La declaración que publicamos del camarada Maximóvich, representante del Comité Central del POSDR, expresa plenamente el punto de vista del partido sobre esta conferencia. La prensa burguesa francesa ha revelado magníficamente su significado como instrumento o maniobra de la burguesía anglo-francesa. Los papeles estaban distribuidos así: «Le Temps» y «L'Écho de Paris» atacaron a los socialistas franceses por las supuestas concesiones excesivas a su internacionalismo. Estos ataques fueron sólo una maniobra para preparar el terreno al conocido discurso del primer ministro Viviani en el parlamento, en un espíritu patriótico-anexionista. Por otra parte, el «Journal des Débats» puso las cartas sobre la mesa al declarar: la cuestión era que los socialistas ingleses, encabezados por Keir Hardie, hasta entonces contrarios a la guerra y al reclutamiento, votaran por la guerra hasta la victoria sobre Alemania. Esto se ha logrado. Es importante. Es el resultado político de atraer a los socialistas ingleses y franceses al lado de la burguesía anglo-francesa. ¡Y las frases sobre internacionalismo, socialismo, referéndum, etc., son sólo eso, frases, palabras vacías que no significan nada!

Sin duda, los inteligentes reaccionarios de la burguesía francesa han soltado la pura verdad. La guerra con el objetivo de arruinar y saquear a Alemania, Austria y Turquía es librada por la burguesía anglo-francesa más la rusa. Necesita reclutadores, necesita el consentimiento de los socialistas para luchar hasta la victoria sobre Alemania, y lo demás es fraseología vacía e indigna, prostitución de las grandes palabras: socialismo, internacionalismo, etc. En la práctica, seguir a la burguesía y ayudarla a saquear países extranjeros, y de palabra, regalar a las masas con un reconocimiento hipócrita del «socialismo y la Internacional»: ése es precisamente el pecado fundamental del oportunismo, la causa principal del hundimiento de la II Internacional.

Por eso, la tarea de los adversarios de los socialchovinistas en la Conferencia de Londres era clara: abandonar la conferencia en nombre de principios antichovinistas claros, sin caer en la germanofilia. ¡Porque los germanófilos son enemigos acérrimos de la Conferencia de Londres precisamente por motivos chovinistas y no por otros! El camarada Maximóvich cumplió la tarea al hablar claramente de la traición de los socialistas alemanes.

Los bundistas y los partidarios del OK son incapaces de comprender esta cosa simple y clara. Los primeros son germanófilos como Kosovski, que justifica abiertamente el voto de los socialdemócratas alemanes a favor de los créditos de guerra (véase «Hoja Informativa» del Bund, núm. 7, enero de 1915, pág. 7, § V al comienzo). La redacción de esa hoja no expresó ni una palabra de desacuerdo con Kosovski (aunque señaló específicamente su desacuerdo con el defensor del patriotismo ruso, Borísov). ¡En el manifiesto del CC del Bund (allí mismo, pág. 3) no hay ni una sola palabra clara contra el socialchovinismo!

Los partidarios del OK están por la conciliación entre el chovinismo germanófilo y el francófilo. Esto se desprende de las declaraciones de Akselrod (núms. 86 y 87 de «Gólos») y del núm. 1 de «Izvestia», del secretariado del OK en el extranjero (22 de febrero de 1915). Cuando la redacción de «Náshe Slovo» nos propuso una acción conjunta contra el «socialchovinismo oficial», le respondimos directamente, adjuntando nuestro proyecto de declaración y remitiéndonos al voto decisivo del camarada Maximóvich, que el OK y el Bund estaban ellos mismos del lado del socialpatriotismo oficial.

¿Por qué «Náshe Slovo» se engaña a sí mismo y a los demás, silenciándolo en el editorial del núm. 32? ¿Por qué silencia que en nuestro proyecto de declaración también figuraban las palabras sobre la traición de los socialdemócratas alemanes? La declaración de «Náshe Slovo» omitió este punto «fundamental» de la mayor importancia; ni nosotros ni el camarada Maximóvich aceptamos ni podíamos aceptar esa declaración. Por consiguiente, no se logró la unidad de acción entre nosotros y el OK. ¿Por qué, pues, «Náshe Slovo» se engaña a sí mismo y a los demás, asegurando que existe una base para la unidad de acción?

El «socialpatriotismo oficial» es el principal mal del socialismo contemporáneo. Para luchar contra este mal (y no para conciliarse con él, ni para una «amnistía» internacional mutua sobre este punto) se deben preparar y concentrar todas las fuerzas. Kautsky y otros han dado un programa muy definido de «amnistía» y paz con el socialchovinismo. Nosotros nos hemos esforzado por dar un programa definido de lucha contra él; véase especialmente el núm. 33 de «El Social-Demócrata» y las resoluciones que publicamos. Sólo queda expresar el deseo de que «Náshe Slovo» pase de las vacilaciones entre la «simpatía platónica por el internacionalismo» y la paz con el socialchovinismo a algo más definido.

«El Social-Demócrata», núm. 40, 29 de marzo de 1915.

Se publica según el texto del periódico «El Social-Demócrata».