¡Estimados camaradas!

Habiendo recibido su carta del 25 de septiembre, expresamos nuestra plena simpatía con el plan de crear una "comisión ampliada" internacional permanente (erweiterte Kommission) en Berna. Estando seguros de que también el resto de las organizaciones adheridas al I.S.K. compartirán este plan, designamos por parte del Comité Central del POSDR como miembro de esta comisión ampliada al camarada Zinóviev, y como suplentes, candidatos (suppléant, Stellvertreter) a (1) la camarada Petrova y (2) el camarada Lenin. Dirección para la correspondencia: Herrn Radomislsky (bei Fr. Aschwanden), Hertenstein (Ks. Luzern). Schweiz.

Además. En lo que concierne a los demás asuntos planteados en su carta del 25 de septiembre, nosotros, por nuestra parte, sostenemos la siguiente opinión:

1. Estamos plenamente de acuerdo con ustedes en que los "puntos de vista generales" ("allgemeine Gesichtspunkte"), establecidos por la conferencia del 5 al 8 de septiembre{16}, "son insuficientes" ("nicht genügen"). Es imperiosamente necesario un desarrollo ulterior, mucho más detallado y minucioso, de estos principios. Esto es necesario tanto desde el punto de vista de los principios como desde el práctico concreto, ya que para la realización de una acción unitaria a escala internacional se requiere tanto claridad en las concepciones ideológicas fundamentales, como una definición precisa de unos u otros métodos prácticos de acción. No cabe duda de que la gran crisis que atraviesa Europa en general, y el movimiento obrero de Europa en particular, sólo lentamente puede conducir a la clarificación, por parte de las masas, de ambos aspectos de la cuestión, pero la tarea del I.S.K., junto con los partidos que se adhieren a él, consiste precisamente en contribuir a dicha clarificación. Sin esperar lo imposible —la rápida unificación de todos sobre puntos de vista solidarios y elaborados con precisión—, debemos esforzarnos por conseguir una clarificación exacta de las corrientes y tendencias fundamentales en el socialismo internacionalista contemporáneo, y luego por que las masas obreras se familiaricen con estas corrientes, las discutan exhaustivamente y las verifiquen mediante la experiencia de su movimiento práctico. En nuestra opinión, el I.S.K. debería considerar ésta como su tarea principal.

2. La carta del 25 de septiembre define las tareas del proletariado bien como la lucha por la paz (para el caso de que la guerra continúe), bien como "la formulación concreta y detallada del punto de vista internacional del proletariado en relación con las diversas propuestas y programas de paz" ("den internationalen Standpunkt des Proletariats zu den verschiedenen Friedensvorschlägen und Programmen konkret und ins einzelne gehend zu umschreiben"). En particular, se subraya a este respecto la cuestión nacional (Alsacia-Lorena, Polonia, Armenia, etc.).

Consideramos que en ambos documentos, adoptados por unanimidad por la conferencia del 5 al 8 de septiembre, a saber: tanto en el manifiesto como en la "resolución de simpatía" ("Sympathieerklärung"), se expresa la idea de la vinculación de la lucha por la paz con la lucha por el socialismo ("la lucha por la paz... es la lucha por el socialismo" — "dieser Kampf ist der Kampf... für den Sozialismus" — dice el manifiesto), con la "lucha de clases proletaria irreconciliable" ("unversöhnlicher proletarischer Klassenkampf" — en el texto de la resolución que votó la conferencia no figuraba "irreconciliable", sino lucha de clases "revolucionaria", y si la sustitución se hizo por consideraciones de legalidad, el significado no debía cambiar por ello). La resolución de simpatía habla directamente de la necesidad y de la "promesa solemne" de la conferencia de "despertar el espíritu revolucionario en las masas del proletariado internacional".

Al margen de la vinculación con la lucha de clases revolucionaria del proletariado, la lucha por la paz es sólo una frase pacifista de burgueses sentimentales o que engañan al pueblo.

No podemos ni debemos adoptar la pose de "hombres de Estado" y elaborar programas de paz "concretos". Al contrario, debemos explicar a las masas lo engañoso de toda esperanza en una paz democrática (sin anexiones, violencias, rapiña) sin el desarrollo de la lucha de clases revolucionaria. Dijimos a las masas, de manera firme, clara y definida, desde el mismo comienzo del manifiesto, que la causa de la guerra es el imperialismo y que el imperialismo es el "sometimiento" de las naciones, de todas las naciones del mundo, por un puñado de "grandes potencias". Debemos, pues, ayudar a las masas a derrocar el imperialismo, sin cuyo derrocamiento es imposible una paz sin anexiones. Por supuesto, la lucha por derrocar el imperialismo es difícil, pero las masas deben conocer la verdad sobre la lucha difícil, pero necesaria. Las masas no deben ser arrulladas por la esperanza de una paz sin el derrocamiento del imperialismo.

3. Partiendo de estas consideraciones, presentamos la propuesta:

poner en el orden del día de las próximas sesiones de la comisión ampliada (para la elaboración o recopilación y publicación de tesis o proyectos de resolución), y luego también de la siguiente conferencia internacional (para la adopción definitiva de la resolución), las siguientes cuestiones:

a) la vinculación de la lucha por la paz con las acciones revolucionarias de masas o con la lucha de clases revolucionaria del proletariado;

b) la autodeterminación de las naciones;

c) la vinculación del socialpatriotismo con el oportunismo.

Subrayamos que en el manifiesto adoptado por la conferencia todas estas cuestiones han sido abordadas de manera perfectamente definida, que su importancia tanto de principio como práctica es extremadamente acuciante, que ni un solo paso práctico de la lucha proletaria es concebible sin que los socialistas y sindicalistas tropiecen con estas cuestiones.

La elaboración de estas cuestiones es necesaria precisamente para contribuir a la lucha de masas por la paz, por la autodeterminación de las naciones, por el socialismo, contra la "mentira de los capitalistas" (palabras del manifiesto) sobre la "defensa de la patria" en la guerra actual.

Si la culpa o la desgracia de la II Internacional consiste, como se indica justamente en la carta del 25 de septiembre, en la indefinición y falta de elaboración de cuestiones importantes, nuestra tarea consiste precisamente en ayudar a las masas a plantearlas con mayor claridad y resolverlas con mayor precisión.

4. En cuanto a la edición de un boletín en tres idiomas, la experiencia muestra, en nuestra opinión, que este plan no es conveniente. Dicha publicación costaría, con una tirada mensual, de 2 a 3 mil francos al año, y tal suma no es fácil de encontrar. Mientras tanto, dos periódicos en Suiza, el "Berner Tagwacht"{17} y "La Sentinelle"{18}, imprimen casi todo lo que aparece en el boletín. Presentamos la propuesta al I.S.K. de:

intentar llegar a un acuerdo con las redacciones de los periódicos mencionados y con uno de los periódicos en América para la impresión tanto del boletín como de todos los comunicados y materiales del I.S.K. en estos periódicos (ya sea en el texto en nombre del I.S.K., ya sea en suplementos separados).

Esto no sólo será más barato, sino que dará la posibilidad de informar a la clase obrera sobre la actividad del I.S.K. de manera incomparablemente mejor, más completa y más frecuente. Nuestro interés es que un mayor número de obreros lea los comunicados del I.S.K., que todos los proyectos de resoluciones se impriman para información de los obreros y para ayudarlos a elaborar su actitud ante la guerra.

Esperamos que no habrá objeciones contra la necesidad de imprimir también el proyecto de resolución (por el cual votaron, para tomarlo como base, 12 delegados contra 19, es decir, cerca del 40 % del total) y la carta de un destacado socialista alemán{19} (omitiendo el nombre y todo lo que no se refiera a la táctica).

Esperamos que el I.S.K. recibirá información sistemática de los distintos países sobre las persecuciones y arrestos por la lucha contra la guerra, sobre el curso de la lucha de clases contra la guerra, sobre el hermanamiento en las trincheras, sobre el cierre de periódicos, sobre la prohibición de imprimir llamamientos por la paz, etc., y que toda esta información podría, en nombre del I.S.K., aparecer periódicamente en los periódicos mencionados.

El acuerdo con uno de los diarios o semanarios americanos podría probablemente concertarlo la camarada Kollontái, colaboradora de "Náshe Slovo"{20} y de otros periódicos socialdemócratas, quien precisamente ahora ha partido hacia América para recorrerla dando conferencias. Podríamos ponernos en comunicación con Kollontái o facilitar su dirección.

5. Sobre la cuestión del modo de representación de sectores de los partidos (especialmente de Alemania y Francia, y también, probablemente, de Inglaterra) presentamos la propuesta:

que el I.S.K. proponga a los camaradas de estos partidos discutir la cuestión de si no sería conveniente constituir, bajo diferentes denominaciones, grupos cuyos llamamientos a las masas (en forma de proclamas, resoluciones, etc.) serán impresos por el I.S.K. con la indicación de su pertenencia a tales o cuales grupos.

Con este método, en primer lugar, las masas serían informadas de la táctica y las opiniones de los internacionalistas, a pesar de las prohibiciones de la censura militar; en segundo lugar, sería posible ver el desarrollo y el éxito de la propaganda de las concepciones internacionalistas a medida que las asambleas obreras, sus organizaciones, etc., adoptaran resoluciones de simpatía hacia las opiniones de uno u otro grupo; en tercer lugar, se podría expresar los distintos matices de opinión (por ejemplo, en Inglaterra el B. S. P.{21}, su minoría, y el I. L. P.{22}; en Francia, los socialistas, como Bourderon y otros, los sindicalistas, como Merrheim y otros; en Alemania, como mostró la conferencia, hay matices dentro de la oposición).

Se sobreentiende que estos grupos, como se indicó en la carta del 25 de septiembre, no crearían unidades organizativas separadas, sino que existirían dentro de las antiguas organizaciones solo para las relaciones con la I. S. C. y para la propaganda de la lucha por la paz.

La representación en la "comisión ampliada" y en las conferencias provendría de estos grupos.

6. Sobre la cuestión del número de miembros en la "comisión ampliada" y la votación, proponemos:

no limitar el número de miembros a un máximo de 3, sino introducir, en lugar de esto, para los grupos pequeños, fracciones en las votaciones (1/2, 1/3, etc.).

Esto es más conveniente, pues privar de representación a los grupos que tienen su propio matiz es sencillamente imposible y perjudicial para el desarrollo y la propaganda entre las masas de los principios establecidos por el manifiesto.

7. En cuanto al peligro del "carácter ruso-polaco" de la comisión ampliada, consideramos que este temor de los camaradas (por ofensivo que sea para los rusos) es legítimo, en la medida en que sea posible la representación de grupos de emigrados sin vínculos serios con Rusia. En nuestra opinión, deben estar representadas solo las organizaciones o grupos que hayan demostrado, con no menos de 3 años de trabajo, su capacidad para representar al movimiento en la propia Rusia. Proponemos a la I. S. C. discutir y establecer tal principio, así como dirigirse a todos los grupos con la petición de que proporcionen información y datos sobre su trabajo en Rusia.

8. Por último, aprovechamos la ocasión para señalar una inexactitud en el núm. 1 del "Boletín"{23} y rogar que se corrija en el núm. 2 (o en la "Berner Tagwacht" y en "La Sentinelle"). Concretamente, en el "Boletín" núm. 1, pág. 7, col. 1, al principio, se dice que el proyecto de resolución fue firmado por el CC de los socialdemócratas polacos (Landesvorstand[5]), los letones, los suecos y los noruegos. En esta enumeración se omitió a:

un delegado alemán (cuyo nombre no se publica por razones comprensibles) y un delegado suizo, Platten.

Escrito en septiembre, después del 12 (25), de 1915.

Publicado por primera vez el 6 de septiembre de 1925 en el periódico "Pravda" núm. 203

Se publica según el manuscrito