Nos comunican que ha llegado al Buró Internacional la respuesta de los marxistas organizados acerca de la propuesta del Buró de intervenir en los asuntos de la socialdemocracia de Rusia. A continuación reproducimos las partes sustanciales de dicha respuesta.

Habiendo recibido el «Suplemento» al núm. 11 del «Boletín Periódico del Buró Internacional», la representación de los marxistas organizados de Rusia considera un deber expresar su profundo agradecimiento al Buró Internacional y a su Comité Ejecutivo por el apoyo al movimiento obrero y por la preocupación por su fortalecimiento y consolidación, mediante el aseguramiento de su unidad.

La situación entre los marxistas rusos se presenta actualmente del siguiente modo.

La situación general en los años 1907-1908 provocó una terrible crisis ideológica entre los marxistas y la desintegración de las organizaciones. Tanto en 1908 como en 1910 los marxistas organizados reconocieron formalmente la existencia de la corriente de los liquidadores, que liquida, que niega el viejo partido y sueña con un partido nuevo, abierto. Esta corriente fue condenada resuelta e irrevocablemente por una decisión formal. Pero los liquidadores no se sometieron a las decisiones y prosiguieron su labor escisionista y destructora del «todo».

En enero de 1912, el todo marxista se reconstituyó contra los liquidadores, que fueron considerados fuera de él.

Desde entonces, la aplastante mayoría de los obreros conscientes de Rusia se ha cohesionado en torno a las resoluciones adoptadas en enero de 1912 y al órgano dirigente elegido entonces. Este hecho, conocido por todos los obreros en Rusia, es posible y necesario confirmarlo con hechos objetivos, dada la increíble abundancia de afirmaciones completamente infundadas y que golpean en el rostro a la verdad, difundidas por los liquidadores y los dispersos grupos del extranjero:

1) La ley electoral en Rusia separa a los obreros en una curia obrera especial. De los diputados de la Duma de Estado elegidos por esta curia, los bolcheviques constituían: en la II Duma, el 47 % (1907); en la III Duma (1907-1912), el 50 %; y en la IV Duma (1912-1914), el 67 %.
Las elecciones a la IV Duma tuvieron lugar en septiembre de 1912, y la mayoría conquistada (%) demostró la victoria completa del marxismo organizado sobre el liquidacionismo.

2) En abril de 1912 surgió el diario marxista «Pravda». Los liquidadores crearon contra él, también en Petersburgo, un órgano competidor y escisionista, «Luch». En dos años, del 1 de enero de 1912 al 1 de enero de 1914, al periódico de los liquidadores, junto con todos sus auxiliares —los numerosos grupos del extranjero y el Bund—, le prestaron apoyo, según los informes del propio periódico, 750 grupos obreros, mientras que en el mismo período «Pravda», que lucha por la línea marxista, cohesionó a 2.801 grupos obreros.

3) A principios de 1914 tuvieron lugar en Petersburgo las elecciones de los trabajadores de las cajas de enfermedad para el Consejo de Seguros de toda Rusia y para la Oficina de Seguros de la capital. Para la primera institución los obreros eligieron a 5 titulares y 10 suplentes; para la segunda, a 2 titulares y 4 suplentes. En ambos casos resultaron elegidas íntegramente las listas de los partidarios de «Pravda». En las últimas elecciones, el presidente constató las siguientes cifras: partidarios de «Pravda», 37; liquidadores, 7; narodnikis, 4; y abstenciones, 5.

Nos limitamos a estas breves informaciones fácticas. De ellas se desprende que la unidad real de los marxistas en Rusia avanza de manera constante y ha logrado ya la cohesión de la mayoría de los obreros conscientes sobre la base de las resoluciones de enero de 1912.

A continuación, el documento pasa a caracterizar la labor desorganizadora de algunos grupos del extranjero y de los liquidadores, que se empeñan en frustrar la voluntad de la mayoría de los obreros de Rusia.

En el extranjero actúan ahora, aparte de los militantes del partido y de los liquidadores, no menos de cinco grupos socialdemócratas rusos separados, sin contar los nacionales. En dos años completos, 1912 y 1913, no ha aparecido por ningún lado la menor sombra de datos objetivos sobre la vinculación de esos grupos del extranjero con el movimiento obrero en Rusia. Los liquidadores formaron en agosto de 1912 el llamado «Bloque de Agosto», en el que participaban, entre otros, Trotski, el Bund y la socialdemocracia letona. Hace tiempo que se ha señalado el carácter ficticio de este «bloque», que de hecho encubría a los liquidadores. Ahora este «bloque» se ha desintegrado definitivamente: el congreso de febrero de 1914 de la socialdemocracia letona decidió retirar del bloque a sus representantes, porque dicho bloque no se había deslindado de los liquidadores. ¡Trotski también fundó en febrero de 1914 la revista de su grupo, en la que refuerza sus llamamientos a la unidad con su propia escisión del Bloque de Agosto!

El «Comité de Organización», que actualmente representa al «Bloque de Agosto», es una pura ficción, y se comprende de por sí que no es posible entrar en relación alguna con esa ficción. Si los liquidadores hablan de «unidad» y de «igualdad de derechos», es preciso señalar que el primer deber de los partidarios de la unidad consiste en renunciar a la desorganización de la inmensa mayoría de los obreros ya cohesionados y en repudiar resueltamente a los liquidadores, destructores del «todo». Los discursos sobre la «unidad» en boca de los liquidadores son una burla tan grande de la unidad real de la mayoría de los obreros de Rusia como si hablara de unidad el «partido de Allemane-Cambier» en Francia o el «PPS» en Alemania.

A continuación los autores se dirigen al Comité Ejecutivo del Buró Socialista Internacional con el insistente ruego de que acelere por todos los medios «el intercambio de opiniones entre todas las fracciones socialdemócratas sobre las cuestiones en disputa» (resolución de la sesión de diciembre de 1913 del Buró Internacional), para, ante un colegio imparcial, desenmascarar ante la Internacional todo el carácter ficticio del «Bloque de Agosto» y del «Comité de Organización» de los liquidadores, así como toda su actividad desorganizadora contra la mayoría cohesionada de los obreros socialdemócratas de Rusia.

*Put Pravdy*, núm. 61, 15 de abril de 1914.