Sábado, 11/IV. 1914.

¡Querida amiga! Aún no sé si has recibido mis cartas en las que escribía sobre la desaparición de la carta acerca de Rajmétov, y qué medidas has tomado.

Recibiste la impreso (con el inicio de la recopilación «Nachalo» 314), pero con muchísimo retraso. Si
has conservado el envoltorio, deben quedar en él los matasellos postales, y yo aconsejaría
enviar una reclamación al ministerio, adjuntando este envoltorio: me indigna muchísimo
la desaparición de la carta sobre Rajmétov, y consideraría necesarias las reclamaciones, protestas, etc.

Tengo la fortísima sospecha de que en París se roban (y se sustraen antes de la entrega a los destinatarios para
que las lea la policía) las cartas de los emigrados rusos. Hay que vigilar las fechas de recepción
de las cartas.

Espero que con Aleksinski hayáis terminado. El único remedio en tales casos (lo digo
por una larga experiencia, de más de 15 años) es el boicot absoluto por toda la sección (aunque en ella
hay muchas lloronas, seguramente, que no llevarán a cabo el boicot y ellas mismas serán culpables, por tanto, del
«altercado») 315.

Me alegra muchísimo que los niños vayan a verte y que pronto os pongáis en marcha con ellos para el verano.

Te estrecho la mano con fuerza, con mucha fuerza. Tu V. U.

P. D. Perdona que la carta de hoy sea breve: tengo mucha prisa.

Aún no he recibido la recopilación («Nachalo»).

¡¿Acaso será otra vez el correo!??

---

Enviado de Cracovia a París

Se publica por primera vez, según el manuscrito