Querido amigo:

No tengo cartas tuyas y lo interpreto en el buen sentido: seguramente han llegado o están llegando los muchachos, y tú te sientes bien. ¡Te deseo de todo corazón que pases bien el verano con ellos!

He recibido el envío de literatura bundista: un gran merci. ¿Cuánto te envío por ella? (o hago una transferencia de la caja del Comité de la Organización en el Extranjero, pero si eso resulta de algún modo inconveniente o engorroso, te lo enviaré enseguida).

Nadia insistió hace unos días en probar la bicicleta: como resultado, después de 5 minutos de marcha, repetición de todos los síntomas de Basedow, e inmovilidad de los ojos, y crecimiento del tumor, y una debilidad terrible, etc. Probablemente será inevitable una segunda operación, y mientras tanto probaremos con la montaña en Poronin.

Espero que, al marcharte, dispongas cuidadosamente en correos el reenvío de las cartas a tu dirección.

Te envío el nº 3 de «Rabótnitsa». ¡Verdad que está bien! La cosa va marchando. Mes félicitations à Ludmila et toi. (Espero que no te enojes por la broma sobre el seudónimo?)

Te estrecho muy, muy fuerte la mano.

Tu V.U.

¿Te arreglarás (y cómo) con la recepción de «Pravda»? Si no, podré enviarte los números no confiscados. Avísame.