Publicamos, en forma abreviada, una carta del representante del POSDR

«Londres, 14 de febrero de 1915. Anoche recibí del secretario de la Sección Británica de la Internacional la dirección de la conferencia en respuesta a mi carta, en la que comunicaba mi dirección sin solicitar invitación. Decidí asistir para intentar leer la declaración. Encontré a los socialrevolucionarios Rubanóvich (por los socialchovinistas), Chernov y Bobrov de “Mysl”; del Comité de Organización a Maiski, delegado junto con Mártov —este último no se presentó al no recibir el pase. Había 11 delegados de Inglaterra (Keir Hardie como presidente, MacDonald y otros), 16 de Francia (Sembat, Vaillant y otros), 3 de Bélgica (Vandervelde y otros).

El presidente abrió la conferencia comunicando que su objetivo era un intercambio de opiniones, no la adopción de resoluciones. Uno de los franceses propuso una enmienda: ¿por qué no recoger la opinión de la mayoría en una resolución? Fue aceptado tácitamente.

Orden del día: 1) derechos de las naciones – Bélgica, Polonia; 2) colonias; 3) garantías de paz. Se elige una comisión de mandatos (Rubanóvich y otros). Se acuerda que un representante de cada país haga una breve declaración sobre su actitud ante la guerra. Tomo la palabra y protesto por la falta de invitación al representante oficial de nuestro partido en el Buró Socialista Internacional (el camarada Maximóvich, miembro del BSI por nuestro partido desde hace más de un año, residente permanente en Londres). El presidente me interrumpe, alegando que se ha invitado a todos “cuyos nombres se conocían”. Protesto por segunda vez contra el hecho de no haber informado a los verdaderos representantes. Después me remito a nuestro Manifiesto (véase “Sotsial-Demokrat” nº 33: “La guerra y la socialdemocracia rusa”)[20], que expone la posición general ante la guerra y ha sido enviado al BSI. Antes de hablar de las condiciones de paz, es preciso aclarar con qué medios vamos a alcanzarla, y para ello hay que determinar si existe una base común revolucionaria socialdemócrata, si deliberamos como chovinistas, pacifistas o socialdemócratas. Leo nuestra declaración, pero el presidente no me deja terminar, alegando que mi condición de delegado aún no está aclarada (!!) y que se han reunido “no para criticar a los distintos partidos” (!!!). Declaro que continuaré mi intervención tras el informe de la comisión de mandatos». (El texto de la declaración, que no se me permitió leer íntegramente, se publicará en el próximo número.)

«Valiant, Vandervelde, MacDonald y Rubanóvich hacen breves declaraciones sobre su posición general. A continuación, según el informe de la comisión de mandatos, a Maiski se le propone que decida por sí mismo si puede representar individualmente al Comité de Organización, y a mí se me “permite” participar. Agradezco a la conferencia su “amabilidad” y quiero continuar con la declaración para aclarar si puedo quedarme o no. El presidente me interrumpe, sin permitir que plantee “condiciones” a la conferencia. Solicito entonces permiso para comunicar los motivos por los que no participaré en la conferencia. Denegado. Entonces, permítanme declarar que el POSDR no participa en la conferencia, y sobre las causas dejo una declaración por escrito al presidente. Recojo los papeles y me retiro…

Al presidente le fue entregada una declaración del presidente del Comité Central de la Socialdemocracia Letona (Berzin), en la que se adhiere plenamente a nuestra declaración».

Los delegados a la conferencia tienen prohibido comunicar nada a la prensa, pero la retirada del camarada Maximóvich, por supuesto, no entra en esa prohibición, y el órgano en el que participa Keir Hardie, “Labour Leader”{163}, señaló la retirada de Maximóvich y su punto de vista en términos generales.

Por falta de espacio, nos vemos obligados a volver en el próximo número a la Conferencia de Londres y sus resoluciones. Señalemos por ahora la total inutilidad de sus resoluciones, que no hacen más que encubrir el socialchovinismo.

El panorama de la representación rusa: el Comité Central y los socialdemócratas letones, firme y claramente contra el socialchovinismo. El Comité de Organización de los liquidacionistas está ausente o enreda las cosas. De los socialrevolucionarios, el “partido” (Rubanóvich) apoya el socialchovinismo; “Mysl” (Bobrov y Chernov) está en la oposición, que evaluaremos cuando conozcamos cuál es su declaración.

“Sotsial-Demokrat” nº 39, 3 de marzo de 1915.

Publicado según el texto del periódico “Sotsial-Demokrat”.