Posterior al 17 (30) de mayo de 1914

¡Son ustedes excesivamente indulgentes con los liquida[do]res! Hay que estigmatizarlos. De lo contrario, un gran pecado pesará sobre el alma: permitirles escandalizar a estos pequeños. Estigmatícenlos a diario en 5-10 líneas y rápidamente los disuadirán. Hay que repetirlo.

No hace falta ninguna comisión para el caso de M[alinovski]. No hay nada que hacer aquí. Se puso nervioso, cometió tonterías, se quebró, se apartó, fue castigado. Está claro. Punto final. Que esos miserables de los liquida[do]res griten — de ellos solo hay que reírse, publicando a diario 2-3 líneas[2*]: a los Burenin: apesten, esfuércense, viertan sus inmundicias (a Mártov y Dan en la «N[óvaya] R[abóchaya] G[azeta]») y ya está. Y nuestros obreros, al leer esto, aprenderán, comprenderán.

Hay que enseñar a los nuestros (son ingenuos, inexpertos, no saben) cómo luchar contra los apestosos martovianos. No hay que complacer la inexperiencia y la ingenuidad de los nuestros (eso sería un crimen para un publicista y dirigente), sino enseñarles, mostrarles, explicarles. Que estén descontentos 1-2 semanas: ¡pronto verán la verdad!

*Fondo 2, inv. 1, exp. 23822, h. 6-7 — autógrafo.*

[1] La carta está escrita en las últimas páginas del manuscrito del artículo de V. I. Lenin «Sobre la exclusión de Malinovski» (véase doc. 62).

[2*] Encima de: «2-3 líneas» — V. I. Lenin escribió: «1-2 (en petit)».