Los seis «cuadernos sobre el imperialismo» de Lenin, incluidos en la presente Recopilación*, abarcan un material enorme y del más diverso género, que desde distintos ángulos ilumina la fase imperialista del desarrollo del capitalismo y la guerra mundial de 1914, engendrada por el imperialismo.

Un interés excepcional reviste el plan leninista del libro «El imperialismo, fase superior del capitalismo» (véase la pág. 104 de la presente Recopilación).

El plan, sumamente detallado, ocupa 4 páginas en el cuaderno «y». Estas cuatro páginas están tan densamente llenas de anotaciones leninistas que, al descifrarlas, se transformaron en 20 páginas de texto impreso.

El plan contiene una serie de variantes del esquema del folleto. La cuarta variante —la definitiva—, escrita por Lenin al borde mismo (en los márgenes de la izquierda) de la página 30 del manuscrito, coincide con el índice del libro, y las páginas indicadas en este esquema coinciden con las páginas del manuscrito leninista de «El imperialismo, fase superior del capitalismo».

El plan leninista es la llave de todo el diverso material de los cuadernos preparatorios sobre el imperialismo. El plan vincula este gigantesco material en un todo armónico y unitario, desarrollando sucesivamente el análisis multilateral del imperialismo, desvelando todos sus rasgos específicos, particularidades y contradicciones.

En el plan, Lenin remite por diversos puntos a los correspondientes cuadernos preparatorios, indicando minuciosamente sus páginas. La mayor cantidad de remisiones recae en los cuadernos: «α»** (Schulze-Gaevernitz, Schilder, Liefmann, Kestner y otros) — alrededor de 40 remisiones; «β»** (Eidels, Chirschki, Schilder, Agad, Ballod, extractos de «Die Bank» y otros) — más de 110 remisiones; «θ» (Hilferding, Riesser) — alrededor de 40 remisiones; «γ» — alrededor de 20; «χ» (Hobson) — alrededor de 20, etc. Del plan se desprende que en el cuaderno «δ», no encontrado hasta ahora, hay material sobre Karl Kautsky.

Las formulaciones nítidas y acuñadas del plan arrojan una luz brillante sobre toda la época del imperialismo, desvelando sus raíces más profundas e iluminando las vías de su desarrollo.

Sumanente característicos son a este respecto, por lo menos, los apartados y formulaciones dedicados al importantísimo problema de la putrefacción y la desigualdad del desarrollo en la época del imperialismo. Lenin analiza minuciosa y multilateralmente el «parasitismo y la putrefacción del capitalismo». Subraya que «el imperialismo es capitalismo parasitario o putrefacto», e inmediatamente desvela las particularidades del desarrollo del imperialismo en todas las contradicciones de su movimiento real. «Rapidez de crecimiento y extramaduración»... A este punto del plan, V. I. añadió a lápiz: «compatibilidad de ambos».

«“Putrefacción” y nacimiento de lo nuevo». «Rapidez de crecimiento».

¡Cómo golpean despiadadamente estas formulaciones, vívida encarnación de la dialéctica revolucionaria, todas las representaciones vulgares, triviales y planas de la putrefacción del capitalismo como una degradación absoluta, un simple «movimiento hacia atrás»! Sólo sobre la base del análisis leninista, que abarca todos los aspectos, todas las particularidades del desarrollo del capitalismo en su fase superior, se puede comprender la realidad, compleja y multiforme, llena de contradicciones, a través de las cuales se abren paso con fuerza incontenible las leyes férreas descubiertas por Marx y Lenin.

«El imperialismo es capitalismo monopolista», escribe Lenin en el plan. Y de inmediato desarrolla: «Monopolio y libre competencia — bancos y socialización — entrelazamiento y socialización — reparto del mundo y nuevos repartos». V. I. analiza detalladamente la «desigualdad del crecimiento» y el «nuevo reparto del mundo», caracterizando, en particular, el «empuje del imperialismo alemán» y desvelando las raíces económicas e históricas del choque de intereses del imperialismo inglés con el alemán antes de la guerra de 1914.

En el 1er capítulo (2do párrafo) del plan, dedicado al problema de la concentración de la producción, es característica la anotación sobre Rusia. Después de las indicaciones sobre la concentración de la producción en Alemania (con remisión a los censos de 1882—1895—1907) y en los Estados Unidos (censos de 1900—1910), Lenin escribe: «Nota sobre Rusia (¿“El desarrollo del capitalismo”?)».

RECOPILACIÓN LENINISTA
El material sobre Rusia no fue incluido en el folleto.

Como es sabido, las condiciones de la censura zarista (Lenin escribió el libro para una edición legal) privaron a V. I. de la posibilidad de aducir material que caracterizara directamente el imperialismo de la Rusia zarista. A este propósito escribía en el prefacio a la primera edición de «El imperialismo», que vio la luz después de la Revolución de Febrero (en abril de 1917): «Es penoso releer ahora, en los días de libertad, estos pasajes del folleto, desfigurados por la idea de la censura zarista, comprimidos, apretados en tenazas de hierro... Merece especial mención un pasaje, en las págs. 119—120*: para explicar al lector, en forma censurable, cuán desvergonzadamente mienten los capitalistas y los socialchovinistas que se han pasado a su lado (con los que Kautsky lucha de modo tan inconsecuente) en el problema de las anexiones, cuán desvergonzadamente encubren las anexiones de sus capitalistas, me vi obligado a tomar el ejemplo... ¡del Japón! Un lector atento fácilmente pondrá en lugar del Japón — Rusia, y en lugar de Corea — Finlandia, Polonia, Curlandia, Ucrania, Jiva, Bujaria, Estonia y otras regiones pobladas no por grandes rusos»**.

Si en el libro Lenin no tuvo la posibilidad de hablar directamente sobre el imperialismo ruso, tanto mayor interés revisten los pasajes correspondientes en sus cuadernos preparatorios. V. I. aduce una gran cantidad de materiales que caracterizan el imperialismo de la Rusia zarista no sólo en lo referente a las «zonas periféricas» y a «las regiones pobladas por no grandes rusos» dentro del imperio, sino también en el Oriente lejano y próximo — respecto a China, Persia, Turquía.

Entre los materiales publicados en la presente Recopilación cabe señalar, en particular, la observación en el cuaderno «C», dedicado principalmente al análisis comparativo de las posesiones coloniales de las grandes potencias que se han repartido el mundo. Lenin escribe: «y Rusia... 96 millones de oprimidos o privados de derechos».

En «El imperialismo» de Lenin (Obras, t. XIX, 135)*** figura un cuadro compacto y condensado, que ofrece un panorama excepcionalmente vívido del reparto del mundo entre las «grandes potencias». Los datos comparativos sobre las posesiones coloniales de las grandes potencias en 1876 y 1914 muestran con evidencia el proceso de reparto del mundo entre los depredadores imperialistas y al mismo tiempo proporcionan material para esclarecer el problema de la lucha por un nuevo reparto del mismo.

Los materiales que se publican en la presente Recopilación (véanse págs. 220—221) muestran el enorme trabajo realizado por Lenin antes de componer este cuadro. Un pequeño cuadro —de media página— se apoya en todo un cuaderno, consagrado casi por entero a materiales geográficos y estadísticos que Lenin comprueba, coteja, combina y completa del modo más minucioso, antes de llegar a la conclusión sobre el «reparto del mundo»:

«millones de habitantes
300 — “grandes potencias” y opresores y despojadores privilegiados
300 — dependientes, privados de plenitud de derechos, despojados y pequeños
1.000 — colonias y “botín”».

Esta conclusión V. I. la plasma en un breve cuadro insertado en el libro «El imperialismo, fase superior del capitalismo».

Una importancia excepcionalmente grande revisten los extractos y observaciones de Lenin a propósito de «El capital financiero» de Hilferding, al que está dedicada la mayor parte del cuaderno «θ».

A propósito de Hilferding y de su investigación sobre el capital financiero están difundidas muchísimas representaciones groseramente erróneas. Ciertos autores entusiastas han intentado incluso presentar las cosas como si Lenin, en su análisis del imperialismo, hubiera «desarrollado», «prolongado» y «corregido» la teoría de Hilferding. Estas afirmaciones son tanto más ridículas cuanto que Hilferding, junto con Kautsky, es, quizás, el que más recibe en los trabajos de Lenin consagrados al imperialismo.

Lenin, desde luego, estudió atentamente los trabajos de Hilferding, del mismo modo que estudió las investigaciones de Hobson, Eidels, Riesser y otros, hasta el acérrimo ideólogo del imperialismo Schulze-Gaevernitz. Los cuadernos leninistas sobre el imperialismo son un testimonio palmarío de ello. Así, a propósito del trabajo de Hobson (cuaderno «χ», que se publicará en la próxima Recopilación Leninista), V. I. hace muchas más observaciones de simpatía que sobre «El capital financiero» de Hilferding.

La teoría leninista del imperialismo creció y se forjó en la lucha implacable contra todas las teorías burguesas y pequeñoburguesas, incluidas las teorías de los oportunistas de la II Internacional, de Kautsky y de Hilferding muy en particular. En sus cuadernos, Lenin somete más de una vez a una crítica demoledora los trabajos de Hilferding. Baste señalar las siguientes observaciones de Lenin sobre la obra principal de Hilferding — «El capital financiero» (véanse págs. 317 y 320 de la presente Recopilación). Lenin extracta del libro de Hilferding la siguiente cita pintoresca: «Según E. Mach, “yo” es solamente aquel foco en el que más estrechamente confluyen los hilos infinitos de las sensaciones... De igual modo, el dinero es el nudo en la red de los vínculos sociales». Frente a este extracto, al margen, Lenin observa:

«Gacha.
No es cierto. No “de igual modo”». Luego Lenin critica a Hilferding en la cuestión del dinero, señalando que «en Hilferding el dinero entra en la circulación sin valor». Con particular dureza evalúa Lenin la observación metodológica general de Hilferding: «sólo nuestra contemplación da a las cosas la forma del espacio». A propósito de esta sentencia filosófica Lenin escribe: «kantiano». V. I. se burla de la «imitación verbal» que Hilferding hace de Marx y lo critica acremente por sus elogios a Tugán-Baranovski.

Observaciones acerbamente críticas y demoledoras a la dirección de Hilferding se pueden encontrar con frecuencia en diversos cuadernos de Lenin. En el cuaderno «β», al caracterizar sumariamente los «defectos de Hilferding», Lenin indica: «1) error teórico en lo referente al dinero, 2) ignora (casi) el reparto del mundo, 3) ignora la relación del capital financiero con el parasitismo, 4) [ignora la relación] del imperialismo con el oportunismo».

Ni que decir tienen las evaluaciones políticas demoledoras del oportunismo de Hilferding, en las que Lenin no fue nada parco.

En contraposición a Hilferding, Lenin en su análisis del imperialismo subraya con toda la dureza que «el imperialismo es precisamente capitalismo parasitario o putrefacto», «el imperialismo es capitalismo de transición o capitalismo moribundo».

Estas tesis son elaboradas por Vladímir Ilich detalladamente en sus planes y apuntes.

Los materiales que se publican en la presente Recopilación iluminan una serie de importantísimas cuestiones teóricas. Baste señalar, por ejemplo, los siguientes apuntes leninistas:

«3 contradicciones del capitalismo: 1) producción social y apropiación privada, 2) riqueza y pobreza, 3) ciudad y campo
— exportación de capital. Su diferencia de la exportación de mercancías».

Lenin examina detalladamente las particularidades específicas de la política colonial en la época del imperialismo:

«Diferencias de la política colonial moderna:
1) monopolio (materias primas)
2) — — (tierras de reserva)
3) (delimitación — “autarquía”) — monocultivos
4) (exportación de capital)
5) concesiones, etc.
1. Significación social (dominio)
2. Dependencia de los países “independientes”».

Estas indicaciones revisten una importancia particular, ya que uno de los procedimientos predilectos de los apologistas burgueses y socialdemócratas del imperialismo son los intentos de borrar sus particularidades específicas, en particular con afirmaciones de que la política colonial es igualmente inherente a todas las épocas de la historia de la humanidad — hasta la Roma antigua. Demostrando con exhaustiva plenitud que el imperialismo es una fase especial del capitalismo, su fase superior y última, Vladímir Ilich desvela todas las particularidades específicas, los rasgos distintivos y las contradicciones de su desarrollo.

Desenmascarando implacablemente las sutilezas teóricas de los investigadores burgueses, su metodología, sus conclusiones y deducciones apologéticas, calificándolas de manera muy poco halagüeña (véanse las apreciaciones de Lenin sobre Riesser, Liefmann, etc.), Lenin al mismo tiempo estudia del modo más atento y multilateral el material fáctico aducido por estos autores, lo comprueba minuciosamente, lo coteja y lo utiliza de manera crítica.

He aquí, por ejemplo, la caracterización leninista del trabajo del profesor R. Hoeniger, «Significación económica del arte militar alemán»: «charlatanería de un vulgarizador afecto al militarismo, que demuestra que los gastos militares no son en absoluto una pérdida, pues el dinero permanece en el país, las ganancias que producen son enormes, el servicio militar educa y fortalece, etc., etc.».

Los cuadernos preparatorios de Lenin muestran palmariamente los métodos de su trabajo de investigación, su enfoque del material fáctico. Cabe subrayar, en particular, que todos los rasgos del imperialismo Lenin los estudia en su desarrollo histórico concreto, en todas sus concatenaciones y mediatizaciones. Como ejemplo característico se puede señalar, entre los materiales publicados en la presente Recopilación, por lo menos el análisis del desarrollo de los bancos alemanes por fases, desde 1871 hasta 1910, que V. I. sigue con extraordinaria minuciosidad.

Todo el análisis del imperialismo V. I. lo vincula indisolublemente al desenmascaramiento implacable del oportunismo en todas sus manifestaciones. En el plan del trabajo «El imperialismo, fase superior del capitalismo», Lenin formula con toda dureza: «La lucha contra el imperialismo sin lucha y sin ruptura con el oportunismo es un engaño».

Son características las observaciones leninistas a propósito de Kautsky, a quien llama «pequeño timador», y de Paul Lensch, cuyo artículo es valorado como «modelo de chabacanería lacayuno-chovinista. Sería muy útil cotejar con Plejánov» (véanse págs. 294 y 296 de la presente Recopilación).

Ofreciendo el más profundo análisis teórico del imperialismo, fase superior en el desarrollo del capitalismo, Lenin vincula de la manera más estrecha este análisis al estudio y la iluminación de la guerra mundial, sin dejar escapar ningún hecho, fenómeno o intervención que ayude a esclarecer la naturaleza imperialista de esta guerra y las tareas de la lucha revolucionaria para convertirla en guerra civil. Y es natural que en los cuadernos leninistas sobre el imperialismo, diverso material económico, estadístico, geográfico, histórico se entreteja constantemente con extractos y observaciones a propósito de los acontecimientos actuales del «tiempo de guerra». Merece especial mención, entre los cuadernos que se publican, los extractos del folleto de Junius (Rosa Luxemburg) «Die Krise der Sozialdemokratie» (cuaderno «C»), a propósito del cual Lenin escribió en agosto de 1916 un artículo especial «Sobre el folleto de Junius»* (publicado en «Sbornik Sotsial-Demokrata» en octubre de 1916).

Un interés enteramente actual, en relación con el 20 aniversario —que se cumple este año— del comienzo de la guerra mundial de 1914 y con el peligro cada vez mayor de una nueva guerra, revisten los apuntes de Lenin «Sobre la consigna del desarme» (cuaderno «y»). A comienzos de octubre de 1916 Lenin escribió sobre este plan un artículo especial, publicado en diciembre de 1916 en «Sbornik Sotsial-Demokrata» nº 2**.

Algunos cuadernos de Lenin están consagrados casi por entero a extractos y apuntes sobre la guerra imperialista de 1914. En particular cabe señalar una serie de observaciones en el cuaderno «ε», en relación con las informaciones de los periódicos ingleses sobre la «reconciliación» de los soldados en el frente al acercarse las trincheras. Lenin anota minuciosamente estos hechos de confraternización.

La teoría leninista del imperialismo es la llave para comprender la naturaleza y las fuerzas motrices de la guerra imperialista de 1914. La teoría leninista, en unidad indisoluble con la práctica revolucionaria, fue al mismo tiempo un arma tajante en la lucha por convertir la guerra imperialista en guerra civil.

La Revolución de Octubre arrancó del sangriento caos de la primera guerra mundial imperialista la sexta parte del globo terráqueo. En Rusia, bajo la dirección de Lenin y del partido bolchevique, la guerra imperialista se convirtió en guerra civil. El proletariado creó un poderoso estado soviético y edifica victoriosamente la sociedad socialista sin clases, asestando golpes demoledores a los enemigos de clase. Al edificar el socialismo, la clase obrera de la URSS lucha tenazmente por la paz.

El más firme baluarte de la paz para el país soviético, asediado por todas partes por depredadores imperialistas, es su fuerza armada. Tal es la dialéctica de la historia. Y el único país en el mundo que lucha realmente por un desarme efectivo, el poderoso país de la dictadura proletaria, dice con seguridad: «Nuestra política exterior es clara. Es una política de preservación de la paz y de fortalecimiento de las relaciones comerciales con todos los países. La URSS no piensa amenazar a nadie ni — menos aún— atacar a nadie. Estamos por la paz y defendemos la causa de la paz. Pero no tememos las amenazas y estamos dispuestos a responder golpe con golpe a los incendiarios de la guerra» (Stalin).

B. Gal.

CUADERNOS DE V. I. LENIN SOBRE EL IMPERIALISMO
PARTE II
CUADERNO «*jf»
PÁGS. 1 — 52

[Cuaderno «γ»]
Págs. 1 — 52
Hoeniger (2) [16]
[16] Bérard (1) [23]
[23] [84] Théry [31
[20] Caille [25]
[88] Lescure [51
[26] [27] [96] Patouillé [91
[36] Tonnelles [35]
[124] Moose [501
[14] Colson [37]
[130] Bruneau [17]
[661] Redslob [39]
[132] [19] [711] P. Louis [43,
[142] Huber [22]
[82] Morris [47]
[148]
Indicaciones de lit[eratura]***:
2 [16]; 7 [32] y 8 [32]; 13 [46]; 15 [56]; 16 [58] y 18 [70]; 34 [117]

HOENIGER, R. (2) [17]
Théry [3] [21]
Lescure [5] [27]
Patouillé [9] [37]
Moose [14] [51]
Bruneau [17] [67]
Lysis [19] [75]
Huber [22] [83]
Indicaciones 2 [17]; 7 [33]

1*—52
Bérard [23] [85]
Lair [25] [89]
Rousiers [27] [97]
Tonnellé [35] [125]
Colson [37] [131]
Redslob [39] [133]
P. Louis [43] [143]
Morris [47] [149]
***eratura
; y 8 [33]; 13 [47], y 18 [71]; 34 [117] t

[ROBERT HOENIGER. «DIE WIRTSCHAFTLICHE BEDEUTUNG DES DEUTSCHEN MILITÄRWESENS»]
Prof. Dr. Robert Hoeniger: «D[ie] wirtsch[a]ft- l[i]che B[e]d[eu]t[un]g d[es] deutschen Militärwesens». L[ei]pz[ig] 1913. (Vortr[äge] d[er] Gehe-Stiftung [zu Dresden]. Bd. V, H. 2).
Charlatanería de un vulgarizador afecto al militarismo, que demuestra que los gastos militares no son en absoluto una pérdida, pues el dinero permanece en el país, las ganancias que producen son enormes, el servicio militar educa y fortalece, etc., etc.
Cita característica:
...«Der Abgeordnete Erzberger sagte im Reichstag (24. Apr[il] 1912): “Wenn der Herr Kriegsminister alle die Wünsche nach Garnisonen, die an die Militärverwaltung herantreten, berücksichtigen wollte, so müsste er mit einer sechsmal grösseren Militärvorlage kommen”. (S. 18)
La pequeña burguesía se beneficia de todas las maneras con las guarniciones. ¡Una de las causas de la popularidad del militarismo!
De la bibliografía:
Wilh[elm] Ahr: «Kriegswesen u[nd] Volkswirtschaft der Grossmächte während der letzten 30 Jahre», B[e]rl[in] 1909.
[16]

Hartw[ig] Schubart: «Beziehungen [zwischen] d[er] wirtschaftlichen Lage u[nd] der Wehrkraft eines Staates». B[e]rl[in] 1910.
Militärwochenblatt. Beihefte: 90 (1902) * y 10 (1904).
Fr. Braumann: «D[er] wirtsch[a]ftl[iche] Nutzen einer Garnison». M[a]gd[eburg] 1913.
Kultur der Gegenwart, IV. Tb., Bd. 12 (Technik des Kriegswesens).

* Así en el manuscrito. Ed.

[EDMOND THÉRY. «L'EUROPE ÉCONOMIQUE»]
Texto, al pare- Edmond Théry. L'Europe économique. París 1911. cer, sólo en (Autor, redactor de «L'Économiste européen», autor relación con de una masa de obras económicas) las tablas. En el libro muchísimos cuadros comparativos:
Población (millones)
| 1858 | 1883 | 1908 | 1858—1883 | 1883—1908 |
|------------------|------------------|------------------|------------------|------------------|
| Alemania | 36.8 | 46.2 | 63.3 | + 26% | + 37% |
| Inglaterra | 28.0 | 35.7 | 45.1 | ... | ... |
| Francia | 34.0 | 37.6 | 39.3 | ... | ... |
| Rusia (Europea) | 66.8 | 86.3 | 129.8 | ... | ... |
| Toda Europa | 278.4 | 335.1 | 436.4 | ... | ... |

Gastos estatales (millones de francos)
| | 1858 | 1883 | 1908 | + |
|------------------|------------------|------------------|------------------|------------------|
| Alemania | 801 | 2.695 | 9.263 | +236 / +244 |
| Inglaterra | 1.651 | 2.192 | 5.169 | ... |
| Francia | 1.717 | 3.573 | 3.910 | ... |
| etc.
Gastos en armamento y flota
| | 188[?] | 1908 | |
|------------------|------------------|------------------|------------------|
| Alemania | ... | 1.068 | ... |
| Inglaterra | ... | 1.280 | ... |
| Francia | ... | ... | ... |
| Rusia | ... | 1.280 | ... |
| etc.
[21]