Pasa al ataque contra él. Debes mantener en todo momento una posición ofensiva. O bien así: yo, en vez de responder y para responder (prefiero hacerlo así), t o m a r é l a p a l a b r a a mi turno y usted quedará plenamente satisfecho. Según mi experiencia, es el mejor procedimiento con los insolentes. Son unos cobardes y en seguida se calmarán, se cortarán.

No les gusta que citemos resoluciones. Y es la mejor respuesta: he venido aquí principalmente para transmitir las decisiones formales de nuestro partido obrero. A quien le interesen estas decisiones, voy a exponer una de ellas.

Especialmente nota bene y revísalas de antemano:

1) la resolución de la conferencia de enero de 1912 sobre la constitución de la conferencia 342.

Sobre la cuestión de la legalidad de la conferencia de enero de 1912 (Rosa Luxemburgo probablemente planteará la cuestión de la legalidad, y también otros). (Por cierto: me alegra que... los alemanes te entiendan mal o no te entiendan en absoluto; siéntate más cerca del Comité Ejecutivo y habla para ellos. ¡Tú misma tienes pleno derecho a pedir a Huysmans después de cada intervención en alemán: la traducción, por favor!)

2) Las resoluciones de 1912 y 1913 sobre las formas flexibles 343 (para Kautsky: este imbécil no es capaz de comprender la diferencia entre reconocer la clandestinidad y buscar nuevas formas de encubrir esta clandestinidad y organizarla).

3) Las resoluciones de la II [conferencia] de 1913 sobre la unidad desde abajo 344 («¿Ustedes excluyen a 670 grupos obreros?» ¡Disparate! Les llamamos. — «La mayoría no tiene derecho a excluir a la minoría». — Salvo cuando la minoría hace fracasar la voluntad de la mayoría, no acata las decisiones formales. Ése es precisamente nuestro caso).

Tu V. U.

Aconsejo no olvidar la definición oficial (toma el texto francés de la resolución del BSI de diciembre de 1913 de Popov o de Huysmans) del objetivo de la conferencia: ¡Expresar conjuntamente su opinión sobre los puntos controvertidos!!

¡Sólo eso! Expresar conjuntamente su opinión: es precisamente lo que tú estás haciendo.

Para una explicación popular (hay que ser extremadamente popular con los franceses) es también muy importante el tema de la organización ilegal, de la confianza extrema que ella exige, la conspiración, etc. A vosotros, los europeos, os es fácil: partido abierto, legal, hay listas de miembros del partido, ¡hay control y verificación abiertos! ¡Entonces todo es fácil!

Entre nosotros es imposible una definición exacta y abierta de la membresía del partido en una organización ilegal e imposible el control abierto. Por eso se requiere el máximo de confianza para observar la disciplina y trabajar en común; y los liquidadores, al renegar de la clandestinidad, destruyen la posibilidad misma del trabajo conjunto.

Es errónea, sin embargo, la opinión de que en Rusia no se puede ahora determinar la fuerza de las corrientes, a quién sigue la mayoría.

Gracias al periódico, a las cotizaciones de los grupos obreros, etc., se puede determinar de manera completamente fiable e indudable.
(He enviado a Popov una serie de tablas y documentos para traducir los encabezamientos e incorporarlos al Buró.)

Según Grigori, no se puede abandonar por la negativa a levantar actas y publicarlas; pero hay que presentar una declaración por escrito. El Comité Ejecutivo es un mediador. Hay que recordarlo con firmeza (esto figura en la resolución oficial del Buró Socialista Internacional de diciembre de 1913). No es juez, sino mediador. En caso necesario, hay que declarar: agradecemos la mediación, la hemos aceptado de buen grado, citar la resolución del BSI (diciembre de 1913). La palabra «mediación», pero del mediador pedimos que transmita al adversario: 1) nuestras condiciones y 2) datos objetivos. ¡Eso es todo!

NB. Somos un partido autónomo. Recuérdalo con firmeza. Nadie tiene derecho a imponernos una voluntad ajena, y el Buró Socialista Internacional no tiene ese derecho. Si hay amenazas, no serán más que palabras.