Desde el primer día de su llegada al extranjero, R. V. Malinovski, al enterarse de los rumores que habían aparecido en los periódicos a raíz de su salida de la Duma de Estado, se dirigió de inmediato a los partidarios de la institución dirigente de los marxistas con la solicitud de que se investigara su biografía y toda su actividad. La institución dirigente nombró, al poco tiempo, una comisión investigadora, que trabajó bajo la presidencia del marxista polaco Ganetski (representante de los socialdemócratas polacos en el II Congreso [del POSDR] de 1903).

La comisión, mediante comunicaciones orales y escritas, escuchó a los testigos más importantes. Del propio Malinovski obtuvo las declaraciones más detalladas sobre todas las cuestiones que se le plantearon. En un caso, la comisión organizó un careo. Muy pronto quedó completamente claro para la comisión que todos los rumores sobre la provocación de Malinovski eran absolutamente infundados. Esta convicción unánime de la comisión fue comunicada a la institución dirigente de los marxistas, la cual, como es sabido, declaró en la prensa que estaba incondicionalmente convencida de la honestidad política de Malinovski².

La comisión continuó su trabajo. Pronto logró establecer también quiénes eran algunos de los propagadores de los oscuros rumores sobre Malinovski. En el presente folleto, la comisión considera su deber poner en conocimiento de todos los obreros los resultados principales de sus trabajos. Del abundante material recopilado por la comisión, se ve obligada aquí a limitarse a lo principal y esencial. Los obreros organizados de Rusia conocerán todos los pormenores y detalles mediante otras vías de comunicación: se han tomado todas las medidas pertinentes al respecto.

El presente folleto se divide, por su contenido, en tres partes. En la primera se comunican los datos principales sobre la biografía política de Malinovski. En la segunda parte se exponen y analizan todos los rumores y sospechas sustanciales contra Malinovski. Y, por último, en la tercera parte, la comisión ha considerado su deber hacer públicos los datos que ha logrado establecer sobre los grupos y las personas que propagaron los oscuros rumores acerca de Malinovski.

**1. La salida de Malinovski de la Duma de Estado**

La comisión se interesó en sus trabajos por la salida de Malinovski de la Duma de Estado en la medida en que, a partir del hecho de la salida, se intentaba extraer conclusiones que testimoniaran la provocación de Malinovski. La comisión no entró en la valoración política de los motivos de la salida. Por supuesto, como miembros del colectivo marxista, los participantes en la comisión, junto con todos los obreros marxistas, consideran que la salida, en la forma en que la llevó a cabo Malinovski, es un paso criminal y desorganizador, un paso intolerable en el movimiento obrero. Pero para la comisión investigadora era importante otra cosa: establecer con precisión los motivos de la salida, para aclararse hasta qué punto tienen fundamento las deducciones que van del hecho de la salida a la suposición de la provocación.

La comisión estableció que las causas de la salida de Malinovski de la Duma fueron precisamente las que se indican en las conocidas declaraciones de la fracción del POSDR y de la institución dirigente³. Dichas causas son: nerviosismo extremo, fatiga anímica, ofuscación patológica. Además, la comisión estableció que en el insensato paso de Malinovski también influyó una circunstancia puramente personal, que no guarda relación alguna ni con la política en general, ni con el movimiento obrero en particular. La comisión no considera posible ni necesario hacer públicos los detalles de esta circunstancia. Afecta no solo a Malinovski. Y, lo principal, repetimos, no tiene la menor relación con la vida política ni con el movimiento obrero.

El hecho mismo del abandono del puesto de responsabilidad por parte de Malinovski merece, por supuesto, la más severa condena. Pero quien desee conocer la auténtica verdad sobre la honestidad o deshonestidad política de Malinovski no tiene derecho a guiarse por los sentimientos de natural irritación provocados por un paso desorganizador. Quien quiera saber la verdad debe analizar los hechos y los acontecimientos, verificar y sopesar minuciosamente toda la actividad de Malinovski y juzgar solo sobre la base de estos datos, los únicos serios. Así procedió la comisión.

**2. Biografía política de Malinovski**

La comisión consideró su primer deber establecer con todo detalle la biografía política de Malinovski. Sobre la base de todos los datos de que disponía la comisión, esta biografía se perfila de la siguiente manera¹*.

R. V. Malinovski

La actitud consciente hacia la actividad política en R. V. Malinovski comenzó solo a partir de su ingreso en el servicio militar. Hasta ese momento no tenía convicción política alguna. Solo sentía la simple simpatía de un polaco hacia el PPS como partido que lucha contra la opresión nacional, pero nunca fue miembro de ese partido, ni antes ni después del servicio militar. Fue reclutado para el servicio militar en 1901 en el regimiento de la Guardia Imperial Izmáilovski. Allí, a petición propia, es trasladado al taller de armería, donde por primera vez se encuentra con un socialdemócrata ruso. Era un soldado, antiguo maquinista de una de las fábricas de Petersburgo.

Esta persona causó una fuerte impresión en Malinovski, y desde ese momento él mismo se convierte en revolucionario. Pero Malinovski no permaneció mucho tiempo en el taller de armería, fue devuelto de nuevo al regimiento, y en abril de 1904 ya va a parar como mozo de cuadra del coronel Boterianov. Allí Malinovski conoce a su futura esposa S. A., que servía en ese momento en casa del comandante de compañía Razgildeev; a través de ella y de sus parientes conoce también a obreros conscientes de la fábrica Putílov y de la fábrica Rechkin. El 9 de enero de 1905 participa en la manifestación. Poco después es trasladado de nuevo al regimiento. Allí, en una ocasión, cuando uno de los soldados insultaba a los huelguistas, Malinovski salió en su defensa.

Este incidente fue denunciado al comandante de compañía Razgildeev, en cuya casa, como ya se ha dicho, servía la futura esposa de Malinovski, S. A. El comandante de compañía propuso a Malinovski, para no dar curso al asunto, que presentara un parte solicitando voluntariamente ir a la guerra (con Japón). Así lo hizo Malinovski. Y en el verano de 1905 se encontró ya como voluntario en la ciudad de Moguiliov, donde se relacionó con algunos bundistas. Ese mismo verano fue enviado al Lejano Oriente con el 20.º batallón de marcha, pero la conclusión de la paz lo devuelve pronto a Petersburgo.

Allí, Malinovski entra primero a trabajar en la fábrica de tubos (en la calle Pérvaya Rota), y a los pocos días pasa a trabajar en la fábrica Langensippen (avenida Kamenoostrovski). A partir de este momento comienza su actividad sociopolítica. En esta fábrica trabajaban con Malinovski los obreros: Ózerov, también conocido como Antónov, Kladóvikov y un pintor que posteriormente trabajó en la fábrica Putílov. A través de estos obreros, Malinovski entra en el ambiente obrero socialdemócrata.

En la primavera de 1906 participa en la organización del Sindicato de Metalúrgicos y entra a formar parte de la junta directiva del distrito. Durante la insurrección de Sveaborg⁴ ya forma parte del comité de fábrica de la fracción bolchevique, interviene en mítines (en uno de ellos participa en la protección de Abram), participa en células socialdemócratas. Para el otoño de 1906 ya estaba en el comité de subdistrito de Petersburgo y tomaba parte activa en toda la labor socialdemócrata local. Durante las elecciones a la II Duma de Estado, mantenía un piso del partido (B. Beloziorskaya, 27), en el que se celebraban las reuniones del distrito. Simultáneamente con Malinovski trabajaban en ese momento, entre otros, Ózerov, Shevchenko, Myasnikov (formaba parte del comité), Petrov (de la fábrica Geisler), Mályshev (fábrica de laminado de hierro), Vinogradov (fábrica de Leóntiev).

Paralelamente a la labor del partido, Malinovski trabajaba como delegado en el Sindicato de Metalúrgicos. Y cuando el 2 de junio de 1906 fueron clausurados todos los sindicatos en Petersburgo, la sección de Petersburgo de este sindicato, a pesar de la decisión de los distritos de Nevski, Vasileostrovski y Výborg de cesar la actividad, continuó trabajando, y en julio de 1906 Malinovski fue elegido para la junta directiva del distrito del sindicato semilegal. En esta junta trabajaban Petrov (fábrica Geisler), Mályshev (fábrica de laminado de hierro), Makárychev (fábrica Geisler), Vinogradov (fábrica de Leóntiev) y Ózerov.

La actividad de esta sección reanimó para el otoño también a otros distritos, y para noviembre de 1906 habían sido restablecidos. En el Instituto Forestal se celebró una reunión de todos los distritos, y Malinovski fue elegido secretario de la ciudad del sindicato en la lucha contra Tomski (pero no Mijaíl). En la junta directiva de entonces, con cambios, entraban las siguientes personas: del distrito de Narva — Kasatkin (eserista) y Vólkov (liquidacionista), de Vasileostrovski — Bulkin, Kalinin, Shotman y un eserista, que cayó con bombas en la avenida Bolshói de la isla Vasílievski n.º 82 (a quien Malinovski ayudó a huir a América), de Nevski — Bogdánov, Shevchenko y Efímov, de Výborg — Vólkov (alias «Chechenets»), Yershov, Karlóvich y Yatsynévich, del distrito de la Ciudad — Románov y Lugovói, de Moscú — Piskariov, de Petersburgo — Ózerov, Makárychev, Petrov, el cojo Plejánov (miembro del Soviet de diputados obreros) y Malinovski.

En este mismo período trabajaban en la organización de la Oficina Central de los sindicatos de Petersburgo intelectuales, entre ellos Tomski, Sher, Kibrik, Kamermájer, Dmítriev, G. Naúmov (Naum Guintsburg), Grinévich, Svyatlovski, Shary (alias Ryzhov) y Riazánov. Malinovski también formó parte de la Oficina Central y, desde febrero hasta abril de 1907, del secretariado de la Oficina Central. El 14 de mayo de 1907, el Sindicato [de Metalúrgicos] fue legalizado, y en la reunión general Malinovski fue elegido miembro de la junta directiva, y por esta, secretario del sindicato, cargo que ocupó hasta octubre de 1909. Para entonces ya trabajaban en el sindicato nuevas personas: Deméntiev, Kanátchikov, Chirkin. Por esa misma época, Malinovski conoció a Meshkovski, Kámenev, Makar, Grigori. También data de ese tiempo su elección para el primer congreso cooperativo y para el primer congreso de médicos de fábricas y talleres⁵. Participó asimismo en el congreso de universidades populares, y en 1907-1908 fue elegido miembro de la comisión organizadora para la convocatoria del congreso de metalúrgicos. En septiembre de 1909, Malinovski participó en las reuniones convocadas sobre la cuestión del fortalecimiento de la organización socialdemócrata.

En noviembre de 1909 fue detenido junto con Kupriyánova, Deméntiev (Kvadrat), Predkaln, Maguídov y [Tomski], en total 8 o 9 personas, en una reunión preparatoria de delegados al congreso antialcohólico⁶. Permaneció detenido hasta mediados de enero de 1910, cuando fue puesto en libertad con privación del derecho a residir en Petersburgo. Al ser liberado, el miembro de la junta del sindicato Nikolái [Morskilo] le organiza a Malinovski un descanso en Finlandia. El sindicato le presta ayuda económica (unos 100 rublos). Los obreros de las fábricas reúnen otros 200 rublos aproximadamente.

Al enterarse de que su camarada Shevchenko, desterrado como él, se había establecido en Moscú, Malinovski viaja allí a mediados de febrero de 1910 y para la Pascua de ese año consigue trabajo en la fábrica «Shtole» en Butyrki. El 4 o 5 de abril llega su esposa, que había vivido todo ese tiempo en Petersburgo en el sindicato, y se instalan más allá de la barrera de Butyrki. En invierno, en octubre o noviembre de 1910, Malinovski ingresó en la Universidad Shanyavski. Asistió en total unas cuatro veces. En la primavera de 1911 se inscribe como miembro de la «Sociedad de Consumo de Moscú», en cuya primera reunión, en abril, fue elegido miembro de la comisión revisora, y por esta, su presidente. El trabajo en la cooperativa absorbía todo el tiempo de Malinovski; la sociedad existió un año y medio, y no se hizo ni una sola revisión. En junio se aprobó el informe, y Malinovski deja ya de dedicar todo su tiempo a la tienda cooperativa.

En ese momento precisamente lo visita Kibrik con la propuesta de asistir a una reunión de viejos camaradas conocidos. La reunión se celebró, y en ella estaban Sher, Kibrik, Yezhov, Chirkin, Malinovski y un intelectual más (no Román). En esta reunión se debatió la conveniencia de convocar una conferencia de viejos camaradas conocidos dispersos por Rusia (sobre esto hay una correspondencia detallada en «Sotsial-Demokrat»⁷). En esta primera reunión no se discutieron cuestiones técnicas, y solo en la segunda se distribuyeron los papeles. En esta segunda reunión, al decidir a quién invitar, Malinovski vio claramente que se trataba de una iniciativa puramente fraccional liquidacionista, y abandonó la reunión (en el texto: «rompimos a discutir»⁸), quedando así el asunto en nada.

En otoño de 1911, Malinovski ingresa de nuevo en la Universidad Shanyavski, y en febrero de 1912 se marcha de Moscú y entra a trabajar en la aldea de Rostókino, en la fábrica Ferman, donde vivió, aislado de todos los camaradas, hasta el 14-16²*.

**3. La principal sospecha contra Malinovski**

La principal y, al parecer, primera sospecha contra Malinovski surgió en Moscú en la primera mitad de 1911. La comisión logró interrogar detalladamente al testigo principal en este punto: la persona a quien los sospechadores encargaron poner en conocimiento de los marxistas organizados las sospechas surgidas. Los sospechadores eran cuatro jóvenes obreros: Pletniov, Kozlov, Brónnikov y Bykov. La persona con quien estos cuatro compartieron sus sospechas y a quien pidieron que las transmitiera a los camaradas era N. I. Bujarin. Este último fue escuchado detalladamente por la comisión.

Las sospechas de los cuatro se reducían a lo siguiente: 1) En relación con el segundo congreso de médicos de fábricas y talleres⁹, fue detenido el delegado de Járkov, quien envió una carta a un camarada en Moscú. La carta era sobre el congreso de médicos de fábricas y talleres, con mención de la preparación socialdemócrata del congreso. En la carta, según los datos de los cuatro o de alguno de ellos, se mencionaba el nombre de Malinovski. El destinatario y el delegado de Járkov, autor de la carta, fueron detenidos; Malinovski, en cambio, no fue detenido.

2) Durante una detención (por la tarde) en uno de los sindicatos de Moscú (no lejos de la torre Sujareva), también fue detenido Malinovski. A la mañana siguiente, Malinovski recibió en la comisaría sus cosas de manos de su esposa. A los cuatro les parecía sospechoso cómo pudo la esposa enterarse tan temprano de la detención.

3) En el invierno de 1910-1911 fueron detenidas en Moscú varias personas que participaban en las reuniones y paseos organizados por los liquidacionistas moscovitas, con quienes también se relacionaba Malinovski. En los interrogatorios, los gendarmes mostraban un gran conocimiento de todo lo que ocurría en dichas reuniones y paseos. Este conocimiento podía explicarse, a juicio de los cuatro, por la provocación de Malinovski. Tales son las principales «acusaciones» de los cuatro obreros mencionados. Examinemos con más atención esta fuente original de sospechas³*.

Al investigar el origen y la propagación de los rumores acerca de la provocación de Malinovski, la Comisión Investigadora estableció el siguiente hecho: a finales del invierno o principios de la primavera de 1911, cuatro obreros moscovitas —Pletniov, Brónnikov, Bykov y Kozlov—, estando en prisión, comunicaron a su compañero de reclusión Nikolái Ivánovich Bujarin, para que lo transmitiera a la institución dirigente local (es decir, de Moscú) de los marxistas organizados¹⁰, sus sospechas contra Malinovski. Estas sospechas fueron analizadas en esencia en la primera parte de las conclusiones de la comisión investigadora, la cual no pudo por menos de reconocer que no resisten la más mínima crítica, que son absolutamente poco serias.

Solo la extrema inexperiencia y juventud de los cuatro obreros mencionados pudo hacer que, aunque fuera por un momento, otorgaran importancia a semejantes sospechas. Por lo demás, N. I. Bujarin declaró afirmativamente en su testimonio ante la comisión investigadora que estos cuatro obreros vacilaban, expresando sus sospechas solo en forma hipotética, sin ser en absoluto categóricos. Hay que tener en cuenta, además, que en Moscú reinaba en aquel tiempo una verdadera epidemia de rumores y sospechas sobre la provocación. Esta epidemia se caracteriza, por ejemplo, por el hecho de que los marxistas moscovitas Odiséi y Arkadi, al encontrarse⁴*, ¡se comunicaban mutuamente sus sospechas recíprocas de provocación! Otro marxista, Jímik, ponía entonces como condición para trabajar el cese de las conversaciones sobre la provocación, hasta tal punto eran poco serias estas conversaciones.

En todo caso, N. I. Bujarin cumplió el encargo que le dieron sus camaradas en la cárcel y transmitió, una vez salido de ella, las sospechas a Shuliatikov, antiguo presidente de la comisión investigadora de casos de provocadores en la institución dirigente de Moscú. De este modo, los miembros de la organización cumplieron con su deber de partido, poniendo las sospechas en conocimiento de una persona oficial de responsabilidad en dicho colectivo. Si estos 4 obreros hubieran cumplido su deber de partido también en otro sentido, es decir, no hubieran mantenido conversaciones «privadas» (sencillamente: no hubieran chismorreado), los «oscuros rumores» contra Malinovski no habrían podido surgir ni propagarse.

Shuliatikov, al enterarse de las sospechas, señaló de inmediato, según el testimonio de Bujarin, la epidemia de rumores sobre provocadores. La comisión investigadora sabe que Shuliatikov fue, como miembro de la Redacción Ampliada de «Proletari», participante en la conferencia de los bolcheviques en el extranjero de 1909 y mantenía relaciones con la institución dirigente de los bolcheviques en el extranjero¹¹. No cabe duda de que habría comunicado las sospechas a la institución dirigente si no hubiera resultado que eran⁵* absolutamente infundadas. Solo así podía actuar cualquier persona adulta.

En el destierro de Vólogda, adonde fueron a parar los 4 obreros mencionados, comienza ya la propagación de rumores, chismes y calumnias contra Malinovski, desempeñando un papel destacado en esta propagación los intelectuales liquidacionistas Alexánder Ivánovich Vinogradov y Vasili Sher, ambos moscovitas; este último conocía con seguridad a los 4 obreros y gozaba a sus ojos de autoridad «ideológica» (los 4 obreros mencionados, que vacilaban en Moscú, estando bajo la influencia de V. Sher, se volvieron definitivamente liquidacionistas en el destierro).

En cuanto a A. I. Vinogradov, la comisión investigadora dispone de los testimonios de dos testigos sobre su participación en la propagación de chismes contra Malinovski. V. Sher, en su conversación con N. I. Bujarin en Viena a principios de diciembre de 1913 (sobre esta conversación, en los materiales de la comisión investigadora hay, en primer lugar, el original de la carta de Bujarin, enviada por él inmediatamente después de la conversación a la institución dirigente, y, en segundo lugar, una declaración personal detallada, adicional y de verificación de Bujarin¹²) declaró de manera bien definida que «en el destierro de Vólogda se hablaba abiertamente de la poca fiabilidad de Malinovski» y que él, Sher, vacilando personalmente entre dar crédito a esos rumores y la convicción de que eran completamente infundados, disuadió personalmente a A. I. Vinogradov de promover un proceso oficial contra Malinovski.

Este último acto de Vasili Sher fue, por su parte, una violación directa del deber de partido. Disuadir a una persona que se considera marxista⁶* de promover oficialmente un caso sobre provocación (incluyendo aquí la comunicación oficial a la institución dirigente local o de toda Rusia de aquella corriente o fracción en la que dicha persona deposita su confianza) está permitido solo bajo dos condiciones:

en primer lugar, si quien disuade no vacila en absoluto sobre la cuestión de la seriedad de la sospecha. Las más mínimas vacilaciones sobre esta cuestión, como sabe cualquier persona adulta que no padezca enfermedad mental o debilitamiento de las facultades intelectuales, llevarán inevitablemente a que uno u otro de los amigos, personas cercanas, allegados, etc., se enteren de las vacilaciones, es decir, se producirá la propagación de chismes y calumnias;

en segundo lugar, si quien disuade está absolutamente convencido de que su influencia y autoridad son tan fuertes que la persona a la que ha disuadido se reconoce efectivamente convencida por completo y de manera definitiva, y sabrá realmente cumplir con su deber de no propagar «de manera privada» detalles que no tiene el valor de comunicar directamente y en su propio nombre a una u otra institución dirigente.

Ni una ni otra condición se daba, a ciencia cierta, en el caso examinado. Sher «vacilaba» él mismo y «vacilaba» hasta tal punto que, después de la elección de Malinovski para la Duma de Estado, le escribió una carta entusiasta de felicitación, lo comparaba con Bebel, esperaba de él hechos históricos (todo ello bajo la condición de que renunciara a la lucha resuelta contra los liquidacionistas; la carta de V. Sher a Malinovski se conserva en original en los materiales de la comisión investigadora)¹³. Por otra parte, después de la formación de la fracción obrera socialdemócrata de Rusia, cuando el encono de los liquidacionistas contra Malinovski alcanzó su apogeo, el mismo Sher expresó a N. I. Bujarin, como «sospecha» contra Malinovski, el convencimiento de que el saqueo (probablemente por matones) del piso moscovita de Malinovski a finales de noviembre de 1913 había sido un «registro de los camaradas» (es decir, un registro del piso de Malinovski por camaradas que sospechaban de él como provocador y buscaban pruebas de ello).

En esencia, esta «prueba» contra Malinovski está analizada en la 1.ª parte del informe de la comisión investigadora. Es totalmente evidente que solo una persona con imaginación enfermiza o cegada por la hostilidad política⁸* contra Malinovski podría ver ahí una «prueba».

A. I. Vinogradov, que renunció, según la declaración hecha por V. Sher a N. I. Bujarin, a promover un caso contra Malinovski, es decir, que al parecer se convenció de manera plenamente seria y consciente de lo absolutamente infundado de los rumores y sospechas, precisamente después del destierro de Vólogda, continuó propagando chismes y calumnias sobre Malinovski.

El deber directo de partido de V. Sher, como la persona más influyente y desarrollada de los desterrados liquidacionistas de Vólogda, y además capaz de escribir a Malinovski cartas entusiasta y «amistosamente», consistía en recopilar (en forma escrita precisa) todos los «rumores» que circulaban entre los conocidos de V. Sher sobre Malinovski, sistematizarlos y verificarlos previamente, redactar una resolución precisa y definida al respecto, bien en nombre de una u otra colonia de desterrados de Vólogda, bien en nombre de una u otra institución dirigente que gozara de la confianza de V. Sher.

Si este deber directo de partido no fue cumplido ni por Sher, ni por A. I. Vinogradov, ni por ningún otro de los liquidacionistas de Vólogda (teniendo además V. Sher condiciones especialmente favorables para cumplir con este deber después de su salida al extranjero), este monstruoso olvido del deber de partido, esta conversión de un marxista organizado en un propagador de chismes y calumnias, solo puede explicarse teniendo en cuenta la atmósfera de enconadísima⁹* hostilidad contra Malinovski que se formó precisamente en la primavera de 1911.

La peculiaridad de la carrera política de Malinovski consiste en que él, habiéndose convertido en socialdemócrata solo durante el servicio militar en el regimiento de la Guardia Imperial Izmáilovski, regresó al terminar el servicio de la guerra solo en 1906 (es decir, después del principal auge de la revolución) y de inmediato comenzó a trabajar en el sindicato, en general casi exclusivamente en los sindicatos obreros legales. Por un lado, esto despertaba sospechas entre personas que no conocían su biografía y se asombraban de que Malinovski fuera menos perseguido por los tribunales y la administración (menos en comparación con personas que habían pasado por el trabajo del partido antes de 1905 y en 1905). Por otro lado, el «legalista» Malinovski, que conocía excelentemente, en virtud de su trabajo en la arena legal, a casi todos los cabecillas del liquidacionismo (además de a Sher), despertaba hacia él vagas sospechas entre algunos bolcheviques moscovitas, que hablaban de la «poca fiabilidad» de Malinovski en el sentido, por así decirlo, «fraccional», es decir, en el sentido de que Malinovski era un bolchevique poco fiable, que era semi-liquidacionista.

Tales comentarios se hicieron. Este hecho está establecido por la comisión investigadora. Este hecho se explicaba en gran medida por la juventud e inexperiencia de una serie de bolcheviques moscovitas, que no supieron comprender la peculiaridad, la novedad de la posición de un adversario del liquidacionismo que trabajaba casi exclusivamente en el movimiento legal. No es difícil comprender la impresión que podían causar en Moscú, en la época de la epidemia de rumores sobre provocaciones, las suposiciones sobre la «poca fiabilidad» de Malinovski, que probablemente llegaban a los jóvenes obreros intelectuales del ambiente bolchevique.

En la primavera de 1911 se produjo en Rusia un acontecimiento de suma importancia en el campo liquidacionista, descrito, por cierto, en la prensa del extranjero (suplemento al n.º 27¹⁴). A saber: una serie de cabecillas del liquidacionismo concibió la altamente loable (desde el punto de vista del gobierno) idea de considerar inexistente la institución dirigente del partido (es decir, liquidar de hecho el partido) y de celebrar, al margen de ella, las elecciones a la IV Duma de Estado, ¡seleccionando ellos mismos a los candidatos liquidacionistas!

Sher, Chirkin y Malinovski, que no participaban en las reuniones sobre esta cuestión, tenían conocimiento de ellas. Malinovski condenó a los liquidacionistas de manera tan tajante, despiadada y furiosa que, sobre esta base, tuvo un fortísimo conflicto con el liquidacionista Chirkin. Sher, que estaba del lado de Chirkin (a pesar de su nominal «no fraccionalismo»), sabía de este conflicto. Gracias a la influencia de Malinovski entre los obreros, la opinión de Malinovski resultó de hecho haber frustrado la tentativa de «liquidar» la clandestinidad. El odio de los liquidacionistas hacia Malinovski no conoció límites después de esto.

Solo sobre la base de este odio pudo crearse en el destierro de Vólogda una atmósfera en la que una serie de liquidacionistas (Sher y Vinogradov entre ellos), violando directamente el deber incondicional de partido, no dieron un cauce honesto a las sospechas y suposiciones, sino que las inflaron hasta convertirlas en chismes y calumnias propagados «de manera privada».

La comisión investigadora ha establecido la ulterior propagación de chismes y calumnias en San Petersburgo por el círculo de literatos liquidacionistas encabezados por L. Martov, y en Viena por los «augustovistas»¹⁰*, con Trotski y Sher a la cabeza¹⁵.

En el otoño de 1913, dos miembros de la institución dirigente (pravdistas) tuvieron conocimiento por primera vez, gracias a comunicaciones no provenientes de las instituciones dirigentes de otras «corrientes o fracciones», de las sospechas contra Malinovski que surgían, claramente sobre la base de los rumores y chismes de Vólogda. Los dos miembros de la institución dirigente, a los que se unió de inmediato un tercero a la primera posibilidad física de hacerlo, establecieron mediante la investigación y el análisis de las sospechas, de inmediato, su total y absoluta falta de seriedad y fundamento, su indudable dependencia de rumores provenientes de alguna parte¹⁶. Por ello, todos¹¹* los miembros de la institución dirigente que tuvieron la posibilidad de informarse entonces de este asunto adoptaron¹²* la resolución: reconocer como evidente y absolutamente infundadas todas las sospechas y rumores, y vigilar enérgicamente el origen de la propagación de los rumores. La sospecha que surgió en dos miembros de la institución dirigente de que estos rumores eran con seguridad difundidos por los liquidacionistas y de que L. Martov difícilmente¹³* podía mantenerse al margen de la propagación desde la sombra¹⁴* de calumnias y oscuros rumores, los impulsó a obligar formalmente a 3 o 4 camaradas que conocían los rumores a informar de inmediato y con precisión a la institución dirigente sobre cualquier conversación¹⁵* que concerniera a los rumores.

El 14¹⁶* de diciembre de 1913, un miembro de la institución dirigente recibió una carta fechada el 13 de diciembre de 1913 (nuevo estilo) de N. I. Bujarin, en la que exponía su conversación, recién mantenida el 12.XII.1913 en Viena, con V. Sher.

En esta carta se establecían los siguientes hechos:

1) V. Sher declaró que, a su entender, el saqueo del piso de Malinovski en Moscú era un «registro de los camaradas» (véase arriba);
2) V. Sher declaró además que «a las altas esferas de aquí¹⁷* esta historia les es conocida». Por historia se sobreentendían los rumores, y por altas esferas Sher solo podía entender a Trotski y a los bundistas y «augustovistas» influyentes (miembros destacados y dirigentes del bloque augustovista).
3) V. Sher transmitió a N. I. Bujarin una conversación con Trotski (estaba presente además otra gente) a propósito del artículo de Gamma (Martov) «De escalón en escalón», donde, entre otras cosas, se dice algo sobre la posibilidad de un «doble juego» más reprobable que en el caso de Danski¹⁷. «Es una alusión a Malinovski», dijo Trotski, indignándose contra Gamma. Sher también protestó y les dijo que él conocía los rumores, pero que carecían de fundamento; según sus palabras, lo declaró de manera muy tajante¹⁸*.
4) «En la provincia de Vólogda (destierro) se hablaba de la poca fiabilidad de Malinovski de manera completamente abierta... En Moscú lo saben todos; es un secreto a voces» (declaración de Sher a Bujarin; cita del mismo lugar).

De todo esto se desprende:

I. En las altas esferas «augustovistas» de Viena se propagaban incondicionalmente rumores sobre el carácter de provocador¹⁹* de Malinovski, no solo entre Sher y Trotski, sino también entre otras personas cercanas a ellos.

V. Sher conocía bien la amplia propagación de rumores (por supuesto, solo entre los círculos intelectuales liquidacionistas; no tenemos indicios de la participación de obreros en la propagación) en el destierro y en Moscú. El propio V. Sher (ya fuera en virtud de sus «vacilaciones» o por otras razones) mantenía una posición de una duplicidad imposible: por un lado, declaraba ante Trotski y otras personas que «los rumores carecían de fundamento»; por otro lado, al día siguiente, transmitía a Bujarin un nuevo rumor, particularmente monstruoso y particularmente absurdo, a saber, que el saqueo del piso de Malinovski en Moscú era un «registro de los camaradas». V. Sher, como moscovita que tenía multitud de contactos tanto en el mundo intelectual como en el burgués de Moscú, tenía miles de posibilidades, si realmente estaba convencido de que «los rumores carecían de fundamento» y si quería seria y sinceramente poner fin a su propagación, de verificar su suposición del «registro de los camaradas». El más mínimo intento de verificación, la solicitud de los periódicos burgueses que informaron del suceso, la consulta a corresponsales burgueses, etc., habría mostrado instantáneamente que, estando en su sano juicio, no se puede expresar suposiciones infundadas sobre un «registro de los camaradas».

La transmisión de un rumor semejante, fabricado por el propio Sher, a N. I. Bujarin, quien tenía todos los motivos para considerar a Sher una persona muy informada y que creía ingenuamente a Sher, tenía enteramente el carácter de provocar un pánico directo sobre la base de rumores absurdos y maliciosamente calumniosos.

II. Cuando Trotski declaraba a Sher y a alguien más que Gamma (es decir, L. Martov, oculto bajo un nuevo seudónimo) aludía precisamente a la provocación de Malinovski (pues en el artículo de Gamma se trataba —de esto más abajo— positivamente de vínculos con la Ojrana), Trotski, en primer lugar, revelaba con ello su extraordinario y pleno conocimiento no solo de que los rumores eran conocidos por L. Martov en general, sino también de a qué podía aludir y probablemente aludía L. Martov. No es posible explicar tal conocimiento sino por las reiteradas conversaciones²⁰* entre los «augustovistas» y el grupo de literatos liquidacionistas encabezados por L. Martov.

En segundo lugar, al descifrar en estrecha compañía de sus camaradas íntimos²¹* la oscura y doblemente anónima alusión de Martov (pues Martov, escondido bajo el seudónimo de Gamma, no mencionó, por supuesto, a qué vínculos con la Ojrana y de quién aludía), Trotski desempeñaba un papel no menos, si no más, dúplice que V. Sher. Pues, si el propio V. Sher, en la reunión con Trotski y con alguien más, declaró que los rumores «carecían de fundamento», y un par de días después transmitía estos rumores a Bujarin, añadiendo además un rumor recién fabricado sobre el «registro de los camaradas» en casa de Malinovski, este hecho caracteriza suficientemente las condiciones y el ambiente²²* de la propagación de rumores²³*.

El deber de partido fue aquí claramente violado por Trotski, Sher y las personas presentes con ellos, pues era posible no comunicar de inmediato y con su firma a la institución dirigente pravdistas sobre los rumores en amplio crecimiento, con una actitud consciente hacia el asunto, solo bajo la condición de que tal comunicación se hiciera a otra institución dirigente, responsable y democrática, que o bien declarara oficialmente, después de la verificación, el completo fundamento de los rumores, o bien, también oficialmente, después de la verificación, los reconociera como serios y los transmitiera a quien correspondiera. Sobre este particular, nunca ha habido dos opiniones entre demócratas que aspiran sinceramente a luchar contra el terrible mal de la provocación y contra la práctica de propagar rumores maliciosamente calumniosos sobre ella. No está de más señalar uno de los ejemplos: en la primavera de 1911, los miembros de la institución dirigente (de Londres), los bolcheviques, recibieron una carta sobre las sospechas surgidas en prisión en algunas personas determinadas contra un destacado miembro del CC de otra organización socialdemócrata²⁴*. Esta carta, en el extracto correspondiente, fue transmitida de inmediato al miembro de la institución dirigente de dicha organización²⁵* (así como a los miembros de otras dos organizaciones dirigentes)¹⁸ ²⁶*. Se sobreentiende que con tal actitud hacia el asunto, no pudieron surgir ni propagarse «rumores» sobre la provocación de un trabajador destacado²⁷*, y la institución dirigente de aquella organización a la que pertenecía este trabajador²⁸*, conjuntamente con los grupos que confiaban en ella, investigó las sospechas y declaró oficialmente su completa falta de fundamento.

La comisión investigadora constata, sobre la base de las comunicaciones²⁹* de la institución dirigente pravdistas, que esta institución³⁰* no ha recibido ni una sola vez comunicación alguna sobre los rumores acerca de Malinovski, ni de las instituciones dirigentes de los «augustovistas», ni de la fracción liquidacionista de la Duma, ni de la institución dirigente de los bundistas, a pesar de que, después de que Trotski en Viena descifrara ante amigos íntimos las oscuras y doblemente anónimas alusiones de Martov, ni Trotski ni sus amigos podían ya en modo alguno ni pensar ni esperar que estuviera en sus manos detener la propagación de rumores que comenzaban a penetrar en la prensa en la forma más sucia (oscura y doblemente anónima).

Suponer que, de todos los conocidos y amigos políticos de Martov, solo Trotski y solo en Viena descifraba ante personas «particularmente cercanas» lo que quería decir Martov, es absolutamente imposible.

III. El acto de L. Martov, quien bajo un nuevo seudónimo, aún desconocido para todos, Gamma, escribió en la «Sévernaia Rabochaia Gazeta» en noviembre de 1913 contra los «pravdistas» sobre la posible entrada de alguien, o de no se sabe quién, en relaciones con la Ojrana (véase la «Sévernaia Rabochaia Gazeta» n.º de noviembre de 1913¹⁹), este acto no puede suscitar dos opiniones sobre su carácter.

El periódico pravdistas señaló a propósito del folletín de Gamma que era un «delirio histérico» y llamó a los obreros a apartarse de semejantes literatos sucios del campo liquidacionista (véase «Pravda» n.º de 1913²⁰).

En la práctica, sin embargo, como se deduce de todos los datos arriba expuestos, no se trataba en absoluto de un delirio histérico, sino de la propagación, calculada para ser descifrada por Trotski y otros en sus «conversaciones privadas», de una sucia calumnia.

El acto de L. Martov, quien, escondiéndose tras un nuevo seudónimo con el que no escribía ni en la prensa liquidacionista ni en la liberal-burguesa, propagaba a través del periódico una oscura y anónima alusión a Malinovski, este acto no necesita mayor valoración³¹*. Solo queda tener en cuenta que el artículo de Martov (Gamma) se publicó en noviembre de 1913. Justo antes de esto, en octubre de 1913, se había formado una fracción independiente en la Duma de Estado, a saber, la Fracción Obrera Socialdemócrata de Rusia, bajo la presidencia de R. V. Malinovski³²*.

La formación de esta fracción y su actividad, y en consecuencia también la actividad³³* de Malinovski, suscitaba extrema irritación y odio hacia él por parte de los liberales y liquidacionistas.

Pero solo L. Martov pudo, cegado por la rabia liberal contra el representante de 4/5 de los obreros marxistas organizados, llegar a un acto tan bajo, semejante a los actos cometidos más de una vez por L. Martov en el extranjero.

Sobre la base de todo lo anteriormente expuesto, la comisión investigadora, habiendo tomado en consideración los hechos establecidos por ella en relación con la propagación de rumores sobre la provocación de Malinovski, llegó a las siguientes conclusiones:

Se han dedicado a la propagación de chismes y rumores calumniosos sobre Malinovski,
en primer lugar, los liquidacionistas desterrados en Vólogda, entre ellos³⁴* V. Vinogradov;
en segundo lugar, los literatos «augustovistas»³⁵* de Viena, encabezados por Sher y N. Trotski;
en tercer lugar, los literatos liquidacionistas de Petersburgo, encabezados por L. Martov.

El carácter indudable y plenamente establecido de calumnia maliciosa³⁶* reviste la intervención de L. Martov, quien, irritado por la exitosa lucha política de Malinovski contra los liquidacionistas, se escondió bajo un seudónimo nuevo e inusual y, en el periódico, aludió anónimamente a los vínculos de alguien con la Ojrana, dejando que sus amigos, en conversaciones privadas, descifraran la oscura alusión y propagaran de ese modo la calumnia maliciosa.

Con respecto a Trotski, V. Sher y A. I. Vinogradov, la comisión investigadora constata el hecho indudable de la violación por su parte del deber de partido y de la propagación de rumores (chismes intelectuales) en lugar de informar a una u otra institución dirigente responsable y oficial. En cuanto a la intervención de V. Sher con su versión del «registro de los camaradas», la comisión la considera delictiva³⁷*.

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La comisión investigadora, considerando deber suyo y deber de todo demócrata la lucha resuelta y despiadada tanto contra la propagación maliciosa como contra la inconsciente o descuidada de chismes y calumnias, se dirige,
en primer lugar, a todos los obreros marxistas conscientes y unidos, rogándoles que recopilen, si es posible, datos complementarios, discutan todo el asunto y expresen su actitud hacia él;
en segundo lugar, a todos los demócratas de Rusia, recordándoles su deber incondicional, en vista de los inauditos atentados de los calumniadores contra el honor político de Malinovski, de intervenir en la prensa desvelando toda la verdad sobre cada caso de propagación de rumores sobre Malinovski. Solo en los casos más excepcionales y raros, cuando sea imposible la publicación de nombres, lugares, fechas, contenido de las «conversaciones» —tales casos son sumamente raros en el asunto de Malinovski—, se debe recurrir a una u otra institución dirigente o a Búrtsev.

Solo tal iniciativa propia de todos los demócratas honestos y la más amplia publicidad ayudarán a poner fin a los métodos de lucha y al comportamiento de literatos del tipo de L. Martov³⁸*.

Julio de 1914.

La Comisión Investigadora para el caso de la propagación de viles rumores sobre R. V. Malinovski.

Publicado en: *Voprosi istorii*, 1993, n.º 12, págs. 75-83.

Fondo 2, inv. 1, exp. 27130, fols. 356-364, 367-393, 418 – autógrafos de G. E. Zinóviev, V. A. Tijomirnov y V. I. Lenin.

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1* Arriba es texto de G. E. Zinóviev. A continuación, el texto está escrito por V. A. Tijomirnov.

2* A continuación, sigue el texto de G. E. Zinóviev.

3* A continuación, sigue el texto de V. I. Lenin.

4* Corregido por V. I. Lenin de: «al encontrarse uno con otro».

5* «si no hubiera resultado que eran» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «si él mismo no hubiera decidido de inmediato y sin la menor vacilación que las sospechas».

6* «de una persona... marxista» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «un marxista organizado».

7* A continuación, V. I. Lenin tachó: «liberal».

8* «con imaginación enfermiza... hostilidad» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «completamente irresponsable o que ha perdido la cabeza, el honor y la vergüenza en el furioso encono liquidacionista».

9* A continuación, tachado: «liberal-liquidacionista».

10* Escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «liquidacionistas».

11* Escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «tres miembros».

12* A continuación, V. I. Lenin tachó: «formal».

13* Escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «no».

14* A continuación, V. I. Lenin tachó: «sucia».

15* A continuación, V. I. Lenin tachó: «que pudiera».

16* Escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «13».

17* A continuación, V. I. Lenin tachó: «toda».

18* «1) Cita de la carta de N. I. Bujarin del 13 de diciembre de 1913 (nuevo estilo). La carta, en original y en copia con las firmas de Bujarin, se encuentra en los materiales de la Comisión Investigadora». (Nota de V. I. Lenin).

19* Escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «poca fiabilidad».

20* A continuación, V. I. Lenin tachó: «directamente o a través de los miembros liquidacionistas de la Duma de Estado, etc.».

21* «sus camaradas íntimos» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «amigos íntimos».

22* «este hecho... el ambiente» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «desde el punto de vista de las personas que piensan lógicamente, es obligatorio proponer lo ulterior».

23* A continuación, V. I. Lenin tachó: «por Trotski y otras personas presentes en la conversación de Trotski con Sher».

24* «miembro del CC... organización» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «bundista».

25* «de dicha organización» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «del Bund».

26* «a los miembros... organizaciones» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «al polaco y al letón»; a continuación, él mismo tachó: «a pesar de que, o más bien precisamente porque, los bolcheviques no confiaban en absoluto entonces en los dirigentes archiliquidacionistas del Bund y se negaban a tener ningún trato político con ellos».

27* «trabajador» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «bundista».

28* «de aquella organización... pertenecía» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «del Bund».

29* «comunicaciones» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «documento».

30* «constata... institución» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «constata que la institución dirigente pravdistas».

31* «este acto... valoración» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «solo es posible compararlo con el acto de una persona que, disfrazada y escondida, escucha a escondidas detrás de las puertas para transmitir luego a sus "amigos" fragmentos de discursos escuchados en la formulación más calumniosa. Para explicar la inmensidad de la vileza y la ruindad del acto de L. Martov, queda».

32* A continuación, V. I. Lenin tachó: «Cumpliendo la voluntad de la mayoría de los obreros marxistas organizados de Rusia, Malinovski, al frente de todos los diputados obreros de 6 provincias, actuó desenmascarando la desorganización del movimiento obrero por parte de los liquidacionistas (más de una vez condenados por las decisiones del partido) y liberando la representación en la Duma de la clase obrera de Rusia de su tergiversación por los diputados liquidacionistas. Al actuar así, Malinovski cumplía incondicionalmente el deber directo de todo obrero marxista organizado» (fols. 45-46). Antes de este texto, V. I. Lenin anotó: «Véase fol. 46».

33* «La formación... actividad» — escrito por V. I. Lenin en lugar de lo tachado: «Es comprensible que esta política...».

34* «entre ellos» — escrito en lugar de lo tachado: «encabezados por V. Sher y».

35* «augustovistas» — escrito en lugar de lo tachado: «liquidacionistas».

36* A continuación, tachado: «en la forma más baja y vil».

37* «En cuanto a la intervención... delictiva» — escrito en lugar de lo tachado: «En qué medida esta propagación tuvo el carácter de maliciosa venganza política de los liquidacionistas contra su adversario político, o de "simple" chisme intelectual, cuyo significado puede no ser consciente ya sea por ofuscación temporal, o por extrema limitación mental, la Comisión Investigadora no tiene datos precisos, dejando esta cuestión, por tanto, abierta».

38* «de literatos del tipo de L. Martov» — modificado por V. I. Lenin de: «de Cheberyachek literarias».

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¹ Las *Conclusiones de la Comisión Investigadora* fueron escritas por G. E. Zinóviev (primer apartado y comienzo del 3er apartado), V. A. Tijomirnov (2.º apartado) y V. I. Lenin (después de Zinóviev hasta el final). En el segundo apartado, Tijomirnov expuso la autobiografía de R. V. Malinovski, presentada a la Comisión Investigadora (véase: *Voprosi istorii*, 1993, n.º 11-12, págs. 70-74). Toda la atención de los autores de las conclusiones está centrada en la crítica de los testimonios de los mencheviques. Los testimonios de los bolcheviques que sospechaban de Malinovski como provocador no se analizan. (Compárense los materiales de la Comisión Investigadora sobre el caso Malinovski: *Voprosi istorii*, 1993, n.º 9, 10, 11-12). Las conclusiones, preparadas en julio de 1914, se pensaban publicar en *Pravda* o en un folleto aparte, pero la destrucción de la redacción el 8 (21) de julio de 1914 lo impidió. Es posible que el texto conservado de las conclusiones no fuera el definitivo, y el trabajo sobre él se reanudó en septiembre-octubre de 1914 a la llegada de Lenin y Zinóviev de Cracovia a Berna.

² Se trata de la resolución del CC del POSDR, publicada en *Trudovaia Pravda* n.º 3 del 31 de mayo (13 de junio) de 1914: «De la institución de los marxistas de toda Rusia. La institución dirigente, tras conocer las explicaciones de R. Malinovski, así como las resoluciones de diversos grupos de obreros organizados y habiendo tomado en consideración la declaración de la fracción del POSDR publicada en el n.º 91 de *Put Pravdi*, llega a la siguiente conclusión.

I. 1) Por muy pesadas que fueran las condiciones de trabajo de los miembros de la fracción del POSDR, los diputados obreros están obligados a permanecer en su puesto, a pesar de todas las dificultades. 2) La dimisión de poderes de un diputado de la clase obrera sin conocimiento del colectivo marxista, sin explicaciones previas con los electores obreros y con sus camaradas de la fracción de la Duma es un hecho de monstruosa violación de la disciplina y de desorganización, que merece la más severa condena por parte de todos los obreros conscientes de Rusia.

II. Del examen de las circunstancias de la salida de Malinovski y de sus explicaciones personales, la institución dirigente llega a la convicción de que el acto de Malinovski no tiene un trasfondo político y es enteramente resultado de un nerviosismo agravado, fatiga anímica, ofuscación temporal, en cuyo estado R. V. Malinovski cometió esta flagrante violación de la disciplina.

III. La institución dirigente constata que con su acto Malinovski se ha situado fuera de las filas de los marxistas organizados y que solo una "decisión" especial del colectivo marxista podría cambiar esta situación y abrir de nuevo a Malinovski el acceso al trabajo en las filas de la socialdemocracia organizada, si esta cuestión fuera planteada en el futuro por los obreros organizados.

IV. La institución dirigente, cumpliendo con su obligación, examinó la cuestión de los rumores que se propagaban, con ayuda de los cuales se arrojaba una sombra sobre la reputación política de Malinovski. Esta investigación reveló que no hay absolutamente ningún dato para iniciar una investigación sobre Malinovski por la sospecha de deshonestidad política. La institución dirigente está incondicionalmente convencida de la honestidad política de Malinovski.

V. La institución dirigente expresa la firme confianza de que los obreros de Moscú, a quienes el paso de Malinovski asestó un golpe particularmente fuerte, harán todos los esfuerzos para que, en la persona del nuevo elegido de los obreros de Moscú, la fracción del POSDR reciba un miembro digno, dispuesto a llevar hasta el final la bandera del marxismo consecuente.

VI. La institución dirigente llama la atención de los obreros sobre los inadmisibles métodos de calumnia a los que, en relación con la salida de Malinovski, recurrieron los liquidacionistas para desorganizar el movimiento obrero. La institución dirigente invita a los obreros a dar una réplica resuelta a los calumniadores y a esforzarse con todas sus fuerzas por fortalecer las filas de los marxistas organizados, poniendo fin a la campaña de los calumniadores.

VII. La institución dirigente saluda la enérgica participación de los grupos obreros en la discusión de un momento importante en la vida del colectivo marxista, y en las condenas al paso de Malinovski expresadas en sus resoluciones ve la defensa del principio de disciplina, y en la réplica resuelta a los calumniadores liquidacionistas ve la garantía del ulterior crecimiento de las organizaciones de los obreros marxistas.

El movimiento obrero no se sostiene sobre personalidades aisladas. El movimiento obrero es fuerte por la participación de las masas, por la disciplina proletaria, por la organización de decenas y cientos de miles de obreros. Aún más estrechamente se agruparán en torno a sus representantes todos los obreros conscientes bajo la bandera del marxismo consecuente».

³ En el periódico *Put Pravdi* se publicaron varias declaraciones de la Fracción Obrera Socialdemócrata de Rusia sobre Malinovski (véanse los n.º 82, 84, 87, 90 y 91 del 10, 12, 15, 18 y 20 de mayo de 1914 (estilo antiguo)). En ellas se informaba de la ausencia de divergencias políticas de la fracción del POSDR con Malinovski, de la plena integridad de la caja de la fracción, de que Malinovski no informó a la fracción de su salida de la Duma de Estado. La conducta de Malinovski era severamente condenada. La «institución dirigente» (CC del POSDR), además de la resolución sobre Malinovski (véase la nota 2), publicó la declaración «Sobre el caso de los calumniadores» (véase: *Trudovaia Pravda*, 1914, n.º 15, 14 (27) de junio, y *Voprosi istorii*, 1993, n.º 10, págs. 106-108).

⁴ La insurrección de la guarnición de la fortaleza de Sveaborg (cerca de Helsingfors, Finlandia) comenzó el 17 (30) de julio y fue sofocada el 20 de julio (2 de agosto) de 1906; 43 participantes fueron ejecutados y varios cientos enviados a prisiones y a trabajos forzados.

Las elecciones a la II Duma de Estado tuvieron lugar en enero-febrero de 1907.

⁵ El Primer Congreso de Médicos de Fábricas y Talleres y de Representantes de la Industria Fabril se celebró en Moscú en abril de 1909. El Primer Congreso Panruso de Representantes de las Instituciones Cooperativas tuvo lugar allí mismo en abril de 1908. El Primer Congreso Panruso de Activistas de las Sociedades de Universidades Populares se celebró en San Petersburgo en enero de 1908.

⁶ El Primer Congreso Panruso de Lucha contra el Alcoholismo se celebró en San Petersburgo en diciembre de 1909 - enero de 1910.

⁷ Se trata de la correspondencia en el periódico *Sotsial-Demokrat* n.º 23, del 1 (14) de septiembre de 1911: «Conferencia de activistas del movimiento obrero legal».

⁸ Referencia a la autobiografía de R. V. Malinovski presentada a la Comisión Investigadora del CC del POSDR (véase: *Voprosi istorii*, 1993, n.º 11-12, pág. 73).

⁹ El Segundo Congreso de Médicos de Fábricas y Talleres se celebró en Moscú en abril de 1911.

¹⁰ El Comité de Moscú del POSDR.

¹¹ La conferencia de los bolcheviques en el extranjero de 1909 es la reunión de la redacción ampliada de *Proletari*, que tuvo lugar en París en junio de 1909. V. M. Shuliatikov participó en la reunión como representante de la Organización Regional de Moscú; mantenía correspondencia y otros contactos con el Centro Bolchevique.

¹² Aquí y más abajo, V. I. Lenin se refiere a la carta de N. I. Bujarin del 30 de noviembre (13 de diciembre) de 1913 (véase: *Izvestia TsK KPSS*, 1989, n.º 4, págs. 206-207) y a las declaraciones de Bujarin ante la Comisión Investigadora del CC del POSDR (véase: *Voprosi istorii*, 1996, n.º 9, pág. 120). Bujarin, al conocer en noviembre de 1914 las conclusiones de la Comisión Investigadora, protestó contra las valoraciones de la conducta de V. V. Sher y A. I. Vinogradov contenidas en este documento, y contra el uso de la información confidencial obtenida de él (véase la carta de Bujarin a la Oficina del POSDR en el Extranjero en noviembre-diciembre de 1914: *Voprosi istorii*, 1993, n.º 11-12, págs. 83-84).

¹³ La carta de V. V. Sher a R. V. Malinovski no se encuentra en los materiales de la Comisión Investigadora.

¹⁴ En el suplemento al periódico *Sotsial-Demokrat* n.º 27 del 4 (17) de junio de 1912 se publicó información sobre la conferencia celebrada en mayo de 1911 por mencheviques de Moscú y Petersburgo, activistas del movimiento obrero legal.

¹⁵ Partidarios del «Bloque de Agosto», formado en agosto de 1912.

¹⁶ Se trata de los miembros del CC del POSDR V. I. Lenin y G. E. Zinóviev; no se ha podido establecer quién fue la tercera persona que se ocupó a finales de 1913 de la investigación de los rumores sobre el carácter de provocador de R. V. Malinovski.

¹⁷ El artículo de L. Martov «De escalón en escalón» se publicó en el periódico menchevique legal *Novaia Rabochaia Gazeta* n.º 81 del 13 (26) de noviembre de 1913. La acusación de «doble juego» contra el bolchevique Danski (K. A. Komarovski) se basaba en el hecho de su participación simultánea en la prensa socialdemócrata (periódico *Pravda*, revista *Voprosi Strajovania*) y burguesa (periódico *Promyshlennost i Torgovlia*). Las palabras de Martov sobre la posibilidad de un «doble juego» aún más «reprobable» se descifraban como una alusión a la provocación en el medio bolchevique. Una comisión de representantes del CC del POSDR, del «sexteto» de la Duma, de las redacciones del periódico *Pravda* y de la revista *Prosveschenie* reconoció que las acciones de Danski eran de principio erróneas, pero al mismo tiempo consideró infundadas las sospechas de provocación.

¹⁸ La comunicación (no se ha establecido quién la recibió exactamente) concernía al miembro del CC del POSDR y del CC del Bund I. L. Aizenstadt (Yudin). La Comisión de la Oficina en el Extranjero del CC del POSDR para la investigación y verificación de los rumores sobre la provocación central (1911-1913), «habiendo examinado los materiales que estaban a su disposición, llegó a la conclusión unánime de que las sospechas expresadas contra el camarada Yudin son completamente infundadas». Al mismo tiempo, la comisión «llegó a la convicción de la existencia en el POSDR de una provocación central en general» (RCJIDNI, f. 332, inv. 1, exp. 50, fol. 200).

¹⁹ Error. Debe leerse *Novaia Rabochaia Gazeta* (véase doc. 53, nota 4).

²⁰ Se trata del artículo «A la atención de los obreros organizados» en el periódico *Za Pravdu* n.º 40 del 20 de noviembre (3 de diciembre) de 1913.