¡Querido amigo! Aún no hemos tenido noticias suyas. No sabemos cómo ha llegado ni cómo le va[^211].

¿Se ha instalado bien? ¿Trabaja bien en la biblioteca? Hemos recibido una carta para usted de uno de los prisioneros. La carta fue a parar a otra casa, a otro ruso (¿no dio usted en el correo una dirección equivocada — la nuestra? ¿no habrá olvidado la letra junto al número?).

Tenemos algunas buenas noticias de la patria. Por supuesto, habrá prestado especial atención a los números 5 y 6 de «Náshe Slovo». ¡Reléalos!

Le estrecho fuerte la mano y le deseo de todo corazón éxito en sus estudios.

Vuestro Iván

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Enviado de Berna a París

Se publica por primera vez, conforme al manuscrito