¡Querido camarada Herman!

Me parece que en las relaciones de la socialdemocracia letona con el POSDR (en la persona del Comité Central — con nuestra parte del POSDR — si así lo desean sus legitimistas, que quieren “contar” un poquito con los liquidadores) se aproxima un momento importante.

Aquí se necesita claridad y honestidad.

En 1911-1914 los letones (su Comité Central) eran liquidadores.

En el congreso de 1914* se manifestaron como adversarios del liquidacionismo, pero neutrales entre el Comité de Organización y el Comité Central.

Ahora, después de Bruselas, después de la resolución n.° 32 de “Trudovaya Pravda” 349, los letones quieren ingresar en nuestro partido, concertar un tratado con el Comité Central.

¿Es bueno esto?

Es bueno si se tiene clara conciencia de lo que se hace y una actitud honesta al respecto.

\* En el IV Congreso de la Socialdemocracia del Territorio Letón. Red.

Es malo si se hace sin clara conciencia, sin una decisión firme y sin ponderar las consecuencias.

Quien desee legitimidad en el sentido de restaurar el POSDR de Estocolmo-Londres (1906-1907) hará mejor en no venir a nuestro partido: de ello no saldrá nada, salvo disputas, desengaños, ofensas y estorbos mutuos. Aquella fue una “federación del peor tipo” (como se dijo en la resolución de la Conferencia de enero de 1912 del POSDR) 350. Eso es podredumbre. ¡Abajo esa podredumbre!

Si se defienden los restos del federalismo (por ejemplo, el tratado de Estocolmo y la delegación del Comité Central Letón al Comité Central Ruso 351), ¡entonces no hay para qué armar tal embrollo! En mi opinión, no aceptaremos eso. Esto es un juego, la diplomacia de Tyshka (que ahora imitan los canallas de la oposición polaca, pasándose en Bruselas al lado de los liquidadores), y no un trabajo solidario. ¿Tenemos acuerdo de principios? ¿Sí o no? Si la respuesta es sí, hay que marchar juntos contra (1) el liquidacionismo, — (2) el “nacionalismo” (= (a) “autonomía cultural-nacional” y (b) separatismo del Bund), — (3) contra el federalismo.

Nosotros hemos enarbolado estas banderas de manera clara, abierta, ante todos los obreros de Rusia, desde enero de 1912. No es poco tiempo. Se podía y se debía haberlo dilucidado.

Así pues, pongámonos de acuerdo —si es que hemos de ponernos de acuerdo— con claridad y honestidad. Jugar al escondite, en mi opinión, es inoportuno e indigno. Libramos una guerra seria: contra nosotros están todos los intelectuales burgueses, los liquidadores, los nacionalistas y separatistas del Bund, los federalistas directos y encubiertos. O bien concertamos un tratado contra todos estos enemigos, o bien es mejor aplazarlo.

¡Mejor limitarse al noviazgo que atarse en matrimonio si no hay plena seguridad en la solidez de la unión!

Todo esto es mi opinión personal.

Pero me gustaría mucho ponerme de acuerdo con usted y lograr claridad. Si en Bruselas coincidimos en lo fundamental, podemos y debemos preguntarnos sin diplomacia si podemos coincidir en un tratado sólido.

Me preocupa mucho que una parte de los letones esté a favor de la autonomía cultural-nacional o vacile,
que esté por el federalismo bundista o vacile,
que vacile en pronunciarse contra el nacionalismo y el separatismo del Bund,
que vacile en apoyar nuestra reivindicación del cierre del periódico liquidacionista del círculo de desorganizadores en Petersburgo 352, etc.

¿Es grande esta parte? — en general y ¿entre los miembros del CC? — ¿entre obreros e intelectuales?

¿Es influyente?

Pues la lucha contra los liquidadores en Petersburgo y en Rusia la libramos nosotros. ¿Qué hacer si ustedes, en conciencia, no pueden ayudarnos a hacer la guerra a los liquidadores y a los bundistas? ¡Entonces concertar un tratado sólido sería de mala fe y simplemente hasta desventajoso!

Y ahora, además, esa vil voltereta de la oposición polaca a favor de los liquidadores (votación por la resolución de Bruselas) 353, del nacionalismo (reconocimiento de la autonomía cultural-nacional como “punto controvertido”), del federalismo (exigencia del viejo tratado de Tyshka de 1906 con el P. S. D.).

¡Ante todo claridad, claridad! Quien no se haya esclarecido la situación y las condiciones de la guerra de la democracia proletaria contra la democracia burguesa (= liquidadores y nacionalistas), más vale que espere.

¡Me gustaría conocer su opinión!

Su Lenin

Me alegraría mucho conocer la opinión de “Párrafo” sobre estos problemas. ¡Muéstrele la carta!
(Por favor, dele a Rude “Los 14 puntos” de nuestro CC* para que los lea, por un día.)

---

Escrito después del 18 de julio de 1914.

Enviado de Poronin a Berlín

Publicado por primera vez en 1935

en la revista

“Revolución Proletaria” n.° 5

Se publica según el manuscrito

\* Se trata de las condiciones de la “unidad” propuestas por los bolcheviques en la conferencia “unificadora” de Bruselas (véase V. I. Lenin. Obras Completas, 5.ª ed., tomo 25, págs. 384-396). Red.