En «Rech» se dice de la novela que es una imitación de Dostoievski y que tiene cosas buenas.

Imitación hay, a mi juicio, y archirrepugnante imitación del archirrepugnante Dostoievski.

Por separado, desde luego, ocurre en la vida todo eso de los «horrores» que describe Vinnichenko.

Pero juntarlos todos y de ese modo — significa pintarrajear los horrores, asustar la propia imaginación y la del lector, «atemorizar» a uno mismo y a él.

Una vez tuve que pasar una noche con un camarada enfermo (de delirium tremens) — y otra vez «convencer» a un camarada que había intentado suicidarse (después del intento) y que posteriormente, al cabo de unos años, acabó suicidándose.

Ambos recuerdos — a la Vinnichenko.

Pero en ambos casos eran pequeños fragmentos de la vida de ambos camaradas.

Y este pretencioso y rematado idiota de Vinnichenko, que se admira a sí mismo, ha hecho de esto una colección de puros horrores — una especie de «horrores de a dos peniques».

Brrr... Bazofia, disparate, fastidia haber gastado tiempo en leer.

P. S. ¿Cómo van los preparativos para el verano por tu parte?

Tu V. I.

Franchement, continuez-vous à vous fâcher ou non?*

(Austria-Hungría, actualmente Yugoslavia)

en la 4ª edición de las Obras

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Escrito en junio, antes del 5 de 1914.

Enviado de Poronin a Lovran

Publicado por primera vez en 1950.

de V. I. Lenin, tomo 35

Se imprime según el manuscrito