Berna, 9/II. 1915.

¡Estimados camaradas!

En su carta del 6 de febrero, nos proponen un plan de lucha contra el «socialpatriotismo oficial», a propósito de la proyectada Conferencia de Londres de los socialistas de los «países aliados» de la Triple Entente 83. Como ustedes ven, por supuesto, en nuestro órgano, el «Sotsial-Demokrat», nosotros mantenemos el punto de vista de esta lucha en general y la llevamos a cabo. Por ello, nos complace enormemente su llamamiento y aceptamos con gusto su propuesta de discutir un plan de acciones conjuntas.

La conferencia, prevista, según dicen, para el 15 de febrero (no hemos recibido ni un solo documento sobre ella), quizás sea aplazada hasta el 25 de febrero o más tarde (a juzgar por la carta de Huysmans, que informaba sobre la reunión de la Comisión Ejecutiva para el 20 de febrero y sobre el plan de negociaciones personales de los miembros (el secretario) de la Comisión Ejecutiva con los socialistas de Francia, Inglaterra y Rusia). Es posible también que la conferencia no se planifique para los miembros oficiales del BSI, sino como una reunión privada de socialistas «prominentes» individuales.

Por lo tanto, la contraposición al «socialpatriotismo oficial» del punto de vista «claro, revolucionario e internacionalista», sobre la que ustedes escriben y con la que simpatizamos plenamente, debe prepararse para todos los casos posibles (tanto para el caso de una conferencia de representantes oficiales de los partidos, como para el caso de una reunión privada en todas sus formas, y tanto para el 15 de febrero como para una fecha posterior).

Por nuestra parte, proponemos, en respuesta a su deseo, el siguiente proyecto de declaración, que contiene dicha contraposición (con el fin de leer e imprimir esta declaración):

«Los abajo firmantes, representantes de las organizaciones socialdemócratas de Rusia (Inglaterra, etc.), parten de la convicción de que

la guerra actual es, no solo por parte de Alemania y Austria-Hungría, sino también por parte de Inglaterra y Francia (que actúan en alianza con el zarismo), una guerra imperialista, es decir, una guerra de la época de la última fase del desarrollo del capitalismo, una época en que los Estados burgueses dentro de fronteras nacionales han caducado, una guerra dirigida exclusivamente a la conquista de colonias, el saqueo de los países competidores y al debilitamiento del movimiento proletario mediante el azuzamiento de los proletarios de un país contra los proletarios de otro.

Por lo tanto, el deber incondicional de los socialistas de todos los países beligerantes es la aplicación inmediata y decidida de la Resolución de Basilea, a saber:

1) la ruptura de los bloques nacionales y del *Burgfrieden* en todos los países;

2) el llamamiento a los obreros de todos los países beligerantes a una enérgica lucha de clases, tanto económica como política, contra la burguesía de su propio país, burguesía que obtiene ganancias inauditas de los suministros de guerra y se vale del apoyo de las autoridades militares para amordazar a los obreros y aumentar la opresión sobre ellos;

3) la condena resuelta de toda votación de créditos de guerra;

4) la salida de los ministerios burgueses de Bélgica y Francia y el reconocimiento de que la entrada en los ministerios y la votación de los créditos es una traición a la causa del socialismo tan grande como lo es toda la conducta de los socialdemócratas alemanes y austriacos;

5) tender inmediatamente la mano a los elementos internacionalistas de la socialdemocracia alemana que se niegan a votar los créditos de guerra y formar junto con ellos un comité internacional para la agitación por el cese de la guerra, no en el espíritu de los pacifistas, los cristianos y los demócratas pequeñoburgueses, sino en ligazón indisoluble con la prédica y la organización de acciones revolucionarias de masas de los proletarios de cada país contra los gobiernos y la burguesía de su propio país;

6) el apoyo a todos los intentos de acercamiento y confraternización en el ejército y en las trincheras entre los socialistas de los países

* - paz civil. (N. de la Red.)

beligerantes, a despecho de las prohibiciones de las autoridades militares de Inglaterra, Alemania, etc.

7) el llamamiento a las mujeres socialistas de los países beligerantes a intensificar la agitación en la dirección antes indicada;

8) el llamamiento a todo el proletariado internacional para que apoye la lucha contra el zarismo y a aquellos diputados socialdemócratas de Rusia que no solo se negaron a votar los créditos, sino que no se detuvieron ante el peligro de las persecuciones, llevando a cabo su labor socialista en el espíritu de la socialdemocracia revolucionaria internacional».

* * *

En cuanto a ciertos literatos socialdemócratas de Rusia que han salido en defensa del socialpatriotismo oficial (como, por ejemplo, Plejánov, Alexinski, Máslov y otros), los abajo firmantes se eximen de toda responsabilidad por sus declaraciones, protestan resueltamente contra ellas y declaran que los obreros socialdemócratas de Rusia, según todos los datos disponibles, no comparten este punto de vista.

Se sobreentiende que el representante oficial de nuestro CC en el BSI, el camarada Litvínov (dirección*. Le enviamos a él su carta y una copia de nuestra respuesta a ustedes. Les rogamos que se dirijan directamente a él para todos los asuntos urgentes) decide de manera independiente la cuestión de tales o cuales enmiendas particulares, pasos individuales en las negociaciones, etc.; nosotros solo podemos declarar nuestra plena solidaridad con este camarada en todo lo esencial.

En lo que respecta al CO y al Bund, que tienen representación oficial en el BSI, tenemos motivos para temer que estén a favor del «socialpatriotismo oficial» (en su forma francófila, germanófila o en una que concilie ambas tendencias).

En cualquier caso, nos alegrará mucho que tengan a bien comunicarnos tanto su respuesta (sus enmiendas, su

* La dirección de M. M. Litvínov no figura en el manuscrito. (N. de la Red.)

contraproyecto de declaración, etc.), como la respuesta de aquellas organizaciones (el CO, el Bund, etc.) a las que se han dirigido y se dirigirán.

Con un saludo de camarada.

Lenin

Mi dirección:*