¡Querida mamita! Te abrazo fuerte y te felicito a ti y a Mánia por el día del ángel. Ahora, espero, en verano ya estará mejor en Vólogda que en invierno, y además, ¡este es el último verano!*

Me he resfriado un poco en estos últimos días (¡en primavera no puede ser de otra manera!), pero ya me he recuperado.

Pronto, en los primeros días de mayo, nos vamos de nuevo a Poronin.

¡Te abrazo fuerte y te deseo salud!

Tuyo, V. U.