He recibido una larga carta sobre Masha y demás.

...no desde arriba (mejor dicho, no solo desde arriba), sino (principalmente) desde abajo, preparando vuestro propio grupo, puramente francés.

Qué etiqueta lleve, no importa («socialistas internacionales de Francia», «internacionalistas revolucionarios de Francia», etc.). Importa la esencia: no temer la escisión, comprender que es inevitable, ir contra Trotski y Merrheim, ir con la izquierda de Zimmerwald.

En esto reside la esencia. Un grupo así (aunque sea de 2 o 3 franceses) es más importante que decenas y cientos de amigos de Merrheim.

Si se publica «El socialismo y la guerra», es indispensable un capítulo sobre la oposición francesa. Si no escribís en París, comunicad con exactitud el plazo y la extensión, trataremos de enviarlo.

En cuanto al viaje «a ese país», a mi parecer, para la causa es provechoso; el objetivo principal es formar allí también un grupo propio (establecer con él relaciones conspirativas). De la reunión de los zimmerwaldianos nosotros mismos no supimos antes. Grimm a propósito nos lo dijo más tarde que a todos.

Si Masha resultó ser así, yo particularmente me alegro de que esa z... se negara a participar en nuestra revista.

Si hubiera sido solo nuestro grupo, le habríamos propuesto entonces publicar una carta a los obreros de Francia.

En semejante m..., como Merrheim, no vale la pena perder mucho tiempo: está claro que es un caso sin esperanza.

En todos los países solo interesan los enemigos directos del kautskismo, solo los que no temen la escisión.

P. S. Para Grisha

Chjeidze y Cía.

Aquí hay que darle duro a esos c... del «Náshe Slovo» y a Trotski y Cía.