¡Estimados camaradas!

Nos alegramos mucho al recibir su hoja volante. Su llamamiento a los miembros del partido socialista a luchar por una nueva Internacional, por el socialismo revolucionario genuino que enseñaron Marx y Engels, contra el oportunismo, en particular contra quienes están a favor de la participación de la clase obrera en una guerra defensiva, coincide plenamente con la posición que nuestro partido (Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, Comité Central) ha adoptado desde el comienzo mismo de esta guerra y que siempre ha mantenido a lo largo de más de 10 años.

Les enviamos los saludos más sinceros y los mejores deseos de éxito en nuestra lucha por un verdadero internacionalismo.

En nuestra prensa y nuestra propaganda discrepamos con su programa en una serie de cuestiones. Consideramos absolutamente necesario señalarles brevemente estas discrepancias, a fin de emprender de inmediato pasos serios con vistas a coordinar en todos los países la lucha internacional de los socialistas revolucionarios que no transigen, en particular de los marxistas.

Sometemos a la crítica más severa a la vieja, la segunda Internacional (1889-1914), la declaramos muerta y no merecedora de ser restaurada sobre la vieja base. Pero en nuestra prensa nunca decimos que hasta ahora se haya dedicado un lugar demasiado grande a las llamadas "reivindicaciones inmediatas" y que esto pueda llevar a vaciar de contenido al socialismo. Afirmamos y demostramos que todos los partidos burgueses, todos los partidos, excepto el partido revolucionario de la clase obrera, mienten y son hipócritas cuando hablan de reformas. Tratamos de ayudar a la clase obrera a conseguir al menos la mejora más insignificante, pero real (económica y política) de su situación, y siempre añadimos que ninguna reforma puede ser duradera, auténtica y seria si no está apoyada por los métodos revolucionarios de lucha de las masas. Siempre enseñamos que un partido socialista que no una esta lucha por las reformas con los métodos revolucionarios del movimiento obrero puede convertirse en una secta, puede desvincularse de las masas y que esto constituye la amenaza más grave para el éxito del auténtico socialismo revolucionario.

Siempre defendemos en nuestra prensa la democracia interna del partido. Pero nunca nos pronunciamos contra la centralización del partido. Estamos a favor del centralismo democrático. Decimos que la centralización del movimiento obrero alemán no es un rasgo débil, sino fuerte y positivo. El defecto del actual Partido Socialdemócrata de Alemania no reside en la centralización, sino en el predominio de los oportunistas, que deben ser expulsados del partido, especialmente ahora, tras su conducta traidora durante la guerra. Si en cada crisis dada un grupo pequeño (por ejemplo, nuestro Comité Central es un grupo pequeño) pudiera dirigir a las amplias masas hacia la revolución, sería muy bueno. En todas las crisis las masas no pueden actuar directamente, las masas necesitan ayuda de los pequeños grupos de los organismos centrales de los partidos. Ya desde el mismo comienzo de esta guerra, desde septiembre de 1914, nuestro CC inculcaba a las masas que no creyeran las frases mentirosas sobre la "guerra defensiva" y que rompieran con los oportunistas y los llamados "jingo-socialistas" (así llamamos a los "socialistas" que ahora están a favor de la guerra defensiva). Pensamos que estas medidas centralizadoras de nuestro Comité Central fueron útiles y necesarias.

Estamos de acuerdo con ustedes en que debemos estar contra los sindicatos de oficio y a favor de los sindicatos industriales, es decir, de los sindicatos grandes y centralizados, y por la participación más activa de todos los miembros del partido en la lucha económica y en todas las organizaciones sindicales y cooperativas de la clase obrera. Pero a hombres como el Sr. Legien en Alemania y el Sr. Gompers en los EE.UU. los consideramos burgueses, y su política, no una política socialista, sino una política nacionalista burguesa. Los Sres. Legien, Gompers y otros como ellos no son representantes de la clase obrera: representan únicamente a la aristocracia y la burocracia de la clase obrera.

Nos solidarizamos plenamente con ustedes cuando en su acción política exigen "acciones de masas" de los obreros. También lo exigen los socialistas-internacionalistas revolucionarios alemanes. En nuestra prensa tratamos de definir con más detalle qué es exactamente lo que hay que entender por tal acción política de masas, como, por ejemplo, las huelgas políticas (muy habituales en Rusia), las manifestaciones callejeras y la guerra civil, que está siendo preparada por la actual guerra imperialista entre las naciones.

No predicamos la unidad dentro de los partidos socialistas actuales (que predominan en la II Internacional). Al contrario, insistimos en la ruptura con los oportunistas. La guerra es la mejor lección visible. En todos los países los oportunistas, sus líderes, sus periódicos y revistas más influyentes están a favor de la guerra, en otras palabras, realmente se han unido con "su" burguesía nacional (la clase media, los capitalistas) contra las masas proletarias. Ustedes dicen que en América también hay socialistas que se han pronunciado a favor de la guerra defensiva. Estamos convencidos de que la alianza con tales personas es un crimen. Tal alianza es una unión con la clase media nacional y los capitalistas, y una ruptura con la clase obrera revolucionaria internacional. Y nosotros estamos por la ruptura con los oportunistas nacionalistas y por la alianza con los revolucionarios marxistas internacionales y los partidos de la clase obrera.

Nunca objetamos en nuestra prensa la unificación del Partido Socialista con el Partido Socialista del Trabajo (S. P. and S. L. P.) en América. Siempre nos remitimos a las cartas de Marx y Engels (especialmente a Sorge, miembro activo del movimiento socialista americano), donde ambos condenan el carácter sectario del SLP (S. L. P.).

Estamos completamente de acuerdo con su crítica de la vieja Internacional. Participamos en la Conferencia de Zimmerwald (Suiza, 5-8 de septiembre de 1915). Allí formamos el ala izquierda y propusimos nuestra resolución y proyecto de manifiesto. Acabamos de publicar estos documentos en alemán, y se los envío (junto con la traducción alemana de nuestro folleto «El socialismo y la guerra»), esperando que en su Liga haya camaradas que sepan alemán. Si pudieran ayudarnos a editar estos materiales en inglés (eso solo es posible en América, después de lo cual los enviaríamos a Inglaterra), aceptaríamos de buen grado su ayuda.

En nuestra lucha por el verdadero internacionalismo y contra el "jingo-socialismo", siempre señalamos en nuestra prensa a los dirigentes oportunistas del SP (S. P.) en América, que están a favor de restringir la inmigración de obreros chinos y japoneses (especialmente después del Congreso de Stuttgart de 1907 y en contra de sus resoluciones). Pensamos que no se puede ser internacionalista y al mismo tiempo estar a favor de semejantes restricciones. Afirmamos que si los socialistas americanos, y en particular los ingleses, pertenecientes a la nación gobernante y opresora, no están en contra de ninguna restricción a la inmigración y a la posesión de colonias (Islas Hawái), si no están a favor de la plena independencia de estas, entonces tales socialistas son en realidad "jingoístas".

En conclusión, reitero los mejores saludos y deseos a su Liga. Estaríamos muy contentos de seguir recibiendo información de ustedes y de unir nuestra lucha contra el oportunismo por el verdadero internacionalismo.

Nota bene: En Rusia hay dos partidos socialdemócratas. Nuestro partido ("Comité Central") está contra el oportunismo. El otro partido ("Comité Organizador") es oportunista. Estamos contra la unión con él.

Pueden escribir a nuestra dirección oficial (Biblioteca Rusa. Para el CC – rue Hugo de Senger, 7, Ginebra, Suiza). Pero es mejor escribir a mi dirección personal: Vl. Uliánov. Seidenweg, 4-a. III. Berna. Suiza.

Escrito en inglés entre el 31 de octubre y el 9 de noviembre (13 y 22 de noviembre) de 1915.

Publicado por primera vez en 1924 en la Recopilación Leninista II

Se imprime según el manuscrito
Traducción del inglés