Me atacan por «procedimientos demagógicos», por la escisión, etc. Pero, ¿cómo han actuado los adversarios? Siempre cubren de lodo a los bolcheviques. Por ejemplo, el desagradable folleto de Mártov{110} puede servir de muestra. – Yo sólo he expresado mi opinión de que los bolcheviques tomarán parte en la conferencia de la Oficina Internacional. Pero sobre esto aún deberá resolver el Comité Central, donde están los obreros. Ellos decidirán esta cuestión, no Lenin. – Quienes dicen que no existe liquidacionismo no respetan al congreso. En las resoluciones del partido, desde 1908, está dicho con claridad qué es el liquidacionismo. Estas resoluciones no han sido derogadas, es necesario tenerlas en cuenta. Ahora, las ideas liquidacionistas se predican en los periódicos del «Bloque de Agosto». Los partidarios del Comité Organizador afirman aquí que no se pronuncian contra el partido, ¿pero qué dice su periódico? Abundan los ejemplos. Y el conciliador An intentó pronunciarse contra la agitación antipartidista, pero la redacción mantuvo su opinión. Con quienes defienden las posiciones del periódico «Luch» no se puede uno unir. La lucha por un «partido obrero abierto» es liquidacionismo. – A la conferencia que se convoca hay que acudir no para unirse con los liquidacionistas, sino para desenmascararlos y demostrar que el Bloque de Agosto es una ficción. – La prensa liquidacionista reduce las consignas, limita la táctica revolucionaria. Los liquidacionistas no tienen ninguna literatura ilegal; esa literatura existe sólo entre los bolcheviques. Que las organizaciones bolcheviques existen en Rusia se desprende del último número (31). Las elecciones a la IV Duma Estatal también mostraron que la inmensa mayoría de los obreros sigue a los bolcheviques. Son hechos que todos pueden comprobar. De ello testimonia igualmente el apoyo material a los periódicos. – Los gritos sobre la unidad aún no tienen ningún valor; hay que saber unir. Los bolcheviques en Rusia unieron a la mayoría, en tanto que la conferencia de agosto, por el contrario, no unió nada. De ella se aparta Braun, se aparta Trotski; el «Bloque de Agosto» se desintegra. Buriánov tampoco permaneció entre los 7 diputados. – Para que la unidad sea posible, es necesario condenar a los liquidacionistas.