El paso de la oposición socialdemócrata polaca a los liquidadores en la Conferencia de Bruselas a muchos les pareció inesperado y afectó muy duramente a todos los miembros del partido. Se pensaba que la oposición socialdemócrata polaca no era menos cercana a los pravdistas que los letones. Y de repente, ¡los letones permanecen firmes contra los liquidadores, mientras que los socialdemócratas polacos los han traicionado!

¿Qué ha sucedido?

La cuestión es que entre los socialdemócratas polacos hay dos corrientes: unos quieren desplazar a Tyszka y a Rosa Luxemburgo para continuar ellos mismos la política de Tyszka. Esta es una política de diplomacia sin principios y de «juego» entre beques y meques, entre el partido y sus liquidadores. Hoy votar por unos, mañana por otros. Bajo la apariencia de «imparcialidad», traicionar por turno a todos, regateando para sí «ventajas y privilegios». Las cláusulas de carácter federativo del acuerdo de Estocolmo (1906) de los socialdemócratas polacos con los socialdemócratas rusos son un instrumento cómodo para esta política miserable, que Tyszka y Rosa Luxemburgo practicaban como virtuosos.

La otra corriente está por la ruptura total con los liquidadores, con el federalismo, con el «juego» de hacer de «péndulo» entre dos partes en lucha; por una alianza sincera y estrecha con los pravdistas, con el partido.

En Bruselas triunfó la primera corriente entre los socialdemócratas polacos. Es comprensible que, por lo tanto, por nuestra parte sea inevitable la más completa desconfianza hacia los socialdemócratas polacos. El tiempo dirá si la segunda corriente logra agruparse, enarbolar una bandera clara, precisa y definida de una política consecuente y de principios, una política que se oponga no solo al círculo de Tyszka, sino también a la esencia de los métodos de Tyszka. Ni que decir tiene que la unificación del proletariado socialdemócrata polaco solo es posible sobre la base de tal política.

Los próximos pasos hacia la creación de dicha unificación revelarán definitivamente la verdad sobre la situación real en la socialdemocracia polaca y, con ello, determinarán nuestra actitud hacia ella.

Escrito después del 7 (20) de julio de 1914.

Publicado por primera vez en 1937 en la Recopilación de Lenin XXX.

Se publica según el manuscrito.