TOMO V. LA CIENCIA DE LA LÓGICA
II parte.
La lógica subjetiva
o
la doctrina del concepto
SOBRE EL CONCEPTO EN GENERAL
En las 2 primeras partes no tuve Vorarbeiten*, y aquí, por el contrario, «verknochertes
Material», que hay que «in Flussigkeit bringen»...** (3)*** [3]****.
«El ser y la esencia son momentos de su» (= des Begriffs*****) «devenir» (5) [5].
Invertir: el concepto es el producto supremo del cerebro, del producto supremo de la materia.
«La lógica objetiva, que considera el ser y la esencia, constituye por eso
propiamente la exposición genética del concepto» (6) [6].
9-10 [9-10]: Importancia de la filosofía de Spinoza como filosofía de la substancia (este
punto de vista es muy alto, pero incompleto, no el más alto: refutar un sistema filosófico no significa en general desecharlo, sino desarrollarlo más, no sustituirlo por otro opuesto, unilateral, sino incluirlo en algo más elevado).
En el sistema de Spinoza no hay
* - trabajos preliminares. Ed.
** - «material osificado», que hay que «volver fluido»... Ed.
*** Hegel. Werke, Bd. V, Berlin, 1834. Ed.
**** Hegel. Obras, t. VI, M., 1939. Ed.
***** - del concepto. Ed.
sujeto libre, autónomo, consciente (falta «la libertad y autonomía del sujeto autoconsciente»), pero también en Spinoza el atributo de la substancia es el pensamiento (10 i. f.) [10].
13 i. f. [12]: De pasada - que estuvo de moda un tiempo en filosofía «das Schlimme
nachzusagen» der Einbildungskraft und dem Gedachtnisse*, - así ahora menospreciar
el significado del «concepto» (= «das hochste des Denkens»**) y ensalzar «das
Unbegreifliche»*** |¯¿alusión a Kant?.¯|
Pasando a la crítica del kantismo, Hegel considera su gran mérito (15)
[13-14] - la introducción de la idea de la «unidad trascendental de la apercepción»
(la unidad de la conciencia, en la que se crea el Begriff), pero reprocha a Kant la unilateralidad y el subjetivismo:
de la intuición al conocimiento de la realidad objetiva...
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... «Tal como él es» (der Gegenstand****)... «en el pensamiento, tal es él primeramente en sí y para sí; tal como es en la intuición o en la representación, él
es - fenómeno»... (16) [15]. (El idealismo de Kant es elevado por Hegel de
subjetivo a objetivo y absoluto)...
Kant reconoce la objetividad de los conceptos (Wahrheit***** su objeto), pero los deja sin embargo subjetivos. Al entendimiento (Verstand) le antepone Gefuhl und Anschauung******. Hegel dice sobre esto:
«Pero en lo que concierne, en primer lugar, a la indicada relación del entendimiento o del concepto con las etapas que le son presupuestas, todo depende de qué ciencia se ocupa de la determinación
de la forma de esas etapas. En nuestra ciencia, como lógica pura, estas etapas son el ser y la
esencia. En la psicología, al entendimiento le son presupuestos el sentimiento y la in-
* - «repetir lo malo» de la imaginación y la memoria. Ed.
** - «lo supremo en el pensamiento». Ed.
*** - «lo incomprensible». Ed.
**** - el objeto. Ed.
***** - la verdad. Ed.
****** - el sentimiento y la intuición. Ed.
tuición y luego la representación en general. La fenomenología del espíritu, como doctrina de la conciencia,
asciende al entendimiento por las etapas de la conciencia sensible y luego de la percepción» (17) [16].
En Kant esto está expuesto de manera muy «incompleta».
Luego - LO PRINCIPAL -
... «Aquí... el concepto debe ser considerado no como un acto del entendimiento autoconsciente, no como el entendimiento subjetivo, sino como el concepto en sí y para sí, que constituye una ETAPA TANTO DE LA NATURALEZA
COMO DEL ESPÍRITU. LA VIDA, O LA NATURALEZA ORGÁNICA,
ES AQUELLA ETAPA DE LA NATURALEZA EN LA QUE APARECE EL CONCEPTO» (18) [16].
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«Víspera» de la transformación
del idealismo
objetivo en
materialismo
Sigue luego un pasaje muy interesante (págs. 19-27 [17-24]), donde Hegel refuta a Kant precisamente gnoseológicamente (Engels, probablemente, tenía en mente justo este pasaje
en «Ludwig Feuerbach», cuando escribió que lo principal contra Kant ya lo había dicho Hegel,
en la medida en que ello es posible desde un punto de vista idealista 91), - desenmascarando la dualidad, la inconsecuencia de Kant, sus, por así decir, oscilaciones entre el empirismo (=
materialismo) y el idealismo, desarrollando Hegel además toda esta argumentación entera y exclusivamente desde el punto de vista de un idealismo más consecuente.
|¯El Begriff aún no es el concepto supremo: aún más alto es la idea - la unidad del Begriff con la realidad.¯|
««Esto es sólo un concepto», - se dice habitualmente, contrapuniendo al concepto,
como algo más eminente, no sólo la idea, sino también la existencia sensible, espacial y
temporal, tangible. Lo abstracto se considera en tal caso por aquella
razón menos significativo que lo concreto, porque de él se habría omitido mucha materia de ese género. La abstracción recibe, según esta opinión, el sentido
de que del concreto, sólo para nuestro uso subjetivo, se extrae uno u
otro rasgo, de modo que, con la omisión de tantas otras cualidades y propiedades del objeto, éste no pierda nada en su valor y su
Kant menosprecia la fuerza de la razón
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dignidad; sino que éstas se dejan como antes como lo real, sólo que
situadas en el otro lado, como algo que conserva como antes su pleno significado, y sólo la impotencia del entendimiento conduce, según este punto de vista, a que le sea imposible absorber
en sí toda esta riqueza y tenga que contentarse con una pobre
abstracción. Pero si el material dado de la intuición y la multiplicidad de la representación se toman como lo real en contraposición a
lo pensado y al concepto, este es un punto de vista cuyo abandono
es condición no sólo del filosofar, sino que ya es presupuesto por la religión; ¿cómo serían posibles la necesidad de ella y su sentido, si la fugaz y superficial apariencia de lo sensible y singular fuera aún
considerada como la verdad? ... Por eso, al pensamiento que abstrae
no debe considerársele simplemente como un dejar de lado la materia sensible, la cual no sufriría así ningún menoscabo
en su realidad, sino que él es más bien la superación de ésta última y su reducción, como mero fenómeno, a lo esencial, que se manifiesta
sólo en el concepto» (19-21) [17-18].
¡el idealista más consecuente se agarra a dios!
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Hegel tiene toda la razón en esencia contra Kant. El pensamiento, al ascender de lo concreto a lo abstracto, no se aparta - si es correcto (N B) (y Kant, como todos los filósofos, habla del pensamiento correcto) - d e la verdad, sino que se acerca a ella. La abstracción de la materia, de la ley de la naturaleza, la abstracción del valor, etc., en una palabra, todas las abstracciones científicas (correctas, serias, no absurdas) reflejan la naturaleza más profunda,
más fielmente, más plenamente. De la intuición viva al pensamiento abstracto y de él
a la práctica - tal es el camino dialéctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la realidad objetiva. Kant menosprecia el saber para dejar sitio a la fe: Hegel ensalza el saber, asegurando que el saber es saber de dios. El materialista ensalza el saber de la materia, de la naturaleza, mandando a dios y a la canalla filosófica que lo defiende al basurero.
«El principal malentendido que aquí surge consiste en la opinión de que
el principio natural o el comienzo, del que se parte en el desarrollo natural o
en la historia del individuo que se desarrolla, es lo verdadero y lo primero también en el concepto»
(21) [18-19]. (- Es cierto que los hombres comienzan por esto, pero la verdad no reside en el comienzo, sino en el fin, mejor dicho en la continuación. La verdad no es la impresión inicial)... «pero
la filosofía no debe ser una narración de lo que acontece, sino un conocimiento de lo que en ello es verdadero» (21) [19].
En Kant el «idealismo psicológico»: en Kant las categorías «son sólo determinaciones que brotan de la autoconciencia» (22) [20]. Elevándose del entendimiento (Verstand) a
la razón (Vernunft), Kant rebaja el significado del pensamiento, negándole la capacidad
de «alcanzar la verdad completa».
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«Se considera» (en Kant) «un abuso de la lógica, si ella, que debe ser
sólo un canon del juicio, se reconoce como un órganon para la formación de puntos de vista
objetivos. Los conceptos de la razón, en los que cabría esperar una fuerza más alta
(¡frase idealista!) y un contenido más profundo (¡¡cierto!!), ya no tienen en
ellos nada de Konstitutives* |¯hay que decir: objektives¯|**, como aún se daba en las categorías;
son sólo ideas; es cierto que es perfectamente lícito usarlas, pero con ayuda de
estas entidades inteligibles, en las que debería revelarse toda la verdad, no se puede pensar nada más que hipótesis, a las que atribuir
* - constitutivo. Ed.
** - objetivo. Ed.
verdad en sí y para sí sería un completo arbitrio y una temeraria osadía, ya
que no pueden encontrarse en ninguna experiencia. ¿Se podía alguna vez
pensar que la filosofía llegaría a negar la verdad de las entidades inteligibles
porque están privadas de la materia espacial y temporal
de la sensibilidad?» (23) [20-21].
Y aquí Hegel tiene razón en el fondo: el valor es una categoría que entbehrt
des Stoffes der Sinnlichkeit*, pero es más verdadera que la ley de la oferta y la demanda.
Sólo que Hegel es idealista: de ahí el desatino: „Konstitutives“ etc.
Kant, por un lado, reconoce con toda claridad
la „objetividad“ del pensamiento („des Denkens“)
(«la identidad del concepto y la cosa»), - y por otro lado
«Por otro lado, al mismo tiempo se afirma de nuevo que nosotros, sin embargo, no podemos conocer las cosas,
tal como son en sí y para sí, y que la verdad es inaccesible
a la razón cognoscente; que aquella verdad, que consiste en la unidad del objeto y del concepto, es sin embargo sólo un fenómeno,
y precisamente sobre la base de que el contenido es sólo la multiplicidad de la intuición. A este respecto ya se ha
mencionado que, por el contrario, es precisamente en el concepto donde se supera esta multiplicidad, en cuanto que ella pertenece a la intuición en contraposición al concepto, y que a través
del concepto el objeto retorna a su esencialidad no contingente; esta última aparece en el fenómeno, y
por eso el fenómeno no es simplemente algo carente de esencia, sino la manifestación de la esencia» (24-25) [21-22].
Hegel por la cognoscibilidad de las cosas en sí
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NB
el fenómeno es manifestación de la esencia
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* - está privada de la materia de la sensibilidad. Ed.
«Seguirá siendo digno de admiración que la filosofía kantiana recono-
ciera aquella relación del pensamiento con la existencia sensible, en la que se detuvo, sólo como una relación relativa del mero fenómeno y aunque reconoció y afirmó la unidad superior de ambos en la idea
en general y, por ejemplo, en la idea de un entendimiento intuitivo, sin embargo se detuvo en aquella relación relativa y en la afirmación de que el concepto está completamente separado y permanece separado de la realidad; con
ello reconoció como verdad aquello que ella misma declaró conocimiento finito, y declaró aquello que ella reconoció como verdad y subsumió bajo un concepto determinado, como algo desmesurado, ilícito y como meras cosas del pensamiento».
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||NB
||NB
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En la lógica la idea «se convierte en creadora de la naturaleza» (26) [22-23].
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||¡¡Ja-ja!
La lógica es la «ciencia formal» frente a las ciencias concretas (sobre la naturaleza y el espíritu), pero su objeto es «la verdad pura»... (27) [23].
El propio Kant, al preguntar qué es la verdad («Crítica de la razón pura», pág. 83) y al dar
una respuesta trivial («concordancia del conocimiento con su objeto»), se derrota a sí mismo, pues «la afirmación fundamental del idealismo trascendental»,
- que «el conocimiento no puede aprehender las cosas en sí» (27) [24] -
- está claro que todo esto son «representaciones no verdaderas» (28) [24].
Objetando contra la comprensión puramente formal de la lógica (que también se da en Kant-)
- diciendo que desde el punto de vista habitual (la verdad es la concordancia |¯„Übereinstimmung“¯| del conocimiento con el objeto) para la concordancia «son esenciales dos lados» (29) [25], Hegel dice,
que lo formal en la lógica es la «verdad pura» y que
... «esto formal debe por ello ser en sí mucho más rico en determinaciones y contenido, y también
debe poseer una fuerza infinitamente mayor sobre lo concreto, de lo que ordinariamente se reconoce»... (29) [26].
?
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... «Aun cuando no se viera en las formas lógicas nada más que funciones formales del pensamiento, también en tal caso merecerían la investigación de
en qué medida ellas mismas, por sí mismas, corresponden a la verdad. Una lógica que no se ocupa de esto puede aspirar a lo sumo al valor de una descripción histórico-natural de los fenómenos del pensamiento, tal como ellos se presentan dados» (30-31) [27]. (En esto- reside el mérito inmortal de Aristóteles), pero «es necesario
seguir adelante» ...(31) [27].
En tal
comprensión
la lógica coincide con la
teoría del
conocimiento.
Esta es en general
una cuestión
muy importante.
V
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V
Así pues, no sólo descripción de las formas del pensamiento y no sólo
descripción histórico-natural de los fenómenos del pensamiento (¿en qué se diferencia esto de la descripción de las formas ??),
sino también correspondencia con la verdad, es decir, ?? ¿la quintaesencia o, más sencillamente, los resultados y el balance de la historia del pensamiento?? En
Hegel hay aquí oscuridad idealista y reticencia.
Mística.
No psicología, no fenomenología del espíritu, sino lógica = la cuestión de la verdad.
Leyes generales del movimiento del mundo y del pensamiento
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Cf. Enciclopedia, tomo VI, pág. 319* [I, 267]**: «Pero en realidad ellos» (die logischen Formen***) «por el contrario, como formas del concepto constituyen el espíritu vivo de lo real»...
* Hegel. Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. Ed.
** Hegel. Obras, t. I, M. - L., 1929. Ed.
*** - las formas lógicas. Ed.
NB|||
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El Begriff, desarrollándose en «adaquater Begriff»* se convierte en idea (33)**
[29]***. «El concepto en su objetividad es la cosa misma que es en sí y para
sí» (33) [29]
||
||NB
= objetivismo + mística y traición al desarrollo.
* - «concepto adecuado». Ed.
** Hegel. Werke, Bd. V, Berlin, 1834. Ed.
*** Hegel. Obras, t. VI, M., 1939. Ed.

PRIMERA SECCIÓN
:
LA SUBJETIVIDAD
El movimiento dialéctico del «concepto» - desde el concepto puramente «formal» al comienzo -
al juicio (Urteil), luego - a la conclusión (Schlu.) y - finalmente, a la transformación de la
subjetividad del concepto en su objetividad (34-35)* [30]**.
El primer rasgo distintivo del concepto - la universalidad (Allgemeinheit). NB: El concepto
ha surgido de la esencia, que surgió del ser.
En lisant...
These parts
of the work
should be called:
a best means for getting a headache!****
El desarrollo ulterior de lo universal, lo particular (Besonderes) y lo singular (Einzelnes) es en sumo grado abstracto y
«abstrus»***.
Kuno Fischer expone estas «abstrusas» disquisiciones muy
mal, tomando lo más fácil - ejemplos de la Enciclopedia,
añadiendo trivialidades (contra la revolución francesa. Kuno Fischer, tomo 8, 1901, pág. 530) etc., pero sin indicar al lector
cómo buscar la clave de las difíciles transiciones, matices, desbordamientos, reflujos de los conceptos abstractos hegelianos.
* Hegel. Werke, Bd. V, Berlin, 1834. Ed.
** Hegel. Obras, t. VI, M., 1939. Ed.
*** - oscuro. Ed.
**** - Al leer... ¡Estas partes del trabajo deberían llamarse: el mejor medio para conseguir un dolor de cabeza! Ed.
Al parecer, también aquí lo principal para Hegel es señalar
las transiciones. Desde un cierto punto de vista, bajo ciertas condiciones, lo universal es singular, lo singular
es universal. No sólo (1) la conexión, y la conexión indisoluble, de todos los conceptos y juicios, sino (2) las transiciones
de uno a otro, y no sólo las transiciones, sino también (3) la
identidad de los opuestos - he aquí lo principal para
Hegel. Pero esto sólo «trasluce» a través de
la niebla de la exposición archi-«abstrusa». La historia del pensamiento desde el
punto de vista del desarrollo y la aplicación de los conceptos generales y las categorías de la lógica - voila ce qu'il faut!***
¿O es esto aún un tributo a la vieja lógica formal?
¡Sí! y aún un tributo - un tributo al misticismo = idealismo
¡Voila* la abundancia de «definiciones» y
Begriffsbestimmungen**
de esta parte
de la «Lógica»!
Tras aducir en la pág. 125 [112] la «famosa» conclusión -
«todos los hombres son mortales, Cayo es un hombre, por consiguiente, él es
mortal» - Hegel añade ingeniosamente: «Uno cae de inmediato en el aburrimiento cuando oye una conclusión así» -
esto- proviene de la «forma inútil» - y hace una
observación profunda:
|||
|||¡cierto!
NB|||
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«Todas las cosas son una conclusión, un universal, ligado por medio de la particularidad con la singularidad; pero, por supuesto, no
son un todo compuesto de tres proposiciones» (126) [112].
«Todas las cosas son conclusiones»...
¡Muy bien! Las más corrientes «figuras» lógicas - (todo esto en el § sobre la
«primera figura de la conclusión») son las relaciones más corrientes de las cosas, desleídas escolarmente, sit venia verbo****.
* - He aquí. Ed.
** - determinaciones conceptuales. Ed.
*** - ¡he aquí lo que hace falta! Ed.
**** - sea dicho con permiso. Ed.
El análisis de las conclusiones en Hegel (S. - P. - U., Einzelnes; Besonderes; Allgemeines*, P. -
S. - U. etc.) recuerda la imitación de Hegel en Marx en el capítulo I 92.
Sobre Kant
Dicho sea de paso:
«Las antinomias kantianas de la razón no consisten en otra cosa sino en que en un caso se
pone por fundamento una determinación del concepto, y en el otro caso - con la misma necesidad otra»... (128-129) [115].
¡Habría que retornar a Hegel para
analizar paso
a paso cualquier lógica corriente
y teoría
del conocimiento
de un kantiano y
similares.
NB:
Umkehren**:
Marx
aplicó la
dialéctica
de Hegel en su
forma
racional a la
economía política
La formación de los conceptos (abstractos) y las operaciones con ellos incluyen ya en sí la representación, la convicción, la conciencia de la regularidad
de la conexión objetiva del mundo. Separar la causalidad de esta conexión es absurdo. Negar la objetividad de los conceptos, la objetividad de lo universal en lo singular y en lo particular, es imposible. Hegel es mucho
más profundo, por consiguiente, que Kant y otros, al seguir el reflejo en el movimiento de los conceptos del movimiento del mundo objetivo. Así como la simple forma
del valor, el acto singular de intercambio de una mercancía dada por otra, ya incluye en sí en
forma no desarrollada todas las contradicciones principales del ca-
NB
Sobre la cuestión
del verdadero
significado
de la Lógica
de Hegel
* - lo singular; lo particular; lo universal. Ed.
** - invertir. Ed.
Página del manuscrito de V. I. Lenin
«Conspectus del libro de Hegel «La Ciencia
de la Lógica»». - Septiembre - diciembre de 1914 г.
pitalismo, - así también la más simple generalización, la primera y más simple formación de conceptos
(juicios, conclusiones etc.) significa el conocimiento
por el hombre de la conexión objetiva del mundo cada vez más y más profunda. Aquí hay que buscar el verdadero
sentido, significado y papel de la Lógica hegeliana.
Esto es NB.
Dos aforismos:
1. Plejánov critica el kantismo (y el agnosticismo en general) más desde un punto de vista materialista
vulgar que desde un punto de vista materialista
dialéctico, en la medida en que él sólo a limine* rechaza sus razonamientos, y no corrige (como Hegel corregía
a Kant) estos razonamientos, profundizándolos, generalizándolos, ampliándolos, mostrando la conexión y las transiciones de todos y cada uno de los conceptos.
2. Los marxistas criticaron (a comienzos del siglo XX) a los kantianos y humeanos más al modo feuerbachiano (y al modo büchneriano) que al
modo hegeliano.
Sobre la cuestión
de la crítica del kantismo
contemporáneo,
del machismo,
etc.:
... «La experiencia, fundada en la inducción, se reconoce como válida, aunque la percepción,
por confesión general, no está acabada; pero sólo se puede presuponer que no puede encontrarse ninguna contraprueba contra esta experiencia, en cuanto ella es verdadera en sí y para sí» (154) [139].
NB
* - desde el umbral. Ed.
Este pasaje en el §: «La conclusión de inducción». La verdad más simple, obtenida por el camino más simple,
inductivo, es siempre incompleta, pues la experiencia siempre está inconclusa. Ergo:
conexión de la inducción con la analogía - con la conjetura (la previsión científica), la relatividad
de todo conocimiento y el contenido absoluto en cada paso adelante del conocimiento.
Aforismo: No se puede comprender plenamente «El Capital» de Marx y especialmente su primer capítulo, sin
haber estudiado y entendido toda la Lógica de Hegel. ¡¡Por consiguiente, ningún marxista
entendió a Marx 1/2 siglo después!!
aforismo.
La transición de la conclusión por analogía (sobre la analogía) a
la conclusión de necesidad, - la conclusión por inducción - a la conclusión por analogía, - la conclusión
de lo universal a lo particular, - la conclusión* de lo particular a
lo universal, - la exposición de la conexión y las transiciones la conexión
es también las transiciones *, he aquí la tarea de Hegel. Hegel demostró realmente que las formas y leyes lógicas no son
una envoltura vacía, sino el reflejo del mundo objetivo.
Mejor dicho, no lo demostró, sino que lo adivinó genialmente.
En la Enciclopedia, Hegel observa que la división del entendimiento y la razón, los c o n c e p t o s de una y otra especie, debe ser
comprendida de tal modo
«que precisamente nuestra actividad o bien se detiene en
la forma meramente negativa y abstracta del concepto,
o bien lo comprende según su verdadera
conceptos abstractos y concretos
* Al parecer, antes de la palabra «conclusión» se ha omitido la preposición «en». Ed.
naturaleza como, al mismo tiempo, positivo y concreto. Así, por ejemplo, si consideramos el concepto de libertad como contraposición abstracta a la necesidad, este es sólo el concepto racionalista [del entendimiento] de libertad; pero el concepto verdadero y racional de libertad
contiene en sí la necesidad como superada» (pág. 347-
348, t. VI)* [I, 290]**.
Ib. pág. 349 [291]: Aristóteles describió con tal plenitud las formas lógicas que «en
esencia» no había nada que añadir.
Generalmente se consideran las «figuras de las conclusiones» como un formalismo vacío. «Pero en realidad
ellas» (estas figuras) «tienen un significado muy importante, que se basa en la necesidad de que cada momento, como determinación del concepto, se convierta él mismo en un todo y en
fundamento mediador» (352, t. VI [I, 294]).
Enciclopedia (t. VI, págs. 353-354 [I, 294-295]):
«El sentido objetivo de las figuras de la conclusión consiste en general en que todo
lo racional se manifiesta como una triple conclusión, y precisamente de tal modo que cada uno de
sus miembros ocupa tanto el lugar de los extremos como el del término medio mediador.
Así precisamente ocurre con los tres miembros de la ciencia filosófica, es decir, con la idea lógica, la naturaleza y el espíritu. Aquí, primeramente, la naturaleza es el miembro
conectivo medio. La naturaleza, esta totalidad inmediata, se despliega
en los dos miembros extremos - en la idea lógica y en el espíritu». +
«La naturaleza, esta totalidad inmediata,
se despliega en la idea lógica y en el espíritu». La lógica es la doctrina del conocimiento. Es la teoría del conocimiento. El conocimiento es el reflejo de la naturaleza por el hombre. Pero este
libertad
y necesidad
NB
NB
* Hegel. Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. Ed.
** Hegel. Obras, t. I, M.-L., 1930. Ed.
no es un reflejo simple, inmediato, integral, sino un proceso de una serie de abstracciones, de la formación, constitución de conceptos, leyes etc., cuyos conceptos, leyes etc. (pensamiento, ciencia = «idea lógica») abarcan también condicional, aproximadamente la regularidad
universal de la naturaleza en eterno movimiento y desarrollo. Aquí realmente, objetivamente, hay tres miembros:
1) la naturaleza; 2) el conocimiento humano, = el cerebro humano
(como el producto supremo de esa misma naturaleza) y 3) la forma de reflejo de la naturaleza en el conocimiento humano, esta forma
es precisamente los conceptos, las leyes, las categorías etc. El hombre no puede
abarcar = reflejar = representar la naturaleza en su totalidad, completamente, en su «totalidad inmediata», sólo puede
eternamente acercarse a esto, creando abstracciones, conceptos, leyes, una imagen científica del mundo, etc., etc.
+ «Pero el espíritu es espíritu sólo siendo mediado por la naturaleza»... «Precisamente
el espíritu conoce en la naturaleza la idea lógica y, de este modo, eleva la naturaleza a su esencia»... «La idea lógica es «la substancia absoluta tanto
del espíritu como de la naturaleza, lo universal, lo todo penetrante»» (353- 354) [295].
A propósito de la analogía, una observación certera:
«El instinto de la razón hace sentir que tal o cual determinación hallada empíricamente
tiene su fundamento en la naturaleza interna o en el género del objeto dado, y él se apoya en lo sucesivo en esa determinación» (357) [298]. (T. VI, pág. 359
[299-300].)
NB:
Hegel «sólo»
diviniza
esta
«idea
lógica», la regularidad,
la universalidad
NB
Y pág. 358 [298-299]: el justificado- desprecio hacia la filosofía de la naturaleza fue provocado por el insignificante juego de vacías analogías.
En la lógica corriente* se separa formalísticamente el pensamiento de la objetividad:
«El pensamiento se considera aquí sólo como una actividad puramente subjetiva y formal, y lo objetivo, en contraposición al pensamiento, se considera algo fijo y
dado de por sí. Pero este dualismo no es verdadero, y es absurdo tomar las determinaciones
de la subjetividad y la objetividad así, simplemente, sin preguntar por su origen»...
(359-360) [300]. En realidad, la subjetividad es sólo una etapa del desarrollo desde el ser y
la esencia, - y luego esta subjetividad «irrumpe dialécticamente su límite» y
«a través de la conclusión se desvela en objetividad» (360) [300].
¡Muy profundo e inteligente! Las leyes de la lógica son reflejos de lo objetivo en la conciencia subjetiva del hombre.
Tomo VI, pág. 360 [I, 300-301]:
«El concepto realizado» es el objeto.
Esta transición del sujeto, del concepto al objeto parece «extraña», pero bajo objeto hay que entender no simplemente el ser, sino un «concreto en sí mismo, completo, autónomo» acabado... (361) [301].
«El mundo es el ser-otro de la idea».
La subjetividad (o el concepto) y el objeto - son lo mismo y no lo mismo... (362) [302].
¡Disparate sobre la prueba ontológica de dios!
... «Es erróneo considerar la subjetividad y la objetividad como una firme
y abstracta contraposición. Ambas son enteramente dialécticas»...
(367) [306].
NB
¡Contra
sí mismo!
* En el manuscrito, la palabra «lógica» está unida por una flecha con la palabra «aquí» en el texto de la siguiente cita de Hegel. Ed.

SEGUNDA SECCIÓN
:
LA OBJETIVIDAD
(Lógica) V, 178* [VI, 161-162]**:
Doble significado de la objetividad: ...«resulta que también la objetividad tiene un doble significado - el significado de algo que se contrapone al
concepto autónomo, pero también el significado de algo que es en sí y para
sí»... (178) [161].
... «El conocimiento de la verdad se pone en conocer el objeto tal como él es como objeto, libre de la mezcla de la reflexión
subjetiva»... (178) [162].
Las disquisiciones sobre el «mecanismo» - más adelante - son singularmente abstrusas y probablemente casi puro
disparate.
Luego, idem sobre el quimismo, la etapa del «juicio» etc.
El parágrafo titulado «La ley» (198-199) [179-180], no da lo que cabría
esperar de Hegel sobre una cuestión tan interesante. Es extraño, ¿por qué «ley» está referida al
«mecanismo»?
El concepto de ley se aproxima aquí a los conceptos: «orden»
(Ordnung), homogeneidad (Gleichformigkeit); necesidad; «alma» der
objektiven Totalitat***; «principio del automovimiento».
objetividad
conocimiento
del objeto
esta aproximación es muy
importante
* Hegel. Werke, Bd. V, Berlin, 1834. Ed.
** Hegel. Obras, t. VI, M., 1939. Ed.
*** - totalidad objetiva. Ed.
Todo esto desde el punto de vista de que- el mecanismo es el ser-otro del espíritu, del concepto, etc.,
del alma, de la individualidad... ¡Juego de vacías analogías, al parecer!
Cabe señalar que en la pág. 210 [190] aparece el concepto
«Naturnotwendigkeit»* - «tanto el mecanismo como el quimismo, son abarcados, por consiguiente, por el concepto de necesidad natural»... pues aquí vemos «su» (des Begriffs) «sumersión en la
exterioridad» (ib.).
«Ya se ha mencionado que la oposición entre teleología y mecanismo es, ante todo, la oposición más general de libertad y necesidad. Kant presentó la oposición en esta forma al exponer las antinomias de la razón, y precisamente,
como el tercer conflicto de las ideas trascendentales» (213) [193].
Resumiendo brevemente los argumentos de Kant a favor de la tesis y la antítesis, Hegel señala la vacuidad de estos argumentos y llama la atención sobre a qué se
reduce el razonamiento de Kant:
«La solución kantiana de esta antinomia es la misma que la solución
general de las demás antinomias; a saber, consiste en que la
razón no puede demostrar ni una ni otra proposición, puesto que
nosotros, según las leyes meramente empíricas de la naturaleza, no podemos tener ningún principio determinante a priori sobre la posibilidad de las cosas;
que por eso, además, ambas proposiciones deben ser consideradas no
como proposiciones objetivas, sino como máximas subjetivas;
que yo, por un lado, debo reflexionar constantemente sobre todos los acontecimientos de la naturaleza según el principio del mero mecanismo
«naturaleza =
sumersión
del concepto en
la exterioridad»
(¡ja-ja!)
libertad y
necesidad
Hegel contra Kant
(sobre la libertad
y la necesidad)
* - «necesidad natural». Ed.
de la naturaleza, pero que esto no impide que yo, cuando se presente la ocasión, investigue algunas formas naturales según otra máxima, a saber, según el principio de las causas
finales; como si estas dos máximas, que por lo demás deben servir
sólo para la razón humana, no se encontraran entre sí en la misma oposición que las mencionadas proposiciones. Con semejante punto de vista, como se ha indicado arriba, no se investiga en absoluto precisamente aquello que es lo único que requiere el interés filosófico, a saber, cuál de ambos principios por sí mismo tiene en sí la verdad; y con esta manera de ver las cosas no hay ninguna diferencia en
si estos principios deben ser considerados como objetivos, lo que
significa aquí - determinaciones de la naturaleza exteriormente existentes, o simplemente como máximas del conocimiento subjetivo; - todo este
conocimiento es más bien subjetivo, es decir, contingente, ya que por
un motivo contingente recurre ya a una, ya a otra máxima,
según cuál de ellas se considere adecuada para el objeto
dado, y en general no pregunta por la verdad de estas determinaciones mismas, tanto si son determinaciones de los objetos como del conocimiento» (215-216) [195].
Hegel:
«El fin se ha mostrado como el tercer miembro
con respecto al mecanismo y al quimismo; él es su verdad. Puesto que él
mismo se encuentra todavía dentro de la esfera
de la objetividad o de la inmediatez del concepto total, él todavía
sufre la influencia de la exteriori-
Dialéctica
materialista:
Las leyes del mundo exterior, la naturaleza,
subdivididas en mecánicas
y químicas (esto es muy importante),
son la base de la actividad teleológica del hombre.
El hombre en su actividad práctica tiene
Bien!
dad como tal y se contrapone a él
un mundo objetivo, con el que él se relaciona. Por este lado,
en la relación teleológica que estamos considerando, que es una relación
externa, aún se presenta la causalidad mecánica, a la que en
general hay que añadir también el
quimismo, pero se presenta como subordinada a aquélla, como en sí misma superada»
(216-217) [196].
... «De aquí se desprende la naturaleza de la subordinación de las dos formas precedentes del
proceso objetivo; aquel otro, que en ellas se presentaba bajo la forma de progreso infinito, es el concepto puesto
inicialmente como externo a ellas, que es
el fin; no sólo el concepto es su substancia, sino que también la exterioridad
es el momento esencial para ellas, que constituye su determinidad.
De este modo, la técnica mecánica o
química, por su carácter, que consiste en que está determinada desde fuera, se entrega ella misma al
servicio de la relación de fin, que es la que ahora debe ser considerada
más de cerca» (217) [197].
ante sí el mundo objetivo, depende de él, él determina su actividad.
Por este lado, por el lado de la actividad práctica (teleológica) del hombre, la causalidad mecánica (y química) del mundo (de la naturaleza) aparece como algo externo,
como algo secundario, como algo encubierto.
2 formas del proceso objetivo: la naturaleza (mecánica y química) y la actividad t e l e o l ó g i c a del hombre. La relación
de estas formas. Los fines del hombre primero
parecen extraños («otros») con respecto a la naturaleza. La conciencia del hombre, la ciencia («der Begriff»), refleja la
esencia, la substancia de la naturaleza, pero al
mismo tiempo esta conciencia es externa con respecto a la naturaleza (no coincide con ella de inmediato, ni simplemente).
LA TÉCNICA MECÁNICA Y
QUÍMICA sirve, por eso, a
los fines del hombre, porque su carácter (esencia)
consiste en su determinación por las condiciones
externas (leyes de la naturaleza).
((LA TÉCNICA y EL MUNDO objetivo. LA TÉCNICA y LOS FINES))
... «Ella» (der Zweck*) «tiene ante sí un mundo mecánico y
químico objetivo, al que su actividad se refiere como a algo dado»...
(219-220) [199]. «En esta medida le es propia todavía una existencia verdaderamente extramundana, precisamente en la medida en que le contrapone la mencionada objetividad»...
(220) [199].
En realidad los fines del hombre son engendrados por el mundo objetivo y lo presuponen, -
lo encuentran como dado, existente. Pero le parece al hombre que sus fines están tomados de fuera del mundo, son independientes del mundo («libertad»).
((NB: Esto todo en el § sobre el «fin subjetivo» NB)) (217-221) [197-200].
«El fin, a través del medio, se conecta con la objetividad y en ésta consigo mismo»
(221 [200] §: «El medio»).
«Dado que el fin es finito, tiene, además, un contenido
finito; con ello no es algo absoluto o algo absolutamente, de por sí, racional. El medio, empero, es el término
medio externo de la conclusión, que representa la ejecución del fin; en el medio, por tanto, se manifiesta la racionalidad como tal,
que se conserva en este otro exterior y precisamente a través de esta exterioridad. En esa medida, el medio es algo más elevado que los fines finitos de la finalidad externa; el arado es más honorable que los disfrutes inmediatos que por él se preparan y que sirven de
fines. La herramienta se conserva, mientras que los disfrutes inmediatos pasan y
gérmenes
del materialismo
histórico
en
Hegel
* - el fin. Ed.
se olvidan.
EN SUS HERRAMIENTAS EL HOMBRE POSEE PODER SOBRE LA NATURALEZA EXTERIOR, MIENTRAS QUE
EN SUS FINES ESTÁ MÁS BIEN SOMETIDO A ELLA» (226) [205].
Vorbericht, es decir, prefacio del libro, fechado:
Núremberg. 21. VII. 1816.
Esto en el §: «El fin ejecutado»
EL MATERIALISMO HISTÓRICO COMO UNA DE LAS APLICACIONES Y DESARROLLOS DE LAS IDEAS GENIALES - GRANOS, EN GERMEN EXISTENTES EN HEGEL.
«El proceso teleológico es la traducción del concepto (¡sic!), que existe distintamente como concepto, a la objetividad»... (227) [206].
Cuando Hegel se esfuerza - a veces incluso: se afana y se esfuerza - por subsumir la actividad teleológica del hombre bajo las categorías de la lógica, diciendo que esta actividad
es una «conclusión» (Schlu.), que el sujeto (el hombre) desempeña
el papel de tal o cual «miembro» en la «figura» lógica de la «conclusión», etc., -
ESTO NO ES SÓLO UN ESTIRAMIENTO, NO SÓLO
UN JUEGO. HAY AQUÍ UN CONTENIDO MUY PROFUNDO, PURAMENTE MATERIALISTA. HAY QUE
INVERTIR: LA ACTIVIDAD PRÁCTICA DEL HOMBRE HA DEBIDO CONDUCIR MILES DE MILLONES DE VECES LA CONCIENCIA DEL HOMBRE A LA REPETICIÓN DE DIFERENTES FIGURAS LÓGICAS,
PARA QUE ESTAS FIGURAS PUDIERAN OBTENER
EL SIGNIFICADO DE AXIOMAS. ESTO ES NOTA BENE.
Hegel y el materialismo
histórico
NB
LAS CATEGORÍAS DE LA LÓGICA Y LA PRÁCTICA HUMANA
NB
NB
«El movimiento del fin ha alcanzado ahora el punto en que el momento de la exterioridad no sólo está puesto en el concepto y el concepto no es sólo un deber-ser y un afán, sino
que, como totalidad concreta, es idéntico a la objetividad inmediata»
(235) [213]. Al final del § sobre «el fin ejecutado», al final de la sección (capítulo III: «Teleología») - de la sección II «Objetividad» - transición a la sección III: «La idea».
Es notable: a «la idea» como coincidencia del concepto con el objeto, a la idea como verdad, Hegel se aproxima a través de la actividad práctica, teleológica del hombre. Aproximación directa a que con su práctica el hombre demuestra la corrección objetiva de sus ideas, conceptos, conocimientos, ciencia.
NB
NB
DEL CONCEPTO SUBJETIVO Y DEL FIN
SUJBETIVO A LA VERDAD OBJETIVA

TERCERA SECCIÓN
:
LA IDEA
Comienzo de la sección III: «La idea».
«La idea es el concepto adecuado, lo objetivo-verdadero o
lo verdadero como tal» (236) [214].
En general, la introducción a la sección III («La idea») de la II parte de la «Lógica»
(«Lógica subjetiva») (t. V, págs. 236-243 [VI, 214-221]) y los §§ correspondientes de la Enciclopedia
(§§ 213-215) - ES PROBABLEMENTE LA MEJOR EXPOSICIÓN DE LA DIALÉCTICA. Aquí, además, se muestra de manera notablemente
genial la coincidencia, por así decir, de la lógica y la gnoseología.
La expresión «idea» se usa también en el sentido de simple representación. Kant.
«Kant reivindicó de nuevo que a la expresión idea se le
devolviera su significado de concepto de la razón. - El concepto de la razón debe, según Kant, ser el concepto de lo incondicionado, y en
relación a los fenómenos - ser trascendente, puesto que
no tiene ningún uso empírico adecuado a él. Los conceptos de la razón, según Kant, sirven para la comprehensión, y los conceptos del entendimiento - para el entendimiento de las percepciones. - En realidad, sin embargo, si los últimos son verdaderamente conceptos, entonces son conceptos, - a través de ellos se realiza la comprehensión»... (236) [214].
Véase aún más abajo sobre Kant
NB NB
Hegel contra Kant
contra
lo trascendente
en el sentido
de la separación
de la verdad
(objetiva)
de la empiria
¡tres bien!
Es igualmente incorrecto considerar la idea como algo «no real»; - como se dice: «esto
son sólo ideas».
«Si los pensamientos son algo meramente subjetivo y contingente, entonces,
por supuesto, no tienen ningún valor ulterior, pero en este respecto no están por debajo de las realidades temporales y contingentes,
que igualmente no tienen otro valor ulterior que
el valor de contingencias y fenómenos. Pero si se cree que la idea, por el contrario, no tiene el valor de la verdad porque con respecto a los fenómenos es trascendente, porque en el mundo sensible no se le puede dar
ningún objeto que coincida con ella, esto es un extraño malentendido, puesto que aquí se le niega a la idea la validez objetiva porque,
dizque, le falta precisamente aquello que constituye el fenómeno,
el ser no verdadero del mundo objetivo» (237- 238) [215].
Con respecto a las ideas prácticas, el mismo Kant reconoce la referencia pobelhaft*
a la experiencia contra las ideas; expone las ideas como un Máximum al que hay que aspirar a aproximar la realidad. Y Hegel continúa:
«Pero puesto que se ha alcanzado el resultado de que la idea es la unidad del concepto y la objetividad, - la verdad, - no se la puede considerar sólo
como un fin al que haya que aproximarse, pero que ella misma permanece constantemente siendo una especie de más allá, sino de modo que todo
lo real sólo es en la medida en que tiene en sí la idea y la expresa. El objeto, el mundo objetivo y subjetivo,
Hegel
contra
el «Jenseits»**
de Kant
¡tres bien!
* - vulgar. Ed.
** - «más allá». Ed.
no sólo deben en general coincidir con la idea, sino que ellos mismos son
la coincidencia del concepto y la realidad; aquella realidad que no corresponde al concepto es sólo fenómeno, subjetivo, contingente, arbitrario, que no es la verdad» (238) [216].
«Ella» (die Idee) «es, en primer lugar, la simple verdad, la identidad del concepto y la objetividad como universal... (242) [219].
La idea (léase: el conocimiento del hombre) es la
coincidencia (concordancia) del concepto y la objetividad («lo universal»). Esto - en 1-er lugar.
... «En segundo lugar, ella es la relación de la
subjetividad del concepto simple que es para sí y de su objetividad distinta de ella;
la primera es esencialmente el afán de suprimir esta separación...
En 2-º lugar, la idea es la relación de la subjetividad
que es para sí (= como si fuera autónoma) (= del hombre) hacia una objetividad diferente
(de esta idea) ...
La subjetividad es el afán de
suprimir esta separación (de la idea respecto del objeto).
... «Como esta relación, la idea es el proceso dirigido a escindirse en
individualidad y en su naturaleza inorgánica, a someter esta última de nuevo al poder del sujeto y a retornar
a la primera universalidad simple. La identidad de la idea consigo misma es una con el proceso; el pensamiento, que libera la realidad de la apariencia de la mutabilidad carente de fin
y la transfigura en
idea,
El conocimiento es el proceso de sumersión
(de la mente) en la naturaleza inorgánica en aras
de someterla al poder del sujeto y de la generalización (conocimiento de lo universal en sus fenómenos)...
La coincidencia del pensamiento con el objeto es un
proceso: el pensamiento (= el hombre) no debe
representarse la verdad bajo la forma de un reposo muerto, bajo la forma de un simple cuadro
(imagen), pálido
La concordancia
de los conceptos con
las cosas
no es subjetiva
no debe representar esta verdad
de la realidad como un reposo muerto, como una simple imagen, apagada, sin
afán ni movimiento, como un genio, o un número, o un pensamiento
abstracto; la idea, en virtud de la libertad,
que el concepto alcanza en ella,
tiene en sí también la más aguda
contradicción; su reposo consiste en
la firmeza y la certeza con que ella crea eternamente esta contradicción y la supera eternamente y coincide en ella consigo misma»...
(apagada), sin afán, sin movimiento, exactamente un genio, exactamente un número, exactamente
un pensamiento abstracto.
La idea tiene en sí también la fortísima
contradicción, el reposo (para el pensamiento
del hombre) consiste en la firmeza y la certeza con que él crea eternamente
(esta contradicción del pensamiento con el objeto)
y la supera eternamente...
El conocimiento es la aproximación eterna, infinita del
pensamiento al objeto. El reflejo de la naturaleza en el pensamiento
del hombre debe ser comprendido no «mortecinamente», no «abstractamente»,
no sin movimiento, no sin contradicciones, sino en el eterno proceso del movimiento, del surgimiento de las contradicciones
y de su resolución.
«La idea es... la idea de la verdad y del bien
como conocimiento y voluntad... El proceso de este
conocimiento finito y (NB) de la acción (NB) transforma la universalidad primeramente
abstracta en totalidad,
a consecuencia de lo cual ella se convierte en la objetividad acabada» (243) [220].
La idea es el conocimiento y el afán
(querer) del hombre... El proceso (del conocimiento
y de la acción transitorios, finitos, limitados)
transforma los conceptos abstractos en una
objetividad acabada.
NB
NB
LO MISMO EN LA ENCICLOPEDIA (TOMO VI).
Enciclopedia § 213 (pág. 385* [I, 321**]):
... «La idea es la verdad; pues la verdad consiste en la correspondencia de la objetividad con el concepto... Pero también todo
lo real, en cuanto es algo verdadero, es la idea... La existencia singular representa
sólo un lado cualquiera de la idea; para ésta hacen falta, por tanto, aún otras realidades, que igualmente aparecen como
existencias particularizadas y aparentemente autónomas; sólo en su conjunto y en su relación recíproca se realiza el concepto. Lo singular, tomado de por sí, no corresponde a
su concepto; esta limitación de su existencia constituye su finitud y conduce a su
ocaso»...
La existencia singular (el objeto, el
fenómeno etc.) es (sólo) un
lado de la idea (de la verdad). Para
la verdad hacen falta aún otros
lados de la realidad, que
también sólo parecen autónomos y separados (besonders für sich
bestehende***). Sólo en su conjunto (zusammen)
y en su relación
(Beziehung) se realiza la verdad.
El conjunto de todos los lados del fenómeno, de la realidad y sus relaciones (recíprocas) - he ahí de qué se
compone la verdad. Las relaciones (= transiciones = contradicciones) de los conceptos = el contenido principal de la lógica, con la particularidad de que estos conceptos (y sus relaciones, transiciones, contradicciones) se muestran como reflejos del mundo objetivo.
La dialéctica de las cosas crea la dialéctica de las ideas, y no al revés.
Hegel adivinó
genialmente la dialéctica de las cosas
(de los fenómenos, del mundo, de la
naturaleza) en
la dialéctica de los conceptos
* Hegel. Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. Ed.
** Hegel. Obras, t. I, M.-L., 1929. Ed.
*** - que existen particularmente para sí. Ed.
Este aforismo habría que expresarlo de manera más popular, sin
la palabra dialéctica: aproximadamente así: Hegel adivinó genialmente en el cambio, en la interdependencia de todos los conceptos, en la identidad de sus opuestos, en las transiciones de un concepto a otro, en el eterno cambio, movimiento de los conceptos
PRECISAMENTE TAL RELACIÓN DE LAS COSAS, DE LA NATURALEZA.
precisamente
adivinó,
no más
= - - - - - - - - - -
interdependencia de los conceptos
» de todos »
sin excepción
transiciones de los conceptos de uno
a otro
» de todos » sin excepción.
Relatividad de la oposición entre los conceptos...
identidad de los opuestos entre los conceptos.
«Primeramente, por verdad se entiende aquello que yo sé, cómo algo existe. Esta, sin
embargo, es la verdad sólo con respecto a la conciencia, o la verdad formal, - sólo
la corrección (§ 213, pág. 386 [322]). La verdad, en cambio, en sentido más profundo, consiste en que la objetividad es idéntica al concepto»...
«El hombre malo es un hombre no verdadero, es decir, un hombre que no se comporta de manera conforme a su concepto, o a su destino. Sin embargo, nada puede existir completamente desprovisto de la identidad del concepto y la realidad. Incluso lo malo y lo no verdadero existe sólo en la medida en que su realidad, de algún modo y en
alguna medida, corresponde a su concepto»...
... «Todo lo que merece el nombre de filosofía ha puesto siempre por fundamento de su doctrina
la conciencia de la unidad absoluta de aquello que el entendimiento reconoce sólo en su separación»...
¿en qué
consiste
la dialéctica?
- - - - = NB
Cada concepto
se encuentra
en cierta
relación,
en cierta
conexión con todos los demás
La diferencia del ser
y la esencia,
del concepto y la objetividad son relativas
«Las etapas consideradas hasta aquí del ser y la esencia,
así como las etapas del concepto y la objetividad, no son en
esta su diferencia algo inmóvil y fundado en sí mismo, sino que se muestran como dialécticas y su verdad consiste
sólo en que son momentos de la idea» (387-388) [322-
323].
Tomo VI, 388 [I, 323]
Los momentos del conocimiento (= de la «idea») de la naturaleza por el hombre - he aquí lo que son las categorías de la lógica.
Tomo VI, pág. 388 [323-324] (§ 214):
«La idea puede ser expresada de diversos modos. Se la puede
llamar la razón (este es el significado propiamente filosófico del concepto
de razón), además - el sujeto-objeto, la unidad de lo ideal y lo real, de lo finito y lo infinito, del alma y del cuerpo, la posibilidad, que
en sí misma tiene su realidad, aquello cuya naturaleza
sólo puede ser concebida como existente, etc. Todas
estas expresiones son legítimas, ya que en la idea están contenidas todas las relaciones
del entendimiento, pero están contenidas en ella en su infinito retorno
e identidad dentro de sí.
Al entendimiento no le cuesta gran trabajo mostrar que todo lo que se dice sobre la idea es internamente contradictorio. Sin embargo, se le puede pagar en todos los puntos con la misma moneda o,
mejor dicho, ya se le ha pagado en la idea con la misma moneda; - esto último es trabajo de la razón, que, desde luego, no es tan fácil como el trabajo del entendimiento. - Si el entendimiento muestra que
la idea se contradice a sí misma, porque, por ejemplo, lo subjetivo es sólo subjetivo,
lo objetivo le es contrapuesto; que el ser es algo completamente distinto que
el concepto y por eso
(la idea) la verdad
es multilateral
no puede ser extraído de él; que lo finito igualmente es sólo finito y es la
directa contraposición de lo infinito, por consiguiente, no puede ser idéntico a esto último, y así sucesivamente con respecto a todas las determinaciones, - la lógica
muestra, por el contrario, lo opuesto, a saber, que lo subjetivo, que es sólo
subjetivo, lo finito, que es sólo finito, lo infinito, que debe ser
sólo infinito, etc., no poseen verdad, se contradicen a sí mismos y transitan a su opuesto; de esta manera, esta transición y la unidad, en la que
los extremos están contenidos como superados, como una apariencia o momentos, se revelan como la verdad de esos extremos (388) [323-324].
«Cuando el entendimiento critica la idea, incurre en un
doble malentendido. En primer lugar, los términos extremos
de la idea - en cualquier forma en que estén expresados, -
en cuanto están dados en la unidad de la idea, son tomados por él en
aquel sentido y determinación en los que no están contenidos en su unidad concreta, sino como abstracciones,
que se hallan todavía fuera de la idea. No es menor su» (der
Verstand*) «incomprensión de la relación entre ellos incluso entonces,
cuando ésta ya está explícitamente puesta; así, por ejemplo, él
pasa por alto incluso la naturaleza de la cópula en el juicio, que
indica que lo singular, el sujeto, es tanto
lo singular como no lo singular, sino lo universal. En segundo lugar, el entendimiento
considera su reflexión, según la cual la idea idéntica consigo misma contiene en sí la negación de sí
misma, la contradicción, - como una reflexión externa, que no entra en la idea misma. En realidad, sin embargo, esto no es una sabiduría particular del entendimiento, sino que la
lo singular =
lo universal
NB
NB:
Las abstracciones y la
«unidad
concreta»
de los opuestos.
Un excelente
ejemplo:
el más simple y el más
claro,
la dialéctica
de los conceptos y sus
raíces
materialistas
La dialéctica
no está en el entendimiento
del hombre, sino en la
«idea», es decir, en la
realidad
objetiva
* - del entendimiento. Ed.
idea misma representa la dialéctica, que eternamente
separa y distingue lo idéntico de lo diferente, lo
subjetivo de lo objetivo, lo finito de lo infinito, el alma del cuerpo - y sólo en esa medida la idea es
la creación eterna, la vitalidad eterna y el espíritu
eterno»... (389) [324].
VI, § 215, pág. 390 [I, 325]:
«La idea es esencialmente proceso, ya que su identidad
es sólo en la medida en que es la identidad absoluta y libre del concepto,
en cuanto es la negatividad absoluta y por eso dialéctica».
Por eso- la expresión «unidad» del pensamiento y del ser, de lo finito y lo infinito, etc. es falsch*, pues expresa una «identidad
que permanece quieta». Es falso que lo finito simplemente neutralice («neutralisiert») lo infinito y vice versa**. En realidad
tenemos un proceso.
Si se echa la cuenta... cada segundo en la tierra mueren más de 10 personas y aún
más nacen. El «movimiento» y el «momento»: captadlo. En cada momento dado...
Captad ese momento. Idem en el simple movimiento mecánico (contra Chernov 93).
«La idea, como proceso, recorre en su desarrollo tres etapas. La primera forma de la idea
es la vida... La segunda forma... es la idea como conocimiento, que aparece en doble
figura: la idea teórica y la idea práctica. El proceso del conocimiento tiene por resultado el restablecimiento de la unidad enriquecida por la diferencia, y esto da la tercera forma,
la forma de la idea absoluta»... (391) [326].
«la vida
eterna» =
la dialéctica
la idea
es...
proceso
esto es NB
* - falso. Ed.
** - al revés. Ed.
La idea es la «verdad» (pág. 385 [320-321], § 213).
La idea, es decir, la verdad como proceso - pues la verdad es
proceso, - recorre en su desarrollo
(Entwicklung) tres etapas: 1) la vida; 2) el proceso
del conocimiento, que incluye la práctica humana y la técnica (ver arriba 94), - 3) la etapa de la idea absoluta
(es decir, de la verdad plena).
La vida engendra el cerebro. En el cerebro del hombre se refleja la naturaleza. Verificando y aplicando en su práctica
y en la técnica la corrección de estos reflejos,
el hombre llega a la verdad objetiva.
La verdad es
proceso. De la
idea subjetiva
el hombre
va a la verdad objetiva
a través
de la «práctica» (y
la técnica).
LÓGICA. TOMO V.
III Sección. Idea. I capítulo. Vida.
«Según la representación ordinaria de la lógica» (Bd. V, pág. 244* [VI, 221]**) no tiene lugar en ella
la cuestión de la vida. Pero, si el objeto de la lógica es la verdad, y «la verdad como tal
wesentlich im Erkennen ist»***, entonces del conocimiento hay que tratar - en conexión
con el conocimiento ya (pág. 245 [222]) se debe hablar de la vida.
A veces, tras la llamada «lógica pura» se sitúa aún la lógica «aplicada» (angewandte),
pero entonces...
... «habría que incluir en la lógica toda ciencia, pues cada
ciencia es lógica aplicada en la medida en que consiste en
expresar su objeto en formas del pensamiento y del concepto»
(244) [221].
toda
ciencia es
lógica aplicada
* Hegel. Werke, Bd. V, Berlin, 1834. Ed.
** Hegel. Obras, t. VI, M., 1939. Ed.
*** - se encuentra por esencia en el conocimiento. Ed.
La idea de incluir la vida en la lógica es comprensible - y genial - desde el punto de vista del proceso de reflejo en la conciencia (primero individual) del hombre del mundo objetivo
y de la verificación de esta conciencia (reflejo) por la práctica - véase:
la vida =
el sujeto individual
se separa a sí mismo
de lo objetivo
... «El primer juicio de la vida consiste, por tanto, en que ella se separa a sí misma, como sujeto individual, de la objetividad»... (248) [224].
Enciclopedia*
§ 216: los miembros singulares
del cuerpo son lo que son
sólo en su conexión.
La mano, separada del cuerpo, es mano sólo por su nombre (Aristóteles).
Si se considera en la lógica la relación del sujeto al objeto, hay que tomar en
consideración también las premisas generales de la existencia del sujeto concreto (= la vida del hombre) en el
entorno objetivo.
Subdivisiones**:
1) la vida como «individuo vivo» (§ A)
2) «el proceso de la vida»
3) «el proceso del género» (Gattung), de la reproducción del hombre y el tránsito al conocimiento.
(1) la «totalidad subjetiva» y la objetividad «indiferente»
(2) la unidad del sujeto y el objeto
* Hegel. Werke, Bd. VI, Berlin, 1840; Hegel. Obras, t. I, M.-L., 1929. Ed.
** Hegel. Werke, Bd. V, Berlin, 1834, págs. 248-262; Hegel. Obras, t. VI, M., 1939, págs. 224-237. Ed.
... «Esta objetividad de lo vivo es
organismo; ella es
medio e instrumento del
fin»...
(251) [227].
Enciclopedia § 219: ...«La naturaleza inorgánica, sometida por el ser vivo, sufre esto porque
ella en sí es lo mismo que la vida es para sí».
Invertir = materialismo puro. ¡Excelente,
profundo, justo! Y aún NB: ¡demuestra la extrema justeza y precisión de los términos «an sich» y «fur sich»*!!!
Más adelante, la «subsunción» bajo categorías lógicas de la «sensibilidad» (Sensibilitat), la «irritabilidad» (Irritabilitat) -
¡esto- es lo particular en diferencia de lo universal!! - y de la «reproducción» es un juego vacío. Olvidada la línea nodal, la transición a un nuevo
plano de los fenómenos naturales.
Y etc. «El dolor es «la existencia real» de la contradicción» en el individuo vivo.
¡Lo risible
en Hegel!
O aún: la reproducción del hombre...
«es su» (de los 2 individuos de sexo diferente)
«identidad realizada, es la unidad negativa del género que se refleja en
sí a partir de su desdoblamiento»... (261)
[236].
¡Hegel
y el juego del
«organismo»
!!!
Hegel
y el juego de los
«conceptos
orgánicos»
NB
* - en sí y para sí. Ed.
LÓGICA. TOMO V.
III Sección. Idea.
II Capítulo. La idea del conocimiento
(págs. 262-327 [237-295]).
la conciencia
subjetiva y
su sumersión en la objetividad
... «Su» (des Begriffs*) «realidad en general es la forma de su
existencia; todo depende de la determinación de esta forma; sobre ella
se basa la diferencia entre lo que el concepto es en sí o
como subjetivo, y lo que él es, como sumergido en la objetividad, y luego en la idea de la vida» (263) [238].
mística
... «El espíritu no sólo es infinitamente más rico que
la naturaleza, sino que... la unidad absoluta de lo opuesto en el concepto constituye la esencia del espíritu»... (264) [238-239].
?
¡mística!
En Kant el «Yo» es «cierto sujeto trascendental de los pensamientos» (264) [239]; «además, este Yo, según la propia expresión de Kant, tiene el inconveniente de que para cualquier juicio sobre él tenemos que servirnos constantemente ya de él»...
(pág. 265 [240])
«En su» (= de Kant) «crítica de estas determinaciones» (a saber:
abstrakte einsei-
Hegel
contra
Kant:
es decir, que el «Yo»
en Kant es una forma vacía
(«autoabstracción») sin
análisis concreto
del proceso
del conocimiento
* - del concepto. Ed.
tige Bestimmungen «der vormaligen - prekantiana -
Metaphysik»* sobre «el alma») «él» (Kant) «siguió simplemente la manera escéptica humeana, a saber, se mantuvo firme en aquello como lo
que aparece el Yo en la autoconciencia, descartando de él, - ya que
se debía conocerlo como esencia, como cosa en sí, - todo
lo empírico; de este modo, no quedaba nada, excepto
este fenómeno: Yo pienso, - que acompaña todas las representaciones y del cual no tenemos el más mínimo concepto»
(266) [240].
Al parecer, Hegel ve aquí el escepticismo en que
Hume y Kant no ven en los «fenómenos» la cosa en sí que aparece,
separan los fenómenos de la verdad objetiva, dudan de la
objetividad del conocimiento, alles Empirische lo separan,
weglassen, de Ding an sich...** Y Hegel continúa:
...«Es indudable que hay que estar de acuerdo en que,
ni del Yo, ni de cosa alguna, incluso del concepto mismo, no tenemos
el más mínimo concepto, en tanto no concebimos en el concepto, sino que nos detenemos en la simple, inmóvil representación y denominación» (266) [240]
No se puede comprender
fuera del proceso
de la comprensión
(del conocimiento,
del estudio
concreto etc.)
Para comprender, hay que empezar empíricamente la comprensión, el estudio, desde la empiria
elevarse a lo general. Para aprender a nadar, hay que meterse en el agua.
NB
NB:
Kant y
Hume -
escépticos
¿En qué ve Hegel el escepticismo de Hume y
de Kant?
* - determinaciones abstractas unilaterales «de la antigua metafísica - prekantiana». Ed.
** - separan todo lo empírico de la cosa en sí. Ed.
La vieja metafísica-, en su afán por conocer la verdad, dividía los objetos,
por el rasgo de la verdad, en substancias y fenómenos. La crítica de Kant renunció a la investigación de la verdad... «Pero detenerse en los fenómenos y en
aquello que en la conciencia ordinaria resulta ser simplemente representación,
significa renunciar al concepto y a la filosofía» (269) [243-244].
§ A:
«La idea de la verdad. La idea subjetiva es, en primer lugar, afán... El afán
tiene por eso la determinidad consistente en que él supera su propia
subjetividad, convierte su realidad, aún abstracta, en concreta y la llena con el contenido del mundo, que está presupuesto a su subjetividad... Dado que el conocimiento es la idea como fin o como idea subjetiva, la negación del mundo presupuesto
como ente en sí es la primera negación»... (274-275) [248-249].
es decir, la primera etapa, el momento, el comienzo, el enfoque del conocimiento es su finitud (Endlichkeit) y subjetividad, la negación del mundo-en-sí - el fin del conocimiento
es primeramente subjetivo...
«De manera extraña, en los tiempos más recientes» (evidentemente Kant)
«se fijó este lado de lo finito y se lo reconoció como la relación absoluta del conocimiento, ¡como si
lo finito como tal debiera ser lo absoluto! Desde este punto de vista, al objeto se le atribuye una especie de desconocida propiedad de ser cosa en sí más allá de los límites del conocimiento, y esta última, y junto con ella también la verdad,
es considerada como algo absolutamente más allá
en Kant
la cosa en sí
es el
«Jenseits»*
absoluto
Kant se limita a
los «fenómenos»
Hegel
contra
Kant:
Kant
elevó un
solo lado
a absoluto
* - «más allá». Ed.
para el conocimiento. Las determinaciones del pensamiento en general, las categorías, las determinaciones de la reflexión, así como el concepto formal y sus momentos,
obtienen en esta comprensión la posición de determinaciones que
son finitas, no en sí mismas, sino finitas en el sentido de que
son algo subjetivo en comparación con aquella vacía propiedad de ser cosa en sí; la aceptación de esta relación no verdadera del conocimiento como la verdadera es un error que se ha convertido en la opinión
general de los tiempos más recientes» (276) [250].
El carácter finito, transitorio, relativo, condicional del conocimiento humano (de sus categorías, causalidad, etc., etc.) fue tomado por Kant como subjetivismo, y no
como dialéctica de la idea (= de la naturaleza misma), separando el conocimiento del objeto.
... «Pero el conocimiento debe, por su propio movimiento, resolver su finitud y, con ello, su contradicción» (277) [250].
... «Es igualmente unilateral representarse el análisis como
si en el objeto no hubiera nada que no hubiera sido puesto en él,
que unilateral es suponer que las determinaciones obtenidas
sólo se extraigan de él. La primera representación es sustentada, como
es sabido, por el idealismo subjetivo, que reconoce la actividad del conocimiento en el análisis exclusivamente como un poner unilateral, detrás del cual permanece oculta la cosa en sí; la segunda
subjetivismo
de Kant
Pero el curso del conocimiento lo conduce a la
verdad objetiva
Hegel
contra el idealismo
subjetivo
y
el «realismo»
representación pertenece al llamado realismo, que concibe el concepto subjetivo como una identidad vacía, que acoge en
sí las determinaciones del pensamiento desde fuera».
... «Pero estos dos momentos no pueden separarse uno del otro; lo lógico en
su forma abstracta, en la que se manifiesta en el análisis, ciertamente, está dado sólo en el conocimiento, así como, al revés, no es sólo algo puesto, sino también algo que es en sí»... (280) [253-254].
Los conceptos lógicos son subjetivos mientras permanecen «abstractos», en su forma abstracta, pero al mismo tiempo expresan también las cosas en sí. La naturaleza es a la vez concreta y
abstracta, fenómeno y esencia, instante y relación. Los conceptos humanos son subjetivos en su abstracción, en su aislamiento, pero son objetivos en su conjunto, en el proceso, en
el resultado, en la tendencia, en la fuente.
Es muy bueno el § 225 de la Enciclopedia, donde «el conocimiento» («teórico») y «la voluntad»,
«la actividad práctica», se presentan como dos lados, dos métodos, dos medios
de supresión de la «unilateralidad» tanto de la subjetividad como de la objetividad.
Y más adelante 281 - 2 8 2 [254-255] es muy importante sobre la transición de las categorías una
en otra (y contra Kant, pág. 282 [255]).
Lógica, t. V, pág. 282 [VI, 255] (final)*
... «Kant... toma la conexión determinada, es decir, los conceptos mismos de relación y los principios sintéticos
La objetividad de la lógica
NB
* A partir de aquí, la anotación de V. I. Lenin pasa al cuaderno «Hegel. Lógica III (págs. 89-115)». Ed.
de la lógica formal, los toma como dados; su deducción debería haber sido la exposición de la transición de esta simple unidad de la autoconciencia a tales determinaciones y distinciones suyas; pero Kant se ahorró el trabajo de indicar este movimiento progresivo verdaderamente sintético del concepto que se produce a sí mismo (282)
[255].
Kant no mostró la transición de las categorías una en otra.
286-287 [259-260] - Retornando una vez más a las matemáticas superiores (revelando,
dicho sea de paso, familiaridad con cómo resolvió Gauss la ecuación Xm − 1 = 0 95), Hegel toca una vez más el cálculo diferencial e integral, dice que
«la matemática... hasta ahora no ha estado en condiciones de justificar con sus propias fuerzas, es decir,
matemáticamente, aquellas operaciones que se basan en esta transición» (transición de unas magnitudes a otras), «puesto que esta transición no es de naturaleza matemática».
Leibnitz-, a quien se atribuye el honor del descubrimiento del cálculo diferencial,
efectuó esta transición «del modo más inadmisible, tan completamente ajeno al concepto como no matemático»... (287) [259-260].
«El conocimiento analítico es la primera premisa de toda conclusión del entendimiento - la relación inmediata del concepto con el objeto; la identidad es, por eso, la determinación
que el conocimiento reconoce como suya, y este conocimiento es sólo el aprehender lo que
es. El conocimiento sintético aspira a la comprensión de lo que es, es decir, a abarcar la multiplicidad de las determinaciones en su unidad. Es, por eso, la segunda premisa
de la conclusión del entendimiento, en la que resulta relacionado lo diferente como tal. Su
fin, por tanto, es la necesidad en general» (288) [260-261].
A propósito del proceder de algunas ciencias (por ejemplo, la física) de tomar para la «explicación»
diferentes «fuerzas», etc., y ajustar (estirar), adaptar los hechos, etc., Hegel hace la
siguiente inteligente observación:
«La llamada explicación y demostración de lo concreto introducido en
los teoremas resulta ser en parte una tautología, en parte una tergiversación de la verdadera situación de las cosas; en parte también,
esta tergiversación servía para encubrir el engaño del conocimiento,
que seleccionaba unilateralmente las experiencias, gracias a lo cual
sólo podía obtener sus simples definiciones y principios; y la objeción, extraída de la experiencia, la elimina comprendiendo
e interpretando la experiencia no en su totalidad concreta, sino
como ejemplo, y además desde el lado favorable a las hipótesis y teorías. En esta subordinación de la experiencia concreta a las determinaciones presupuestas, el fundamento de la teoría se oscurece y se muestra sólo desde el lado
que confirma la teoría» (315-316) [285-286].
La vieja metafísica (por ejemplo, la de Wolf: un ridículo envanecimiento con trivialidades, etc. 96 ) fue derribada- por Kant y Jacobi.
Kant mostró que las «demostraciones rigurosas» conducen a antinomias.
«pero sobre la naturaleza misma de esta demostración, que está ligada a
un contenido finito, él» (Kant) «no reflexionó;
mientras que una cosa debe caer junto con la otra» (317) [287].
El conocimiento sintético aún no es completo, pues «el concepto no llega a ser la unidad de sí consigo mismo en su objeto o en su realidad... Por eso la idea no alcanza aún en este conocimiento la verdad a causa de la inadecuación del objeto al concepto subjetivo. - Pero la esfera de la necesidad es la cima más alta del ser y de la reflexión; ella, por sí misma, transita a la li-
notablemente
justo y
profundo
cf. la economía política
burguesa
contra el subjetivismo y
la unilateralidad
es decir, ¿Kant
no comprendió la ley
universal
de la dialéctica
de lo «finito»?
bertad del concepto, la identidad interna transita a su manifestación, que es el concepto como concepto»...
... «La idea, en la medida en que el concepto es para sí ahora el concepto determinado por sí mismo, es la idea práctica, el actuar» (319) [288-289]. Y el siguiente § se titula «B: La idea del bien».
El conocimiento teórico debe dar el objeto en su necesidad, en sus relaciones multilaterales, en su movimiento contradictorio
an und für sich*. Pero el concepto humano capta, aprehende,
se apropia «definitivamente» de esta verdad objetiva del conocimiento sólo cuando el concepto se convierte en «ser para sí» en el sentido de la práctica. Es decir, la práctica del hombre y de la humanidad
es la verificación, el criterio de la objetividad del conocimiento. ¿Es este
el pensamiento de Hegel? A esto hay que volver.
¿Por qué de la práctica, de la acción, hay transición sólo al «bien», das Gute? ¡Esto es estrecho, unilateral! ¿Y lo útil?
Indudablemente, lo útil también entra. O, según Hegel, ¿esto es también das Gute?
Todo esto en el capítulo «La idea del conocimiento» (II capítulo) - en la transición a «la idea absoluta»
(III capítulo) - es decir, indiscutiblemente, la práctica está en Hegel como un eslabón, en el análisis del proceso del conocimiento y precisamente como la transición a la verdad objetiva («absoluta», según Hegel). Marx, por consiguiente, se alinea directamente con Hegel, introduciendo el criterio de la práctica en la teoría del conocimiento: ver las tesis sobre Feuerbach 97.
Hegel
sobre la práctica
y la objetividad del conocimiento
* - en sí y para sí. Ed.
La práctica en la teoría
del conocimiento:
(320) [289] «Como subjetivo, él» (der Begriff) «tiene de nuevo la presuposición de un ser-otro que es en sí; él es el afán de realizarse, el fin, que
quiere darse por sí mismo
objetividad en el mundo objetivo y ejecutarse. En la idea teórica
el concepto subjetivo, como universal, carente de
determinaciones de por sí, se contrapone
al mundo objetivo, del que toma un contenido determinado y su plenitud. En la idea práctica, en cambio,
este concepto, como real, se contrapone a lo real; pero la certeza de
sí, que corresponde al sujeto en su
ser-determinado en-y-para-sí, es una certeza de
su realidad y de la irrealidad del mundo...».
......
Alias*:
La conciencia del hombre no sólo refleja el mundo objetivo, sino que también lo crea.
El concepto (= el hombre), como subjetivo, presupone
de nuevo un ser-otro que es en-sí (= la na-
turaleza independiente del hombre). Este concepto (=
el hombre) es el afán de realizarse, de
darse a través de sí mismo objetividad en el mundo objetivo y realizarse (ejecutarse).
En la idea teórica (en la esfera de la teoría) el concepto subjetivo (¿el conocimiento?), como universal y de por sí
carente de determinidad, se contrapone
al mundo objetivo, del cual extrae un contenido determinado y su plenitud.
En la idea práctica (en la esfera de la práctica) este
concepto, como real (¿actuante?), se contrapone a lo real. La certeza de sí,
que el sujeto tiene aquí de repente, en lugar del «concepto»,
en su ser en-sí y para-sí,
como sujeto determinado, es la certeza de
su realidad y de la irrealidad del mundo.
* - O dicho de otro modo. Ed.
es decir, que el mundo no satisface al hombre, y el hombre decide cambiarlo con su acción.
... «Esta determinidad, contenida en el concepto,
igual a él y que encierra en sí la
exigencia de la realidad exterior singular, es
el bien. Él se presenta con la dignidad
de algo absoluto, puesto que es la
totalidad del concepto dentro de sí, lo objetivo, al que al mismo tiempo le es
propia la forma de la unidad libre y de la subjetividad. Esta idea es más alta que la idea del conocimiento antes considerado,
pues la primera tiene la dignidad no sólo de lo universal, sino también de lo simplemente real»... (320-321)
[290].
Lo esencial:
«El bien» es «la exigencia de la realidad
exterior», es decir, bajo «bien» se
entiende la práctica del hombre = exigencia (1) y realidad exterior (2).
La práctica es más alta que el conocimiento
(teórico), pues ella tiene no sólo la dignidad de la universalidad, sino también la de la realidad inmediata.
... «La actividad del fin no está dirigida,
por eso, a sí misma para acoger
en su interior y asimilarse una determinación dada, sino que está más bien
dirigida a poner
su propia determinación y a darse realidad en la forma
de la realidad exterior mediante
la superación de las determinaciones del mundo
exterior»... (321) [290]...
...
«La actividad del fin no está dirigida a
sí misma...
sino a que, por medio de la supresión de determinadas (lados, rasgos, fenómenos) del mundo exterior, darse realidad en la forma de la realidad exterior»...
...«El bien realizado es bien en virtud de que él ya es en el fin subjetivo, en su idea; la realización le da una existencia exterior»... (322) [291].
«Por parte del mundo objetivo que le está presupuesto, en cuya presuposición
consiste la subjetividad y finitud del bien y que, como algo otro, sigue su propio
camino, la realización misma del bien está expuesta a obstáculos e incluso tropieza con la imposibilidad» ...+ (322-323) [292].
«El mundo objetivo» «sigue su propio camino», y la práctica del hombre, teniendo ante sí este mundo objetivo, encuentra «dificultades en la realización» del fin, incluso tropieza con la «imposibilidad»...
+ ... «El bien, por tanto, sigue siendo un deber-ser; él es en sí
y para sí, pero el ser, como la última inmediatez abstracta, permanece, en contraposición al bien, determinado también como un no-ser»... + +
El bien, lo bueno, las buenas aspiraciones permanecen como DEBER-SER SUBJETIVO...
+ + ...«La idea del bien realizado es, ciertamente, un postulado absoluto, pero no más que un postulado, es decir, lo absoluto,
lastrado con la determinidad de la subjetividad. Aquí hay aún dos
mundos contrapuestos, el reino de la subjetividad en
los espacios puros del pensamiento transparente y el reino de la objetividad en el elemento de una realidad exterior múltiple, que es el reino no abierto de las tinieblas. El desarrollo
completo de la contradicción no resuelta, formada por el indicado
fin absoluto, al que inconteniblemente se contrapone la
Dos mundos:
subjetivo y objetivo
barrera de esta realidad, ha sido considerado más de cerca en la «Fenomenología del espíritu», pág. 453 y sig.»... (323) [292].
Burla de los puros «espacios del pensamiento transparente» en el reino de
la subjetividad, al que se contrapone la «tiniebla» de la realidad «objetiva», «diversa».
... «En esta última» (= der theoretischen Idee en diferencia de der praktischen Idee*)...
«el conocimiento se sabe a sí mismo sólo como percepción, como la identidad, de por sí indeterminada, del concepto consigo mismo; la plenitud, es decir, la objetividad determinada en sí y para sí, es para la idea teórica algo dado, y lo verdaderamente existente se reconoce como la realidad existente, independientemente del poner subjetivo. Al contrario, para la idea práctica esta realidad, que al mismo
tiempo se le contrapone como un límite incontenible, tiene el valor de algo
en sí mismo nulo, que debe recibir su determinación verdadera y
su único valor a través de los fines del bien. La voluntad, por eso, se contrapone ella misma al logro de su fin porque la voluntad se separa del conocimiento y porque la realidad exterior no conserva para ella la forma de lo verdaderamente existente; por eso,
la idea del bien puede encontrar su complemento sólo en la idea de la verdad» (323-324) [292-
293].
El conocimiento... encuentra ante sí lo verdaderamente existente como la realidad existente, independientemente de
las opiniones subjetivas (Setzen**). (¡Esto es puro materialismo!) La voluntad del hombre, su práctica, impide ella misma el logro de su fin... por cuanto se separa del conocimiento y
NB
Nota
bene
* - la idea teórica a diferencia de la idea práctica. Ed.
** - poner. Ed.
no reconoce la realidad exterior como lo verdaderamente existente (como la verdad
objetiva). Es necesaria la unión del conocimiento y la práctica.
Y en seguida a continuación de esto:
... «Pero esta transición la realiza ella a través de sí misma» (la transición de la idea de la verdad en
la idea del bien, de la teoría a la práctica y vice versa*). «En la conclusión del actuar, la primera
premisa es la relación inmediata del fin bueno con aquella realidad, de la cual este fin se apodera y a la que en la segunda premisa dirige
contra la realidad exterior, como medio exterior» (324) [293].
«La conclusión del actuar»... Para Hegel, el actuar, la práctica, es una «c o n c l u s i ó n» lógica, una figura de la lógica. ¡Y esto es verdad! Por supuesto, no en el
sentido de que la figura lógica tenga como su ser-otro la práctica del hombre (= idealismo absoluto), sino vice versa: la práctica del hombre, repitiéndose miles de millones de veces,
se fija en la conciencia del hombre mediante figuras de la lógica. Estas figuras tienen la solidez de un prejuicio, un carácter axiomático, precisamente (y sólo) en virtud de esta
repetición de miles de millones de veces.
1ª premisa: el fin bueno (fin subjetivo) versus la realidad
(«realidad exterior»)
2ª premisa: el medio exterior (instrumento), (objetivo)
3ª premisa, es decir, conclusión: la coincidencia de lo subjetivo y lo objetivo, la verificación de las ideas subjetivas, el criterio de la verdad objetiva.
... «La realización del bien, a pesar de la realidad que se le contrapone, que es otra con respecto a él, es aquella
NB
NB
* - al revés. Ed.
mediación que es esencialmente necesaria para la relación inmediata y la realización real del bien»...
... «Pero si el fin del bien no fuera, a pesar de esto» (de la actividad) «realizado, esto sería un retorno del concepto al punto de vista que el concepto
tenía antes de su actividad, - al punto de vista desde el cual la realidad está determinada como nula y sin embargo está presupuesta como real; este retorno se convierte en un progreso en el mal infinito y tiene su fundamento únicamente en
que, al superarse aquella realidad abstracta, esta superación se olvida inmediatamente también, o se olvida que esta realidad, por el contrario, ya había sido
presupuesta como en sí misma nula, como realidad no objetiva»
(325) [294].
El no cumplimiento de los fines (de la actividad humana) tiene su causa (Grund) en que la realidad se toma como inexistente (nichtig),
en que no se reconoce su (de la realidad) realidad objetiva.
«En la medida en que, a través de la actividad del concepto objetivo, la realidad exterior
es modificada y su determinación es, con ello, superada, precisamente por esto se le priva
del carácter de realidad meramente aparente, de determinabilidad exterior y de nulidad, y ella, con ello, es puesta como ente en sí y para sí»... +
La actividad del hombre, que se ha formado una imagen objetiva del
mundo, modifica la realidad exterior, suprime su determinidad (= cambia uno u otro de sus lados, cualidades) y de este modo le quita los rasgos de apariencia, exterioridad y nulidad,
la hace ente en-sí y para-sí (= objetivamente verdadera).
NB
NB
NB
+ ... «Con esto en general se supera la mencionada presuposición, a saber, la determinación del bien como un fin sólo subjetivo y limitado por su contenido, la necesidad de tener que realizarlo sin embargo a través de la actividad subjetiva y esta actividad misma.
En el resultado, la mediación se supera a sí misma; el resultado es una inmediatez que no es la restauración
de la presuposición, sino, al contrario, su estar superada. Con ello, la idea del concepto determinado en sí y para sí está puesta ya no sólo en el sujeto actuante, sino también
como una realidad inmediata, y, al revés, esta última, tal como ella es en el conocimiento, está puesta de modo que ella es la objetividad verdaderamente existente»
(326) [295].
El resultado de la acción es la verificación del conocimiento subjetivo y el criterio de LA OBJETIVIDAD VERDADERAMENTE EXISTENTE.
... «En este resultado, el conocimiento está, por tanto, restablecido y unido a la idea práctica, la realidad previamente encontrada está determinada al mismo tiempo como
el fin absoluto ejecutado; pero no como en el conocimiento indagador, sólo como
mundo objetivo, desprovisto de la subjetividad del concepto, sino como aquel mundo objetivo, cuyo fundamento interno y real existencia es el concepto. Esta es - la idea absoluta» (327) [295]. ((Fin del capítulo II. Transición al capítulo III:
«La idea absoluta».))
III capítulo: «La idea absoluta».
... «La idea absoluta es, como se ha mostrado, la identidad de la idea teórica y la idea práctica, cada una de las cuales, para sí, es aún unilateral»... (327) [296].
La unidad de la idea teórica (del conocimiento) y de la práctica - esto es NB - y esta
unidad precisamente en la teoría del conocimiento, pues en la suma se obtiene la «idea absoluta» (y la idea = «das objektive Wahre»*) tomo V, 236 [VI, 214].
* - «lo objetivamente verdadero». Ed.
Queda- por considerar ahora ya no el Inhalt*, sino... «la universalidad de su forma, -
es decir, el método» (329) [298].
«En el conocimiento indagador, el método es también una herramienta, un medio que se sitúa en el lado subjetivo, a través del cual se relaciona con el objeto... Por el contrario, en
el conocimiento verdadero, el método no es sólo un conjunto de determinaciones conocidas, sino el
ser en sí y para sí determinado del concepto, que sólo por eso es el término medio» (el miembro medio en la figura lógica de la conclusión), «porque él tiene también el significado de lo objetivo»... (331) [299-300].
... «Al contrario, el método absoluto» (es decir, el método del conocimiento de la verdad objetiva)
«se manifiesta no como reflexión externa, sino que toma lo determinado del
objeto mismo, ya que este método mismo es su principio inmanente y su alma. - Esto
es lo que Platón exigía del conocimiento, - considerar las cosas en sí mismas,
en parte en su universalidad, en parte no desviarse de ellas hacia un lado y no agarrarse a circunstancias accesorias, ejemplos y comparaciones, sino tener únicamente estas cosas ante sí y llevar a la conciencia lo que en ellas es inmanente»... (335-
336) [303].
Este método «del «conocimiento absoluto» es analítico, ...«pero él es también sintético»»... (336) [303-304].
«Dieses so sehr synthetische als analytische Moment des Urteils,
wodurch das anfangliche Allgemeine aus ihm selbst als das Andere
seiner sich bestimmt, ist das dialektische zu nennen»... (336) [304]
(+ ver la página siguiente)**.
«Este momento, tan sintético como analítico del juicio, en virtud del cual (momento) lo universal inicial el concepto universal se determina desde sí mismo
como lo otro con respecto a sí, debe ser llamado el dialéctico».
¡Una definición nada clara!
Una de las definiciones de la dialéctica
* - el contenido. Ed.
** En el manuscrito, desde el paréntesis comienza una flecha que apunta al párrafo «La dialéctica es...», situado en la siguiente hoja del manuscrito (ver el presente tomo, pág. 204). Ed.
1) Determinación del concepto desde sí mismo la cosa misma en sus relaciones y en su desarrollo debe ser considerada ;
2) la contradictoriedad en la cosa misma (das Andere seiner*), las fuerzas y tendencias contradictorias en todo fenómeno;
3) la unión del análisis y la síntesis.
Tales son los elementos de la dialéctica, al parecer.
Quizá se puedan presentar de modo más detallado estos elementos así:
1) la objetividad de la consideración (no ejemplos, no digresiones, sino la cosa en sí misma).
.
2) todo el conjunto de las múltiples y diversas relaciones de esta cosa con
las demás.
3) el desarrollo de esta cosa (respective** del fenómeno), su propio
movimiento, su propia vida.
4) las tendencias (y lados) internamente contradictorias en
esta cosa.
5) la cosa (el fenómeno, etc.) como suma
y unidad de los opuestos.
6) la lucha, respective el despliegue de estos opuestos,
de las aspiraciones contradictorias, etc.
7) unión del análisis y la síntesis, - descomposición de las partes separadas y
el conjunto, la sumación de estas partes juntas.
Elementos
de la
dialéc-
t i c a
* - Lo otro de sí. Ed.
** - respectivamente. Ed.
. 8) las relaciones de cada cosa (fenómeno, etc.) no sólo son múltiples y diversas, sino universales, universales. Cada cosa (fenómeno,
proceso, etc.) está conectada con cada una.
9) no sólo la unidad de los opuestos, sino las transiciones
de cada determinación, cualidad, rasgo, lado, propiedad
a cada otra [¿a su opuesto?].
10) el proceso infinito del descubrimiento de nuevos lados, relaciones,
etc.
11) el proceso infinito de profundización del conocimiento de la cosa, de los
fenómenos, procesos, etc., por el hombre, desde los fenómenos a la esencia y desde una esencia
menos profunda a una más profunda.
12) de la coexistencia a la causalidad y de una forma de conexión y de
interdependencia a otra, más profunda, más general.
13) la repetición en la etapa superior de ciertos rasgos, propiedades, etc., de
la inferior y
14) el retorno aparente a lo viejo
15) la lucha del contenido con la forma y al revés. El despojamiento de la forma, la
transformación del contenido.
16) la transición de la cantidad en cualidad y vice versa. ((1 5 y 1 6 son
ejemplos de la 9ª))
En resumen, la dialéctica puede ser definida como la doctrina de la unidad de los opuestos. Con esto queda captado el núcleo de la dialéctica, pero esto requiere aclaraciones y desarrollo.
la negación
de la negación
+ (continuación. Ver la página anterior*)
... «La dialéctica es una de aquellas ciencias antiguas que
más ha sido ignorada en la metafísica aquí evidentemente = teoría del conocimiento y lógica de los nuevos filósofos, y luego en general en la
filosofía popular, tanto de la época antigua como de la moderna»... Sobre Platón- dice Diógenes Laercio que Platón fue el
iniciador de la dialéctica, la 3ª ciencia filosófica (como Tales
- de la filosofía de la naturaleza, Sócrates - de la filosofía moral) 98, pero-
sobre este mérito de Platón reflexionan poco aquellos que especialmente claman por ella...
... «La dialéctica ha sido considerada a menudo como un cierto arte, como si se fundara en un cierto talento
subjetivo y no perteneciera a la objetividad del concepto»...
(336-337) [304]. Mérito importante de Kant el reintroducir la dialéctica, reconocerla como «necesaria» (propiedad) «de la razón» (337)
[304], pero el resultado (de la aplicación de la dialéctica) debe ser «inverso» (al kantismo) ver abajo.
Sigue después un esbozo muy interesante, claro, importante de la dialéctica:
... «Aparte de que la dialéctica suele representarse
como algo contingente, ella tiene ordinariamente aquella forma más detallada de que a propósito de algún objeto, por ejemplo el mundo, el movimiento, el punto, etc., se indica que le es inherente
alguna determinación, por ejemplo, en el orden de los objetos
Platón y la dialéctica
La objetividad de la dialéctica...
* Ver el presente tomo, pág. 201. Ed.
Página del manuscrito de V. I. Lenin
«Conspectus del libro de Hegel «La Ciencia
de la Lógica»». - Septiembre - diciembre de 1914 г.
mencionados, la finitud en el espacio o en el tiempo, el estar en este lugar, la negación absoluta del espacio; pero que,
además, con la misma necesidad es también necesaria la determinación opuesta, por ejemplo la infinitud en el espacio y en el tiempo, el no estar en
este lugar, la relación con el espacio y, por tanto, la espacialidad. La más antigua escuela eleática aplicó su dialéctica preferentemente contra el movimiento, Platón a menudo
contra las representaciones y conceptos de su tiempo, especialmente contra los sofistas, pero también contra las categorías puras y las determinaciones
de la reflexión; el escepticismo desarrollado posteriormente la extendió
no sólo a los llamados hechos inmediatos de la conciencia y a las
máximas de la vida cotidiana, sino también a todos los conceptos científicos. Y la consecuencia que se extrae de tal dialéctica es, en general, la contradictoriedad y la nulidad de las afirmaciones reconocidas. Pero tal resultado puede tener un doble sentido: o bien aquel sentido objetivo
de que el objeto mismo, que de este modo se contradice a sí mismo, se supera y se aniquila a sí mismo (tal es, por ejemplo, la conclusión
de los eleatas, según la cual se negaba la verdad del mundo, del movimiento,
del punto); o bien aquel sentido subjetivo, según el cual lo insatisfactorio es el conocimiento. O bien esta última conclusión se entiende de modo que- esta dialéctica misma produce un truco que crea una tal falsa apariencia. Tal es la opinión corriente
del llamado sano sentido común, que se atiene a la evidencia sensible y a las habituales
de la historia
de la dialéctica
el papel del escepticismo en la historia de la dialéctica
la dialéctica
es comprendida
como
un truco
representaciones y afirmaciones»... (337-338) [304-305].
Por ejemplo, Diógenes-el-perro 99 demuestra el movimiento con su caminar,
«refutación vulgar», dice Hegel.
... «O bien la conclusión sobre la nulidad subjetiva de la dialéctica no concierne a ella misma, sino más bien a aquel conocimiento contra el cual está dirigida, a saber, en el espíritu del escepticismo, y también en el sentido de la filosofía kantiana, contra el conocimiento en general».
... «El principal prejuicio consiste aquí en que la dialéctica tiene sólo un resultado negativo» (338) [306].
Dicho sea de paso- mérito de Kant el haber llamado la atención sobre la dialéctica y sobre la consideración de «las determinaciones del pensamiento en sí y para sí» (339) [306].
«El objeto, tal como es sin el pensamiento y sin el concepto, es una representación o incluso sólo un nombre; sólo en las determinaciones del pensamiento y del concepto es él lo que es»...
... «Por tanto, no se puede considerar culpa de algún objeto
o del conocimiento, si ellos por su carácter o en virtud de alguna conexión externa se muestran como dialécticos»...
... «Así, todas las oposiciones, reconocidas como algo firme, por ejemplo lo finito y lo infinito, lo singular y lo universal, son
contradicciones no a través de alguna conexión externa, sino, al con-
¡Esto es correcto!
representación y pensamiento,
el desarrollo de ambos,
nil aliud*
kantismo
= (también)
escepticismo
El objeto
se muestra
como dialéctico
Los conceptos no
son inmóviles, sino
que - por sí mismos, por su
* - nada más. Ed.
trario, como muestra la consideración de su naturaleza, son por sí mismos una cierta transición»... (339) [307].
«Este es aquel punto de vista mismo, antes indicado, según el cual un primer universal, considerado por sí mismo, resulta ser lo otro con respecto a sí mismo»...
... «pero esto otro no es esencialmente lo negativo vacío,
no es la nada, reconocida como resultado habitual de la dialéctica,
sino lo otro del primero, lo negativo de lo inmediato; él, por consiguiente, está determinado como lo mediado, contiene en general dentro de sí la determinación del primero. De ese modo, lo primero,
por esencia, también es guardado y conservado en lo otro. -
Retener lo positivo en su negativo, el contenido
de la presuposición - en su resultado, he aquí lo más importante en
el conocimiento racional; al mismo tiempo, basta la más simple reflexión para convencerse de la absoluta verdad y necesidad de esta exigencia, y en cuanto a los ejemplos para demostrarlo, toda la lógica consiste en ellos»
(340) [307-308].
No la negación desnuda, no la negación vana, no la negación escéptica, la vacilación, la duda, es lo característico y esencial en la dialéctica, - que, indudablemente,
contiene en sí el elemento de la negación, y además como su elemento más importante, -
no, sino la negación como momento de ligazón, como momento del desarrollo, con retención de lo positivo, es decir, sin vacilaciones, sin eclecticismo.
naturaleza =
transición
El primer concepto
universal (y =
el primer concepto dado, cualquier concepto universal)
Esto es muy
importante para
la comprensión
de la dialéctica
La dialéctica en general consiste en la negación de la primera proposición, en su sustitución por la segunda
(en la transición de la primera a la segunda, en la indicación de la conexión de la primera con la segunda, etc.). La segunda puede ser hecha predicado de la primera -
- «por ejemplo, lo finito es infinito, lo uno es múltiple, lo singular es universal»... (341) [308].
... «Dado que lo primero, o lo inmediato, es el concepto en sí, y por
ello resulta ser negativo sólo en sí, el momento dialéctico
del mismo consiste en que la diferencia que en él
está contenida en sí es puesta dentro de él. Al contrario, lo segundo mismo
es algo determinado, la diferencia o la relación; su momento dialéctico consiste, por tanto, en poner la unidad
contenida en él»... - (341-342) [309].
(Con respecto a las simples y primeras, «primeras» afirmaciones positivas, proposiciones, etc., el «momento dialéctico», es decir, la consideración científica,
requiere la indicación de la diferencia, la conexión, la transición. Sin eso, la simple afirmación positiva es incompleta, sin vida, muerta. Con respecto a la «2ª» proposición, la negativa,
el «momento dialéctico» requiere la indicación de la «unidad», es decir, la conexión
de lo negativo con lo positivo, el hallazgo de esto positivo en lo negativo. De la afirmación a la negación - de la negación a la «unidad» con lo afirmado, -
sin esto, la dialéctica se convertirá en negación desnuda, juego o escepsis.)
... - «Si por consiguiente lo negativo, lo determinado, la relación, el juicio y
todas las determinaciones comprendidas por este segundo momento no se presentan ya
de por sí como contradicción y como dialécticos, esto depende simplemente de una falta
de pensamiento que no reúne en uno sus pensamientos. Pues el material - determinaciones opuestas en una sola relación - ya está puesto y presente para el pensamiento. Pero el pensamiento formal erige en ley para sí la identidad,
«en sí» =
en potencia, aún no
desarrollado,
aún no desplegado
derriba el contenido contradictorio que tiene ante sí en la esfera
de la representación, en el espacio y el tiempo, en los que lo contradictorio se mantiene uno fuera del otro en la coexistencia y la sucesión y de este
modo aparece ante la conciencia sin contacto recíproco» (342)
[309].
«Aparece ante la conciencia sin contacto recíproco» (el objeto)
- he aquí la esencia de la antidialéctica. Sólo aquí Hegel asomó, por así decirlo, las orejas de burro del idealismo, - al referir el tiempo y el espacio (en conexión con la representación) a algo inferior frente al pensamiento. Por lo demás, en cierto sentido
la representación es, desde luego, inferior. La esencia está en que el pensamiento debe abarcar toda la «representación» en su movimiento, y para eso el pensamiento debe
ser dialéctico. ¿Está la representación más cerca de la realidad que el pensamiento? Sí y no. La representación no puede aprehender el movimiento en su c o n j u n t o,
por ejemplo, no aprehende el movimiento con la velocidad de 300 000 km. en 1 segundo 100,
mientras que el pensamiento lo aprehende y debe aprehenderlo. El pensamiento, tomado de la representación, también refleja la realidad; el tiempo es la forma de existencia de la realidad objetiva. Aquí, en el concepto del tiempo (y no en la relación de la representación al pensamiento) está el idealismo de Hegel.
... «Él* se forma para sí el principio fundamental de que la contradicción es impensable; en realidad, sin embargo, el pensamiento de la contradicción es el momento esencial del concepto. El pensamiento formal de hecho también piensa la contradicción, pero
inmediatamente cierra los ojos ante ella y en la mencionada afirmación» (en la sentencia de que la contradicción no es pensable) «pasa de ella meramente a la negación abstracta».
«Esta negatividad apenas considerada constituye el punto de viraje en el movimiento del concepto. Ella es el punto simple de la relación negativa consigo misma, la fuen-
NB
* El pensamiento formal. Ed.
te interna de toda actividad, viviente y espiritual automovimiento, el alma dialéctica, que todo lo verdadero tiene en sí mismo y a través de la cual ello sólo es la verdad; pues exclusivamente sobre esta subjetividad se basa la superación de la oposición entre el concepto y la realidad y aquella unidad,
que es la verdad. - Lo segundo negativo, lo negativo de lo negativo, a lo que hemos llegado, es la mencionada superación de la contradicción, pero esta superación, tan poco como la contradicción, es una acción de alguna reflexión externa; ella es el momento más recóndito, más objetivo de la vida y del espíritu, gracias al cual tiene ser un sujeto, una persona, libre» (342-343) [309-310].
Aquí es importante: 1) la caracterización de la dialéctica: automovimiento, fuente de la actividad, movimiento de la vida y del espíritu; coincidencia de los conceptos del sujeto (el hombre) con la realidad; 2) el objetivismo en grado sumo («das objektivste
Moment»*).
Esta negación de la negación es el tercer miembro, dice Hegel (343) [310] - «si es que se quiere contar» - pero se lo puede reconocer también como cuarto (Quadruplicitat **) (344)
[311], contando dos negaciones: la «simple» (o «formal») y la «absoluta» (343 i. f.)
[310-311].
No me queda clara la diferencia, ¿no es igual lo absoluto a lo más concreto?
NB:
la «triplicidad» de la dialéctica es su lado externo superficial
«Aunque esta unidad, así como toda la forma del método - la triplicidad - es sólo el lado
exterior, completamente superficial, del modo de conocimiento» (344) [311]
la sal de la dialéctica, el criterio de la verdad, la unidad del concepto y la realidad
* - «el momento más objetivo». Ed.
** - cuatriplicidad. Ed.
- pero, dice, también es ya «el mérito infinito de la filosofía kantiana» el que, aunque sea
(aunque ohne Begriff*) se la haya indicado.
«El formalismo, ciertamente, también se ha apoderado de la triplicidad y se ha atenido a su esquema vacío; pero la superficialidad, el escándalo y la vacuidad
del moderno, filosóficamente llamado construir, consistente únicamente en subrepticiamente colocar por doquier esta
forma sin el concepto y la determinación inmanente, y
en usarla para establecer un orden exterior, han hecho de esta
forma algo aburrido y le han dado mala fama. Sin embargo, por la trivialidad de este uso ella no puede aún perder su
valor interior, y de todos modos hay que valorar altamente el que con
ello se haya encontrado, aunque sea una figura de lo racional todavía no comprendida en conceptos» (344-345) [311].
El resultado de la negación de la negación, este tercero no es... «un tercero en reposo, sino que es
esta unidad» (de los opuestos), «que es el movimiento y la actividad de mediarse consigo misma»... (345) [312].
El resultado de esta transformación dialéctica en «tercero», en síntesis, es una nueva premisa, afirmación, etc., que de nuevo se convierte en fuente de un análisis ulterior.
Pero en ella, en esta «tercera» etapa, ya ha entrado el «contenido» del conocimiento («el contenido del conocimiento como tal entra en el círculo de la consideración») - y el método se amplía en un sistema (346) [313].
El comienzo de todos los razonamientos, de todo análisis, - esta primera premisa, parece ahora ya no indeterminada, «imperfecta», surge la necesidad de demostrarla, «deducirla» (ableiten), se obtiene «lo que puede parecer la exigencia de un progreso infinito que va hacia atrás en la demostración y la deducción» (347) [313-314] - pero por otro lado, la nueva premisa empuja hacia adelante...
Hegel
fustiga cruelmente el formalismo, el aburrimiento, la vacuidad del juego en la dialéctica
* - sin concepto. Ed.
... «El conocimiento se mueve de contenido a contenido. Ante todo, este movimiento progresivo se caracteriza porque comienza con determinidades simples y las que siguen se vuelven cada vez más ricas y concretas. Pues el resultado contiene en sí su comienzo, y el movimiento de éste lo ha enriquecido con alguna nueva determinidad. Lo universal constituye la base; por eso, el movimiento progresivo no debe tomarse como un flujo de algún otro a algún otro.
El concepto en el método absoluto se conserva en su ser-otro, lo universal - en su particularización, en el juicio y la realidad; en cada etapa de ulterior determinación, lo universal eleva toda la masa de su contenido precedente y no sólo no pierde nada a consecuencia de su movimiento progresivo dialéctico y no deja nada tras de sí, sino que lleva consigo todo lo adquirido, y se enriquece y se condensa dentro de sí»... (349) [315].
Este fragmento resume de manera nada mala lo que es la dialéctica.
Pero la ampliación requiere también una profundización («In-sich-gehen»*). «y la mayor ampliación es igualmente una más alta intensidad».
«Lo más rico es por eso lo más concreto y lo más subjetivo, y aquello que se retira a la profundidad más simple es lo más poderoso y lo que más prevalece» (349) [316].
«Precisamente de este modo ocurre que cada paso adelante en el movimiento progresivo, cada ulterior determinación, al alejarse del comienzo indeterminado, representa también una aproximación de retorno a este último, y, por tanto, aquello que primeramente podía parecer diferente, - la fundamentación del comienzo que va hacia atrás y su ulterior determinación que va hacia adelante - coinciden en uno y son lo mismo» (350) [316].
Esto es N B:
Lo más rico
es lo más concreto
y lo más subjetivo
* - «Entrar en sí». Ed.
Este comienzo indeterminado no se puede deprezieren*:
... «no hay necesidad de disculparse por el hecho de que él» (el comienzo)
«pueda ser tomado acaso sólo de manera provisoria e hipotética.
Lo que se podría objetar contra él, - por ejemplo, que el conocimiento humano es limitado y que, antes de ponerse a la obra, se requiere examinar críticamente la herramienta del conocimiento, - son también presupuestos que, como determinaciones concretas, traen consigo la exigencia de su mediación y fundamentación. Dado que ellos, con ello, formalmente no tienen ninguna ventaja sobre el comenzar con el objeto, contra lo cual ellos protestan, y más bien, en vista de su contenido más concreto, necesitan ser deducidos, hay que considerar, por el contrario, como pretensiones vacías el que se les deba tomar en consideración más que a cualquier otra cosa. Su contenido es no verdadero, en cuanto convierten en algo irrevocable y absoluto aquello que ha sido conocido como finito y no verdadero, a saber, un conocimiento limitado, determinado como forma y herramienta con respecto a su contenido; este conocimiento no verdadero es él mismo también la forma, la fundamentación que va hacia atrás. Y el método de la verdad también reconoce el comienzo como algo imperfecto, puesto que es comienzo, pero al mismo tiempo sabe este imperfecto en general como algo necesario, pues la verdad no es otra cosa que el llegar a sí misma a través de la negatividad de la inmediatez»... (350-351) [316-317].
NB:
Hegel contra
Kant
contra
Kant
(correcto)
* - devaluar. Ed.
... «A consecuencia de la naturaleza del método indicada arriba, la ciencia se presenta como un círculo cerrado en sí, en cuyo comienzo, el fundamento simple, se entrelaza por la mediación el fin;
además, este círculo es un círculo de círculos... Los eslabones de esta cadena son las ciencias singulares»... (351) [318].
«El método es el concepto puro, que se relaciona sólo consigo mismo; él es por tanto la simple relación consigo mismo, que es el ser. Pero él es ahora también el ser pleno, el concepto que se concibe a sí mismo, el ser como totalidad concreta e igualmente absolutamente intensiva»...
... «En segundo lugar, esta idea» ((die Idee des absoluten Erkennens**))
«es todavía la idea lógica, está encerrada en el pensamiento puro, es todavía la ciencia sólo del concepto divino. Su desarrollo sistemático, ciertamente, es él mismo una realización, pero contenida dentro de esta misma esfera. Puesto que la idea pura del conocimiento está con ello encerrada en la subjetividad, ella es el afán de superar esta última, y la verdad pura, como último resultado, se convierte también en el comienzo de alguna otra esfera y ciencia. Esta transición se requiere aquí sólo esbozarla.
A saber, en la medida en que la idea se pone a sí misma como la unidad absoluta del concepto puro y su realidad, y por tanto se recoge en la inmediatez del ser, es como totalidad en esta forma - es la naturaleza» (352-353) [318-319].
NB:
conexión del método dialéctico con
el «erfulltes
Sein»*, con el ser pleno de contenido y concreto
La ciencia
es un
círculo
de círculos
Transición de
la idea a
la naturaleza...
* - «ser pleno». Ed.
** - la idea del conocimiento absoluto. Ed.
Esta frase en la última página, la 353 [319], de la Lógica es archí-notable. Transición de la idea lógica a la naturaleza. A un paso del materialismo. Tenía razón Engels al decir que el sistema de Hegel es materialismo invertido 101. Esta no es la última frase de la Lógica, pero lo que sigue hasta el final de la página no es importante.
Final de la «Lógica». 17. XII. 1914.
Es notable que todo el capítulo sobre «la idea absoluta» casi no dice ni una palabrita sobre dios (apenas una vez se deslizó casualmente el «concepto» «divino»)*, y además - esto es NB - casi no contiene específicamente idealismo, sino que tiene como su objeto principal el método dialéctico. El balance y resumen, la última palabra y la esencia de la lógica de Hegel es el método dialéctico - esto es en extremo notable. Y otra cosa más: en esta misma obra, la más idealista de Hegel, hay el mínimo de idealismo, el máximo de materialismo. «Contradictorio», ¡pero es un hecho!
Tomo VI, pág. 399 [I, 332-333]:
Enciclopedia § 227 - excelente sobre el método
analítico («descomponer» el fenómeno «concreto dado» - «dar
NB:
En la pequeña Lógica (Enciclopedia § 244,
Zusatz*
pág. 414**
[344]***) la última frase
del libro es:
«diese seiende
Idee aber ist die
Natur»****
NB
* - adición. Ed.
** Hegel. Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. Ed.
*** Hegel. Obras, t. I, M.-L., 1929. Ed.
**** - «pero esta idea existente es la naturaleza». Ed.
la forma de abstracción» a sus lados singulares y
«herausheben»* «el género o la fuerza y la ley»), pág. 398 - y sobre su aplicación:
Esto no es en absoluto «cosa de nuestra arbitrariedad» (398) [332], si aplicar el método analítico o el sintético (como man pflegt zu
sprechen**) - esto depende «de la forma de los objetos mismos sujetos a conocimiento».
Locke y los empiristas se sitúan en el punto de vista del análisis. Y a menudo se dice que «el conocimiento no puede hacer más que eso» (399) [332].
«Pero de inmediato se hace claro que esto es una tergiversación de las cosas y que el conocimiento, queriendo tomar las cosas como ellas son,
cae con ello en contradicción consigo mismo». Por ejemplo, el químico «martert»*** un trozo de carne y descubre nitrógeno, carbono, etc. «Pero estas sustancias abstractas ya no son carne».
Puede haber muchas definiciones, pues hay muchos lados en los objetos:
«Cuanto más rico es el objeto a definir, es decir, cuantos más lados diversos ofrece para la consideración, tanto más diversas pueden ser las definiciones aducidas sobre su base» (400 [334] § 229) - por ejemplo, la definición de la vida, del Estado, etc.
Spinoza y Schelling dan en sus definiciones una masa de «especulativo» (evidentemente, Hegel usa aquí esta palabra en buen sentido), pero «en la forma de simple aseveración».
La filosofía, en cambio, debe demostrarlo y deducirlo todo, y no limitarse a definiciones.
NB:
«el género o la fuerza y la ley»
(¡género = ley!)
¡Muy cierto!
Cf. la observación
de Marx en «El Capital»
I,5.2 102
* - «destacar». Ed.
** - se suele decir. Ed.
*** - «martiriza». Ed.
La división (Einteilung) debe ser «natural, y no meramente artificial, es decir,
arbitraria» (401) [334].
Pág. 403-4 0 4 [336] - con saña contra el «construir» y el «juego» en las construcciones, mientras que el asunto está en el «concepto», en la «idea», en la «unidad del concepto y la objetividad»... (403) [336].
En la pequeña Enciclopedia, § 233, la sección b se titula D a s W o l l e n* (lo que en la gran
Lógica es «Die Idee des Guten»**).
La actividad es «contradicción» - el fin es real e irreal, posible e no... etc.
«Formalmente, la desaparición de esta contradicción consiste en que la actividad supera la subjetividad del fin, y gracias a ello también la objetividad, supera la oposición, en virtud de la cual ambas aparecían como finitas, no sólo la unilateralidad de esta subjetividad, sino la subjetividad en general» (406) [338].
El punto de vista de Kant y Fichte (especialmente en la filosofía moral) es el punto de vista del fin, del deber-ser subjetivo (407) [338-339] (fuera de conexión con lo objetivo)...
Hablando de la idea absoluta, Hegel se burla (§ 237, tomo VI, pág. 409 [340]) de
las «declamaciones» a propósito de ella, de que en ella todo se revela, y observa que
«la idea absoluta»... es... «lo universal», «pero esto universal no es simplemente la forma abstracta, a la que (¡sic!) todo contenido particular se contrapone como algo otro, sino que como la forma absoluta, a la que han retornado todas las determinaciones, toda la plenitud del contenido puesto por ella. A este respecto, la idea absoluta se puede comparar con el anciano, que pronuncia las mismas verdades religiosas que el niño, pero para quien ellas tienen el significado de toda su vida. El niño también comprende el contenido religioso, pero para él tiene significado sólo como algo fuera de lo cual queda todavía toda una vida y todo el mundo».
¡tres bien!
¡Excelente
comparación!
en lugar de la trivial
religión hay que
tomar toda clase
de verdades
abstractas
* - El Querer. Ed.
** - «La idea del bien». Ed.
...«El interés reside en todo el movimiento»... (§ 237, pág. 409
[341]).
«El contenido es el desarrollo vivo de la idea»... «Cada una de las etapas antes consideradas
es una imagen de lo absoluto, pero ante todo en un sentido limitado»... (410) [341].
§ 238, adición:
«El método de la filosofía es a la vez sintético y
analítico; pero de ningún modo en el sentido de que estos dos métodos del conocimiento finito estén uno al lado del otro o simplemente se alternen, sino
de tal modo que ambos están contenidos en el método filosófico en
forma superada, y él en cada uno de sus movimientos actúa simultáneamente de manera analítica y sintética. El pensamiento filosófico actúa analíticamente, en cuanto sólo acoge
su objeto - la idea, le deja actuar sin obstáculos y, por así decirlo, se limita a seguir su movimiento y desarrollo. En esa medida, el filosofar es completamente pasivo. Pero al mismo tiempo el pensamiento filosófico es sintético y se manifiesta como la actividad del concepto mismo.
El método filosófico exige además abstenerse de supuestos personales contingentes y de opiniones particulares, que constantemente intentan mostrarse»... (411) [342].
(§ 243, pág. 413 [344])... «El método, por tanto, no es una forma exterior, sino el alma y el concepto del contenido»...
(Fin de la Enciclopedia; ver arriba al margen la cita del final de la Lógica*.)
¡encantador!
¡tres bien
muy
bien!
(y figuradamente)
* Ver el presente tomo, pág. 215. A continuación, en el cuaderno siguen páginas en blanco; al final del cuaderno están escritas la nota «Sobre la literatura más reciente acerca de Hegel» y la nota sobre la reseña del libro de Perrin (ver el presente tomo, págs. 347-351). Ed.