En el periódico de los liquidadores petersburgueses, A. Bogdánov lanzó las más duras acusaciones contra *Pravda* y el «pravdismo». Ahora, en la revista de Trotski, quien ayer era amigo pleno de los liquidadores y hoy se ha apartado a medias de ellos, se ha publicado una carta del círculo de París y Ginebra del grupo ideológico y marxista «Vperiod» (n.º 4, pág. 56).

En defensa de este grupo parisino-ginebrino, que existe desde 1909, es decir, cerca de 5 años, solo se ha encontrado en Rusia un grupo en el Cáucaso. En vista de ello, tal vez no habría que perder el tiempo en explicaciones adicionales después de las ya dadas en *El Camino de la Pravda*.[57]

Pero la insistencia de los liquidadores y de su amigo de ayer, Trotski, en defender a los «vperiodistas» nos obliga a responder a estos últimos una vez más, tanto más cuanto que la alianza fáctica, una y otra vez perfilada, de los liquidadores, Trotski y los vperiodistas brinda la posibilidad de explicar a los obreros de Rusia cuál es el significado de principios y político de esta alianza.

El grupo «Vperiod» se escindió de los bolcheviques en el extranjero en 1909. A fines de ese año publicó un folleto impreso exponiendo su «plataforma» bajo el título *La situación actual y las tareas del partido*.

«En el trabajo sobre la plataforma –leemos en la página 32 de este folleto– participaron 15 miembros del partido, 7 obreros y 8 intelectuales. La mayor parte de la plataforma fue adoptada por unanimidad. Solo en la cuestión de la Duma de Estado se abstuvieron tres (dos 'otzovistas' y un 'antiboicotista')».

En la plataforma (pág. 17 y ss.) se defendía la «filosofía proletaria».

De los nombres de los «vperiodistas» que fueron mencionados en la prensa por ellos mismos, señalemos: N. Máximov, Vóinov, Alexinski, Lunacharski, Liádov, St. A. Volski, Dómov, A. Bogdánov.

¿Qué ha sido de estos «vperiodistas»?

N. Máximov se apartó del grupo «Vperiod».

Vóinov y Alexinski permanecieron en él, pero se escindieron y ahora pertenecen a dos grupos «Vperiod» distintos, cosa que ha sido anunciada oficialmente en París.

A. Lunacharski rompió con Alexinski.

Liádov, al parecer, se apartó; nada se sabe de su posición en la nueva escisión de «Vperiod».

St. A. Volski se fue a los narodnikistas de izquierda, a juzgar por su participación sistemática en los órganos de estos últimos (véase *Zavety*).

Dómov publicó en el n.º 3 de la recopilación «Vperiod» (mayo de 1911) una declaración de que «no toma ya participación alguna en las publicaciones del grupo 'Vperiod'» (pág. 78).

A. Bogdánov declaró en la prensa que se había apartado del grupo «Vperiod».

Tales son los hechos.

Compárense ahora con estos hechos la declaración de los «vperiodistas» de París y Ginebra impresa por Trotski:

«No responde a la realidad la afirmación de *El Camino de la Pravda* de que el grupo 'Vperiod' desde el comienzo mismo de su existencia estuviera pegado con elementos antimarxistas heterogéneos, descompuestos al reanimarse el movimiento obrero».

El lector ve de aquí que Trotski, quien conoce perfectamente todos los nombres mencionados y toda la historia del grupo «Vperiod», al cual ha ayudado más de una vez, imprime la indignante, la clamorosa mentira de los «vperiodistas», y que *El Camino de la Pravda* ha dicho la pura verdad.

Recordemos otro hecho: en *El Mundo Contemporáneo*, creemos que en 1910 o 1911, se publicó una reseña de G. A. Alexinski sobre una obra de A. A. Bogdánov, en la cual este último era tratado por el autor como un «señor» que no tiene nada en común con el marxismo.

¿De qué se trata, pues?

Se trata de que los vperiodistas estaban realmente pegados de elementos antimarxistas heterogéneos. Estos elementos, en el sentido de corrientes ideológicas, eran dos: el «machismo» y el «otzovismo», lo cual se desprende, entre otras cosas, ya de las citas aducidas.

El «machismo» es aquella filosofía de Mach y Avenarius, con las correcciones de Bogdánov, que defendían este último, Lunacharski, Volski, y que se oculta en la plataforma de «Vperiod» bajo el seudónimo de «filosofía proletaria». De hecho, esta filosofía es una variedad del idealismo filosófico, es decir, una defensa refinada de la religión, y no es casual que Lunacharski se deslizara de esta filosofía a la prédica de la unión del socialismo científico con la religión. A. Bogdánov defiende aún ahora, en una serie de libros «nuevos», esta filosofía profundamente antimarxista y profundamente reaccionaria, contra la cual lucharon resueltamente tanto el menchevique G. V. Plejánov como el bolchevique V. Ilín.

Preguntamos a todos y cada uno: ¿obran honestamente los liquidadores, A. Bogdánov, Trotski y los vperiodistas parisino-ginebrinos cuando, al publicar declaraciones de «Vperiod» y sobre «Vperiod», ocultan a los obreros rusos:

1) ​​que el grupo «Vperiod» puso por sí mismo en su plataforma la «filosofía proletaria», es decir, el «machismo»;

2) ​​que entre los marxistas de distintas fracciones se libró una lucha larga y tenaz contra el «machismo» como filosofía profundamente reaccionaria;

3) ​​que incluso el ardoroso vperiodista Alexinski, habiendo firmado él mismo la plataforma junto con los machistas, se vio obligado, poco después, a alzarse contra el machismo de la manera más tajante?

Pasemos al otzovismo.

Vimos más arriba que los «otzovistas» participaron en el grupo «Vperiod». La plataforma de este grupo, como se señaló inmediatamente después de su aparición en la prensa del extranjero, contiene ella misma un otzovismo encubierto, concesiones inadmisibles a él; por ejemplo, en el punto d) de la página 16 de la plataforma, donde se dice que (hasta cierto tiempo)

«todos los medios y vías semilegales y legales de lucha de la clase obrera, incluida la participación en la Duma de Estado, no pueden tener importancia autónoma y decisiva».

Esto es el mismo «otzovismo», solo que encubierto, confuso, embrollado. Y los bolcheviques del partido, es decir, hostiles al liquidacionismo, y los mencheviques del partido explicaron constantemente y muchas veces que semejante plataforma es inadmisible para un socialdemócrata, que es una defensa del «otzovismo», profundamente errónea y profundamente perjudicial.

Los otzovistas estaban en contra de la participación en la III Duma, y los acontecimientos demostraron claramente que se equivocaban, que de hecho su punto de vista conducía al anarquismo.

La defensa encubierta y atenuada del «otzovismo» aducida por nosotros no habría podido, en la práctica, asegurar la aplicación de la línea que *Pravda* aplicó victoriosamente y que dio a los pravdistas el triunfo sobre los destructores del partido, los liquidadores, en la inmensa mayoría de las organizaciones obreras legales y legalísimas.

He aquí por qué, cuando los «vperiodistas» hablan hasta hoy de «marxismo íntegramente de izquierda», estamos obligados a tomar la palabra y prevenir a los obreros, obligados a declarar que bajo estas palabras grandilocuentes se esconde una doctrina antimarxista, contraria al marxismo, que causa el mayor daño al movimiento obrero, absolutamente inconciliable con él.

Esta variedad vperiodista de «marxismo íntegramente de izquierda» es una caricatura del bolchevismo, como hace ya mucho, más de 5 años atrás, han dicho y mostrado los bolcheviques; de hecho, aunque los vperiodistas no tuvieran conciencia de ello, tenemos aquí una desviación del marxismo al anarquismo.

El pleno de enero de 1910 –el pleno al que aluden en la revista de Trotski los vperiodistas, diciendo que confirmó a su grupo–, el pleno condenó por unanimidad semejante desviación, tan nociva como la desviación liquidacionista. Durante todo el año 1910, las instituciones dirigentes creadas por el pleno para llevar a la práctica sus resoluciones, por ejemplo, la redacción del Órgano Central{136}, mostraron repetida y circunstanciadamente en las páginas de sus publicaciones que los vperiodistas, al igual que los liquidadores, violaban las resoluciones del pleno; que, al igual que los liquidadores, eran de hecho vehículos de la influencia burguesa sobre el proletariado.

Si los vperiodistas en la revista de Trotski aluden ahora a «la primera y la segunda escuela vperiodista», estamos obligados a recordar los hechos: de la primera escuela se marchó la mitad de los obreros, convenciéndose por experiencia de la significación antimarxista y desorganizadora de esta escuela. Respecto a la segunda escuela, el Órgano Central, que aplicaba en la práctica las resoluciones del pleno, advirtió especialmente a los obreros, explicando precisamente la mencionada significación de esta escuela.

¿Y quién ayudó a esa segunda escuela?

Solamente los liquidadores y Trotski, en contra de la advertencia oficial del órgano oficial del partido.

En esta segunda escuela, exactamente lo mismo que ahora en las páginas del periódico liquidador petersburgués y de *La Lucha* de Trotski, observamos con nuestros propios ojos el bloque fáctico, la alianza de los liquidadores, los vperiodistas y el grupito de Trotski.

Es esta una alianza de grupos antimarxistas, desorganizadores, que odian el marxismo de *Pravda* y la disciplina, la camaraderil disciplina del partido, que aglutina en torno a *Pravda* a la enorme mayoría de los obreros conscientes de Rusia.

Esta alianza, así como el propio grupo «Vperiod» y todo el «vperiodismo», no podemos por menos de calificarla de «aventurerismo», en el sentido de que del «vperiodismo» y de su «bloque» con Trotski y los liquidadores no puede resultar nada excepto falta de principios, fomento de las ideas antimarxistas (sin defensa directa de ellas) y desorganización del movimiento obrero.

Pero, siendo hostiles por principio e irrevocablemente a «Vperiod» y al vperiodismo, nunca hemos cerrado ni cerraremos las puertas a los «vperiodistas» que se apartan (como la mayoría de los fundadores de «Vperiod») de este grupo y se proponen ayudar a la mayoría de los obreros conscientes de Rusia, cohesionada y unificada por el «pravdismo». Ninguna tolerancia a la defensa del «machismo» (en el que, por desgracia, se ha «atrincherado» definitivamente Bogdánov) o del «vperiodismo», y ningún impedimento a los camaradas que, honradamente, han visto los errores de «Vperiod» y retornan de «Vperiod» al partido.

En cuanto a los ataques e injurias de Bogdánov en el periódico de los liquidadores, y de los vperiodistas en la revista de Trotski, contra «los literatos Ilín, Zinóviev y Kámenev», señalemos brevemente: los mencionados literatos han aplicado siempre las resoluciones de los obreros marxistas cohesionados, los cuales han demostrado abiertamente ante el mundo entero, con su cohesión en torno al «pravdismo» o con sus elecciones a las instituciones de seguros de las capitales y de toda Rusia, que constituyen la aplastante mayoría de los obreros organizados y conscientes de Rusia.

Actuando de acuerdo con estas resoluciones y en el espíritu de ellas, los mencionados literatos tienen todas las bases para considerar su actividad coincidente con la voluntad de la mayoría de los obreros marxistas, y, desde luego, no son las pullas de los vperiodistas, Trotski y los liquidadores lo que ha de apartarlos de su actividad.

La historia del grupo «Vperiod», de su descomposición, de sus bloques constantes con Trotski y los liquidadores, presenta un interés general conocido para los obreros e incluso un cierto interés social, pues vemos aquí un fenómeno típico de formación de grupillos de intelectuales en la época de desmoronamiento y descomposición. Cada cual es libre de formar un grupo ideológico especial y de señalar al proletariado una vía especial, pero «mucho se exigirá» a cada formador de un nuevo grupo. Los errores no se imputan a falsedad, no faltan palabras, pero empeñarse en errores esclarecidos tanto por la teoría como por la práctica de un movimiento de más de cinco años significa ir directamente a la guerra contra el marxismo, contra la mayoría cohesionada y unificada de los obreros.

El vaivén o desviación liquidadorista y vperiodista no es una casualidad, sino un engendro de la época de desmoronamiento y descomposición. A ambos lados del camino de la lucha de clases de los obreros marxistas vemos estas desviaciones burguesas, que sirven de advertencia a todo obrero consciente.

P. S. Las líneas precedentes ya estaban escritas cuando recibimos el número de *La Lucha* de Trotski con una nueva carta de «los círculos marxistas de Ginebra, París, Tiflis de 'Vperiod' y de correligionarios de San Petersburgo».

Por la firma de la carta vemos que los vperiodistas, que se presentaron con «su» plataforma a fines mismos de 1909, han adquirido en 4 años y medio en Rusia un «círculo tiflisense» y, probablemente, a dos «correligionarios petersburgueses» (¡pues tres formarían, de seguro, un círculo ideológico marxista petersburgués o de la capital o de toda Rusia!). Para personas que discurren con alguna seriedad sobre política, ya este único resultado de cuatro años de «actividad» de «Vperiod» es más que suficiente para evaluar a este grupo. ¡Que se entretenga Trotski, uniéndose con él en las páginas de «su» revistilla, que jueguen los vperiodistas y trotskistas al juego de las «potencias», de las «corrientes» que se ponen de acuerdo entre sí! Es este un entretenimiento pueril de gentes que quieren encubrir con palabras importantes el vacío impenetrable y la falta de contenido de sus «grupillos».

¡Da risa leer cómo estos grupillos gritan sobre la unidad y la escisión! ¡Amabilísimos, entended que se puede hablar de la unidad del movimiento de masas de los obreros, de la unidad del partido obrero, pero en cuanto a la unidad con los círculillos intelectuales, que en 4 años no han encontrado simpatía entre los obreros de Rusia, charlad sobre ello vosotros con Trotski! Sobre eso no vale la pena ni discutir.

*Prosveschenie* n.º 6, junio de 1914. Firmado: V. Ilín

Se imprime según el texto de la revista *Prosveschenie*