¡Querida A. M.! Nos alegró muchísimo la declaración de los noruegos y sus desvelos por los suecos[^150]. ¡Sería endiabladamente importante una acción internacional conjunta de los marxistas de izquierda! (Una declaración de principios es lo principal y, por ahora, lo único posible.)

Roland-Holst, al igual que Rakovski (¿ha visto su folleto francés?), al igual que Trotski, son todos, en mi opinión, los más nocivos «kautskianos», en el sentido de que todos, de diferentes formas, abogan por la unidad con los oportunistas, todos, de diferentes formas, embellecen el oportunismo, todos introducen (de distinta manera) el eclecticismo en lugar del marxismo revolucionario.

Su crítica del proyecto de declaración no muestra, a mi juicio (si no me equivoco), divergencias serias entre nosotros. Considero teóricamente erróneo y prácticamente nocivo no distinguir los tipos de guerras. No podemos estar en contra de las guerras de liberación nacional. Usted pone el ejemplo de Serbia. Pero si los serbios estuvieran solos contra Austria, ¿acaso no estaríamos a favor de los serbios?

El quid de la cuestión ahora es la lucha entre las grandes potencias por el reparto de las colonias y el sometimiento de los pequeños estados.

¿Una guerra de la India, Persia, China, etc. contra Inglaterra o Rusia? ¿Acaso no estaríamos a favor de la India contra Inglaterra, etc.? Llamar a esto «guerra civil» es inexacto; un evidente estiramiento. Es sumamente nocivo extender el concepto de guerra civil hasta la exageración, pues esto desdibuja el quid de la cuestión: la guerra de los obreros asalariados contra los capitalistas de un Estado dado.

Precisamente los escandinavos, al parecer, caen en el pacifismo pequeñoburgués (y provinciano, *kleinstaatisch*), negando la «guerra» en general. Esto no es marxista. Hay que combatirlo, al igual que su negación de la milicia.

¡Una vez más, saludos y felicitaciones por la declaración noruega!

Suyo, Lenin

a Cristianía (Oslo)

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Escrito no antes del 4 de agosto de 1915.

Enviado desde Sörenberg (Suiza)

Publicado por primera vez en 1924

en el Recopilador Leninista II

Se imprime según el manuscrito

[^150]: Se refiere a las gestiones para coordinar posiciones internacionalistas con los socialdemócratas de izquierda noruegos y suecos.