La Gran Guerra Europea de 1914-1915 dio a todos los socialdemócratas europeos, y también a los rusos, la posibilidad de verificar su táctica en una crisis de dimensiones mundiales. El carácter reaccionario, rapaz y esclavista de la guerra por parte del zarismo es aún incomparablemente más evidente que por parte de los demás gobiernos. A pesar de ello, ¡el grupo principal de los liquidadores (el único, aparte del nuestro, que ejerce una influencia seria en Rusia, gracias a sus vínculos liberales) viró hacia el socialchovinismo! Teniendo desde hacía bastante tiempo el monopolio de la legalidad, este grupo de *Nasha Zariá* llevó a cabo entre las masas una prédica en el sentido de «no oponerse a la guerra», del deseo de la victoria de la Triple (ahora Cuádruple) Entente, de la acusación de «pecados extraordinarios» contra el imperialismo alemán, etc. Plejánov, que desde 1903 venía dando repetidas muestras de su extrema falta de carácter político y de su paso al lado de los oportunistas, adoptó esta misma posición de un modo aún más tajante, siendo ensalzado por toda la prensa burguesa de Rusia. ¡Plejánov llegó al extremo de declarar justa la guerra por parte del zarismo y de publicar entrevistas en los periódicos gubernamentales de Italia, arrastrándola a la guerra!

De esta manera quedaba plenamente confirmada la justeza de nuestra valoración del liquidacionismo y de la exclusión del grupo principal de los liquidadores de nuestro partido. El programa real de los liquidadores y la significación real de su corriente consisten ahora no sólo en el oportunismo en general, sino también en que defienden los privilegios y ventajas de gran potencia de los terratenientes de la Gran Rusia y de la burguesía. Es una corriente de política obrera nacional-liberal. Es una alianza de una parte de la pequeña burguesía radical y de una ínfima parte de los obreros privilegiados con «su» burguesía nacional contra la masa del proletariado.