La socialdemocracia en Rusia surgió antes de la revolución democrático-burguesa (1905) en nuestro país y se fortaleció durante la revolución y la contrarrevolución. El atraso de Rusia explica la extraordinaria abundancia de corrientes y matices del oportunismo pequeñoburgués en nuestro país, y la influencia del marxismo en Europa y la solidez de los partidos socialdemócratas legales antes de la guerra convirtieron a nuestros liberales modélicos en casi admiradores de la teoría y la socialdemocracia «razonable», «europea» (no revolucionaria), «legal» y «marxista». La clase obrera en Rusia no pudo construir su partido sino mediante una lucha decidida, de treinta años, contra todas las variedades del oportunismo. La experiencia de la guerra mundial, que trajo aparejada la vergonzosa bancarrota del oportunismo europeo y consolidó la alianza de nuestros nacional-liberales con el liquidacionismo socialchovinista, nos convence aún más de que nuestro partido debe continuar su marcha por el mismo camino consecuentemente revolucionario.