¿Qué obrero no recuerda el ruido que armaron los liquidacionistas cuando, en un número especial del periódico, dimos a conocer a los lectores las últimas resoluciones de los marxistas letones y dijimos sobre ellas: los letones rindieron tributo al conciliacionismo, pero al mismo tiempo asestaron un golpe mortal al bloque liquidacionista de Agosto[28]?

Los liquidacionistas pusieron en juego todo lo que pudieron para refutar esta conclusión. Toda la habilidad escurridiza de Mártov, toda... la veracidad de Dan, toda la inteligencia y el brillante talento literario de Semkovski e Iónov, todo fue movilizado para este fin. A toda costa, los liquidacionistas querían «demostrar» que el congreso letón no condenaba en absoluto el liquidacionismo, no se pronunciaba contra el bloque de Agosto, etc., etc. En una palabra: yo no fui, el caballo no es mío.

Pero he aquí que han pasado solo 2 o 3 meses. En la revista de los propios liquidacionistas («Nasha Zariá» N.º 4) encontramos ahora un artículo del más «destacado» liquidacionista letón, el Sr. F. Veis, quien confirma plenamente la misma valoración fáctica de los acontecimientos que nosotros dimos.

El Sr. Veis es nuestro más acérrimo adversario. Colma con la más furiosa «crítica» a los «leninistas» rusos y a la mayoría letona. Pero tiene el valor de reconocer abiertamente su derrota, prometiendo seguir luchando por sus puntos de vista liquidacionistas. No se retuerce, no zigzaguea, no intenta, como Semkovski, convertir el blanco en negro y viceversa. Con un adversario así se puede discutir acremente, pero merece respeto por no recurrir a... los miserables métodos de los Semkovski. El Sr. Veis escribe:

— «En él (el congreso) predominó, ciertamente por una mayoría de solo uno, en algunas cuestiones dos votos, aquella corriente entre los marxistas letones que simpatiza con... el "círculo leninista".»

— «El IV congreso de los marxistas letones significa un intento de retorno a la vieja... ideología bolchevique.»

— «La resolución sobre la fracción (de la Duma) fue adoptada por unanimidad. Es una gran concesión por parte de la minoría del congreso (es decir, una concesión a los "leninistas").»

— «El círculo leninista podrá contar con el apoyo oficial de los letones», etc.

El autor advierte que «la minoría logró estropear un poco el triunfo leninista», califica (¡con razón!) de «curiosas» las concesiones que la mayoría hizo a los conciliadores.

Pero reconoce clara e inequívocamente el hecho: el congreso se situó sobre el terreno de la «lucha contra el liquidacionismo», el congreso en lo principal siguió a los pravdistas.

Se repite la vieja historia. Los liquidacionistas arman ruido por 2 o 3 meses y luego ellos mismos se ven obligados a reconocer que los hechos los exponíamos correctamente precisamente nosotros.

Hasta dónde llegan a veces los liquidacionistas en su afán de «explicar» las decisiones del partido que les son desagradables, se desprende de lo siguiente. Como es sabido, en diciembre de 1908, la conferencia de los marxistas de toda Rusia rechazó la unificación con el partido de Yagiello (PPS). Se hizo de la forma más tajante: en forma de paso a los asuntos del orden del día, soslayando la propia propuesta de unificación con el partido no socialdemócrata del diputado Yagiello. Los letones en su congreso de 1914 confirmaron todas las resoluciones de 1908 y con ello dijeron que condenaban la admisión en la fracción socialdemócrata del no socialdemócrata Yagiello. Esta resolución es particularmente desagradable para los liquidacionistas.

¿Y qué ocurre? En el periódico de los liquidacionistas judíos «Tseit»[Zeit] «aclaran» esta resolución del siguiente modo:

— «¿Qué significa el paso a los asuntos del orden del día? Significa que la asamblea no quiere someter a votación la propuesta, no quiere ni rechazarla ni aceptarla. Entonces se pasa a otra cuestión. La asamblea de 1908 simplemente dejó abierta (!!) la cuestión de la unificación con la corriente de Yagiello» («Tseit» N.º 17).

¿Acaso semejante «explicación» de las resoluciones del partido no es el colmo del descaro?

Cuando la propuesta de los liquidacionistas sobre la unificación con la corriente de Yagiello fue rechazada, F. Dan en su informe oficial impreso en aquel entonces, en 1908, escribía:

— «A propuesta de la delegación polaca (de los socialdemócratas polacos), la conferencia no quiso ni siquiera discutir nuestra resolución, sino que pasó sobre ella a los asuntos del orden del día. En este pequeño hecho, la intolerencia de círculo y los hábitos de pensamiento circulistas alcanzaron, al parecer, su punto más alto» (Informe de F. Dan, pág. 45).

F. Dan injuriaba precisamente porque sabía: el paso a los asuntos del orden del día es la negativa más tajante a la unificación con el partido no socialdemócrata de Yagiello. ¡Y ahora nos «explican» esta misma negativa tan tajante en el sentido de que la cuestión «se dejó abierta» y que cada cual es libre de resolverla a su manera! Hasta ahí no más se puede llegar en la burla contra las resoluciones marxistas.

Por más que se retuerzan los liquidacionistas, la vida se impone. La vida está a favor de la línea marxista. Los acontecimientos en la socialdemocracia letona lo confirman de manera tan patente como todo el curso del movimiento obrero en toda Rusia.

«Rabochi» N.º 7, 9 de junio de 1914.

Se publica según el texto del periódico «Rabochi»