La guerra moderna tiene un carácter imperialista. Esta guerra ha sido creada por las condiciones de una época en que el capitalismo ha alcanzado su estadio superior de desarrollo; en que ya no solo la exportación de mercancías, sino también la exportación de capital, adquieren la importancia más esencial; en que la cartelización de la producción y la internacionalización de la vida económica han alcanzado dimensiones considerables; en que la política colonial ha conducido al reparto de casi todo el globo terráqueo; – en que las fuerzas productivas del capitalismo mundial han desbordado los marcos limitados de las divisiones nacional-estatales; – en que han madurado plenamente las condiciones objetivas para la realización del socialismo.