivo en la cuestión de la opresión nacional existente, hay que llegar a la conclusión de que el proletariado de las nacionalidades oprimidas y de los países anexionados debe participar de la manera más activa en la organización de la Asamblea Legislativa Rusa.

Esta asamblea debe, si quiere cumplir su misión revolucionaria, romper los lazos de coerción con los que la autocracia ató a las nacionalidades ‘dominante’ y oprimidas.

“Y no hay ninguna forma satisfactoria, es decir, revolucionaria, de resolver esta cuestión, excepto la realización del derecho de las naciones a la autodeterminación.

...Pero ¿en qué forma concreta debe realizarse el derecho ya reconocido a la autodeterminación?

“Allí donde la cuestión nacional es más o menos idéntica a la cuestión jurídico-estatal, y esto se refiere precisamente a Polonia, allí el órgano que puede y debe realizar el derecho a la autodeterminación conquistado por la nación puede y debe ser la asamblea legislativa regional, cuya tarea es determinar la relación de ese ‘país fronterizo’ dado con el Estado en su conjunto, su pertenencia ulterior al Estado o su separación, su estructura interna y el vínculo futuro con el todo estatal.

“Por consiguiente, la asamblea legislativa de Polonia debe decidir si Polonia debe integrarse en la nueva Rusia y cuál debe ser la constitución de Polonia. Y el proletariado polaco debe hacer todos los esfuerzos para que su voluntad de clase imprima el sello más fuerte posible en la decisión de este órgano de autogobierno nacional.

“...La exigencia planteada por el proletariado de una asamblea legislativa para Polonia no debe significar en modo alguno que la nación polaca deba estar representada en la asamblea legislativa rusa por alguna delegación del Sejm de Varsovia.

“Creo que tal representación en la asamblea rusa no correspondería a los intereses del desarrollo revolucionario. Ataría los elementos proletarios y burgueses del Sejm polaco con una solidaridad y una responsabilidad mutuas que están en contradicción con la relación real de sus intereses.”

“Este artículo, que da una sanción moral del ala oportunista

MATERIALES PARA EL INFORME “CONDICIONES DE PAZ”
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del POSDR a la constituyente de Varsovia, planteada por el PPS en el primer período de la revolución, no tuvo ninguna consecuencia práctica. Tras la escisión

en el PPS, el llamado sector izquierdista de este partido, habiendo renunciado públicamente al programa de restauración de Polonia, se vio obligado a renunciar también al programa parcial de nacionalismo en forma de la consigna de la Asamblea Constituyente de Varsovia. Pero este artículo sigue siendo un intento característico de operar en la práctica con el principio del derecho de las naciones a la autodeterminación».

«La consigna de la Asamblea Constituyente de Varsovia queda así manifiestamente desprovista de todo significado político o teórico, como una improvisación efímera y de prueba del nacionalismo polaco en bancarrota, como una pompa de jabón que estalla al instante. Esta consigna solo sirve para ilustrar la aplicación en la práctica del derecho de las naciones a la autodeterminación.

Esta ilustración es una nueva prueba de que, al reconocer el "derecho de las naciones a la autodeterminación" en el marco del régimen existente, la socialdemocracia ofrece a las "naciones" o una barata sanción para actuar como las "naciones" solo pueden actuar sobre la base de la "fuerza", o una frase vacía, desprovista de toda fuerza. Pero en cambio, esta posición contradice la verdadera vocación de la socialdemocracia: la defensa de los intereses de clase del proletariado y del desarrollo revolucionario de la sociedad. Mientras tanto, solo estas consideraciones guiaron a los fundadores del socialismo científico al examinar la cuestión nacional» (págs. 509-512).

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«En su artículo sobre la lucha nacional y el programa socialdemócrata en Austria, publicado hace diez años, Kautsky habla de aquellos factores que constituyen, según él, las raíces de la idea nacional moderna, cuyo crecimiento "acompaña en toda Europa la formación del Estado moderno". Estos factores son los siguientes: "el afán de la burguesía por asegurarse el mercado interno de venta para su producción mercantil, luego el afán por la libertad política, por la democracia, por último el afán por la difusión de la instrucción popular y la literatura" (pág. 598).

45 «Ya de la formulación citada de la teoría de Kautsky vemos ante todo su posición de principio, a saber, la visión de la cuestión nacional como una categoría histórica» (pág. 598).

48 «...La idea nacional en la formulación citada está vinculada del modo más estrecho con una época determinada del desarrollo moderno. ... Cuando se trata del movimiento nacional como manifestación de la vida política, del afán por la explicación del llamado Estado nacional, su vinculación con la época burguesa es indudable. La historia de la unificación nacional de Alemania es un ejemplo típico de ello. El núcleo en torno al cual se cristalizó el posterior Imperio alemán fue aquel "Zollverein" alemán, "Zollparlament", cuyo mentor, Friedrich List, con su teoría vulgar de la "economía nacional", debe ser reconocido en mucho mayor medida como el auténtico mesías de la unidad nacional de Alemania que el idealista Fichte, a quien suele llamarse el primer apóstol del renacimiento nacional de Alemania» (pág. 599).

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«...La forma especial de las aspiraciones nacionales que responde a los intereses de clase de la burguesía es la independencia estatal.

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LENINSKIY SBORNIK

El Estado nacional representa al mismo tiempo aquella forma histórica necesaria en la cual la burguesía pasa de la defensa nacional a una posición ofensiva, de la protección y cohesión de su propia nacionalidad a la política de conquista y dominación sobre otras nacionalidades».

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«...La burguesía crece y se desarrolla como clase en el seno del régimen feudal nobiliario-oligárquico. Aspirando al triunfo del capitalismo como forma de producción, a su propio triunfo como clase dominante, crea sobre las ruinas del régimen nobiliario el Estado moderno. A medida que se desarrollan el capitalismo y el dominio de la burguesía ya en el marco del Estado burgués de clases, a su vez se distingue políticamente el proletariado.

...Tomando la cuestión desde un punto de vista histórico, la idea de que el proletariado moderno puede, como clase separada y consciente de sus intereses, crear ahora solo (dopiero) el Estado nacional moderno...

— esta idea equivale a pensar que la burguesía en cualquier país empezará por crear un régimen feudal, si este no se ha creado normalmente o ha adoptado formas especiales, como por ejemplo en Rusia» (pág. 601). Desde las palabras: «Abordando la cuestión» — traducción de Lenin.  
40 «Históricamente, la vocación de clase, la tarea de la burguesía es la creación del Estado moderno "nacional", mientras que la tarea histórica del proletariado es la destrucción de este Estado, como forma política del capitalismo del cual él mismo nace, para crear el régimen socialista. El proletariado, como masa popular, puede participar en el movimiento nacional de la burguesía allí donde el desarrollo de la burguesía exige la creación del Estado "nacional", como, por ejemplo, ocurrió en Alemania. Pero entonces actúa bajo la dirección de la burguesía, y no como una clase independiente que tenga un programa político particular» (pág. 603). Desde las palabras: «Históricamente» hasta «destrucción» — traducción de Lenin.  
50 Véase nota 15, pág. 308.  
51 «Der Briefwechsel zwischen Friedrich Engels und Karl Marx». Herausg. von August Bebel und Eduard Bernstein. IV. Stuttgart. 1921 («Correspondencia de Federico Engels y Carlos Marx», editada por Augusto Bebel y Eduardo Bernstein. IV. Stuttgart, 1921), pág. 292.  
52 Sobre Gorter, véase Obras de Lenin, t. XIX, pág. 263 y nota en pág. 43.