En cuanto los señores izquierdo-narodniks pasan de las frases vacías y generales sobre el «campesinado trabajador», frases que a todos tienen hastiados y que demuestran el desconocimiento tanto del *Manifiesto Comunista* como de *El Capital*, a los datos precisos, al instante se pone al descubierto el embellecimiento izquierdo-narodnik de la burguesía.

El carácter burgués de toda la teoría sobre el «campesinado trabajador» se encubre con frases y exclamaciones, y se desenmascara con los hechos y el estudio de la teoría de Marx.

He aquí que en el n.º 14 de *Stóikaya Mysl*{30}, un tal señor Batrak, que escribe en lenguaje puramente intelectualoide, discurre sobre «el socialismo y el campesinado».

«Crecen las haciendas trabajadoras», declara el señor Batrak y aporta estadísticas de Francia y Alemania. La estadística es cosa tal que aquí no se sale uno del paso con frases y exclamaciones, y el engaño se descubre de inmediato.

En Francia ha aumentado la superficie de tierra de las «pequeñas haciendas», es decir, de las que tienen de 5 a 10 hectáreas (una hectárea es algo menos de una desiatina).

¡Muy bien, señor Batrak! Pero ¿acaso no ha oído usted que, cuanto más intensiva es la agricultura, tanto más frecuente es el trabajo asalariado en las haciendas «pequeñas» (por la cantidad de tierra)? ¿No significa embellecer a la burguesía el silenciar los datos sobre el trabajo asalariado? ¿Eh, señor Batrak?

Tomemos los datos alemanes. Para 652.798 haciendas de 5 a 10 hectáreas hay 487.704 obreros asalariados. ¿Qué tal? ¡La mayor parte de los pequeños propietarios explota a obreros asalariados! ¿Y en Francia? En Francia está mucho más extendido que en Alemania el cultivo de la vid, que exige trabajo asalariado en pequeñas parcelas de tierra.

La teoría de la «hacienda trabajadora» es una teoría de engaño a los obreros mediante el silenciamiento de los datos sobre el trabajo asalariado.

El señor Batrak toma a Alemania. Como haciendas «trabajadoras» deben pasar las «pequeñas y medianas» (¡lengua sin huesos, a cualquiera puede llamar propietario «trabajador»!). Y así, el señor Batrak deduce el crecimiento de las «haciendas trabajadoras» del crecimiento de las haciendas «pequeñas» y «medianas».

Pues miren los datos de este nuevo defensor de la burguesía.

Empieza por las haciendas de hasta 2 hectáreas. Su número era en 1882: 58,03 %; en 1895: 58,22 %; en 1907: 58,89 %. Crecimiento, ¿no es cierto?

¡Pero nuestro «izquierdo-narodnik» ha silenciado que esto es un crecimiento de obreros asalariados!

La estadística que él tergiversa dice claramente: de 3.378.509 haciendas de hasta 2 hectáreas (1907), solo 474.915, es decir, poco más de 1/10 (una décima parte), son agricultores independientes por su profesión principal. La mayoría, en cambio, son obreros asalariados (1.822.792).

De las 3.378.509 haciendas, 2.920.119, es decir, la inmensa mayoría, son haciendas auxiliares, cuyo ingreso principal no procede de la agricultura.

Cabe preguntar: ¿acaso no es esto un embellecimiento de la burguesía y del capitalismo, cuando se hace pasar por «haciendas trabajadoras» a los jornaleros y peones, a los obreros asalariados?

¿Acaso no sirve aquí la tonta palabrita «propietario trabajador» para disimular el abismo entre el proletariado (los obreros asalariados) y la burguesía? ¿Acaso no sirve esta palabrita para introducir subrepticiamente teorías burguesas?

Sigamos. Haciendas de 2 a 5 hectáreas. Su número en 1882: 18,6 %; en 1895: 18,29 %; y en 1907: 17,57 %. Así escribe el señor Batrak.

¿Y la conclusión? Sobre la conclusión calla.

La conclusión, sin embargo, dice: disminución, no crecimiento. Y justamente entre estas haciendas, solo entre ellas, no hay un predominio completo de los que emplean (compran trabajo ajeno) y de los que se emplean. Los que emplean: 411.311 (por el número de obreros asalariados); los que se emplean: 104.251 (este no es aún el número total de los que se emplean, la estadística aquí es incompleta). Súmenlos juntos: 515 mil, y en total hay 1.006.277 haciendas de estos campesinos; por tanto, ¡incluso aquí más de la mitad o bien se emplea o bien emplea!

Bonita palabrita: «hacienda trabajadora»; sirve para engañar a los obreros mediante la ocultación de los datos sobre la compraventa de fuerza de trabajo.

Luego el señor Batrak toma las haciendas de 5 a 20 hectáreas y señala que crecen.

¿Y el trabajo asalariado? Ni una palabra, ni un sonido al respecto. Los teóricos de la «hacienda trabajadora» han sido enviados por la burguesía para ocultar los datos sobre el trabajo asalariado.

Tomemos estos datos. Para 652.798 haciendas (1907) de 5 a 10 hectáreas hay 487.704 obreros asalariados, es decir, más de la mitad son explotadores de trabajo asalariado.

Para 412.741 haciendas de 10 a 20 hectáreas hay 711.867 obreros asalariados, es decir, todos o casi todos son explotadores de trabajo asalariado.

¿Cómo llamar a una persona que se hace pasar por «socialista» y que incluye entre los «propietarios trabajadores» a los explotadores de trabajo asalariado?

Los izquierdo-narodniks, como han explicado más de una vez los marxistas, son pequeños burgueses que embellecen a la burguesía y disimulan la explotación que esta ejerce sobre el trabajo asalariado.

A las teorías burguesas de los izquierdo-narodniks y del señor Batrak en particular volveremos más adelante. Por ahora, hagamos un breve resumen.

La teoría de la «hacienda trabajadora» es un engaño burgués a los obreros, basado, entre otras cosas, en la ocultación de los datos sobre la compraventa de fuerza de trabajo.

Entre los campesinos «pequeños y medianos», a los que tan aficionados son a señalar en bloque los señores izquierdo-narodniks, en realidad la inmensa mayoría o bien venden o bien compran fuerza de trabajo, o bien se emplean o bien emplean. Esta esencia de la cuestión la disimula la teoría burguesa de la «hacienda trabajadora».

El proletario dice al pequeño campesino: tú eres ya medio proletario; ve tras los obreros, no tienes otra salvación.

El burgués dice al pequeño campesino: tú eres ya un pequeño propietario, un «propietario trabajador». La hacienda trabajadora «crece» incluso bajo el capitalismo. Tu causa es de propietario, no de proletario.

Dos almas hay en el pequeño propietario: la proletaria y la de «propietario».

Los izquierdo-narodniks repiten en la práctica la doctrina de la burguesía, pervirtiendo a los pequeños campesinos con ilusiones de «propietario». He aquí por qué los marxistas libran una lucha resuelta contra esta perversión burguesa de los pequeños campesinos (y de los obreros atrasados) por parte de los izquierdo-narodniks.

*Put Pravdy*, n.º 56, 6 de abril de 1914.

Se publica según el texto del periódico *Put Pravdy*.